{"id":42614,"date":"2024-10-22T06:00:00","date_gmt":"2024-10-22T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/?p=42614"},"modified":"2024-10-21T15:47:41","modified_gmt":"2024-10-21T13:47:41","slug":"todos-los-dias-de-mi-vida-matrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/todos-los-dias-de-mi-vida-matrimonio\/","title":{"rendered":"Todos los d\u00edas de mi vida: el matrimonio a trav\u00e9s de los a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNo te preocupes, la <a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/foco\/juventud-sed-de-dios\/\">juventud <\/a>es una enfermedad que se cura con la edad\u201d, me espet\u00f3 una vez un abogado veterano cuando yo estaba en los comienzos de mi carrera profesional. Ahora, con la edad (alguna edad), creo que puedo afirmar tambi\u00e9n lo contrario: \u201cla edad es una enfermedad que se cura con la juventud\u201d. En efecto, un coraz\u00f3n enamorado procura mantenerse siempre joven. Hay corazones j\u00f3venes que habitan cuerpos viejos, y corazones viejos que habitan cuerpos j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las paradojas actuales es que, aunque la vida se ha alargado, las crisis existenciales se han adelantado en el tiempo. La aceleraci\u00f3n del ritmo vital derivada del ansia de devorar experiencias de todo tipo lo antes posible ha precipitado las crisis matrimoniales. Lo importante parece ser la acumulaci\u00f3n y la documentaci\u00f3n de una experiencia tras otra (mediante el oportuno y omnipresente \u201cselfie\u201d, por supuesto). Tal es el impulso de capturar todos los momentos que, a veces, nos olvidamos de vivirlos y experimentarlos con la calma que reclaman algunos de ellos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Crisis prematuras<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la relaci\u00f3n matrimonial, estamos expuestos a la misma amenaza. Las crisis que antes sobreven\u00edan a los diez a\u00f1os hoy llaman a la puerta a los dos. No es raro encontrar matrimonios recientes que fracasan por aburrimiento: \u201cY ahora que lo hemos probado todo \u00bfqu\u00e9 vamos a hacer?\u201d Si a ello le sumamos el f\u00e1cil y exhaustivo acceso a todo tipo de conocimiento que nos proporciona internet, en pocos a\u00f1os, sin darnos cuenta, podemos haber transformado nuestro matrimonio en una vetusta relaci\u00f3n en la que ya todo se sabe de antemano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la edad (que hoy podr\u00edamos sustituir por la acumulaci\u00f3n de experiencias), la vida adquiere, en palabras de Romano Guardini (\u201cLas etapas de la vida\u201d), el car\u00e1cter de lo \u201cya sabido\u201d, pues se conoce el principio y el fin de buena parte de los acontecimientos, c\u00f3mo se comportan las personas, c\u00f3mo se desarrollan los proyectos, etc., y se pierde (o se puede perder) un elemento esencial de la felicidad: la capacidad de admiraci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n no ha conocido a una de aquellas personas resabiadas y prematuramente envejecidas a las que no es posible sorprender con ninguna novedad porque todo lo saben de antemano?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aburrimiento ha sido considerado siempre como un s\u00edntoma cl\u00e1sico de la crisis de la mediana edad (hoy adelantada, como digo), que puede llevar a la desesperanza o, lo que es peor, a la desesperaci\u00f3n (Juli\u00e1n Mar\u00edas, en \u00abEl cansancio de la vida\u00bb ha explicado bien la diferencia entre una y otra: hay desesperanza cuando no se espera nada del futuro; hay desesperaci\u00f3n cuando no se espera nada del presente). Sin esperanza no es posible la felicidad. Y en la base de la esperanza est\u00e1 la capacidad de admiraci\u00f3n. Quien no es capaz de admirarse ante la vida y sus mil maravillosos avatares no puede ser feliz porque se hace incapaz de esperar, reconocer y descubrir lo nuevo cuando se presenta oculto en lo ordinario y conocido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jos\u00e9 Antonio Marina advert\u00eda de este peligro: \u201ca mis alumnos les digo que las cosas no nos aburren porque sean aburridas, sino que porque somos aburridos nos aburren. Y es que ante una mirada pasiva las cosas se repiten, aunque sean nuevas y maravillosas. Por eso, lo que caracteriza, en \u00faltimo t\u00e9rmino, a la inteligencia creadora es la libertad para decidir en cada caso el significado que quiere que tengan las cosas\u201d (Entrevista en Aceprensa, 25 diciembre 1996).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La belleza es biogr\u00e1fica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro matrimonio no puede formar parte de \u201clo ya sabido\u201d, no es un acontecimiento que se pueda capturar en un \u201cselfie\u201d ni es una experiencia m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A algunos j\u00f3venes les sorprende, y hasta les produce cierta incomodidad, ver a parejas mayores mostrando expresiones fuertes de ternura y amor f\u00edsico. Incluso algunos piensan que determinados piropos entre ellos son producto de una convenci\u00f3n matrimonial o de la mera costumbre y no de la pasi\u00f3n o el enamoramiento. Todav\u00eda no saben que la belleza es acumulativa, biogr\u00e1fica, y cuando los ojos enamorados de aquel esposo de setenta a\u00f1os que ha convivido cuarenta y cinco con su esposa la contemplan, no ven solo el momento presente, sino toda su vida biogr\u00e1fica. Su mirada es capaz de a\u00f1adir a la serena belleza de la madurez la frescura de la juventud, que \u00e9l y solo \u00e9l es capaz de reconocer en su esposa porque \u00e9l y solo \u00e9l la hecho carne de su carne y vida de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La belleza humana no desaparece nunca, permanece y se va aquilatando con los sucesivos descubrimientos que el amor va haciendo a lo largo de la vida, de modo que la belleza, \u00a1tambi\u00e9n la f\u00edsica!, de los veinte se aquilata con la de los treinta y esta con la de los cuarenta, y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien ama de verdad es capaz de ver en la persona amada toda la belleza existencial que ha ido acumulando, porque lo que iluminar\u00e1 su piel no ser\u00e1n los a\u00f1os de juventud ni la cosm\u00e9tica, sino el sentirse amada y deseada a trav\u00e9s de una mirada enamorada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unas semanas, recib\u00ed un whatsapp de una cu\u00f1ada m\u00eda en el que nos reenviaba un mensaje de su padre, de 81 a\u00f1os, en el que explicaba que su mujer estaba ingresada por un conato de infarto (gracias a Dios, ya fuera de peligro) y \u00e9l iba a ir a su casa a recoger ropa e informes m\u00e9dicos. Y, por si a alguno de sus hijos se le ocurr\u00eda ponerlo en duda, a\u00f1ad\u00eda: \u201cdespu\u00e9s volver\u00e9 al hospital para pasar la noche con ella, como he hecho los \u00faltimos 51 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Acceder a la intimidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dem\u00e1s contemplan a nuestra mujer o nuestro marido desde fuera y ven en ellos acaso una mera suma de rasgos, cualidades o defectos, pero nosotros, no. Si nos hemos entregado a fondo, nosotros vemos a la persona amada como ella misma se ve, desde dentro, desde su intimidad irrepetible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00bfc\u00f3mo lograr esa frescura en nuestro matrimonio? \u00bfC\u00f3mo ver siempre a nuestro c\u00f3nyuge con ojos nuevos, con la admiraci\u00f3n de una mirada activa, abierta a la novedad de lo in\u00e9dito, que espera descubrir y redescubrir a quien tanto y tan bien conocemos ya?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No depende de nosotros solos. Cada uno de nosotros podemos poner la actitud, las ganas, pero, a pesar de querer, el resultado se nos puede hacer esquivo. La \u00fanica manera de descubrir lo m\u00e1s aut\u00e9ntico de la persona amada, aquello que es \u00fanico, irrepetible y exclusivo, aquello que no vamos a encontrar en nadie m\u00e1s es acceder a su intimidad, es decir, al n\u00facleo de su persona, al lugar de donde manan todas sus aspiraciones, anhelos, cualidades y defectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nadie puede acceder a la intimidad de otra persona si esta no decide abrirla. Ni el mejor de los psic\u00f3logos puede penetrar en la intimidad de otro sin su concurso y colaboraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El secreto para vivir una vida matrimonial en renovaci\u00f3n constante consiste en salir de uno mismo y abrirse plenamente al otro, sin reservas y sin miedo a hacerse vulnerable. El tiempo, el conocimiento mutuo, el car\u00e1cter de \u201clo ya sabido\u201d que destacaba Guardini nos acaban enga\u00f1ando. Pensamos que ya la conocemos bien y acabamos renunciando a adentrarnos en ella todav\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tres premisas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pienso que, como m\u00ednimo, tres premisas son necesarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera es la convicci\u00f3n de que esa persona que un d\u00eda escog\u00ed, como hizo ella conmigo, es la persona que Dios ha pensado para m\u00ed contando con mi libertad. Que, en ella, si la contemplo con esa mirada de que habl\u00e1bamos, voy a encontrar los valores y cualidades que me har\u00e1n crecer como persona, muchos de ellos diferentes y hasta contrapuestos a los m\u00edos, acaso para que hagan de contrabalanza. \u00bfC\u00f3mo se crece espiritualmente sino en el encuentro con el valor, con un valor m\u00e1s alto que t\u00fa mismo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me viene a la memoria el cuento de la Bella y la Bestia, donde un ser despreciable, ingrato, violento y despiadado, en el encuentro con un valor m\u00e1s alto que \u00e9l, Bella, no solo crece, sino que vuelve a ser quien en verdad era. Cu\u00e1ntas veces en nuestra vida matrimonial hemos dejado de ser nosotros mismos, nos hemos endurecido y avinagrado. El camino para volver a ser qui\u00e9n \u00e9ramos y crecer como persona es mirarnos en el espejo de los valores de nuestra mujer o nuestro marido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda es el tiempo, pero un tiempo bien empleado, un tiempo indiviso en que nos dediquemos uno a otro, apart\u00e1ndonos del mundanal ruido, para abrir nuestro coraz\u00f3n y revisitar tantos lugares de nuestro matrimonio: los roles y tareas del hogar, el deporte, el tiempo personal, el ocio, la cultura y las actividades familiares; la familia extensa, el trabajo, las finanzas y los gastos familiares y personales; nuestra vida interior; nuestro estilo de comunicaci\u00f3n, nuestra escucha y confianza, nuestras rutinas y h\u00e1bitos; lo que nos gusta y nos disgusta; lo que damos y esperamos; las reglas que hemos establecido expl\u00edcita o impl\u00edcitamente; nuestra vida sexual, su calidad y frecuencia; nuestras heridas, el perd\u00f3n y el agradecimiento\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la tercera es la sinceridad, unida a una cierta ingenuidad: es mejor volver a preguntar que darlo por sabido; volver a pedir que renunciar a obtenerlo; volv\u00e9rselo a decir que esperar a que lo pida. La infancia matrimonial es un cierto estado de ingenuidad del esp\u00edritu que lo mantiene siempre abierto a la novedad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Redescubrir la sexualidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n en el terreno de la relaci\u00f3n sexual se producen transformaciones que desorientan a los c\u00f3nyuges y que, si no se conocen ni se hablan serenamente, pueden conducir a peligrosos coqueteos o enso\u00f1aciones de una vida sexual fuera del matrimonio. El mayor deseo sexual del var\u00f3n contin\u00faa presente en la psique, pero, llegada cierta edad, como consecuencia de la dilataci\u00f3n del per\u00edodo de excitaci\u00f3n, necesita m\u00e1s atenci\u00f3n y un est\u00edmulo y preparaci\u00f3n del acto sexual m\u00e1s prolongado, lo que suele coincidir con un per\u00edodo de mayor inhibici\u00f3n de la mujer, quien, por el contrario, acent\u00faa su tendencia al rol pasivo en la relaci\u00f3n sexual. Esta divergencia, si no se reconduce, genera perplejidad y desaz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el momento de rehacer nuestra vida sexual. Salir de la rutina y volver a pensarla. Hablar sin trabas, barreras ni falsos pudores. Ya nos conocemos. Se trata de revitalizar un aspecto esencial de nuestro matrimonio pensando, primero, en el otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabemos ya que el var\u00f3n tiene mayor deseo, que para \u00e9l la frecuencia (\u00a1m\u00ednima, semanal!) y plenitud de las relaciones sexuales tiene un significado emocional y le transmite confianza y seguridad en los dem\u00e1s \u00e1mbitos de su vida y que espera que su mujer tambi\u00e9n tome la iniciativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabemos tambi\u00e9n que la mujer necesita m\u00e1s tiempo de preparaci\u00f3n y m\u00e1s anticipaci\u00f3n, a veces, horas, que necesita preparar su cuerpo y sus afectos, que para ella el sexo empieza en el coraz\u00f3n y se nutre de los detalles, la comprensi\u00f3n, la ternura y el cari\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho esto, una vez los dos entregan sus cuerpos, ambos han de disfrutar. Al ser las curvas de excitaci\u00f3n diferentes, los dos tiene un compromiso con el goce mutuo: el var\u00f3n, para acompa\u00f1ar a su mujer, con las caricias oportunas, si ella quiere llegar a la excitaci\u00f3n total; la mujer, para preparar sus afectos durante las horas previas y tambi\u00e9n para ayudar al var\u00f3n cuando este lo necesite.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre la base del m\u00e1s absoluto respeto (si uno no quiere, no hay m\u00e1s que hablar), orientados a la b\u00fasqueda de la uni\u00f3n y no de la absorci\u00f3n ego\u00edsta del placer y siempre que se respete el significado pleno de la sexualidad (es decir, se acoja la naturaleza femenina sin alterarla, sino respetando los per\u00edodos f\u00e9rtiles e inf\u00e9rtiles), todo es posible y admisible en el encuentro sexual dentro del matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La excitaci\u00f3n mutua, las caricias y los besos en las zonas er\u00f3genas del cuerpo y las posturas sensuales forman parte de la humanizaci\u00f3n del acto sexual, no presentan ning\u00fan reparo moral y son aconsejables, siempre que se vivan con delicadeza, sean consentidas y no hieran la sensibilidad de uno de los c\u00f3nyuges.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo ha explicado Juan Pablo II en su Teolog\u00eda del cuerpo: \u201cNo hace al hombre impuro lo que entra por la boca sino lo que sale del coraz\u00f3n. Cristo no vincula la pureza en sentido moral con la fisiolog\u00eda y los procesos org\u00e1nicos. Ninguno de los aspectos de la inmundicia sexual, en sentido estrictamente som\u00e1tico, biofisiol\u00f3gico, entra de por s\u00ed en la definici\u00f3n de la pureza o de la impureza en sentido moral (\u00e9tico)\u201d (<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/audiences\/1980\/documents\/hf_jp-ii_aud_19801210.html\">Catequesis <\/a>50, del d\u00eda 10 de diciembre de 1980).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un siglo antes, Tolstoi hab\u00eda puesto ya estas palabras en boca de P\u00f3zdnyshev, el protagonista de su novela \u201cSonata a Kreutzer\u201d: \u201cPorque el vicio no estriba en lo f\u00edsico, porque ninguna barbaridad f\u00edsica es en s\u00ed depravada; el vicio, la verdadera depravaci\u00f3n, est\u00e1 en sentirse liberado de todo compromiso moral hacia la mujer con la que estableces un contacto f\u00edsico. Y justamente esta falta de compromiso es lo que yo consideraba meritorio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para amar \u201ctodos los d\u00edas de nuestra vida\u201d hemos de dar vida a todos los d\u00edas de nuestro amor.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo te preocupes, la juventud es una enfermedad que se cura con la edad\u201d, me espet\u00f3 una vez un abogado veterano cuando yo estaba en los comienzos de mi carrera profesional. Ahora, con la edad (alguna edad), creo que puedo afirmar tambi\u00e9n lo contrario: \u201cla edad es una enfermedad que se cura con la juventud\u201d. 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