{"id":43681,"date":"2024-12-22T06:00:00","date_gmt":"2024-12-22T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=43681"},"modified":"2024-12-10T11:34:06","modified_gmt":"2024-12-10T09:34:06","slug":"lecturas-de-la-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-de-la-navidad\/","title":{"rendered":"Un adelanto del cielo. Navidad (C)"},"content":{"rendered":"<p>La lectura del d\u00eda de Navidad es siempre el profundo pr\u00f3logo del evangelio de Juan. Es como si -despu\u00e9s de la emoci\u00f3n de la noche de Navidad, con los \u00e1ngeles cantando y los pastores yendo de prisa a ver al ni\u00f1o Dios- la Iglesia quisiera que nos detuvi\u00e9ramos a considerar la profundidad del misterio.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s del testimonio de san Juan, se nos invita a meditar sobre lo que es literalmente el acontecimiento m\u00e1s extraordinario de toda la historia: el Dios todopoderoso, el Verbo eterno con el Padre, que se abaja para asumir la condici\u00f3n humana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l, el Creador, se hace -en su naturaleza humana- criatura. \u00c9l, que es luz en s\u00ed mismo &#8211; \u201c<em>Dios de Dios, luz de luz<\/em>\u201d, como decimos en el Credo-, entra en las tinieblas humanas. \u00c9l, que es la revelaci\u00f3n plena del Padre, acepta no ser conocido, ignorado por todos en su humilde nacimiento, salvo por algunos pobres pastores y extranjeros ex\u00f3ticos. El Creador amoroso acepta ser rechazado por sus criaturas -la mayor\u00eda son indiferentes, Herodes le persigue- <em>\u201cPero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como lo expresan los Padres de la Iglesia, en un lenguaje audaz: Dios se hizo hombre para que nosotros nos hici\u00e9ramos Dios. Es decir, para que participemos de la naturaleza divina (v\u00e9ase 2 Pe 1,4). En el Hijo divino hecho hombre somos divinizados, hechos semejantes a Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o que yace en el pesebre nos ofrece su propia divinidad, de la que participamos a trav\u00e9s de la gracia, la oraci\u00f3n, la lectura de las Escrituras, las obras de amor y su recepci\u00f3n en la Eucarist\u00eda. Cu\u00e1ntas madres, adorando a su hijo, le dicen: \u201c\u00a1Te comer\u00eda!\u201d, palabras que s\u00f3lo expresan su deseo de uni\u00f3n con su hijo. Lo que para ellas es s\u00f3lo un deseo, para nosotros se hace realidad en la Eucarist\u00eda. El Dios ni\u00f1o que contemplamos con amoroso asombro entra en nosotros en la hostia y, de un modo m\u00edstico, nosotros entramos en \u00e9l. <em>\u201cY el Verbo se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros<\/em>, (eucar\u00edsticamente, en nosotros) <em>y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unig\u00e9nito del Padre, lleno de gracia y de verdad<\/em>\u201d: pero eran s\u00f3lo reflejos de gloria, y gloria a\u00fan velada, como cuando los \u00e1ngeles celebraron el nacimiento de Cristo, o en la Transfiguraci\u00f3n, o en la Resurrecci\u00f3n. A trav\u00e9s de estos reflejos anhelamos la visi\u00f3n plena, cuando \u201c<em>veremos a Dios tal como es<\/em>\u201d (1 Jn 3,2). Jes\u00fas, \u201c<em>Dios unig\u00e9nito, que est\u00e1 en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer\u201d<\/em>. Es el conocimiento a trav\u00e9s de la fe, como la luz a trav\u00e9s de la nube. La alegr\u00eda de la Navidad nos impulsa a buscar esa visi\u00f3n plena de Dios en la otra vida. Si la Navidad es un tiempo de alegr\u00eda, a pesar de todas las maneras que encontramos para estropearlo, qu\u00e9 infinitamente maravillosa debe ser la alegr\u00eda eterna del cielo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas de Navidad<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote Luis Herrera Campo ofrece su <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lectura del d\u00eda de Navidad es siempre el profundo pr\u00f3logo del evangelio de Juan. Es como si -despu\u00e9s de la emoci\u00f3n de la noche de Navidad, con los \u00e1ngeles cantando y los pastores yendo de prisa a ver al ni\u00f1o Dios- la Iglesia quisiera que nos detuvi\u00e9ramos a considerar la profundidad del misterio. A [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[554,647],"tags":[616,638],"class_list":["post-43681","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio","category-lecturas-del-domingo","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43681\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}