{"id":42829,"date":"2024-11-28T06:00:00","date_gmt":"2024-11-28T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=42829"},"modified":"2024-10-29T14:54:34","modified_gmt":"2024-10-29T12:54:34","slug":"okupas-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/okupas-del-alma\/","title":{"rendered":"Los okupas del alma"},"content":{"rendered":"<p>Durante muchos a\u00f1os la Humanidad se lanz\u00f3 a la conquista del espacio exterior. La carrera tecnol\u00f3gica llev\u00f3 durante una \u00e9poca a viajar a la luna, a poner en \u00f3rbita sat\u00e9lites, a intentar comunicarse con supuestas formas de vida inteligente que hubiese en cualquier rinc\u00f3n del Universo. El cosmos, que desde el inicio de la Humanidad hab\u00eda fascinado a los hombres cuando contemplaban el cielo, se presentaba como el siguiente continente a conquistar, igual que en su d\u00eda lo fuera el nuevo mundo americano. Y es que la Tierra se nos hab\u00eda quedado peque\u00f1a. El hombre necesitaba seguir dando pasos, por peque\u00f1os que fuesen, que fueran un gran paso para la Humanidad. Neil Armstrong \u201cdixit\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero m\u00e1s que el espacio exterior hoy los hombres necesitamos emprender la conquista del espacio interior. Un espacio m\u00e1s fascinante que todo el universo creado. Un espacio que permanece en muchos de sus rincones inexplorado y desconocido. Un espacio que nos abre a las grandes preguntas y a los grandes encuentros. Un espacio en el que, en \u00faltima instancia, podemos encontrarnos con nosotros mismos y con los dem\u00e1s. Porque el contacto con los otros se da a trav\u00e9s del cuerpo, pero se produce en el alma, en el interior de nuestro ser. Un espacio que, lo sabemos bien, es el lugar sagrado donde Dios se encuentra, donde nos encontramos con el Dios vivo y vivificante.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un estilo de vida \u00abslow\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abPor su interioridad (el hombre) es superior al universo entero; a esta profunda interioridad retorna cuando entra dentro de su coraz\u00f3n, donde Dios le aguarda, escrutador de los corazones y donde \u00e9l personalmente decide su propio destino\u00bb (\u201c<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a>\u201d, 14).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque vivimos en un tiempo de especial ruido y dificultad para la vida interior, hay que reconocer que la dificultad para entrar dentro de uno mismo y establecer ese di\u00e1logo \u00edntimo con Dios ha estado siempre en el hombre. Es un trabajo que cada persona ha de realizar en su proceso de maduraci\u00f3n y ensanchamiento como persona. Cuando m\u00e1s profundo se es, cuanta m\u00e1s vida interior se tiene, se logran cuotas de mayor personalidad. Y al rev\u00e9s, cuanto m\u00e1s superficialidad y menos capacidad de introspecci\u00f3n quedamos m\u00e1s a merced de sentimientos, mociones externas y manipulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si esta lucha por entrar dentro de uno mismo ha sido una constante en la historia de la espiritualidad, hoy sentimos que este reclamo del mundo exterior se ha incrementado exponencialmente. Y percibimos que hay una especial dificultad, casi constitutiva de nuestra sociedad y cultura, para vivir desde la interioridad. Somos conscientes y hasta lo hemos vivido en nuestras propias carnes, de la fuerza que han cobrado los reclamos externos, especialmente por medio de la tecnolog\u00eda, y que nos va llevando progresivamente a perder capacidad de interioridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda vivir en medio del mundo, querer ser sal y luz en nuestra sociedad, tiene como contrapunto el hecho de que participamos intensamente de sus mismas luchas y dificultades. Pero precisamente este es uno de esos aspectos en los que nuestra vida ha de ser prof\u00e9ticamente contracultural. Hoy se puede y se necesita y el mundo lo requiere, otro estilo de vida, m\u00e1s \u201cslow\u201d que \u201cfast\u201d<em> <\/em>(algunos promueven hoy el concepto de \u201cslow food\u00bb frente al \u201cfast food\u201d), m\u00e1s \u201cin\u201d que \u201cout\u201d, m\u00e1s humano que tecnol\u00f3gico. M\u00e1s quietud, m\u00e1s interioridad, m\u00e1s humanidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Nosotros, los cristianos, estamos llamados a ser los guardianes de esa interioridad. Personas que alerten sobre el cambio clim\u00e1tico que puede arruinar nuestro coraz\u00f3n. Cultivadores de esos espacios verdes del alma que oxigenan a la persona y a la sociedad entera. Maestros de esa espiritualidad que hambrean nuestros hermanos y que, m\u00e1s all\u00e1 de los \u00e1rboles que abracemos, se llena cuando sentimos en el alma el abrazo del mismo Cristo en la Cruz y en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras vidas ser\u00e1n aut\u00e9nticos espacios verdes del alma en nuestra sociedad y en la Iglesia si cultivamos con especial cuidado esta vida interior y no nos dejamos arrastrar por la vor\u00e1gine de esta sociedad. Y quiz\u00e1s el valor especial que puede tener para nuestros coet\u00e1neos es que, siendo hombres como ellos, con sus mismos afanes, con sus mismas luchas, les podemos abrir caminos realistas de vida interior y de intimidad con el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema para ese cultivo de la vida interior es que, en vez de estar habitados, nos encontramos muchas veces ocupados, como comentaba D. Mikel Garciand\u00eda, obispo de Palencia. Ocupados en mil cosas, muchas de ellas muy santas, pero que no nacen de nuestro ser, sino que son puro hacer. Ese tipo de acciones que, lo sabemos bien pues lo hemos sufrido, nos desgastan y pueden llegar a rompernos. En vez de estar habitados estamos preocupados por circunstancias y situaciones que nos sobrevienen y que toman el control de nuestra vida. La confianza audaz en Dios y en su Providencia de amor ya no habitan en nosotros. Nos encontramos muchas veces no habitados sino ocupados -m\u00e1s bien \u201cokupados\u201d<em>, <\/em>porque nuestra alma no es su casa y no les pertenece por derecho- por los demonios que la asaltan y la toman, y hace falta que venga Alguien m\u00e1s fuerte para echarlos de su morada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los cinco okupas<\/h2>\n\n\n\n<p>Creo que los cristianos debemos emprender un desahucio y echar a los okupas del alma que se han ido colando sin que, a veces, nos di\u00e9semos cuenta. Necesitamos recuperar lo que es nuestro, conquistar el espacio interior de nuestro hogar. Os hago una sencilla enumeraci\u00f3n de los okupas del alma que he descubierto en mi propia casa.<\/p>\n\n\n\n<p>1.- El ruido.<strong><em> <\/em><\/strong>Hay ruido en la calle, en las casas, en todos los lugares\u2026 Y hay ruido en el alma. Un ruido que viene en forma de medios de comunicaci\u00f3n, de videos de<em> <\/em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UC2byDOgGeb5Mzu7SEJd-D1Q\">YouTube<\/a>, de mensajes de WhatsApp, de likes en redes sociales. Un ruido que est\u00e1 en todos los lugares y que se nos cuela en el alma. Un ruido que nos impide escuchar el lamento de los hombres y sus necesidades, que no nos deja o\u00edr los propios lamentos de nuestra alma. Un ruido que nos impide escuchar a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El ruido es el primer okupa de nuestra alma. Ruido de sonidos, pero tambi\u00e9n ruido visual con im\u00e1genes que nos abordan a una velocidad vertiginosa. O ruido publicitario, col\u00e1ndose por medio de los algoritmos entre nuestros gustos y preferencias. Ruido que nos aturde y abotarga el alma y los sentidos. Ruido que no nos deja espacio para el pensamiento creativo, inspirado.<\/p>\n\n\n\n<p>El ruido es el primer okupa de nuestra alma que hemos de echar con la orden judicial que nos imponga un silencio amoroso.<\/p>\n\n\n\n<p>2.- Activismo<strong><em>.<\/em><\/strong> El segundo okupa es el activismo. Uno de los m\u00e1s frecuentes en el mundo actual. Cuando la ocupaci\u00f3n, el hacer, se apodera del alma, es imposible estar habitado. Estamos ocupados, pero no habitados.<\/p>\n\n\n\n<p>El hacer que nace del ser y es una consecuencia de nuestra identidad nos hace crecer, nos construye. Se convierte en donaci\u00f3n. Pero el hacer que nace del deseo de tener \u00e9xitos, de conseguir logros, de una simple maquinaria que no podemos frenar, nos destroza. Es el hacer que nos deshace. Es la mantequilla untada en demasiado pan. Es la vida estirada como un chicle. Es el no llegar, que no me da la vida, que acaba siendo un hacer que al final es una forma de llenar un vac\u00edo. El vac\u00edo de una casa, nuestra alma, que no est\u00e1 habitada.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo okupa del alma hace tiempo que est\u00e1 entre nosotros y no es f\u00e1cil el desahucio. Reclama sus derechos. Dir\u00e1 al juez que esta casa es suya. Que hemos de hacer, hacer, hacer el bien a los dem\u00e1s, que el mundo nos necesita, que las personas nos reclaman. Que necesitamos sentirnos \u00fatiles\u2026&nbsp; Solo una vida de fe profunda que nos haga vivir desde la espiritualidad de Nazaret ser\u00e1 capaz de desalojar a este okupa irredento.<\/p>\n\n\n\n<p>3.- Superficialidad. El tercer okupa de nuestra alma es la superficialidad. La cultura de la diversi\u00f3n, la de los reclamos constantes, la de la falta de pensamiento profundo y con rigor\u2026 Todo invita a la superficialidad, a vivir en la piel, en los sentimientos. Estamos todos gobernados por est\u00edmulos que nos llegan de fuera y que nos hacen muy manejables y vulnerables. Vivimos, si no fuera, al menos en la superficie de nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos puede pasar tambi\u00e9n a los cristianos. Que nos conformemos con una vida interior superficial, de momentos, de experiencias\u2026 Pero que no vivamos desde la uni\u00f3n con Dios, aut\u00e9nticamente m\u00edstica, a la que estamos llamados. No despreciemos a este tercer okupa y adentr\u00e9monos en la espesura.<\/p>\n\n\n\n<p>4.- Curiosidad, cambio, novedad, esnobismo, la tiran\u00eda de la moda. El cuarto okupa del alma est\u00e1 muy relacionado con el anterior. Nuestra sociedad f\u00e1cilmente cae en la trampa de vivir en una permanente monta\u00f1a rusa. Estamos tan obsesionados con las experiencias al m\u00e1ximo que al final no sentimos nada. Es la sobreestimulaci\u00f3n que sufren los ni\u00f1os y que vivimos todos. Nos aburrimos de lo cotidiano. Huimos de la rutina. Y por ello necesitamos volver a probar constantemente experiencias nuevas. No estamos en el ahora\u2026 que es el \u00fanico lugar y tiempo en el que se puede habitar. Somos turistas que picotean de una u otra experiencia. Nunca estamos en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>5.- Narcisismo-autorreferencialidad. El \u00faltimo okupa de nuestra casa \u00a1somos nosotros mismos! De nuevo es una de las caracter\u00edsticas de nuestra sociedad del \u201cselfie\u201d y del \u201clike\u201d.&nbsp; Ocurre cuando nosotros nos convertimos en el centro del mundo y, como narciso, nos tenemos que mirar en el nuevo lago que es ahora la foto de un m\u00f3vil y sentir el aprecio y aplauso de los dem\u00e1s en los \u201clikes\u201d que nos dan. Entonces tambi\u00e9n nosotros nos ahogamos en el est\u00e9ril egocentrismo. Ni encontramos a Dios, ni encontramos a los hermanos. Solo nos encontramos a nosotros mismos. Pero nos encontramos, realmente, perdidos. Nuestra imagen falsa, nuestra careta, nuestras frustraciones han ocupado el lugar en el que deb\u00edamos vivir nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el okupa m\u00e1s dif\u00edcil de desahuciar, pero el m\u00e1s necesario. El olvido de uno mismo de Mar\u00eda en la Visitaci\u00f3n es nuestra mejor ayuda para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni qu\u00e9 decir tiene que la batalla para el desalojo de los okupas va a ser dura. Uno dir\u00eda que la propia legislaci\u00f3n les protege y ellos reclamar\u00e1n que tienen derecho a quedarse all\u00ed. Porque realmente hay un riesgo de que se hagan cultura, h\u00e1bito, estilo de vida y se queden a vivir en nuestra alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso hay que empezar el desalojo cuanto antes.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante muchos a\u00f1os la Humanidad se lanz\u00f3 a la conquista del espacio exterior. 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