{"id":40082,"date":"2024-07-03T06:00:00","date_gmt":"2024-07-03T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=40082"},"modified":"2024-07-03T10:32:31","modified_gmt":"2024-07-03T08:32:31","slug":"construir-iglesias-tras-el-concilio-vaticano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/construir-iglesias-tras-el-concilio-vaticano-ii\/","title":{"rendered":"Construir iglesias tras el Concilio Vaticano II"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace alg\u00fan tiempo que estudio los fundamentos y la historia de la arquitectura religiosa contempor\u00e1nea, y he percibido que la liturgia ha suscitado intensas pol\u00e9micas entre los especialistas ya desde antes del Concilio Vaticano II. Pero como arquitecto, no puedo hacer otra cosa que observar el proceso desde fuera, o lo que es lo mismo, intentar entenderlo desde mi propia disciplina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cardenal Carlo Mar\u00eda Martini recordaba que hist\u00f3ricamente las iglesias las han dise\u00f1ado los cl\u00e9rigos, no los arquitectos. Ahora no es as\u00ed, y por eso, las reflexiones que siguen se centrar\u00e1n m\u00e1s en los arquitectos que dise\u00f1an iglesias que en los cl\u00e9rigos que las encargan. Por eso, nos podr\u00edamos preguntar: \u00bfc\u00f3mo trabaja un arquitecto que tiene que construir una iglesia cat\u00f3lica? \u00bfA d\u00f3nde acude? \u00bfQu\u00e9 piensa?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es una iglesia?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico (1983), una iglesia cat\u00f3lica no es otra cosa que un espacio consagrado para la celebraci\u00f3n p\u00fablica del culto divino. Pero a la hora de definir con un m\u00ednimo de precisi\u00f3n qu\u00e9 objeto arquitect\u00f3nico es una iglesia tenemos que responder a dos preguntas: qu\u00e9 representa y c\u00f3mo se usa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una primera referencia significativa aparece en el pasaje narrado en el evangelio de san&nbsp; Lucas 22, 12. All\u00ed se explica c\u00f3mo Jesucristo da instrucciones a sus disc\u00edpulos para que preparen la cena de Pascua. Les indica que se dirijan a casa de un conocido que les mostrar\u00e1 una sala amplia y arreglada para que all\u00ed dispongan todo. Esa sala <em>amplia y arreglada<\/em> se puede presentar como paradigma espacial del espacio de culto cristiano. De hecho, en el \u201c<em>Ritual de dedicaci\u00f3n de iglesias y altares\u201d<\/em>(1977), Pablo VI s\u00f3lo ped\u00eda para una iglesia que fuera adecuada y decorosa (II.I.3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, cualquier iglesia deber\u00eda ser capaz de asumir cuatro usos b\u00e1sicos: acoger a los fieles que se congregan para orar, tanto comunitaria como individualmente; contextualizar la proclamaci\u00f3n de la Palabra de Dios y la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica; favorecer la reserva y la adoraci\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento; y permitir la celebraci\u00f3n de los restantes sacramentos, sobre todo en el caso de las iglesias parroquiales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El orden de estas cuatro funciones no es fortuito, sino que responde a una jerarquizaci\u00f3n conceptual que ha sido un tema de discusi\u00f3n frecuente durante las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se suele admitir que una de las funciones propias de la iglesia es su expresividad, entendiendo como expresivo o simb\u00f3lico aquel edificio que posee una atm\u00f3sfera cualificada que remite a otras realidades. Ese ambiente ha de poner en tensi\u00f3n el esp\u00edritu y educar en el sentido de lo sagrado. Aparecen as\u00ed las dimensiones espiritual y pedag\u00f3gica de todo templo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha escrito mucho sobre lo simb\u00f3lico en la arquitectura religiosa, y en ocasiones de manera abusiva. Hablamos de simbolismo cuando para comprender una realidad de car\u00e1cter espiritual necesitamos recurrir a un intermediario material que nos remita intuitivamente a ella; este intermediario es el s\u00edmbolo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si una iglesia se ajusta bien a su uso lit\u00fargico, ya estar\u00e1 en concordancia con el simbolismo intuitivo, profundo y sencillo al mismo tiempo que contiene la liturgia cat\u00f3lica. Esto se encuentra en las ant\u00edpodas de la tendencia un tanto ingenua que tiende a identificar espacio espiritual con espacio vac\u00edo o evocador. Una iglesia no es eso, porque el culto cristiano se funda en un hecho objetivo: el sacrificio pascual de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo trabaja un arquitecto<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien. Todo arquitecto sabe que llega un momento en el cual los conceptos, por muy sugerentes que sean, tienen que traducirse en formas y n\u00fameros. \u00bfCu\u00e1nto mide un altar? \u00bfCu\u00e1les han de ser las dimensiones de un baptisterio? \u00bfQu\u00e9 cantidad de luz es la adecuada en una celebraci\u00f3n lit\u00fargica?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando un arquitecto se enfrenta con un proyecto de arquitectura religiosa, suele realizar algunas tareas previas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, recordar\u00e1 aquellas iglesias que m\u00e1s le han impresionado en su experiencia personal. Luego acudir\u00e1 a manuales de dise\u00f1o. \u00bfQue dice Ernst Neufert sobre las iglesias? \u00bfY Ching? Si est\u00e1 un poco m\u00e1s avisado consultar\u00e1 el libro de Cornoldi o el B\u00e9rgamo-Prete. Y si es mexicano, probablemente habr\u00e1 o\u00eddo hablar de los esquemas de fray Gabriel Ch\u00e1vez de la Mora, recientemente fallecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n revisar\u00e1 las obras de arquitectura m\u00e1s importantes que se han construido en los \u00faltimos a\u00f1os, tanto en cat\u00e1logos impresos como en internet, o incluso en premios internacionales como el <em>Frate Sole<\/em>. Tal vez \u2014si el arquitecto est\u00e1 realmente comprometido con el tema\u2014 leer\u00e1 los documentos de su circunscripci\u00f3n eclesi\u00e1stica, dif\u00edciles de traducir en formas pero que no hay m\u00e1s remedio que justificar. Estos documentos siempre remiten a una jurisprudencia previa, en continuo proceso de actualizaci\u00f3n, para cuyo an\u00e1lisis no suele estar capacitado. Incluso podr\u00eda consultar las fuentes originales, es decir, los documentos del Concilio Vaticano II. Si lo hace, su desconcierto ser\u00e1 absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final, el arquitecto acabar\u00e1 recurriendo a la historia de los c\u00edrculos de tiza que contaba Leo Rosten: <em>\u201cHab\u00eda una vez un teniente en el ej\u00e9rcito del Zar que, al atravesar a caballo un peque\u00f1o <\/em>shtel<em>, not\u00f3 cien c\u00edrculos de tiza a un lado del granero, cada uno de ellos con un agujero de bala en el centro. El at\u00f3nito teniente par\u00f3 al primero que encontr\u00f3 y le inquiri\u00f3 sobre las dianas. El hombre suspir\u00f3: \u2014Ah, es Shepsel, el hijo del zapatero. Es un poco peculiar. \u2014No me importa. Es un tirador tan bueno&#8230; \u2014No me entiende usted, interrumpi\u00f3 el hombre. Ver\u00e1: Shepsel tira primero y luego dibuja el c\u00edrculo de tiza\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este tema, es m\u00e1s f\u00e1cil idear algo y luego intentar justificarlo, que hacerlo al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Factores inesperados<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo templo puede ser considerado como un gran receptor -un transistor, una antena, un router- que, en cierto modo, tiene la misi\u00f3n de revelar aquellas realidades que nosotros, con nuestros sentidos, no podemos percibir. Por eso es necesario que las iglesias sean templos, es decir, que sean capaces de convocar a la naturaleza para que tambi\u00e9n ella participe en el culto divino. Esto no se consigue haciendo transparente el muro testero, por ejemplo, sino recuperando los arquetipos espaciales de los que habla Jean Hani en su libro <em>\u201cEl simbolismo del templo cristiano\u201d <\/em>(1962): la puerta, el camino, la gruta, la monta\u00f1a, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La arquitectura religiosa es un problema de ambientaci\u00f3n total. No se trata de disponer a los fieles alrededor del altar. La impresi\u00f3n que el fiel recibe \u2014y que le permite ponerse en contacto con lo divino\u2014 es la suma de muchos factores, entre los que me gustar\u00eda destacar tres: la sensaci\u00f3n de acogida, la formaci\u00f3n lit\u00fargica de la comunidad y el <em>ars celebrandi <\/em>del sacerdote, es decir, su manera de celebrar la Santa Misa. Cualquier arquitecto que quiera proyectar una iglesia deber\u00eda ser consciente de ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde un punto de vista espacial, la sensaci\u00f3n de acogida puede identificarse, en un primer momento, con la existencia de un \u00e1mbito previo que precede al espacio de culto: el atrio. Al entrar en una iglesia, el atrio deber\u00eda actuar como espacio de transici\u00f3n entre lo profano y lo sagrado. Nuestro cuerpo y nuestro esp\u00edritu necesitan tiempo para percibir los cambios conceptuales. Por eso, el atrio es el lugar de la acogida por antonomasia, donde se crea comunidad, se comparten experiencias e incluso bienes materiales. El atrio es un espacio imprescindible en las iglesias, sobre todo en las urbanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acogida \u2014y tambi\u00e9n la dignidad\u2014 puede verse amenazada por una conservaci\u00f3n deficiente del edificio. No me refiero s\u00f3lo a los desperfectos o a la suciedad, sino a los carteles de avisos o de campa\u00f1as eclesiales, a las pantallas para proyectar las letras de las canciones, por no hablar de los ajustes improvisados en el mobiliario lit\u00fargico. Cualquiera de estos objetos tiene mucha m\u00e1s potencia visual que la arquitectura misma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, el espacio deviene intranscendente, en ocasiones casi rid\u00edculo, y lo rid\u00edculo es incompatible con lo sagrado. Eso s\u00ed que fue condenado por el Concilio Vaticano II, cuando ped\u00eda la noble sencillez para todos los objetos destinados al culto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me atrevo a decir que antes de inventar nuevas formas para las iglesias es necesario recuperar la dignidad de la celebraci\u00f3n: profundizar en cada gesto y en cada palabra a trav\u00e9s del estudio y la oraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teol\u00f3gicamente hablando, la Iglesia, como instituci\u00f3n, es Templo del Esp\u00edritu Santo, pero tambi\u00e9n es Pueblo de Dios y Cuerpo de Cristo. Esta \u00faltima cualidad \u2014Cuerpo de Cristo\u2014 fue la reivindicaci\u00f3n central del Movimiento Lit\u00fargico, sobre la que se apoy\u00f3 durante d\u00e9cadas la reforma del espacio celebrativo siguiendo la teolog\u00eda paulina. Pero qued\u00f3 oculta tras el Concilio, cuando la eclesiolog\u00eda carism\u00e1tica y popular sirvi\u00f3 de excusa para generar espacios <em>asamblearios<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se cuida la liturgia, si hay pasi\u00f3n por la Palabra de Dios, si con la oportuna educaci\u00f3n lit\u00fargica se procura que los fieles comprendan, punto por punto, lo que sucede en cada celebraci\u00f3n, si ellos intentan vivir a lo largo de la semana lo que celebran el domingo; si, en definitiva, la misa es el centro y la fuente de toda la vida del fiel cristiano (que, no lo olvidemos, ese es el nodo capital de la reforma lit\u00fargica), entonces la iglesia, como edificio, podr\u00e1 aportar todo lo que tiene que aportar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parafraseando a Rudolf Schwarz, podr\u00edamos decir que es preferible una misa bien celebrada en un espacio inconsistente, que una misa mal celebrada en un espacio perfecto. Lo cual no exime al arquitecto \u2014m\u00e1s bien al contrario\u2014 de aplicar toda la intensidad posible en su proyecto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Algunas observaciones finales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quisiera decir una palabra sobre la ubicaci\u00f3n del tabern\u00e1culo. Durante m\u00e1s de mil a\u00f1os el sagrario fue el centro de las iglesias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diversos estudios se\u00f1alan que su desplazamiento a una capilla lateral tras el Concilio Vaticano II ha influido en la dr\u00e1stica reducci\u00f3n de la piedad eucar\u00edstica en los \u00faltimos decenios. Y aunque en algunos pa\u00edses del mundo se ha intentado recuperar la devoci\u00f3n al Sant\u00edsimo Sacramento mediante la construcci\u00f3n de capillas de adoraci\u00f3n perpetua, desde un punto de vista arquitect\u00f3nico, considero necesario que el sagrario vuelva a presidir de manera permanente el espacio eclesial, tal como sugiere la \u00faltima edici\u00f3n de la <em>Instrucci\u00f3n general del Misal Romano<\/em> (2002, n\u00fameros 314-315). De otro modo, construiremos edificios vac\u00edos, que no ser\u00e1n ni Casas de Dios, ni Puertas del Cielo, ni siquiera Templos del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda que construir una iglesia cat\u00f3lica tras el Concilio Vaticano II? Resumiendo todo lo dicho, podemos afirmar que la arquitectura religiosa es un fen\u00f3meno vivo, en constante cambio; tanto los arquitectos como los cl\u00e9rigos hablan, discuten, publican peri\u00f3dicamente art\u00edculos y libros sobre estas cuestiones. El Papa y los obispos tambi\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apoy\u00e1ndose sobre estas bases, la Sagrada Congregaci\u00f3n del Culto Divino emite instrucciones, notas pastorales, recomendaciones, cartas, etc. Pero hasta que todo ese material no se incorpora a una nueva edici\u00f3n de la <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/ccdds\/documents\/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html\">Instrucci\u00f3n General del Misal Romano<\/a>, no se puede considerar vinculante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta la fecha, las ediciones latinas (<em>editio typica<\/em>) de la <em>Instrucci\u00f3n general del Misal Romano<\/em> han sido tres: 1969\/70, 1975 y 2002 (reimpresa en 2008 con algunas modificaciones).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a, la versi\u00f3n de 2002 se implement\u00f3 en 2016 (las anteriores lo hab\u00edan hecho en 1978 y 1988, respectivamente).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, antes de empezar a proyectar una iglesia, cualquier arquitecto deber\u00eda hacer dos cosas: leer el cap\u00edtulo 5 de la \u00faltima edici\u00f3n de la <em>Instrucci\u00f3n general del Misal Romano<\/em>, titulado <em>\u201cDisposici\u00f3n y ornato de las iglesias para la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica\u201d, <\/em>ya que ah\u00ed est\u00e1 todo. Y simult\u00e1neamente, no perder de vista que cada obispo es soberano: \u00e9l es quien decide c\u00f3mo se hacen las cosas en su di\u00f3cesis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo estas pautas, a la vuelta de medio siglo podremos volver a construir una verdadera arquitectura conforme al esp\u00edritu y a la letra del Concilio Vaticano II. Pienso que esto es, sencillamente, lo que habr\u00eda que hacer<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace alg\u00fan tiempo que estudio los fundamentos y la historia de la arquitectura religiosa contempor\u00e1nea, y he percibido que la liturgia ha suscitado intensas pol\u00e9micas entre los especialistas ya desde antes del Concilio Vaticano II. 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