{"id":41009,"date":"2024-08-24T06:00:00","date_gmt":"2024-08-24T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=41009"},"modified":"2024-08-02T09:59:18","modified_gmt":"2024-08-02T07:59:18","slug":"adolfo-perez-esquivel-otro-mundo-es-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/adolfo-perez-esquivel-otro-mundo-es-posible\/","title":{"rendered":"Adolfo P\u00e9rez Esquivel (1931): \u201cOtro mundo es posible\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>En la cuenta oficial en X -antes Twitter- del Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo P\u00e9rez Esquivel <a href=\"https:\/\/x.com\/prensapesquivel?lang=es\">[@PrensaPEsquivel]<\/a>, puede leerse el siguiente texto: <em>\u201cLa Paz es fruto de la justicia. Otro mundo es posible\u201d<\/em>. La cuenta est\u00e1 encabezada por una espl\u00e9ndida foto de Esquivel con el Papa Francisco en el Vaticano. Su firma suele ir acompa\u00f1ada del lema franciscano \u201cPaz y bien\u201d, que aprendi\u00f3 en su ni\u00f1ez, entre orfanatos y conventos, hasta que fue amparado en parroquias que marcaron un rumbo y dejaron huellas en su identidad. P\u00e9rez Esquivel qued\u00f3 hu\u00e9rfano de madre cuando solo ten\u00eda tres a\u00f1os y como su padre C\u00e1ndido, inmigrante espa\u00f1ol que trabajaba como pescador, no pod\u00eda criarlo, lo entreg\u00f3 a un asilo. Finalmente encontr\u00f3 acogida en casa de su abuela Eugenia, iletrada pero sabia, de origen guaran\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Al recibir el Premio Nobel de la Paz en una solemne ceremonia en el ayuntamiento de Oslo el 10 de diciembre de 1980, resonaban en su voz las bienaventuranzas evang\u00e9licas: <em>\u201cQuiero hacerlo en nombre de los pueblos de Am\u00e9rica Latina, y de manera muy particular de mis hermanos los m\u00e1s pobres y peque\u00f1os, porque son ellos los m\u00e1s amados por Dios; en nombre de ellos, mis hermanos ind\u00edgenas, los campesinos, los obreros, los j\u00f3venes, los miles de religiosos y hombres de buena voluntad que renunciando a sus privilegios comparten la vida y camino de los pobres y luchan por construir una nueva sociedad\u201d<\/em>. Y a\u00f1ad\u00eda: <em>\u201cVengo de un continente que vive entre la angustia y la esperanza y en donde se inscribe mi historia, estoy convencido de que la opci\u00f3n de la fuerza evang\u00e9lica de la no-violencia se abre como un desaf\u00edo y a perspectivas nuevas y radicales\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fuertes convicciones<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Probablemente P\u00e9rez Esquivel ha sido uno de los pocos premios Nobel que, en su discurso de aceptaci\u00f3n, ha evocado reiteradamente el nombre de Cristo y sus ense\u00f1anzas. Cerr\u00f3 su discurso desgranando las bienaventuranzas tal como figuran en el Evangelio de Mateo 5, 1-12, despu\u00e9s de invocar <em>\u201cla fuerza de Cristo, nuestro Se\u00f1or, como nos ense\u00f1aba en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y que quiero compartir con todos ustedes, con mi pueblo y el mundo\u201d<\/em>. El emocionante discurso puede escucharse hoy en d\u00eda con bastante calidad en Youtube.<\/p>\n\n\n\n<p>Su conmovedor mensaje estaba respaldado por una vida dedicada a la lucha, alimentada por la incre\u00edble fuerza de las convicciones que abrig\u00f3 desde su ni\u00f1ez. Defensor de los derechos humanos, reconocido por denunciar los cr\u00edmenes de la dictadura c\u00edvico-militar en la Argentina (1976-1983) y por extensi\u00f3n en toda Am\u00e9rica, caminando al lado de los pueblos sufrientes, de los campesinos, de los \u201cfavaleros\u201d, de los marginados y explotados, tal como ha venido denunciando la Iglesia en Medell\u00edn (1968), en Puebla (1979) y en Amazon\u00eda (2020).<br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Amigo del Papa<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Al cumplirse los cuarenta a\u00f1os de que recibiera el Nobel de la Paz, el Papa Francisco destac\u00f3 el <em>\u201ccoraje y la sencillez\u201d<\/em> de Adolfo P\u00e9rez Esquivel. En un v\u00eddeo, Francisco hablaba de P\u00e9rez Esquivel como su <em>\u201camigo\u201d<\/em> y <em>\u201cvecino\u201d<\/em>, pues, cuando viajaba a Roma, <em>\u201cse hospeda cruzando la calle, de una puerta de al lado del Vaticano\u201d<\/em>. <em>\u201cGracias Adolfo por tu testimonio, en los momentos lindos, pero tambi\u00e9n en los momentos dolorosos de la Patria, por tu palabra, por tu coraje y por tu sencillez\u201d<\/em>, agregaba el Pont\u00edfice en su mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el Papa se\u00f1alaba: <em>\u201cSi me permit\u00eds un castellano un poquito atrevido, te dir\u00e9 que vos no te la cre\u00edste, y eso nos ha servido a todos. Un premio Nobel que sigue haciendo lo suyo con humildad. Gracias, Adolfo, que Dios te bendiga, y reza por m\u00ed, por favor\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez Esquivel en respuesta al mensaje del Papa Francisco escribi\u00f3: <em>\u201cGracias, querido amigo, por tus palabras; eres un mensajero de la Paz. Rezamos por ti\u201d<\/em> (Cfr. https:\/\/aica.org\/noticia-el-papa-saludo-a-perez-esquivel-por-el-aniversario-del-nobel-de-la-paz).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Humanidad y esperanza<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el pr\u00f3logo de su libro <em>Resistir en la esperanza,<\/em> P\u00e9rez Esquivel expresa: <em>\u201cQuiero se\u00f1alar que mi trabajo no es un trabajo individual, no es un trabajo de una sola persona. Es la lucha compartida por muchos hombres y mujeres en todo el continente y en otros continentes del mundo. Es una lucha compartida por mucha gente que incluso en forma an\u00f3nima, viven en los lugares m\u00e1s inh\u00f3spitos, sin ning\u00fan tipo de recursos pero con una profunda riqueza humana, brindando su vida al servicio de los m\u00e1s necesitados. Simplemente, porque hay una esperanza en la resistencia\u201d<\/em>. Esquivel siente que le toc\u00f3 ser a \u00e9l, la cara visible de tantos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese pr\u00f3logo ofrece adem\u00e1s un poema del uruguayo Mario Benedetti: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si yo pidiese\/ por vos que est\u00e1s tan lejos,\/ y vos por m\u00ed que estoy tan lejos, y ambos por\/ los otros que est\u00e1n muy lejos y los otros por\/ nosotros aunque estemos lejos?\u201d<\/em>. La respuesta est\u00e1 en cada uno de nosotros, en la capacidad de comprender que la vida es compartir la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>En abril de 1977, P\u00e9rez Esquivel fue detenido en Buenos Aires por los llamados \u201cescuadrones de la muerte\u201d. Fue encarcelado y torturado durante cinco d\u00edas sin proceso judicial alguno. En el pabell\u00f3n de torturas, descubre un muro en el que otro prisionero ha escrito con su propia sangre: <em>\u201cDios no mata\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para P\u00e9rez Esquivel, es un grito de la humanidad. En medio del horror y de la desesperanza, emerge la fe, que se erige como una plegaria, entre las tinieblas de la ignominia y la crueldad. Un m\u00e1rtir an\u00f3nimo, alguien que dej\u00f3 un rastro de divinidad en un Getseman\u00ed devastado por la iniquidad humana (<em>Una gota de tiempo<\/em>, p. 67). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la cuenta oficial en X -antes Twitter- del Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo P\u00e9rez Esquivel [@PrensaPEsquivel], puede leerse el siguiente texto: \u201cLa Paz es fruto de la justicia. Otro mundo es posible\u201d. La cuenta est\u00e1 encabezada por una espl\u00e9ndida foto de Esquivel con el Papa Francisco en el Vaticano. Su firma [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":41010,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,39],"tags":[1491],"class_list":["post-41009","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-cultura","tag-premios-nobel","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41009"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41009\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}