{"id":44516,"date":"2025-02-06T06:00:00","date_gmt":"2025-02-06T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=44516"},"modified":"2025-02-11T17:56:52","modified_gmt":"2025-02-11T15:56:52","slug":"formacion-moral-de-kant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/formacion-moral-de-kant\/","title":{"rendered":"La formaci\u00f3n moral de Kant"},"content":{"rendered":"<p>La reciente <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Kant-Una-biograf%C3%ADa-14-Biograf%C3%ADas\/dp\/8446055295\/ref=sr_1_1?dib=eyJ2IjoiMSJ9.gcB_pquuCoTK2B0ZhaQ5AULfjS9vslpMy6j0pJ2X1nXVWbXlAMxXFOXyLEt_o10xIuDgoIZjbjRpOnfkoY_qqV4G737oaSO3fOMM7tI2wWsEr9o6RsIUT0fnnClx1gEJrhKndNeoMHbq2B_xj73hX1BrGV4NoVBp987pzvFZq-0eFFChpGTmXQIuMbvWCqGC9apnsZaauV1WSafRC4hg-ZV7Hl0K1KaqQgsuDQVFgD4.swukugPlPJYLy3MdxfIpW8v6zTR8433dZ1tnlmztvS4&amp;dib_tag=se&amp;nsdOptOutParam=true&amp;qid=1737119903&amp;refinements=p_27%3AManfred+Kuehn&amp;s=books&amp;sr=1-1\">biograf\u00eda <\/a>de Manfred Kuehn (2024) nos revela a un Kant poco conocido por el gran p\u00fablico y que fue un excelente anfitri\u00f3n y un devoto amigo. Asociado a la Ilustraci\u00f3n, asisti\u00f3 al nacimiento del mundo moderno y su pensamiento es tanto expresi\u00f3n de una \u00e9poca trepidante como una salida de sus apor\u00edas, convirti\u00e9ndose en uno de los pensadores m\u00e1s influyentes de la Europa moderna y de la filosof\u00eda universal.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de Kant se extiende a lo largo de casi todo el siglo XVIII. Su mayor\u00eda de edad asisti\u00f3 a algunos de los cambios m\u00e1s significativos del mundo occidental -cambios que a\u00fan hoy siguen resonando-. Era el periodo durante el cual se origin\u00f3 el mundo en el que hoy vivimos. La filosof\u00eda de Kant fue en gran medida una expresi\u00f3n y una respuesta ante aquellos cambios. Su vida intelectual reflej\u00f3 los desarrollos especulativos, pol\u00edticos y cient\u00edficos m\u00e1s significativos de la \u00e9poca. Sus opiniones son reacciones al clima cultural de su tiempo. La filosof\u00eda inglesa y francesa, la ciencia, la literatura, la pol\u00edtica y las costumbres formaron el tejido de sus conversaciones cotidianas. Incluso sucesos tan relativamente distantes como las revoluciones americana y francesa repercutieron definitivamente en Kant, y por tanto tambi\u00e9n en su obra. Su filosof\u00eda debe ser contemplada en este contexto global.<\/p>\n\n\n\n<p>Emanuel, que m\u00e1s tarde cambiar\u00eda su nombre por Immanuel, era hijo de Johann Georg Kant (1683-1746), un maestro guarnicionero afincado en K\u00f6nigsberg, y de Anna Regina Reuter (1697-1737), hija de otro guarnicionero de la misma ciudad. Kant fue el cuarto hijo del matrimonio, aunque cuando \u00e9l naci\u00f3 s\u00f3lo sobreviv\u00eda una hermana de cinco a\u00f1os. El d\u00eda que lo bautizaron, su madre escribi\u00f3 en su libro de oraciones: \u201cQuiera Dios conservarlo de acuerdo con Su Promesa de Gracia hasta el final de sus d\u00edas, por el amor de Jesucristo, Am\u00e9n\u201d. El nombre impuesto le pareci\u00f3 de muy buen augurio. Esta plegaria no era solamente la expresi\u00f3n de un anhelo piadoso, sino que respond\u00eda tambi\u00e9n a un deseo real y expresaba un sentimiento muy profundo. De los cinco hermanos nacidos despu\u00e9s de Kant, s\u00f3lo tres sobrepasaron la primera infancia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La educaci\u00f3n recibida<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El gran fil\u00f3sofo guard\u00f3 siempre un profundo agradecimiento a la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/la-piedra-angular-de-la-educacion\/\">educaci\u00f3n<\/a> recibida por sus padres, principalmente a trav\u00e9s de su ejemplo de vida. Su familia se vio afectada por querellas profesionales entre distintos gremios: \u201c\u2026 a pesar de ellas, mis padres trataban con tal respeto y consideraci\u00f3n a sus enemigos y con tan firme confianza en el porvenir que el recuerdo de este incidente no se borrar\u00e1 nunca de mi memoria, aun cuando entonces yo era s\u00f3lo un muchacho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, su amigo Kraus dej\u00f3 escrito: \u201cKant me coment\u00f3 una vez que cuando observaba m\u00e1s de cerca la educaci\u00f3n que se impart\u00eda en la casa de un conde no lejos de K\u00f6nigsberg\u2026 pensaba con frecuencia en la preparaci\u00f3n incomparablemente m\u00e1s noble que \u00e9l hab\u00eda recibido en casa de sus padres. Les estaba muy agradecido por eso, a\u00f1adiendo que jam\u00e1s hab\u00eda o\u00eddo o visto nada indecente en su casa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Kant s\u00f3lo ten\u00eda cosas buenas que decir acerca de sus padres. As\u00ed, en una carta de una \u00e9poca m\u00e1s avanzada de su vida escrib\u00eda: \u201cMis dos padres (que pertenec\u00edan a la clase de los artesanos) eran perfectamente honestos, moralmente decentes y disciplinados. No me legaron una fortuna (pero tampoco me dejaron deudas). Y, desde el punto de vista moral, me dieron una educaci\u00f3n absolutamente inmejorable. Cada vez que pienso en esto me siento invadido por sentimientos de la m\u00e1s intensa gratitud\u201d<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su madre muri\u00f3 a los cuarenta a\u00f1os, cuando el futuro fil\u00f3sofo ten\u00eda s\u00f3lo 13 a\u00f1os y qued\u00f3 profundamente afectado. Muri\u00f3 contagiada de la enfermedad de una amiga enferma a la que cuid\u00f3 en su lecho de muerte. Kant escribi\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s que \u201csu muerte fue un sacrificio a la amistad\u201d. Cuando muri\u00f3 su padre en 1746, un Immanuel de casi veinti\u00fan a\u00f1os escribi\u00f3 en la Biblia familiar: \u201cEl 24 de marzo mi querido padre nos ha dejado con una muerte tranquila\u2026 Quiera Dios, que no le depar\u00f3 muchas alegr\u00edas en esta vida, permitirle participar en la bienaventuranza eterna\u201d<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Kant y la religi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los padres de Kant eran religiosos muy influidos por el pietismo, movimiento religioso dentro de las iglesias protestantes de Alemania que fue en gran medida una reacci\u00f3n al formalismo de la ortodoxia protestante. Los pietistas subrayaban la importancia del estudio independiente de la Biblia, la devoci\u00f3n personal, del ejercicio del sacerdocio entre los laicos y de una fe encarnada en actos de caridad. Usualmente comportaba la insistencia en una experiencia personal de conversi\u00f3n radical o renacimiento y menosprecio del \u00e9xito mundano, que a menudo pod\u00eda fecharse con precisi\u00f3n. El \u201cviejo yo\u201d ten\u00eda que ser superado por el \u201cnuevo yo\u201d en una batalla librada con ayuda de la gracia de Dios. Cada creyente deb\u00eda formar en su entorno una peque\u00f1a iglesia de \u201cverdaderos cristianos\u201d<em>, <\/em>diferente de la iglesia formal que pudiera haberse alejado del verdadero sentido del cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre las ideas religiosas de sus padres, que aparecer\u00edan como las \u201cexigencias de santidad\u201d en la segunda \u201cCr\u00edtica\u201d de Kant, dej\u00f3 tambi\u00e9n escrito: \u201cIncluso aunque las ideas religiosas de aquel tiempo\u2026 y las concepciones de lo que se llamaba virtud y piedad no fueran claras y suficientes, la gente era realmente virtuosa y piadosa. Uno puede decir tantas maldades como quiera sobre el pietismo. Pero las gentes que lo tomaban en serio estaban caracterizadas por una cierta especie de dignidad. Pose\u00edan las cualidades m\u00e1s nobles que un ser humano pueda tener: esa tranquilidad y amabilidad, esa paz interior que no se deja perturbar por ninguna pasi\u00f3n. Ninguna necesidad, ninguna disputa pod\u00edan enfurecerlos o convertirlos en enemigos de nadie\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La educaci\u00f3n de los ni\u00f1os<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En sus \u201cLecciones sobre Pedagog\u00eda\u201d (1803) dejar\u00e1 buenas ideas para la educaci\u00f3n moral de los ni\u00f1os, a los que hay que ense\u00f1ar los deberes comunes para con uno mismo y para con los otros. Deberes basados en \u201cuna cierta dignidad que el ser humano posee en su naturaleza interna que lo dignifica en comparaci\u00f3n con todas las otras criaturas. Es deber suyo no negar esta dignidad de la humanidad en su propia persona\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La embriaguez, los pecados antinaturales y todos los tipos de excesos son para Kant ejemplos de esa p\u00e9rdida de dignidad por la que nos colocamos a nosotros mismos por debajo del nivel de los animales. La acci\u00f3n de \u201carrastrarse\u201d -deshacerse en cumplidos y mendigar favores- nos coloca tambi\u00e9n por debajo de la dignidad humana. La mentira debe ser evitada, pues \u201cconvierte a los seres humanos en objeto de general desprecio y tiende a despojar al ni\u00f1o de su propio respeto\u201d<em>,<\/em> algo que todo el mundo deber\u00eda poseer. Y cuando un ni\u00f1o evita a otro ni\u00f1o porque es m\u00e1s pobre, cuando lo empuja o le pega, deber\u00edamos hacerle comprender que esa conducta contradice el derecho de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En su \u201cMetaf\u00edsica de las costumbres\u201d<em> <\/em>(1785) ofrece el ejemplo de un hombre que abandona su proyecto de dedicaci\u00f3n a una actividad que le complace \u201cinmediatamente, aunque de mala gana, ante la idea de que de proseguirla tendr\u00eda que omitir alguno de sus deberes como funcionario o descuidar a un padre enfermo\u201d, y que al comportarse as\u00ed estaba probando su libertad en grado m\u00e1ximo.<\/p>\n\n\n\n<p>Kant se sent\u00eda horrorizado cuando recordaba sus a\u00f1os escolares en el Collegium Fridericianum y, con alguna excepci\u00f3n, dec\u00eda de sus profesores que \u201cser\u00edan incapaces de encender un fuego con un posible chispazo de nuestra mente sobre filosof\u00eda o matem\u00e1ticas, pero se mostrar\u00edan muy buenos apag\u00e1ndolos\u201d<em>. <\/em>Kant reconoc\u00eda que \u201ces muy dif\u00edcil para todo individuo lograr salir de esa minor\u00eda de edad, casi convertida ya en naturaleza suya\u2026 Principios y f\u00f3rmulas, instrumentos mec\u00e1nicos de uso -o m\u00e1s bien abuso- racional de sus dotes naturales, son los grilletes de una permanente minor\u00eda de edad\u201d<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ante el rigorismo de sus profesores, dejar\u00e1 escrito en sus lecciones sobre antropolog\u00eda que jugar a las cartas \u201cnos cultiva, atempera nuestro \u00e1nimo y nos ense\u00f1a a controlar nuestras emociones. En este sentido puede ejercer una influencia beneficiosa sobre nuestra moralidad\u201d<em>.<\/em> Por diversas experiencias desagradables con soldados en su ciudad, su concepto del estamento militar no era muy elevado.<\/p>\n\n\n\n<p>En su obra \u201cEl \u00fanico argumento posible en una demostraci\u00f3n de la existencia de Dios\u201d<em> <\/em>(1763) Kant termina afirmando que \u201ces absolutamente necesario estar convencido de que Dios existe; pero que Su existencia tenga que ser demostrada, sin embargo, no es igualmente necesario\u201d<em>. <\/em>Y en sus \u201cObservaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime\u201d<em> <\/em>(1764) comenta que \u201cLos hombres que obran seg\u00fan principios son muy pocos, cosa que hasta es muy conveniente, pues con facilidad estos principios resultan equivocados, y entonces el da\u00f1o que de ello se deriva llega tanto m\u00e1s lejos cuanto m\u00e1s general es el principio y m\u00e1s firme la persona que lo ha adoptado\u201d<em>. <\/em>Kant pensaba que a los cuarenta a\u00f1os se adquir\u00eda el car\u00e1cter definitivo y pensaba que la m\u00e1xima primera y m\u00e1s relevante para juzgar el car\u00e1cter de una persona es la de la veracidad consigo mismo y con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En un pasaje famoso de la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d<em> <\/em>(1788)<em> <\/em>dice Kant: \u201cDos cosas llenan el \u00e1nimo de admiraci\u00f3n y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto con m\u00e1s frecuencia se ocupa de ellas la reflexi\u00f3n: el cielo estrellado sobre m\u00ed y la ley moral dentro de m\u00ed\u201d<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fue un defensor entusiasta de la revoluci\u00f3n francesa, que ve\u00eda como primer triunfo pr\u00e1ctico de la filosof\u00eda que hab\u00eda ayudado a crear un gobierno basado en los principios de un sistema ordenado y racionalmente construido. En su obra \u201cLa religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la mera raz\u00f3n\u201d<em> <\/em>(1794) afirma que puede ocurrir que \u201cla persona del maestro de la \u00fanica religi\u00f3n v\u00e1lida para todos los mundos sea un misterio, que su aparici\u00f3n sobre la tierra y su desaparici\u00f3n de ella, que su azarosa vida y su pasi\u00f3n sean puros milagros\u2026 que la historia misma de la vida del gran maestro sea a su vez un milagro (una revelaci\u00f3n sobrenatural); podemos dar a todos esos milagros el valor que queramos, y honrar incluso la envoltura\u2026 que ha puesto en marcha una doctrina que est\u00e1 inscrita en nuestros corazones\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1799, cuando su debilidad no era a\u00fan muy evidente, Kant afirm\u00f3 a unos conocidos suyos: \u201cSe\u00f1ores m\u00edos, soy viejo y d\u00e9bil, y ustedes deben considerarme como a un ni\u00f1o\u2026 No tengo miedo a la muerte; yo sabr\u00e9 c\u00f3mo morir. Les juro ante Dios que, si siento acercarse a la muerte durante la noche, unir\u00e9 mis manos y exclamar\u00e9 Dios sea alabado. Pero si un demonio maligno se situara a mi espalda y me susurrase al o\u00eddo: T\u00fa has hecho desgraciados a los seres humanos, entonces mi reacci\u00f3n ser\u00eda muy distinta\u201d<em>.<\/em> El 12 de febrero de 1804 Kant muri\u00f3 a las 11.00 de la ma\u00f1ana, a dos meses de cumplir 80 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo un hombre con errores, como todos, San Juan Pablo II le admir\u00f3 por su defensa de la dignidad de la persona humana (no utilizar nunca a la persona como un medio). Fue un hombre recto y verdaderamente preocupado por fundamentar la moral. Su aspecto m\u00e1s criticable es su gnoseolog\u00eda, que sirvi\u00f3 de base para el subjetivismo posterior, aunque probablemente \u00e9l mismo no fue nunca subjetivista como se desprende de algunas de sus m\u00e1s c\u00e9lebres sentencias.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reciente biograf\u00eda de Manfred Kuehn (2024) nos revela a un Kant poco conocido por el gran p\u00fablico y que fue un excelente anfitri\u00f3n y un devoto amigo. 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