{"id":43173,"date":"2024-11-14T06:00:00","date_gmt":"2024-11-14T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=43173"},"modified":"2024-11-13T16:59:19","modified_gmt":"2024-11-13T14:59:19","slug":"eugenio-corti-guerra-contra-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/eugenio-corti-guerra-contra-comunismo\/","title":{"rendered":"Eugenio Corti, la guerra contra el comunismo y \u201cEl caballo rojo\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Eugenio Corti dec\u00eda: \u00abEl escritor est\u00e1 obligado a dar cuenta de toda la realidad de su tiempo: por eso no puede especializarse (Sertillanges, en su obra \u201cLa vida intelectual\u201d, hab\u00eda reflexionado sobre la misma necesidad para el erudito y el escritor). Es el \u00fanico profesional que no tiene derecho a ser meramente especializado. Sin embargo, hoy en d\u00eda no se puede saber de todo: hay que adquirir una aut\u00e9ntica competencia al menos en los \u00e1mbitos m\u00e1s importantes. Eleg\u00ed estudiar el comunismo (el mayor peligro para la humanidad en este siglo) y la actualidad cat\u00f3lica (porque veo en la Iglesia la mayor esperanza)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El escritor que \u201cve\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El resultado de estos estudios ser\u00e1 la obra \u201cJuicio y muerte de Stalin\u201d, escrita entre 1960 y 1961 y representada en 1962. Paola Scaglione escribe: \u00abA partir de este momento, Eugenio Corti, a causa de su propio anticomunismo razonado, se ve obstaculizado, de forma sistem\u00e1tica y mal disimulada, por la gran prensa y el mundo de la cultura, que por aquel entonces estaba fuertemente orientado hacia la izquierda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Corti, en cambio, ilustra claramente lo que no son sus paranoias o temores, sino realidades muy bien documentadas, adem\u00e1s de experimentadas en su propia piel, lo que le permite realizar su propio an\u00e1lisis y formular valientemente -y con pleno conocimiento de causa- predicciones para el futuro (que invariablemente se har\u00e1n realidad).<\/p>\n\n\n\n<p>Eugenio Corti ha visto (\u201c\u03bf\u1f36\u03b4\u03b1\u201d), y quiere contar, los horrores y las masacres llevadas a cabo por los comunistas en Rusia antes y despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, por los partisanos inmediatamente despu\u00e9s de esta \u00faltima (unas 40 mil v\u00edctimas en Italia, por no hablar de la cuesti\u00f3n de la frontera oriental de Italia y de la tragedia del \u00e9xodo istrio-d\u00e1lmata y de las masacres de Foibe, al menos 10.000 muertos y 300.000 exiliados) y de nuevo por el comunismo en general en Rusia (50 millones de v\u00edctimas desde la Revoluci\u00f3n hasta las purgas de Stalin y m\u00e1s all\u00e1), en China (150 millones de v\u00edctimas del comunismo en este pa\u00eds) y en el sudeste asi\u00e1tico (Camboya en particular).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello para construir el \u00abhombre nuevo\u00bb. Los estudios de Eugenio Corti sobre el tema son muy ricos y extremadamente met\u00f3dicos. Dan a conocer en Occidente -a quien quiera conocerlos- la situaci\u00f3n del mundo dominado por el marxismo incluso antes de que, en 1994, Alexaner Solgenitzin, en un discurso ante la Duma (parlamento ruso) recordara aquellos sesenta millones de muertos causados por el comunismo, cifra sobre la que nadie en ese pa\u00eds tiene nada que decir. Corti considera: \u00abEn Italia, semejante masacre, con mucho la mayor de la historia de la humanidad, es como si nunca hubiera existido: muy pocos se han preocupado de averiguar la verdad sobre ella\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Eugenio Corti y el comunismo gramsciano<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Igualmente importante es la contribuci\u00f3n de Eugenio Corti al an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y cultural de Italia en la posguerra y m\u00e1s all\u00e1, especialmente en lo que se refiere al abandono de la esfera cultural por parte de los cat\u00f3licos. Para \u00e9l, es precisamente la esfera cultural italiana la realidad m\u00e1s perturbada. De hecho\u00bb, declara Corti, \u201cel diablo tiene dos caracter\u00edsticas principales, la de ser homicida (basta con ver las cifras citadas anteriormente) y la de ser mentiroso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAhora, terminada la fase de los asesinatos en masa, ha tomado el relevo la fase de la mentira: la llevan a cabo los grandes peri\u00f3dicos, la radio, la televisi\u00f3n, sobre todo con el sistema de las medias verdades, que impiden a la gente corriente hacerse una idea clara de la realidad pasada y actual. Por eso debemos comprometernos a buscar y dar a conocer la verdad. El frente m\u00e1s importante hoy es el de la cultura\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que \u00abel comunismo no ha terminado. El leninista, en el que la dictadura del proletariado se ejerc\u00eda mediante la eliminaci\u00f3n f\u00edsica de los opositores, ha terminado. Hoy en Italia nos enfrentamos al comunismo de Gramsci, en el que la dictadura de los intelectuales &#8216;org\u00e1nicos al comunismo&#8217; (la expresi\u00f3n es de Gramsci) se ejerce mediante la marginaci\u00f3n sistem\u00e1tica, en la pr\u00e1ctica la muerte civil, de los opositores. La cultura de izquierdas dominante en la actualidad no est\u00e1 desligada del marxismo, como nos han hecho creer: al contrario, es claramente un desarrollo del marxismo. La gran tragedia est\u00e1 en su segundo acto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La situaci\u00f3n en la Iglesia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 presente en \u00e9l el pesar por la entrega de gran parte de la Iglesia, sobre todo despu\u00e9s del Concilio Vaticano II, a la cultura hegem\u00f3nica, en particular por la adhesi\u00f3n acr\u00edtica de gran parte del mundo cat\u00f3lico a algunas de las ideas de Jacques Maritain, figura a la que muchos, incluso el Papa <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/pablo-vi-del-concilio-vaticano-ii-al-dialogo-con-el-mundo\/\">Pablo VI<\/a>, ve\u00edan con gran simpat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ideas de Maritain, contenidas sobre todo en el libro \u201cHumanismo integral\u201d, abrieron de par en par la puerta a las corrientes modernistas en la Iglesia mundial y en Italia, tanto en el \u00e1mbito popular y pol\u00edtico (el \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb) como en el teol\u00f3gico, con la predicaci\u00f3n de figuras como Karl Rahner, al que en Italia se opuso en vano el fil\u00f3sofo padre Cornelio Fabro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El caballo rojo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>A principios de los a\u00f1os setenta, Corti tom\u00f3 la decisi\u00f3n de dedicarse por completo a la escritura: \u00abEn 1969\/70, decid\u00ed resueltamente que, a partir de los cincuenta a\u00f1os, no har\u00eda otra cosa que escribir. Y, efectivamente, el 31 de diciembre de 1972, ces\u00e9 toda actividad econ\u00f3mica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra a la que va a dedicarse, \u201c<a href=\"https:\/\/www.rialp.com\/libro\/el-caballo-rojo_139091\/\">El caballo rojo<\/a>\u00ab, no permite otra ocupaci\u00f3n. Y de hecho, los once a\u00f1os de estudio y elaboraci\u00f3n de la obra maestra absorben por completo al artista. Por otra parte, al leer la obra, es inmediato percibir el enorme esfuerzo hist\u00f3rico y documental realizado por el autor para ofrecer una novela de absoluta fidelidad a los hechos y acontecimientos (lo que sin duda es una caracter\u00edstica fija de toda su producci\u00f3n literaria).<\/p>\n\n\n\n<p>Eugenio Corti, por tanto, dedic\u00f3 casi todo el per\u00edodo 1972\/1983 a su obra maestra. S\u00f3lo hubo dos actividades alternativas que le apartaron de su obra: en 1974 se uni\u00f3 al comit\u00e9 lombardo para la derogaci\u00f3n de la ley del divorcio, suspendiendo su actividad de escritor durante seis meses; en 1978, en cambio, colabor\u00f3 para un peri\u00f3dico local y escribi\u00f3 sobre todo acerca de la Iglesia, Rusia y el comunismo (en particular Camboya).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEntre los cincuenta y los sesenta a\u00f1os\u00bb, dice Corti, \u201cla experiencia del hombre alcanza su punto \u00e1lgido (despu\u00e9s empieza a olvidar y a confundirse), mientras que su capacidad de crear sigue intacta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1983, el texto alcanz\u00f3 su forma definitiva y Eugenio Corti lo propuso a una peque\u00f1a pero activa editorial, Ares (cuyo director, Cesare Cavalleri, es amigo y compa\u00f1ero de batallas pol\u00edticas), que lo public\u00f3 en mayo (hace, pues, exactamente 25 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p>La obra se inspira en los caballos del Apocalipsis y se divide en tres vol\u00famenes: \u00abPara el primer volumen eleg\u00ed el \u201ccaballo rojo\u201d, que en ese texto es el s\u00edmbolo de la guerra. Luego est\u00e1 el &#8216;caballo verdoso&#8217; (que traduje como &#8216;l\u00edvido&#8217;), s\u00edmbolo del hambre (los lagers rusos) y del odio (la lucha civil). Por \u00faltimo, el \u00ab\u00e1rbol de la vida\u00bb (que indica el renacimiento de la vida despu\u00e9s de la tragedia).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Paola Scaglione, autora de \u201cPalabras esculpidas\u201d, \u00aben la conclusi\u00f3n de la novela, a la vez llena de esperanza y drama, no hay tragedia, porque el \u00e1rbol de la vida tiene firmes ra\u00edces en el cielo, pero tampoco puede haber un final feliz totalmente pacificador. El teatro final de la escena de la novela s\u00f3lo puede ser el cielo. Para Eugenio Corti, el sentido \u00faltimo de los asuntos humanos s\u00f3lo se ilumina aceptando la eternidad como punto de vista. De ah\u00ed el ep\u00edlogo de El caballo rojo, aparentemente desconsolado y, sin embargo, realista y lleno de profunda esperanza. El premio, parece recordarnos el cristiano Corti, no es un retorno pasajero a los asuntos terrenales, sino la alegr\u00eda sin fin de la que es s\u00edmbolo el \u00e1rbol de la vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Corti, de hecho, nos ense\u00f1a que el arte cristiano no puede abandonar el realismo: \u201cEs la filosof\u00eda de la cruz: no estamos en este mundo para ser felices, sino para ser probados. Al fin y al cabo, cualquier relaci\u00f3n aqu\u00ed abajo debe terminar con el fin de la vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Scaglione lo dice bien cuando observa que \u00abla cruz -la vida del hombre lo ense\u00f1a y Eugenio Corti lo ha aprendido bien- coincide tambi\u00e9n a menudo con la imposibilidad de ver triunfar el bien\u00bb (pero tambi\u00e9n la dura realidad de no encontrar la correspondencia entre la belleza y la verdad perfectas contempladas por el artista y lo que existe, en cambio, en esta tierra).<\/p>\n\n\n\n<p>Cesare Cavalleri se expresa en el mismo plano: \u00abLa novela es, en cierto sentido, una epopeya de perdedores, porque incluso la verdad puede conocer eclipses y derrotas, permaneciendo intacta y verdadera\u00bb. Es el caso del Caballo Rojo y de la historia de los hombres en general, ya que toda \u00abepopeya de perdedores\u00bb, toda aparente derrota del bien es s\u00f3lo una verdad a medias: el resto de la historia, que aqu\u00ed abajo no se nos permite ver, transcurre en el cielo y, en la narraci\u00f3n cortesana, se transforma en una \u00abepopeya del Para\u00edso\u00bb que se abre a la miseria humana.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eugenio Corti dec\u00eda: \u00abEl escritor est\u00e1 obligado a dar cuenta de toda la realidad de su tiempo: por eso no puede especializarse (Sertillanges, en su obra \u201cLa vida intelectual\u201d, hab\u00eda reflexionado sobre la misma necesidad para el erudito y el escritor). Es el \u00fanico profesional que no tiene derecho a ser meramente especializado. 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