{"id":44432,"date":"2025-01-15T06:00:00","date_gmt":"2025-01-15T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=44432"},"modified":"2025-01-14T17:28:33","modified_gmt":"2025-01-14T15:28:33","slug":"mosaico-en-la-tierra-etnia-y-cultura-libia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/mosaico-en-la-tierra-etnia-y-cultura-libia\/","title":{"rendered":"Mosaico en la tierra: etnia y cultura en Libia"},"content":{"rendered":"<p>En un <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/cultura\/tripoli-hermosa-tierra-de-amor\/\">art\u00edculo anterior<\/a> sobre Libia, ilustr\u00e1bamos la gran fragmentaci\u00f3n geogr\u00e1fica y cultural que existe en el pa\u00eds, tanto por la inmensidad del territorio libio (m\u00e1s de 1,7 millones de kil\u00f3metros cuadrados, dividido en las tres macrorregiones de Tripolitania, Cirenaica y Fezzan) como por el origen \u00e9tnico de la poblaci\u00f3n, con \u00e1rabes y bereberes constituyendo la inmensa mayor\u00eda y porcentajes menores de otros grupos \u00e9tnicos, es decir, al menos un 10 % de inmigrantes subsaharianos y peque\u00f1os porcentajes de tuaregs y tebu.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00c1rabes y bereberes<\/h2>\n\n\n\n<p>Hablando de Marruecos, coment\u00e1bamos las principales diferencias entre los pa\u00edses \u00e1rabes del Magreb (\u00c1frica occidental y luego septentrional hasta Egipto) y el Mashreq (de Egipto a Irak, excluidos los pa\u00edses del Golfo). En ambos casos, sin embargo, se trata de pa\u00edses arabizados tras la conquista isl\u00e1mica, pero de formas diferentes. Tambi\u00e9n en Libia, la poblaci\u00f3n arab\u00f3fona constituye el 90 % del total nacional y es el resultado tanto de la arabizaci\u00f3n (o adopci\u00f3n del \u00e1rabe como primera lengua) de la etnia aut\u00f3ctona, que tambi\u00e9n aqu\u00ed, como en el resto del Magreb, era en gran parte de origen bereber, como de las oleadas migratorias de tribus \u00e1rabes, a partir del siglo VII, con la conquista isl\u00e1mica de la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>En Libia, especialmente entre los \u00e1rabes, el tribalismo sigue estando muy extendido, y las tribus, sobre todo las m\u00e1s grandes, como los Warfalla, Magarha y Zintan, desempe\u00f1an un papel fundamental en la gesti\u00f3n de la pol\u00edtica y la sociedad locales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lo entendi\u00f3 muy bien Mu&#8217;ammar Gaddafi (1942-2011), que utiliz\u00f3 esta herramienta para consolidar su poder en el territorio, al igual que hicieron los italianos en la \u00e9poca colonial y el rey Idris I. De forma similar a lo que hicieron Sadam Husein en Irak y la dinast\u00eda Asad en Siria, y con una estrategia t\u00edpicamente colonial, Gadafi supo pivotar sobre una o varias tribus o comunidades del pa\u00eds (en su caso la suya propia, la Qadhadhfa, de la que Gadafi es la transliteraci\u00f3n italiana, pero tambi\u00e9n forj\u00f3 alianzas con los Magarha y los Warfalla), a los que prodig\u00f3 privilegios econ\u00f3micos, pol\u00edticos y militares (de hecho, los miembros de estas tribus dominaban las fuerzas de seguridad, los recursos petrol\u00edferos y los puestos pol\u00edticos clave), alimentando el clientelismo y marginando a las tribus hostiles, especialmente las de Cirenaica.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, aunque a partir de la d\u00e9cada de 1980 Gadafi intent\u00f3 restar importancia al papel de las tribus gobernantes en favor de una identidad pan\u00e1rabe com\u00fan, los conflictos e insatisfacciones entre las distintas tribus contribuyeron en gran medida a su ca\u00edda, cuando los levantamientos de la Primavera \u00c1rabe tambi\u00e9n sumieron a Libia en la confusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El tribalismo y los contrastes intertribales, como desgraciadamente vemos tambi\u00e9n en Siria e Irak tras la ca\u00edda de los dictadores locales, resurgen con furia cuando un poder fuerte y centralizado, que no escatima el uso de la fuerza bruta para reprimir cualquier disidencia, tiene que dejar paso a administraciones d\u00e9biles y, por lo dem\u00e1s, corruptas. As\u00ed, en Libia, las rivalidades entre las distintas tribus siguen impidiendo una verdadera reconciliaci\u00f3n nacional y el fin de la guerra civil.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los bereberes, o quiz\u00e1s deber\u00edamos decir bereber\u00f3fonos para diferenciarlos de los arab\u00f3fonos (que tambi\u00e9n son en parte de origen bereber), supondr\u00edan en torno al 7 % de la poblaci\u00f3n, concentrados sobre todo en el Jebel Nefusa y Ghadames, y su lengua y cultura siguen extremadamente vivas a pesar de siglos de marginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los pueblos del desierto: Tuareg y Tebu<\/h2>\n\n\n\n<p>Los tuareg tambi\u00e9n hablan una lengua de origen bereber, pero diferente de la de los bereberes libios. Son un pueblo n\u00f3mada, presente en casi todos los pa\u00edses saharianos, y en Libia constituyen alrededor del 0,3 % de la poblaci\u00f3n total, es decir, unos 21 mil individuos. Son famosos por su vestimenta, en particular por el velo que llevan los hombres (tagelmust), de color azul, que se envuelve alrededor de la cabeza y la cara para protegerse del sol y la arena del desierto (por eso a veces se les llama el \u201cpueblo azul\u201d). Viajan a lo largo y ancho del S\u00e1hara, m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de los Estados naci\u00f3n, y viven en tiendas hechas con pieles de oveja. Las mujeres desempe\u00f1an un papel crucial en su sociedad (incluso en la toma de decisiones de la comunidad) y son depositarias de antiguas tradiciones orales y po\u00e9ticas. Cualquiera que haya podido visitar las comunidades tuareg del desierto del S\u00e1hara sabe lo incre\u00edble que es su sentido de la hospitalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tebu, por su parte, son una etnia sahariana (por tanto, ni \u00e1rabe ni bereber) de unos 50.000 individuos en Libia. Al igual que los tuareg, viven principalmente en la zona de Fezzan (sur del pa\u00eds), tambi\u00e9n n\u00f3madas en las dunas del S\u00e1hara.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto los tuareg como los tebu son de religi\u00f3n isl\u00e1mica (sun\u00edes) y las estimaciones num\u00e9ricas de su poblaci\u00f3n son muy variables debido precisamente a su car\u00e1cter n\u00f3mada, que a menudo dificulta la realizaci\u00f3n de censos precisos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Jud\u00edos en Libia<\/h2>\n\n\n\n<p>El juda\u00edsmo ha estado presente en Libia desde la \u00e9poca de los griegos (pensemos en Sim\u00f3n el Cireneo, de quien se dice que proced\u00eda de Cirene). Cuando las provincias de Tripolitania y Cirenaica se convirtieron en colonia italiana en 1911, varios centenares de inmigrantes jud\u00edos procedentes de Europa se sumaron a la antigua comunidad ya presente en el territorio. El censo libio de 1931 registr\u00f3 unos 24.500 jud\u00edos en el pa\u00eds, concentrados principalmente en Tr\u00edpoli.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jud\u00edos que viv\u00edan en Libia tambi\u00e9n fueron v\u00edctimas, como sus correligionarios argelinos y tunecinos, de la pol\u00edtica \u201cantisemita\u201d nazi-fascista, aplicada, en este caso, por el r\u00e9gimen dictatorial italiano, sobre todo tras la promulgaci\u00f3n del Manifiesto Racial en Roma en 1938. Adem\u00e1s, incluso despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial y de la creaci\u00f3n del Estado de Israel, fueron v\u00edctimas de ataques y persecuciones por parte de musulmanes. A partir de ese momento, por tanto, comenz\u00f3 una emigraci\u00f3n gradual, que se convirti\u00f3 en un \u00e9xodo masivo a partir de 1949, con 35.142 personas que emigraron a Israel, principalmente entre 1956 y 1958, debido sobre todo a las graves tensiones existentes en aquel momento entre el Estado jud\u00edo y sus vecinos \u00e1rabes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la Guerra de los Seis D\u00edas, en 1967, otros 6.000 jud\u00edos libios fueron trasladados a Italia ante las amenazas que se cern\u00edan sobre su comunidad. Despu\u00e9s de 1969, a\u00f1o de la Revoluci\u00f3n y del fin de la monarqu\u00eda, el resto de los jud\u00edos que hab\u00edan permanecido en Libia hasta entonces, unos pocos miles de extranjeros, tambi\u00e9n abandonaron el pa\u00eds, junto con los m\u00e1s de 20.000 italianos expulsados por Gadafi al mismo tiempo que la proclamaci\u00f3n del D\u00eda de la Venganza en 1970.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Islam<\/h2>\n\n\n\n<p>La religi\u00f3n del Estado en Libia, consagrada en la Constituci\u00f3n provisional de 2011, es el islam sun\u00ed, con la sharia como principal fuente de derecho. Sin embargo, la libertad de religi\u00f3n est\u00e1 garantizada para cristianos y jud\u00edos, que pueden seguir su propia legislaci\u00f3n sobre el estatuto personal y familiar. Sin embargo, persiste la discriminaci\u00f3n contra los no musulmanes, especialmente en lo que se refiere a la profesi\u00f3n p\u00fablica de la fe y, m\u00e1s a\u00fan, a la \u201capostas\u00eda\u201d (delito de conversi\u00f3n del islam a otra fe), como en otros pa\u00edses isl\u00e1micos.<\/p>\n\n\n\n<p>Alrededor del 95 % de los musulmanes libios son sun\u00edes pertenecientes a la escuela jur\u00eddica malikita. Sin embargo, el Islam libio ha estado muy influido por el sufismo, una corriente m\u00edstica y espiritual no estrictamente ortodoxa (de hecho, deriva de los contactos con el cristianismo y las religiones orientales) que hace gran hincapi\u00e9 en la interioridad y la experiencia directa de Dios, incluso a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas como la meditaci\u00f3n, la oraci\u00f3n, la recitaci\u00f3n del dhikr (repetici\u00f3n de los 99 nombres de Al\u00e1) y la danza ritual (los famosos derviches giradores).<\/p>\n\n\n\n<p>En Libia, en particular, el sufismo (de la palabra \u00e1rabe \u201c\u1e63\u016bf\u201d, \u201clana\u201d, para indicar las toscas ropas de lana que vest\u00edan los primeros suf\u00edes como s\u00edmbolo de sencillez y renuncia a los bienes materiales, un poco como el h\u00e1bito franciscano, por lo que parece haber habido influencias mutuas entre las dos confesiones en este \u00e1mbito) tiene una historia milenaria, con sus cofrad\u00edas, o tar\u012bqa, que han desempe\u00f1ado un papel crucial no s\u00f3lo en la difusi\u00f3n de este tipo de espiritualidad isl\u00e1mica, sino tambi\u00e9n, como en el caso de la Tar\u012bqa al-Sanusiyya, de los Senussi, en la resistencia contra la colonizaci\u00f3n italiana y en la formaci\u00f3n de la identidad nacional libia. Adem\u00e1s, siguen existiendo santuarios suf\u00edes que constituyen importantes centros de devoci\u00f3n y peregrinaci\u00f3n, un verdadero factor de unidad nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe hacer otra referencia a la comunidad ibaita. En Libia, de hecho, los seguidores del ibadismo son aproximadamente el 4,5-6 % de la poblaci\u00f3n (entre 315 y 420 mil personas), concentrados sobre todo en el Jebel Nefusa y en ciudades como Jadu y Zuwarah (principalmente bereberes). Pertenecen a una de las \u201csectas\u201d o corrientes m\u00e1s antiguas del Islam, en este caso distinta de las m\u00e1s numerosas y conocidas sun\u00edes y chi\u00edes. El ibadismo fue originado en el siglo VII por Abdallah ibn Ibad y est\u00e1 emparentado con el jariyismo, otra secta que no es ni sun\u00ed ni chi\u00ed, de la que se diferencia por ser mucho m\u00e1s moderada y pragm\u00e1tica. El ibadismo, de hecho, promueve una mayor tolerancia hacia otras corrientes isl\u00e1micas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cristianismo en Libia<\/h2>\n\n\n\n<p>La presencia cristiana en Libia tiene ra\u00edces muy antiguas, que se remontan al siglo I, cuando Tripolitania y Cirenaica formaban parte de dos provincias del Imperio Romano. Con la llegada del Islam, al contrario que en las regiones orientales del califato, el cristianismo fue desapareciendo en Libia, hasta quedar reducido hoy a unos escasos 111.000 creyentes de un total de m\u00e1s de 7 millones de habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Las principales confesiones cristianas son la copta, con unos 60.000 fieles, y la cat\u00f3lica, con unos 50.000. Tambi\u00e9n hay peque\u00f1as minor\u00edas de ortodoxos rusos, serbios, griegos y anglicanos. Tambi\u00e9n hay peque\u00f1as minor\u00edas de rusos, serbios y griegos ortodoxos y anglicanos. Una gran parte de los cristianos son de origen extranjero (m\u00e1s numerosos en la \u00e9poca de Gadafi), especialmente egipcios (coptos) o subsaharianos, como los 20 cristianos egipcios y un ghan\u00e9s que encontraron la muerte a manos del ISIS en Libia en 2015, y cuyo v\u00eddeo de ejecuci\u00f3n circul\u00f3 por todo el mundo en su momento. Posteriormente fueron encontrados enterrados juntos en una fosa com\u00fan, vistiendo el mismo mono naranja que llevaban en el v\u00eddeo en el momento de la ejecuci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>Como ya se ha mencionado, persisten las restricciones al culto y las limitaciones a la libertad religiosa, al igual que en muchos pa\u00edses isl\u00e1micos.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo anterior sobre Libia, ilustr\u00e1bamos la gran fragmentaci\u00f3n geogr\u00e1fica y cultural que existe en el pa\u00eds, tanto por la inmensidad del territorio libio (m\u00e1s de 1,7 millones de kil\u00f3metros cuadrados, dividido en las tres macrorregiones de Tripolitania, Cirenaica y Fezzan) como por el origen \u00e9tnico de la poblaci\u00f3n, con \u00e1rabes y bereberes constituyendo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2244,"featured_media":44433,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,39],"tags":[1799],"class_list":["post-44432","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-cultura","tag-libia","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2244"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44432"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44432\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}