{"id":40063,"date":"2024-08-10T06:00:00","date_gmt":"2024-08-10T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=40063"},"modified":"2024-07-31T11:06:24","modified_gmt":"2024-07-31T09:06:24","slug":"de-la-mesa-a-la-misa-de-emaus-a-la-celebracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/de-la-mesa-a-la-misa-de-emaus-a-la-celebracion\/","title":{"rendered":"De la mesa a la Misa, de Ema\u00fas a la celebraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Las cosas importantes se explican muchas veces y de muchas maneras. Lo que m\u00e1s ayuda siempre es el ejemplo, las propias acciones, pero hay que reconocer que una buena historia puede hacer inolvidable una ense\u00f1anza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Empecemos con la historia. Sucedi\u00f3 el mismo d\u00eda de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas con dos de los seguidores del Maestro que, desilusionados, regresaban a su casa maldiciendo el d\u00eda en el que pusieron su coraz\u00f3n en Jes\u00fas. Lo cuenta san Lucas en el <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/lucas\/\">cap\u00edtulo 24 de su Evangelio<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reconozcamos nuestros pecados<\/h2>\n\n\n\n<p>En Misa, como en la vida, Jes\u00fas siempre camina con nosotros, otra cosa es que seamos capaces de reconocerlo. Los desilusionados disc\u00edpulos de Ema\u00fas no ve\u00edan nada, ni siquiera fueron capaces de distinguir a Jes\u00fas cuando se puso a su lado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro caso son tantas las cosas que tenemos entre manos que, al comenzar la Eucarist\u00eda, el sacerdote nos desea que \u201c<em>el Se\u00f1or est\u00e9 con vosotros<\/em>\u201d y, ciertamente, lo est\u00e1. Otra cosa es que, como Cleof\u00e1s y su amigo, nos demos cuenta. Jes\u00fas, que ya camina a su lado, les pregunta: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 conversaci\u00f3n es esa que llev\u00e1is por el camino<\/em>?\u201d. <em>\u201cDe lo que est\u00e1 lleno el coraz\u00f3n habla la boca\u201d,<\/em> hab\u00eda\u00a0dicho Jes\u00fas al comenzar su ministerio. As\u00ed que la pregunta no era una simple curiosidad. El Maestro que ha venido <em>a \u201csanar los corazones desgarrados\u201d<\/em> (Is 61, 1) necesita que le abramos el coraz\u00f3n para ponerse manos a la obra. En la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/experiencias\/iniciativas\/horarios-de-misa\/\">Misa<\/a> el momento paralelo a este es en el que se nos anima a que <em>\u201creconozcamos nuestros pecados\u201d <\/em>con el silencio posterior. Ah\u00ed le abrimos el coraz\u00f3n a Cristo, que va a venir despu\u00e9s a remendar las heridas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Escuchar la Palabra de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>Los dos alica\u00eddos caminantes volcaron toda su frustraci\u00f3n con el Acompa\u00f1ante misterioso que se interesaba por ellos: todo lo que ha salido mal, las oraciones sin respuesta, las esperanzas frustradas, el trabajo in\u00fatil&#8230;. Junto a esto, su propia cobard\u00eda al huir y dejar solo al Maestro frente a sus enemigos y la forma en la que le mataron, en parte, por su culpa. A sus palabras nosotros, en la Eucarist\u00eda, a\u00f1adimos: <em>\u201cSe\u00f1or, ten piedad, Cristo, ten piedad.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Abierto el coraz\u00f3n, podemos empezar a cambiarlo a trav\u00e9s del o\u00eddo. La fe comienza por el o\u00eddo &#8211; \u201c<em>fides ex auditu\u201d<\/em> (Rm 10, 17)-, y ellos van a escuchar, ahora, la mejor lecci\u00f3n de Sagrada Escritura que se ha pronunciado en la historia de la humanidad: <em>\u201cY, comenzando por Mois\u00e9s y siguiendo por todos los profetas, les explic\u00f3 lo que se refer\u00eda a \u00e9l en todas las Escrituras\u201d.<\/em> (Lc 24) En la Misa dominical lo hacemos leyendo dos lecturas, el salmo, el Evangelio y, finalmente, con la predicaci\u00f3n de la homil\u00eda. Es un bloque intenso pero muy necesario, porque ah\u00ed, como aquel d\u00eda, nos habla realmente Jes\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Y vaya que si habl\u00f3! Empez\u00f3 llam\u00e1ndoles <em>\u201cduros de entendimiento\u201d.<\/em> Aquel recorrido les abri\u00f3 los o\u00eddos, los ojos, el coraz\u00f3n y lo llen\u00f3 de fuego, y ellos, mientras segu\u00edan caminando, ni se daban cuenta. As\u00ed es la oraci\u00f3n, as\u00ed es la lectura de la Palabra de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Peticiones<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jes\u00fas hizo adem\u00e1n de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: \u2018Qu\u00e9date con nosotros\u2019\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no te lo creas, a estas alturas todav\u00eda no sab\u00edan qui\u00e9n era el que estaba con ellos, aunque era tan grande la fuerza de sus palabras y les hab\u00eda cautivado el coraz\u00f3n de tal forma que tuvieron miedo de volver a estar solos, de volver \u201ca las andadas\u201d y buscaron esa excusa para suplicarle que se quedara. Y lo hizo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nosotros, despu\u00e9s de escuchar su Palabra, formulamos nuestras s\u00faplicas, <em>\u201crogamos al Se\u00f1or\u201d<\/em> que se quede y que ilumine con su presencia tantos lugares que, de no estar \u00e9l, nos dar\u00edan miedo: La enfermedad, las guerras, el hambre, las injusticias, la muerte&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ofertorio<\/h2>\n\n\n\n<p>Por fin, ya m\u00e1s tranquilos, sentados a la mesa pasar\u00e1n de las palabras a las obras. Jes\u00fas siempre fue m\u00e1s de obras que de palabras, aunque, en esta ocasi\u00f3n, las palabras eran muy necesarias. Ahora van a compartir el alimento, que es tanto como compartir la vida. Sentarse a la mesa de alguien era, para el pueblo jud\u00edo, una forma de manifestar la intimidad con esa persona, la uni\u00f3n de amistad, el deseo de ser uno solo. Un deseo inalcanzable en el caso de Dios y el hombre. Hasta que lleg\u00f3 \u00c9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/un-libro-para-explicar-visualmente-la-santa-misa\/\">Misa<\/a> vemos c\u00f3mo el sacerdote comienza a preparar la mesa-altar. Es todo un ritual delicado y lleno de gestos sencillos pero significativos: desplegar el corporal donde se colocar\u00e1 el Cuerpo de Cristo; preparar el c\u00e1liz con el vino, signo de la divinidad de Jes\u00fas con unas gotitas de agua, signo de nuestra pobre humanidad; ofrec\u00e9rselos al Padre y orar, inclinado, para que este sacrificio <em>\u201csea agradable en tu presencia\u201d<\/em>. Al terminar estos signos el sacerdote se lava las manos para preparar su cuerpo y su alma a lo que va a pasar a continuaci\u00f3n. Nosotros ya lo sabemos, Cleof\u00e1s y su amigo no ten\u00edan ni idea.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consagraci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u00c9l entr\u00f3 y se qued\u00f3 con ellos. Y estando a la mesa, tom\u00f3 el pan y pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n; luego lo parti\u00f3 y se lo dio. Entonces los ojos de los disc\u00edpulos se abrieron y lo reconocieron\u201d<\/em> (Lc 6).<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras que escogi\u00f3 eran las mismas, la forma de pronunciarlas, el gesto al tomar el pan y luego al partirlo. Eso ya lo hab\u00edan visto en otro lado. Reconocieron que era el mismo que en la \u00daltima Cena les hab\u00eda dicho, por primera vez: <em>\u201cTomad y comed, esto es mi cuerpo\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen los ex\u00e9getas que la narraci\u00f3n de la \u00daltima Cena es lo primero que se puso por escrito y que peque\u00f1os papiros con copias de las palabras y gestos de Jes\u00fas en la tarde del <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/lecturas-del-domingo\/lecturas-jueves-santo\/\">Jueves Santo<\/a> circulaban entre las primeras comunidades de cristianos. Pues bien, esos mismos gestos y esas mismas palabras fueron repetidas por \u00c9l mismo despu\u00e9s de resucitar en Ema\u00fas y son repetidas por \u00c9l mismo a trav\u00e9s de sus sacerdotes cada d\u00eda en el altar de todas las iglesias del mundo. Los disc\u00edpulos lo reconocieron en ese momento. \u00a1Ojal\u00e1 que nunca nos acostumbremos al misterio -as\u00ed se llama- de la transubstanciaci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Comuni\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Asombrados, los caminantes no dejaban de mirar el Pan Consagrado, reconociendo la presencia de Jes\u00fas en medio de ellos. Esta Presencia ser\u00e1, de ahora en adelante, la que marque el ritmo de nuestra vida espiritual, la <em>\u201cfuente y culmen de nuestra vida cristiana\u201d<\/em> (LG 11).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La ense\u00f1anza ya estaba sembrada en sus corazones para ellos y para toda la Iglesia hasta el final de los tiempos. Se cumpl\u00eda la promesa de Jes\u00fas: <em>\u201cYo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u201d<\/em>(Mt 28, 20). Por eso ya Jes\u00fas <em>\u201chab\u00eda desaparecido de su vista\u201d<\/em> (Lc 6), pero sigue verdaderamente, sustancialmente presente en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Comulgar es recibir este Pan Consagrado que es, verdaderamente, Jes\u00fas. \u00c9l mismo lo hab\u00eda dicho en el discurso del Pan de Vida: <em>\u201cEl pan que yo dar\u00e9 es mi carne para la vida del mundo\u201d<\/em> (Jn 6, 51), <em>\u201cel que coma mi carne y beba mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda\u201d<\/em> (Jn 6, 54).<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos de Ema\u00fas se quedaron mirando el Pan Consagrado y \u00a1con qu\u00e9 emoci\u00f3n lo llevar\u00edan a su boca! Jes\u00fas ahora es <em>\u201ccarne de su carne\u201d, <\/em>se hace, verdaderamente, uno con nosotros para sanar nuestros corazones desgarrados, para darnos vida eterna, para \u201cdivinizarnos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Acci\u00f3n de gracias<\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora se hacen conscientes los dos -y todos nosotros- del inmenso amor de Cristo manifestado en la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/lecturas-del-domingo\/lecturas-domingo-10\/\">Eucarist\u00eda<\/a>. La presencia de Jes\u00fas les atrae hacia su interior y ah\u00ed reconocen el fuego de su amor. Al terminar de rezar comentan: <em>\u201c\u00bfNo ard\u00eda acaso nuestro coraz\u00f3n, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?<\/em>\u201d. Por fin entienden la obra que el Se\u00f1or est\u00e1 haciendo con ellos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros esos minutos de tranquilidad despu\u00e9s de la comuni\u00f3n son oro. Son momentos de entrar a lo profundo de nuestro coraz\u00f3n donde est\u00e1 \u00c9l y entablar di\u00e1logo de amor con quien sabemos que nos ama. Un di\u00e1logo que bien podr\u00eda transcurrir con esta plantilla: \u201cTe quiero, te doy gracias, te pido perd\u00f3n, te pido ayudo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Vuelta a casa<\/h2>\n\n\n\n<p>La palabra \u201c<a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/una-dosis-de-misa-diaria\/\">Misa<\/a>\u201d proviene del texto en lat\u00edn de la Eucarist\u00eda. Al final de la celebraci\u00f3n el sacerdote dec\u00eda: <em>\u201cIte, missa est\u201d.<\/em> Es decir: <em>\u201cAhora sois enviados<\/em>\u201d. Y es que tanta alegr\u00eda no puede ser solo para unos pocos. El descubrimiento del amor de Dios nos lleva a anunciarlo a los dem\u00e1s, comenzando por los m\u00e1s cercanos. Cleof\u00e1s y su amigo -t\u00fa y yo- \u201c<em>en ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusal\u00e9n. All\u00ed encontraron reunidos a los Once y a los dem\u00e1s [&#8230;] contaron lo que les hab\u00eda pasado en el camino y c\u00f3mo lo hab\u00edan reconocido al partir el pan\u201d<\/em> (Lc 6).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n nosotros al salir de este encuentro con el Maestro podemos dar testimonio a todos del amor que \u00c9l nos tiene y de c\u00f3mo se ha quedado -escondido- para siempre en la Eucarist\u00eda.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las cosas importantes se explican muchas veces y de muchas maneras. Lo que m\u00e1s ayuda siempre es el ejemplo, las propias acciones, pero hay que reconocer que una buena historia puede hacer inolvidable una ense\u00f1anza.&nbsp; Empecemos con la historia. 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