{"id":4262,"date":"2019-04-15T09:00:21","date_gmt":"2019-04-15T08:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=4262"},"modified":"2025-06-11T12:38:17","modified_gmt":"2025-06-11T10:38:17","slug":"etienne-gilson-y-las-fronteras-entre-la-teologia-y-la-filosofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/etienne-gilson-y-las-fronteras-entre-la-teologia-y-la-filosofia\/","title":{"rendered":"\u00c9tienne Gilson y las fronteras entre la teolog\u00eda y la filosof\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00c9tienne Gilson destaca en el campo donde los te\u00f3logos cristianos, adem\u00e1s de usar de la filosof\u00eda, la desarrollan, dando lugar a lo que puede llamarse \u201cfilosof\u00eda cristiana\u201d.&nbsp; Se requiere bastantes precisiones para entender bien esta expresi\u00f3n. Y tuvimos ocasi\u00f3n de recordar el famoso debate de la Sociedad Francesa de Filosof\u00eda, en 1931. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gilson y Heidegger<\/h2>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n \u201cfilosof\u00eda cristiana\u201d no era particularmente querida por Gilson, aunque, por as\u00ed decir, se le qued\u00f3 pegada, por la mucha atenci\u00f3n que le prest\u00f3 a lo largo de su vida. De entrada parece una contradicci\u00f3n: o es filosof\u00eda o es teolog\u00eda, son m\u00e9todos distintos. Y por eso Heidegger se la ventila de un plumazo en su<em> Introducci\u00f3n a la metaf\u00edsica<\/em>. En un pasaje donde, por cierto, argumenta que los cristianos no pueden hacer verdadera metaf\u00edsica, porque no pueden ponerse ante el ser de las cosas con la misma radicalidad que un ateo. Solo el ateo se pregunta radicalmente por qu\u00e9 las cosas est\u00e1n ah\u00ed, y por qu\u00e9 es el ser y no m\u00e1s bien la nada. Un cristiano da por supuesta la explicaci\u00f3n del ser en Dios y le parece obvia. No siente el misterio y la extra\u00f1eza del ser.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>Gilson (o Maritain) estar\u00edan a medias de acuerdo con Heidegger. Aceptar\u00edan que el cristiano no puede evitar pensar \u201cen cristiano\u201d. Sin embargo, a\u00f1adir\u00edan que es capaz de hacer verdadera filosof\u00eda, porque es capaz de distinguir lo que puede obtener por la raz\u00f3n de lo que sabe por la revelaci\u00f3n. Pero evidentemente su \u201cposici\u00f3n\u201d (como dir\u00eda Maritain y recoge <em>Fides et ratio<\/em>) es diferente; en eso coinciden con Heidegger. Como le gusta repetir a Gilson, el que piensa no es la raz\u00f3n sino la persona. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gilson asisti\u00f3 a varias conferencias de Heidegger y, seg\u00fan cuenta su bi\u00f3grafo (Shook), se emocionaba hasta las l\u00e1grimas al o\u00edrle hablar sobre el ser. Pero tambi\u00e9n pensaba que a Heidegger le faltaba mucha erudici\u00f3n hist\u00f3rica y que su Arist\u00f3teles ven\u00eda de Franz Brentano, y por tanto de la tradici\u00f3n escol\u00e1stica, y estaba retocado y cristianizado. Por eso, como otros fil\u00f3sofos e historiadores de la filosof\u00eda (Brehier, por ejemplo), no era capaz de apreciar la aportaci\u00f3n filos\u00f3fica cristiana en metaf\u00edsica. Pensaban que el cristianismo se hab\u00eda limitado a asumir categor\u00edas griegas y se hab\u00eda helenizado, pero no apreciaban cu\u00e1nto hab\u00edan cambiado esas categor\u00edas y enfoques al entrar en contacto con el cristianismo: Dios (ser supremo), ser, escala de los seres, causa, finalidad, conocimiento, voluntad, libertad, amor. La gran aportaci\u00f3n teol\u00f3gica de Gilson ser\u00e1 precisamente mostrar esa frontera y esas influencias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La historia y las fuentes del tomismo<\/h2>\n\n\n\n<p>Gilson fue, sobre todo, un gran historiador de la filosof\u00eda medieval. Y contribuy\u00f3 de manera muy importante a hacerle un hueco en la Sorbona, a que se le reconociera como materia, porque produjo un conjunto admirable de estudios sobre san Agust\u00edn, san Buenaventura, Abelardo, san Bernardo, Duns Scoto y Dante, adem\u00e1s de muchos art\u00edculos; y compuso finalmente una gran <em>Historia de la Filosof\u00eda medieval<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s dedic\u00f3 much\u00edsima atenci\u00f3n a la filosof\u00eda de Santo Tom\u00e1s con tres obras sint\u00e9ticas: la m\u00e1s importante, <em>El tomismo<\/em> (primera edici\u00f3n en 1918), que ampl\u00eda y mejora a lo largo de toda su vida; la segunda, <em>Elementos de filosof\u00eda cristiana<\/em>, s\u00edntesis para sus alumnos del Instituto de Filosof\u00eda Medieval en Toronto. La tercera y \u00faltima, a modo de ensayo y sin citas, es la <em>Introducci\u00f3n a la Filosof\u00eda cristiana<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene notar que hizo la \u201cfilosof\u00eda\u201d y no la teolog\u00eda de estos autores. Pero esos autores eran te\u00f3logos y no fil\u00f3sofos. Su filosof\u00eda est\u00e1 inserta y desarrollada en su teolog\u00eda: hacen <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Filosof%C3%ADa\">filosof\u00eda<\/a> al hacer teolog\u00eda, porque la necesitan. Este va a ser el centro de su matizada idea. Al hacer teolog\u00eda, inspiran las transformaciones de la filosof\u00eda que usan; y ese es precisamente el sentido aceptable de \u201cfilosof\u00eda cristiana\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>En este punto, Gilson polemiz\u00f3 un poco con los miembros del Instituto de Filosof\u00eda de Lovaina (de Wulf, Van Steenbergen), que los trataban realmente como fil\u00f3sofos. Y, adem\u00e1s, en el caso de De Wulf defend\u00edan la existencia de una \u201cfilosof\u00eda escol\u00e1stica\u201d m\u00e1s o menos unitaria. A Gilson, como buen historiador, le chocaba mezclar las fuentes, porque era consciente de sus diferencias, y, al final, prefer\u00eda sencillamente a Santo Tomas, le\u00eddo en sus fuentes, y no recibido de una tradici\u00f3n o escuela tomista o escol\u00e1stica independizada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La escol\u00e1stica a trav\u00e9s de Descartes<\/h2>\n\n\n\n<p>Gilson cuenta sus primeros pasos intelectuales en un peque\u00f1o prefacio a un libro genial pero poco conocido, <em>Dios y la filosof\u00eda<\/em>, que re\u00fane cuatro conferencias publicadas por la Universidad de Yale (1941).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cFui educado en un colegio cat\u00f3lico franc\u00e9s [en el colegio y tambi\u00e9n seminario menor de Notre-Dame-des-Champs], de donde sal\u00ed tras siete a\u00f1os de estudios, sin haber o\u00eddo ni una sola vez, al menos en lo que recuerdo, el nombre de santo Tom\u00e1s de Aquino. Cuando me lleg\u00f3 la hora de estudiar filosof\u00eda, asist\u00ed a un colegio del Estado cuyo profesor de filosof\u00eda \u2013un disc\u00edpulo tard\u00edo de Victor Cousin- jam\u00e1s hab\u00eda le\u00eddo, evidentemente, ni una sola l\u00ednea de santo Tom\u00e1s de Aquino. En la Sorbona ninguno de mis profesores conoc\u00eda la doctrina tomista y todo lo que supe de ella fue que, si hubiera alguien tan tonto como para ponerse a estudiarla, solo hallar\u00eda en ella una expresi\u00f3n de esa Escol\u00e1stica que, desde los tiempos de Descartes, pas\u00f3 a ser mera pieza de arqueolog\u00eda mental\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De paso, hay que apuntar que fue en ese ambiente donde m\u00e1s tarde conseguir\u00eda que se pusiera una c\u00e1tedra de filosof\u00eda medieval. No es poco el m\u00e9rito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la Sorbona qued\u00f3 fascinado por un curso del fil\u00f3sofo jud\u00edo Lucien L\u00e9vi-Bruhl, sobre Hume. Le encant\u00f3 la seriedad de su m\u00e9todo basado en los textos. Y quiso hacer la tesis doctoral con \u00e9l. <em>\u201cMe aconsej\u00f3 estudiar el vocabulario \u2013y, de paso, los conceptos que Descartes hab\u00eda tomado de la Escol\u00e1stica\u201d<\/em>. Y efectivamente hizo la tesis sobre <em>La Libertad en Descartes y la Teolog\u00eda<\/em> y la public\u00f3 en 1913, con un <em>Index escol\u00e1stico-cartesiano<\/em>, que es una colecci\u00f3n de las nociones importantes de Descartes donde se nota la influencia escol\u00e1stica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Descubrimientos y proyectos<\/h2>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed empez\u00f3 todo. Descartes ten\u00eda una formaci\u00f3n escol\u00e1stica, porque no hab\u00eda otra donde estudi\u00f3. Aprendi\u00f3 lo que es la inteligencia, la voluntad y la libertad en el colegio La Fl\u00e8che, de los jesuitas, con todas las evoluciones que estos conceptos hab\u00edan sufrido en el debate sobre gracia y libertad (controversia <em>De Auxiliis<\/em>).&nbsp; Pero tambi\u00e9n la idea de Dios y de causa y de ser. Cuando quiso separarse de lo aprendido por poco seguro y refundar la filosof\u00eda, no pudo desprenderse de los conceptos que su mente manejaba naturalmente. Para Gilson fue una doble revelaci\u00f3n. La primera, de una evidente influencia cristiana en el considerado fundador de la filosof\u00eda moderna. La segunda: <em>\u201cDescubr\u00ed que las conclusiones metaf\u00edsicas de Descartes solo tienen sentido cuando coinciden con la metaf\u00edsica de Santo Tom\u00e1s de Aquino\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>Esto supon\u00eda la superaci\u00f3n del prejuicio ilustrado de que entre la filosof\u00eda griega y Descartes no hay nada de filosof\u00eda, sino en todo caso, teolog\u00eda. Y esto marcar\u00eda las l\u00edneas de desarrollo de su inmensa obra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su itinerario vital le llevar\u00eda, primero, a conocer mejor a los te\u00f3logos medievales, extrayendo su aportaci\u00f3n filos\u00f3fica, especialmente, de santo Tom\u00e1s.&nbsp; Y despu\u00e9s, con toda esa erudici\u00f3n hist\u00f3rica, intentar explicar la evoluci\u00f3n de los grandes conceptos desde la filosof\u00eda griega hasta la filosof\u00eda moderna. Es decir, a estudiar en concreto por \u00e1reas c\u00f3mo se produce esa transformaci\u00f3n. Hasta llegar al libro m\u00e1s emblem\u00e1tico de Gilson, <em>El esp\u00edritu de la filosof\u00eda medieval<\/em>. Que, aunque no sea un libro formalmente teol\u00f3gico, es important\u00edsimo para la teolog\u00eda del siglo XX; porque el esp\u00edritu que anima esa filosof\u00eda y produce esa transformaci\u00f3n es el esp\u00edritu cristiano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>index<\/em> de conceptos escol\u00e1sticos que hab\u00eda preparado para estudiar a Descartes le servir\u00eda como primera gu\u00eda tanto para sintetizar la filosof\u00eda de los autores escol\u00e1sticos como para elegir los conceptos de los que hab\u00eda que contar la historia. Y de todas estas sutiles relaciones entre personalidad, filosof\u00eda y teolog\u00eda surgir\u00eda su matizada comprensi\u00f3n, recogida, con tono autobiogr\u00e1fico, en otro de sus grandes libros, <em>El fil\u00f3sofo y la teolog\u00eda<\/em> (1960).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El esp\u00edritu de la filosof\u00eda medieval<\/h2>\n\n\n\n<p>En 1930, Gilson ten\u00eda ya 47 a\u00f1os. Estaba en la plenitud de su carrera. Hab\u00eda conseguido un reconocimiento acad\u00e9mico casi un\u00e1nime y un respeto por la filosof\u00eda medieval. Hab\u00eda fundado el Instituto de Filosof\u00eda medieval en Toronto (1929). Y hab\u00eda dado muchos cursos en muchas universidades americanas, siendo particularmente querido en Harvard. Esto se deb\u00eda a que era un gran trabajador y que daba cursos excelentes, desarrollando constantemente sus grandes temas. Una erudici\u00f3n tan grande le permit\u00eda componer s\u00edntesis y comparaciones muy atractivos. Siempre originales, pero&nbsp; tambi\u00e9n rigurosas y basadas en los textos. Nunca olvid\u00f3 lo aprendido con L\u00e9vi-Bhrul.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esas circunstancias le lleg\u00f3 la invitaci\u00f3n a pronunciar las <em>Gifford Lectures<\/em> en la Universidad de Aberdeen, en dos a\u00f1os sucesivos, 1930 y 1931. Lord Adam Gifford (1820-1887) fue un exitoso y reconocido abogado escoc\u00e9s que leg\u00f3 su fortuna para que todos los a\u00f1os se dieran cursos sobre Teolog\u00eda natural en las principales universidades escocesas (Edimburgo, Glasgow, Aberdeen y St. Andrew). Desde 1888, estas conferencias han dado lugar a una impresionante colecci\u00f3n de ensayos de primera fila y muchos cl\u00e1sicos en el \u00e1rea de humanidades. Vale la pena ver las listas (y hay mucha documentaci\u00f3n <em>online<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>En los dos cursos de Gilson, reunidos en <em>El Esp\u00edritu de la filosof\u00eda medieval<\/em>, cuenta, punto por punto, c\u00f3mo se han transformado las grandes nociones de la filosof\u00eda, desde su forma griega a su forma moderna, por el impacto de la revelaci\u00f3n cristiana, detallando especialmente la aportaci\u00f3n medieval en toda su variedad. Es un libro genial, que solo pod\u00eda hacer una persona que reuniera tantas cualidades de m\u00e9todo y erudici\u00f3n, adem\u00e1s de grandes dotes narrativas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de estudiar la idea de sabidur\u00eda o filosof\u00eda, se aborda, primero, la ontolog\u00eda, con la idea del ser, de su causalidad, analog\u00eda, participaci\u00f3n, y de Dios, con su providencia. Despu\u00e9s, la antropolog\u00eda: desde el valor del esp\u00edritu y del cuerpo, pasando por el conocimiento y la inteligencia hasta el amor, la libertad y la conciencia. Termina con el estudio transversal de tres nociones en la edad media: la naturaleza, la historia y la filosof\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El fil\u00f3sofo y la teolog\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Este otro libro, escrito cuando ten\u00eda 75 a\u00f1os tiene tambi\u00e9n un alto inter\u00e9s teol\u00f3gico. Comienza contando la soledad y extra\u00f1eza que puede notar un fil\u00f3sofo cristiano en un entorno poco cristiano, aunque siempre se sinti\u00f3 respetado y con muchos amigos. Describe tambi\u00e9n ese peculiar estatuto de seguridad que un cristiano tiene sobre los temas fundamentales. Reconoce que, en un cat\u00f3lico practicante, la filosof\u00eda se instala normalmente despu\u00e9s y que, espont\u00e1neamente, ocupa siempre un segundo lugar en sus convicciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda los a\u00f1os universitarios, con mucho agradecimiento hacia Bergson, que anim\u00f3 a tantos en el camino de la filosof\u00eda, y que parec\u00eda cercano a convertirse al cristianismo, aunque Gilson matiza. Agradece tambi\u00e9n a tantos profesores y matiza juicios que le parecen exagerados o injustos sobre ellos (por ejemplo, de P\u00e9guy).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Recorre los matices de la \u201cfilosof\u00eda cristiana\u201d. Y en el \u00faltimo cap\u00edtulo, sobre <em>\u201cEl futuro de la filosof\u00eda cristiana\u201d<\/em>, se\u00f1ala&nbsp; tres cosas: primero, que \u201c<em>el futuro de la filosof\u00eda cristiana depender\u00e1, en primer lugar, de la presencia o de la ausencia de te\u00f3logos dotados de formaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d<\/em>, para que puedan situarse y dialogar con el pensamiento actual. Advierte que <em>\u201ctodas las metaf\u00edsicas envejecen por su f\u00edsica\u201d<\/em>; y esto obliga a ser precavidos, a no intentar concordias demasiado r\u00e1pidas. Y a no equivocarse sobre el fundamento, que est\u00e1 en la fe y en las convicciones metaf\u00edsicas (el realismo y el ser). Recuerda, entonces,&nbsp; el valor que tiene en este punto la filosof\u00eda de Santo Tom\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gilson tiene otros libros de inter\u00e9s teol\u00f3gico, como <em>La metamorfosis de la ciudad de Dios<\/em>, y <em>Las tribulaciones de Sof\u00eda<\/em>, con algunas impresiones sobre derivas posconciliares. Adem\u00e1s est\u00e1 la correspondencia que mantuvo con grandes te\u00f3logos, entre otros De Lubac (ya editada) y Chenu, que eran amigos suyos, y a los que apoy\u00f3 cuando encontraron incomprensiones y dificultades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La gran biograf\u00eda autorizada de Laurence Shook, <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/etienne-gilson-y-las-fronteras-entre-la-teologia-y-la-filosofia\/\">\u00c9tienne Gilson<\/a> (1984), es magn\u00edfica, y en la versi\u00f3n italiana lleva un excelente prologo del te\u00f3logo Inos Biffi. Adem\u00e1s, Vrin ha publicado otra voluminosa, de Michel Florian, \u00c9tienne Gilson. Une biographie intellectuelle et politique (2018).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9tienne Gilson destaca en el campo donde los te\u00f3logos cristianos, adem\u00e1s de usar de la filosof\u00eda, la desarrollan, dando lugar a lo que puede llamarse \u201cfilosof\u00eda cristiana\u201d.&nbsp; Se requiere bastantes precisiones para entender bien esta expresi\u00f3n. Y tuvimos ocasi\u00f3n de recordar el famoso debate de la Sociedad Francesa de Filosof\u00eda, en 1931. &nbsp; Gilson y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11724,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537,53],"tags":[],"class_list":["post-4262","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","category-teologia-siglo-xx","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4262\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}