{"id":40871,"date":"2024-07-27T06:00:00","date_gmt":"2024-07-27T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=40871"},"modified":"2024-07-24T11:16:26","modified_gmt":"2024-07-24T09:16:26","slug":"la-nueva-sinagoga-de-berlin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/la-nueva-sinagoga-de-berlin\/","title":{"rendered":"La \u201cNueva Sinagoga\u201d de Berl\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>A comienzos del siglo XX, Berl\u00edn contaba con m\u00e1s de cien sinagogas. La primera gran sinagoga fue construida en 1714 por familias jud\u00edas que hab\u00edan llegado de Viena 40 a\u00f1os antes. <\/p>\n\n\n\n<p>Federico Guillermo I, Margrave de Brandemburgo y Duque de Prusia (1620-1688), conocido como el Gran Elector, los invit\u00f3 con la esperanza de que sus habilidades y relaciones comerciales impulsaran la ciudad. <\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto cabe recordar que, a diferencia de ciudades como Colonia, Fr\u00e1ncfort y N\u00faremberg, que en la Edad Media y comienzos de la Moderna ten\u00edan una elevada poblaci\u00f3n, Berl\u00edn no cobr\u00f3 un gran auge hasta finales del siglo XVII y comienzos del XVIII.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo Berl\u00edn, sino tambi\u00e9n todo Brandemburgo contaba hasta entonces con una baja densidad de poblaci\u00f3n. Por esto, despu\u00e9s de la Guerra de los Treinta A\u00f1os (1618-1648), Federico Guillermo atrajo primero a los hugonotes franceses, reconocidos expertos negociantes. <\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda se estableci\u00f3 en Berl\u00edn, llegando a constituir el 25 por ciento de la poblaci\u00f3n en 1701. Pero tambi\u00e9n la comunidad jud\u00eda creci\u00f3 con rapidez, especialmente con la llegada de aquellos que hu\u00edan de los <em>pogromos<\/em> en sus pa\u00edses de origen. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1860, unos 28.000 jud\u00edos viv\u00edan en Berl\u00edn. Entre 1855 y 1875, se construy\u00f3 la sinagoga de la Oranienburger Strasse, con capacidad para 3.200 personas, reflejando la creciente confianza de la comunidad jud\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>El centro de la vida jud\u00eda se encontraba no lejos de all\u00ed, entre el Hackescher Markt y la Alexanderplatz \u2013escenarios, por otra parte, de la c\u00e9lebre novela de Alfred D\u00f6blin \u201cBerlin Alexanderplatz\u201d (1929)\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1905, Berl\u00edn albergaba 130.487 jud\u00edos, el 4,3 por ciento de la poblaci\u00f3n. Se construyeron numerosas sinagogas; la \u00faltima, en el distrito de Wilmersdorf, fue consagrada el 16 de septiembre de 1930. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la mayor\u00eda de ellas fueron destruidas durante la \u201cNoche del Pogromo\u201d del 9 de noviembre de 1938. Hoy en d\u00eda, quedan apenas diez sinagogas en Berl\u00edn, siendo la m\u00e1s conocida la \u201cNueva Sinagoga\u201d que, como ya se dijo, se alza en la Oranienburger Strasse.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Nueva Sinagoga<\/h2>\n\n\n\n<p>En 1856, la comunidad jud\u00eda adquiri\u00f3 un terreno en la Oranienburger Strasse y en 1857 se convoc\u00f3 un concurso de arquitectura para una nueva sinagoga. Eduard Knoblauch, arquitecto miembro de la Academia Prusiana de las Artes, presidi\u00f3 el comit\u00e9 del concurso, pero finalmente se encarg\u00f3 \u00e9l mismo del dise\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p>Al enfermar gravemente en 1859, fue sustituido por Friedrich August St\u00fcler, arquitecto de la corte prusiana, quien dise\u00f1\u00f3 el interior. La sinagoga fue consagrada el 5 de septiembre de 1866, en presencia del canciller del Reich, Otto von Bismarck.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los pogromos de noviembre de 1938, miembros de las SA intentaron incendiar la Nueva Sinagoga. Wilhelm Kr\u00fctzfeld, jefe de la comisar\u00eda cercana, intervino para proteger el edificio, se\u00f1alando su estatus de monumento protegido. <\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a su intervenci\u00f3n, los bomberos extinguieron el fuego, salvando la sinagoga. Kr\u00fctzfeld sufri\u00f3 posteriormente acoso laboral; hoy, una placa conmemorativa recuerda su valiente actuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez eliminadas las consecuencias del incendio, la Nueva Sinagoga pudo volver a utilizarse para los servicios religiosos a partir de abril de 1939. La c\u00fapula tuvo que ser pintada con pintura de camuflaje debido a la amenaza de ataques a\u00e9reos aliados. <\/p>\n\n\n\n<p>Tras un \u00faltimo servicio religioso en la peque\u00f1a sala de oraci\u00f3n el 14 de enero de 1943, la Wehrmacht se hizo cargo del edificio. <\/p>\n\n\n\n<p>Al comienzo de la llamada Batalla de Berl\u00edn por el Mando de Bombarderos brit\u00e1nico, la sinagoga sufri\u00f3 graves da\u00f1os en la noche del 23 de noviembre de 1943. Sin embargo, se causaron m\u00e1s da\u00f1os al edificio cuando las ruinas se utilizaron como fuente de materiales de construcci\u00f3n despu\u00e9s de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se lleg\u00f3 a su parcial demolici\u00f3n en 1958. Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n de Berl\u00edn, la Nueva Sinagoga qued\u00f3 primero en el sector sovi\u00e9tico y, desde la creaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana (RDA) en 1949, el Berl\u00edn oriental. <\/p>\n\n\n\n<p>En 1988, cuando todav\u00eda exist\u00eda la RDA, comenzaron las obras de reconstrucci\u00f3n de las ruinas. En 1995, ya despu\u00e9s de la reunificaci\u00f3n alemana, se inaugur\u00f3 el \u201cCentrum Judaicum\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Este museo y centro cultural alberga uno de los archivos m\u00e1s importantes sobre el juda\u00edsmo alem\u00e1n. En el museo se tratan los temas de la historia judeo-alemana: la inculturaci\u00f3n, la imagen que los jud\u00edos alemanes tienen de s\u00ed mismos, la persecuci\u00f3n y el genocidio, la reconstrucci\u00f3n de comunidades y el redescubrimiento del Berl\u00edn jud\u00edo. <\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello convierte al edificio en un punto de referencia no s\u00f3lo para Berl\u00edn, sino tambi\u00e9n en un s\u00edmbolo emblem\u00e1tico, reconocido internacionalmente, de la historia de Berl\u00edn y de los jud\u00edos alemanes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Arquitectura y Simbolismo<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"765\" height=\"961\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sinagoga-Berlin_FundacionNeue-Synagoge-Berlin-Centrum-Judaicum.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-40880\" style=\"width:270px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sinagoga-Berlin_FundacionNeue-Synagoge-Berlin-Centrum-Judaicum.jpeg 765w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sinagoga-Berlin_FundacionNeue-Synagoge-Berlin-Centrum-Judaicum-557x700.jpeg 557w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sinagoga-Berlin_FundacionNeue-Synagoge-Berlin-Centrum-Judaicum-239x300.jpeg 239w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sinagoga-Berlin_FundacionNeue-Synagoge-Berlin-Centrum-Judaicum-10x12.jpeg 10w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Sinagoga-Berlin_FundacionNeue-Synagoge-Berlin-Centrum-Judaicum-600x754.jpeg 600w\" sizes=\"(max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El edificio de la Nueva Sinagoga, con capacidad para 3.200 personas, reflejaba el constante crecimiento de la comunidad de Berl\u00edn, que se hab\u00eda cuadruplicado hasta alcanzar las 28.000 personas en las dos d\u00e9cadas anteriores a 1866, debido principalmente a la inmigraci\u00f3n procedente de las provincias orientales prusianas.<\/p>\n\n\n\n<p>Su enorme costo de 750.000 t\u00e1leros reflejaba el ascenso socioecon\u00f3mico de los jud\u00edos en Berl\u00edn. Su dise\u00f1o arquitect\u00f3nico, con influencias moriscas y orientales, evocaba la Alhambra de Granada, pero tambi\u00e9n segu\u00eda modelos indios. <\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, esto se enmarcaba en el contexto del orientalismo, una fascinaci\u00f3n generalizada por Oriente que ya desde el siglo XVIII hab\u00eda llevado a utilizar esos motivos en edificios europeos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una perspectiva jud\u00eda, sin embargo, el uso de la arquitectura morisca y orientalizante implicaba algo m\u00e1s: una referencia a la Edad Media espa\u00f1ola, anclada en la memoria colectiva como \u201cEdad de Oro\u201d, como modelo de una supuesta convivencia entre cristianos, musulmanes y jud\u00edos. <\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, una asociaci\u00f3n con los or\u00edgenes geogr\u00e1ficos y culturales del juda\u00edsmo en Oriente, que puede interpretarse como una afirmaci\u00f3n, traducida en arquitectura, de un juda\u00edsmo seguro de s\u00ed mismo. <\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras: esta arquitectura era la manifestaci\u00f3n de la lucha por la igualdad social, si se quiere, por un di\u00e1logo casi en pie de igualdad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A comienzos del siglo XX, Berl\u00edn contaba con m\u00e1s de cien sinagogas. La primera gran sinagoga fue construida en 1714 por familias jud\u00edas que hab\u00edan llegado de Viena 40 a\u00f1os antes. Federico Guillermo I, Margrave de Brandemburgo y Duque de Prusia (1620-1688), conocido como el Gran Elector, los invit\u00f3 con la esperanza de que sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":399,"featured_media":40881,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,39],"tags":[],"class_list":["post-40871","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-cultura","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/399"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40871\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}