{"id":43934,"date":"2024-12-26T06:31:00","date_gmt":"2024-12-26T04:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=43934"},"modified":"2025-02-03T14:06:03","modified_gmt":"2025-02-03T12:06:03","slug":"musica-bach-rey-que-viene","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/musica-bach-rey-que-viene\/","title":{"rendered":"M\u00fasica de Bach para el Rey que viene"},"content":{"rendered":"<p>J.S. Bach, Cantata BWV 61, <em>Nun komm, der Heiden Heiland<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La celebraci\u00f3n del primer domingo de <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/lecturas-del-domingo\/lecturas-del-primer-domingo-de-adviento-2\/\">Adviento<\/a> de 1714 fue la ocasi\u00f3n que movi\u00f3 a Johann Sebastian Bach (1685-1750) para componer la cantata que lleva el n\u00famero 61 en su cat\u00e1logo de obras, y cuyo t\u00edtulo (sacado de la primera frase de su texto, como en todas las cantatas de Bach) es <em>Nun komm, der Heiden Heiland<\/em> (\u201cVen ya, Salvador de las naciones\u201d). Se trata del primer verso de un himno muy popular en la liturgia luterana, que a su vez se basa en la traducci\u00f3n alemana del himno gregoriano <em>Veni Redemptor gentium<\/em>, que la tradici\u00f3n atribuye a San Ambrosio.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquella \u00e9poca el genio alem\u00e1n, cumplidas sus etapas en M\u00fchlhausen y Arnstadt, estaba sirviendo como compositor en la corte de Weimar, en la que estuvo contratado como <em>Konzertmeister<\/em> de los duques protestantes Guillermo Ernesto y Ernesto Augusto de Sajonia-Weimar. Como tal, ten\u00eda la obligaci\u00f3n de componer una cantata al mes para las celebraciones religiosas, en las que los mel\u00f3manos duques deseaban la mejor m\u00fasica que fuera posible para el culto divino.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las cantatas de Bach<\/h2>\n\n\n\n<p>Ciertamente con esta cantata lo consiguieron, ya que el comienzo del Adviento era un momento lit\u00fargico en el que la m\u00fasica ten\u00eda especial importancia. Los otros tres domingos de Adviento sol\u00edan celebrarse en las iglesias luteranas con composiciones m\u00e1s sencillas, a la espera del esplendor musical de la Navidad. Esto explica que se conservan hasta tres cantatas escritas por Bach para el primer domingo de Adviento. <\/p>\n\n\n\n<p>La primera es la que nos ocupa, perteneciente a su primer a\u00f1o en Weimar, y por tanto con cierto car\u00e1cter de estreno del nuevo <em>Konzertmeister<\/em> en el nuevo a\u00f1o lit\u00fargico. Las otras dos son las compuestas en 1724 (BWV 62, ya en su segundo a\u00f1o como Cantor de Santo Tom\u00e1s de Leipzig) y en 1731 (la cantata BWV 36). Las tres expresan musicalmente el contenido de las lecturas b\u00edblicas que se le\u00edan ese d\u00eda: la entrada de Jes\u00fas como Rey dav\u00eddico en Jerusal\u00e9n (Mateo 21,1-9) y la exhortaci\u00f3n a estar despiertos (Romanos 13,11-14).<\/p>\n\n\n\n<p>Para su primera cantata de Adviento en Weimar, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Johann_Sebastian_Bach\">Bach <\/a>dispone de una plantilla musical bastante reducida: tres solistas vocales (soprano tenor y bajo), un peque\u00f1o coro a cuatro voces y el habitual conjunto de cuerdas barroco con el bajo continuo. La econom\u00eda de medios, conveniente ante la gran inversi\u00f3n musical que requerir\u00eda la cercana Navidad, no impide que el resultado sea brillante, pues en esta cantata se percibe especialmente el talento de Bach como dramaturgo y su genialidad como compositor, que se muestra ya en un estilo maduro y consolidado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La entrada del Rey en su Corte<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Comienza esta cantata, de hecho, con un gesto de notable car\u00e1cter dram\u00e1tico, ya que el coro inicial que esperamos encontrar en una cantata se encuentra presentado ni m\u00e1s ni menos que sobre una obertura al estilo de la \u00f3pera francesa. Desde finales del siglo XVII las \u00f3peras representadas en la corte versallesca de Luis XIV, y despu\u00e9s en las de casi toda Europa, comienzan con una obertura en tres partes que se interpreta con la entrada del Rey. <\/p>\n\n\n\n<p>La primera parte es una solemne marcha, que anuncia la venida del monarca al teatro, la siguiente es una secci\u00f3n fugada r\u00e1pida que dinamiza la presencia del rey y la tercera es una repetici\u00f3n de la marcha inicial para indicar que comienza el espect\u00e1culo. Pues bien, siendo el Adviento el tiempo de esperar la llegada del Rey, Bach dise\u00f1a el coro inicial con el esquema de la obertura francesa, con una intenci\u00f3n que cualquiera de sus instruidos oyentes en Weimar percibir\u00eda con toda evidencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En la marcha inicial, el coro va cantando voz por voz el primer verso del himno que da t\u00edtulo a la cantata (\u201cVen ya, Salvador de las naciones\u201d); despu\u00e9s las cuatro voces al un\u00edsono cantan el segundo (\u201cmuestra al Nacido de la Virgen\u201d). Tras ella encontramos una r\u00e1pida y animosa fuga coral en la que el coro canta el tercer verso (\u201cque se admire de \u00e9l todo el mundo\u201d). Finalmente, se repite la marcha inicial cuando el coro al un\u00edsono repite la melod\u00eda coral cantando el cuarto verso (\u201cpues Dios ha dispuesto tal nacimiento\u201d). El Hijo de Dios, y de la Virgen, est\u00e1 a punto de entrar como Rey Salvador en su Corte, en donde se re\u00fanen todas las naciones de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Anuncio y fe<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En las cantatas maduras de Bach (las correspondientes a su etapa en Weimar, y todav\u00eda m\u00e1s las compuestas en Leipzig), al coro inicial sigue una sucesi\u00f3n de recitativos y arias. Los primeros, con un acompa\u00f1amiento sencillo, sirven usualmente a la voz solista para anunciar y exponer el contenido de la fe. En las segundas, con un ropaje instrumental amplio y cuidado, el solista canta expresivamente su fe hecha oraci\u00f3n. Aunque no siempre se da esta divisi\u00f3n entre el anuncio (el recitativo) y la fe (el aria), nos puede servir para comprender y seguir el camino espiritual que Bach propone en cada una de sus cantatas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la BWV 61, el tenor anuncia en un recitativo la fe en la Encarnaci\u00f3n del Salvador, como comienzo y ra\u00edz de todas sus venidas a este mundo. Tras una exposici\u00f3n sencilla, el violoncello, que hasta el momento tan s\u00f3lo acompa\u00f1aba como bajo continuo, se anima maravillosamente en las palabras finales del anuncio: \u201cVienes y haces brillar tu luz plena de bendiciones\u201d. Un nuevo recurso dram\u00e1tico que recuerda la necesidad de anunciar la luz bendita que traer\u00e1 el Rey Salvador. A continuaci\u00f3n, el tenor transforma su anuncio en expresi\u00f3n de la fe a lo largo del aria que sigue al recitativo. Se trata de una oraci\u00f3n pidiendo protecci\u00f3n y bendici\u00f3n a Jes\u00fas, cantada con un imparable ritmo de giga (danza muy animada que sol\u00eda bailarse en bodas y festejos populares) que evoca la alegr\u00eda del amor y de la fe en el Salvador.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Palabra y la m\u00fasica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de esta coreograf\u00eda de la fe, Bach nos golpea con un nuevo gesto dram\u00e1tico. Un recitativo en tonalidad menor confiado al bajo, que representa la <em>Vox Christi<\/em>, irrumpe sobre un fondo de cuerdas en <em>pizzicato<\/em>. El color menor evoca la oscuridad y la noche, el <em>pizzicato<\/em> que pulsa las cuerdas de los instrumentos, sugiere el golpe seco de quien llama a una puerta. El contraste con el aria anterior no puede ser m\u00e1s dram\u00e1tico, para preparar as\u00ed al oyente de cara a que preste atenci\u00f3n a las palabras de este recitativo, que anuncia la presencia de Jes\u00fas a la puerta de cada creyente con las mismas palabras del Apocalipsis: \u201cMira que estoy a la puerta y llamo\u2026\u201d (Apocalipsis 3,20).<\/p>\n\n\n\n<p>Con este \u00e1spero cambio de tono, el camino espiritual de esta cantata nos lleva desde la pr\u00f3xima venida del Rey a la presencia actual de Cristo que llama a la puerta de cada coraz\u00f3n. Ante este anuncio, el coraz\u00f3n creyente entona un canto de acogida en la fe al Dios que nos llama. As\u00ed lo hace la soprano el aria que sigue a este imponente recitativo. Un aria de dulzura e intimidad, donde la fe medita en su melod\u00eda sobre un sencillo acompa\u00f1amiento de violoncello, donde se responde a la llamada del Salvador (\u201c\u00c1brete, coraz\u00f3n, de par en par, que viene Jes\u00fas y va a entrar\u201d). <\/p>\n\n\n\n<p>La soprano canta <em>\u00e1brete <\/em>sobre una figura de tres notas ascendentes que el violoncello ir\u00e1 recordando a lo largo de toda el aria, en la que, efectivamente, se levanta el coraz\u00f3n; sin embargo, cuando la soprano canta el \u00faltimo verso (\u201c\u00a1Oh, qu\u00e9 feliz ser\u00e9!\u201d) el violoncello hace manar como una ondulante corriente de corcheas que parecen evocar el mar de felicidad que recibe el coraz\u00f3n que ha escuchado despierto la llamada del Rey que llama a la puerta y ha sido capaz de abrirse a \u00c9l. Una vez m\u00e1s, la Palabra de Dios encuentra en la m\u00fasica de Bach un admirable reflejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para terminar la cantata, Bach no recurre al austero coral final que ser\u00e1 de rigor en las cantatas de Leipzig, sino que compone una breve pero animada fantas\u00eda coral. Voces e instrumentos expresan la alegr\u00eda y la vivaz expectaci\u00f3n contenida en el texto que cierra la cantata (\u201c\u00a1Am\u00e9n, am\u00e9n!\u00a1Ven, hermosa corona de alegr\u00eda, no tardes! Te espero con ansia\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>El camino espiritual nos ha guiado desde la solemne proclamaci\u00f3n de la entrada del Rey en Corte hasta la pintura musical de las actitudes que esta despierta en el creyente: alegr\u00eda, petici\u00f3n, disponibilidad, entrega y esperanza cierta. Los que escucharon en la capilla de la corte ducal de Weimar la cantata con la que Bach estren\u00f3 su producci\u00f3n musical para el Adviento, posiblemente experimentar\u00edan alguna de estas actitudes gracias a la sugestiva fuerza espiritual de su autor. Posiblemente tambi\u00e9n hoy seguir\u00e1 despertando en el coraz\u00f3n de muchos oyentes estas actitudes que nos propone la llegada del Adviento. Puede comprobarse escuch\u00e1ndola en esta cuidada versi\u00f3n de la <em>Netherlands Bach Society<\/em>, que incluye subt\u00edtulos en ingl\u00e9s para saborear a la vez la m\u00fasica y la palabra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Bach - Cantata Nun komm, der Heiden Heiland BWV 61 - Van Veldhoven | Netherlands Bach Society\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/MzWJsRjanC4?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J.S. 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