{"id":3973,"date":"2018-10-15T12:48:34","date_gmt":"2018-10-15T11:48:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=3973"},"modified":"2025-06-09T12:32:09","modified_gmt":"2025-06-09T10:32:09","slug":"pablo-vi-del-concilio-vaticano-ii-al-dialogo-con-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/pablo-vi-del-concilio-vaticano-ii-al-dialogo-con-el-mundo\/","title":{"rendered":"Pablo VI, del Concilio Vaticano II al di\u00e1logo con el mundo"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cEl pontificado de Pablo VI ha quedado ya definido ante la Historia, sean cuales fueren sus \u00faltimos resultados, tanto si fracasa como si triunfa ya que, en todo caso ser\u00e1 el pontificado de un Papa que intent\u00f3 verdaderamente dialogar con todos los hombres\u201d<\/em>. Estas palabras las escribi\u00f3 el fil\u00f3sofo y amigo de Pablo VI, Jean Guitton, en su libro<em> Di\u00e1logos con Pablo VI<\/em>, publicado en 1967.<br>Era la primera vez que un Papa dialogaba abiertamente con un laico. Y, en este caso, con un laico a quien <em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, el peri\u00f3dico del Papa, hab\u00eda afeado el atrevimiento de escribir un libro sobre la Virgen Mar\u00eda. Pero al Papa no le import\u00f3. Se hab\u00eda tomado en serio el di\u00e1logo Iglesia-mundo y el papel de los laicos en el seno de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Recorrido biogr\u00e1fico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Nacido el 26 de septiembre de 1897, Giovani Battista Montini, creci\u00f3 viviendo de cerca el fragor de la batalla period\u00edstica y pol\u00edtica. Su padre, Giorgio Montini, periodista y abogado, fue adem\u00e1s, parlamentario por el Partido Popular fundado por Dom Sturzo y presidente de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. A los 23 a\u00f1os, Montini fue ordenado sacerdote; a los 25 se incorpor\u00f3 a la Secretar\u00eda de Estado y solo un a\u00f1o despu\u00e9s fue destinado a Polonia. De regreso a Roma, y desde su trabajo en la Secretar\u00eda de Estado, fue tejiendo una relaci\u00f3n estrecha y de confianza con el cardenal Pacelli. Cuando \u00e9ste fue nombrado Papa en 1939, Montini se convirti\u00f3 junto al cardenal Tardini en uno de los m\u00e1s estrechos colaboradores de P\u00edo XII.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1954, P\u00edo XII nombr\u00f3 arzobispo de Mil\u00e1n a Montini. Desde esta archidi\u00f3cesis, entabl\u00f3 numerosos encuentros con trabajadores y sindicatos, pol\u00edticos, artistas e intelectuales, lo que le vali\u00f3 las primeras cr\u00edticas de aquellos que siempre le miraron con recelo por liberal y progresista. Fue Juan XXIII quien le nombr\u00f3 cardenal en diciembre de 1958, lo que le llev\u00f3 en varias ocasiones a \u00c1frica y Estados Unidos. En 1961, cuando Juan XXIII hab\u00eda anunciado ya la convocatoria del Concilio Vaticano II, fue nombrado para la Comisi\u00f3n Preparatoria Central, as\u00ed como miembro de la Comisi\u00f3n de Asuntos Extraordinarios. Solo dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1963, ser\u00eda elegido Papa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Renovaci\u00f3n y reformas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cuentan que cuando Juan XXIII anunci\u00f3 la convocatoria del Concilio Vaticano II, Montini, entonces arzobispo de Mil\u00e1n, exclam\u00f3: <em>\u201cEste muchacho no sabe el nido de avispas que est\u00e1 despertando\u201d<\/em>. A Pablo VI le corresponder\u00eda, a partir del mes de junio de 1963, hacer posible que la convocatoria que cuatro a\u00f1os antes hab\u00eda hecho Juan XXIII diera frutos, y frutos que perduraran. Y as\u00ed, fue Pablo VI quien hizo posible la culminaci\u00f3n del Concilio Vaticano II y su clausura en diciembre de 1965. Y si ardua fue esta tarea, no lo ser\u00eda menos la de acompa\u00f1ar, alentar y conducir la ingente obra que fue el posconcilio.<\/p>\n\n\n\n<p>A Pablo VI debemos el impulso ecum\u00e9nico y la renovaci\u00f3n pastoral del Vaticano II, las reformas eclesiales en materia de sinodalidad, la creaci\u00f3n de las Conferencias Episcopales, as\u00ed como las reformas de las elecciones papales y la definitiva reforma lit\u00fargica que alent\u00f3 el Concilio. Las reformas que Pablo VI fue orientando hacia el interior de la Iglesia cat\u00f3lica fueron acompa\u00f1adas de reformas muy importantes tambi\u00e9n por lo que se refiere a las relaciones Iglesia-mundo seg\u00fan las ense\u00f1anzas de la constituci\u00f3n pastoral <em>Gaudium et Spes<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI fue el Papa del di\u00e1logo, as\u00ed lo atestigua si primera Enc\u00edclica <em>Eclesiam Suam<\/em> (1964). Fue el primer Papa en realizar viajes internacionales. Recordemos la visita a la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas en el 20 aniversario de su fundaci\u00f3n, su discurso ante la sede de la OIT durante su viaje a Suiza, as\u00ed como sus viajes a Bombay, con motivo del Congreso Eucar\u00edstico Internacional, y a Medell\u00edn para celebrar la II Asamblea General del CE. No se puede olvidar su trascendental viaje a Tierra Santa en el que se encontr\u00f3 con el Patriarca de Constantinopla Aten\u00e1goras I y con el que ex-presaba su apuesta decidida por el camino del ecumenismo, o los viajes a Uganda, Ir\u00e1n, Hong Kong, Sri Lanka, Filipinas e Indonesia, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI instituy\u00f3 la Jornada Mundial de la Paz, cre\u00f3 el Pontificio Consejo Justicia y Paz, recon-dujo la Doctrina Social de la Iglesia en la l\u00ednea iniciada por el Concilio Vaticano II, reform\u00f3 la Diplomacia Vaticana, ahond\u00f3 en la <em>Ostpolitik<\/em> iniciada durante el pontificado de Juan XXIII, y celebr\u00f3 seis consistorios cardenalicios en los que profundiz\u00f3 en la internacionalizaci\u00f3n del cardenalato, tal y como hab\u00edan hecho sus antecesores.<\/p>\n\n\n\n<p>Digno de ser tenido muy en cuenta es la presencia y aliento del <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Inocencio_III\">Papa en el III<\/a> Congreso Mundial de Apostolado Seglar, encuentro de un alto valor para el laicado espa\u00f1ol sumido en una profunda crisis como consecuencia de las resistencias episcopales a profundizar en la autonom\u00eda del laicado, o la convocatoria de la primera Comisi\u00f3n Vaticana de estudio sobre la mujer a comienzos de la d\u00e9cada de los setenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI fue un Papa reformador que en quince a\u00f1os de Pontificado public\u00f3 seis enc\u00edclicas, catorce exhortaciones apost\u00f3licas, y m\u00e1s de cien cartas apost\u00f3licas. De entre todos sus documentos magisteriales destacan de manera sobresaliente su primera enc\u00edclica, <em>Ecclesiam Suam<\/em>, publicada el d\u00eda 6 de agosto de 1964; <em>Populorum Progressio<\/em>, publicada el d\u00eda 26 de marzo de 1967 y, con toda seguridad, <em>Humanae Vitae<\/em>, publicada el 25 de julio de 1968.<br>Junto a estos tres grandes documentos, hay otros dos que han tenido un importante impacto para el gran p\u00fablico: la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangeli Nuntiandi<\/em>, publicada el d\u00eda 8 de diciembre de 1975, y la carta apost\u00f3lica <em>Octogesima Adveniens<\/em> que, en conmemoraci\u00f3n de la enc\u00edclica <em>Rerum Novarum<\/em> de Le\u00f3n XIII, fue publicada el d\u00eda 14 de mayo de 1971.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una mirada a su Magisterio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>Ecclesiam Suam<\/em>, conocida como enc\u00edclica del di\u00e1logo, es, de alg\u00fan modo, la que marca el pontificado de Pablo VI, si nos atenemos, entre otras, a las palabras del fil\u00f3sofo Jean Guitton que se recogen al comienzo de estas p\u00e1ginas. Pablo VI crey\u00f3 y trabaj\u00f3 desde el Papado para que el encuentro entre la Iglesia y el mundo, en la estela teol\u00f3gico-doctrinal del Vaticano II, permitiera un conocimiento rec\u00edproco del que pudieran brotar relaciones sinceras de amistad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI crey\u00f3 firmemente en el di\u00e1logo como camino y como estilo que permite buscar la verdad en el otro y en uno mismo. La claridad, la mansedumbre, la confianza y la prudencia son las caracter\u00edsticas de un coloquio que permite hacerse entender desde la humildad y que solo es posible si se conf\u00eda plenamente en la propia palabra y en la acogida del otro para avanzar en el camino de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es desde la l\u00f3gica del di\u00e1logo desde donde avanz\u00f3 Pablo VI en su Magisterio social. El di\u00e1logo con el mundo exige estar atento a los signos de los tiempos y a las injusticias que comprometen la dignidad humana. Populorum Progressio, la<em> \u201cmagna carta del desarrollo\u201d<\/em>, es una respuesta a la llamada que el <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/aniversario-del-concilio-vaticano-ii\/\">Concilio Vaticano II<\/a> hace a toda la Iglesia, especialmente en su constituci\u00f3n pastoral <em>Gaudium et Spes<\/em> (GS), para que se haga respuesta a los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres y las mujeres de su tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La d\u00e9cada de los sesenta, rica en contrastes y paradojas, permiti\u00f3 que el mundo conociera los profundos desequilibrios y desigualdades entre un mundo rico instalado en la estabilidad y la riqueza y un mundo empobrecido en el que los seres humanos carec\u00edan de los bienes m\u00e1s b\u00e1sicos para su supervivencia. En un mundo en el que se impon\u00eda la l\u00f3gica del crecimiento econ\u00f3mico, P<em>opulorum Progressio<\/em> se atrevi\u00f3 a cuestionar el nuevo evangelio desarrollista. Si el crecimiento econ\u00f3mico es necesario, escrib\u00eda el Papa recordando GS, si nuestro mundo necesita t\u00e9cnicos, a\u00f1ad\u00eda, m\u00e1s a\u00fan necesita hombres de reflexi\u00f3n profunda que busquen un humanismo nuevo. El desarrollo, el verdadero desarrollo para todos los seres humanos y para todos los pueblos, es el paso de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida m\u00e1s humanas. Porque la raz\u00f3n de ser del desarrollo no reside en el tener, sino en el ser y, por lo tanto, en el desarrollo pleno de la vocaci\u00f3n a la que todos y cada uno estamos llamados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a esta tarea, a la tarea de la humanizaci\u00f3n plena, sirve el cristianismo. Como recog\u00eda la Exhortaci\u00f3n <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>,<em> \u201c(\u2026) entre Evangelizaci\u00f3n y promoci\u00f3n humana (desarrollo, liberaci\u00f3n) existen efectivamente lazos muy fuertes. V\u00ednculos de orden antropol\u00f3gico, porque el hombre que hay que evangelizar no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas sociales y econ\u00f3micos. Lazos de orden teol\u00f3gico, ya que no se puede disociar el plan de la creaci\u00f3n del plan de la redenci\u00f3n que llega hasta situaciones muy concretas de injusticia, a la que hay que combatir y de justicia que hay que restaurar\u201d<\/em>. Porque la salvaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n, no lo olvidemos, pasa tambi\u00e9n por liberarse de aquellas situaciones de injusticia que impiden el desarrollo pleno de nuestra humanidad o, lo que es lo mismo, el desarrollo pleno de nuestra vocaci\u00f3n que, en \u00faltimo t\u00e9rmino es la llamada a la santificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La buena prensa de la que gozaron los tres documentos citados pareci\u00f3 ensombrecer con la publicaci\u00f3n de la Enc\u00edclica<em> Humanae Vitae<\/em>. Razones hist\u00f3ricas y culturales explican que todas las mira-das que se lanzaron sobre este documento se centraran en la cuesti\u00f3n de la moralidad o inmoralidad de los medios artificiales para la toma de decisiones responsables en la cuesti\u00f3n de la maternidad y la paternidad. Creo, sinceramente, que es injusto. Y que la injusticia la cometieron y la siguen cometiendo, a partes iguales, quienes siguen empe\u00f1ados en reducir ese documento a esta cuesti\u00f3n cuando, en realidad, se trata de cuestiones previas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI habl\u00f3 del amor conyugal, de la transmisi\u00f3n de la vida y del cuidado de la vida.<em> Humanae Vitae<\/em> ha sido un documento secuestrado durante decenios que marc\u00f3 profundamente al Papa Pablo VI y que ha marcado tambi\u00e9n profundamente a la Iglesia cat\u00f3lica hacia su interior. La cuesti\u00f3n merece, despu\u00e9s de la atenci\u00f3n que el Papa Francisco le ha dedicado en su 50 Aniversario, una nueva mirada en un mundo en el que la vida humana corre el riesgo de quedar reducida a una fuerza cuyo valor reside en su productividad y, por lo tanto, en los beneficios y la rentabilidad que esta pueda producir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Amistades y di\u00e1logo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s merecer\u00eda la pena releer <em>Humanae Vitae<\/em> a la luz de lo que solo tres a\u00f1os m\u00e1s tarde public\u00f3 Pablo VI en <em>Octogesima Adveniens<\/em> con relaci\u00f3n al paradigma tecnocr\u00e1tico y al modo invasivo que la raz\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica despliega sobre la existencia humana. En el fondo esa misma cr\u00edtica era la que subyac\u00eda en <em>Populorum Progressio<\/em> al denunciar el desarrollismo basado en el dominio t\u00e9cnico y el crecimiento econ\u00f3mico. Abordar la cuesti\u00f3n de la vida humana desde estas perspectivas nos ayudar\u00eda en nuestros d\u00edas a vincular vida humana y justicia social para as\u00ed responder mejor a las angustias y las tristezas, las alegr\u00edas y los gozos de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI, como algunos mal\u00e9volamente han sostenido, no fue un Papa hamletiano, sino un hombre de oraci\u00f3n profunda y serena reflexi\u00f3n, que cultiv\u00f3 la amistad de fil\u00f3sofos e intelectuales. Fue un amigo que llor\u00f3 y suplic\u00f3 en el secuestro y asesinato de Aldo Moro, que supo encontrarse y dialogar con quienes, aparentemente o de manera declarada, estaban lejos de la fe cristiana y de la Iglesia cat\u00f3lica, un hombre de una profunda devoci\u00f3n mariana al que gustaba recitar los hermosos versos del Canto XXXIII de la Divina Comedia y que dicen as\u00ed:<em> \u201cVergine Madre, figlia del tuo figlio, umile e alta pi\u00f9 che creatura, termine fisso d&#8217;etterno consiglio, Donna, se&#8217; tanto grande e tanto vali, che qual vuol grazia e a te non ricorre, sua dis\u00efanza vuol volar sanz&#8217; ali. In te misericordia, in te pietate, in te magnificenza, in te s&#8217;aduna quantunque in creatura \u00e8 di bontate\u201d<\/em> (Dante, Divina Comedia, Canto XXXIII):<em> \u201cVirgen Madre, hija de tu Hijo, humilde y alta m\u00e1s que otra criatura, t\u00e9rmino fijo del consejo eterno. Se\u00f1ora, eres tan grande y vales tanto, que quien quiere gracias y a ti no se acoge, su deseo quiere que sin alas vuele. En ti misericordia, en ti piedad, en ti magnificencia, en ti se aduna cuanto en la criatura hay de bondad\u201d<\/em> (Dante, Divina Comedia, Canto XXXIII).<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl pontificado de Pablo VI ha quedado ya definido ante la Historia, sean cuales fueren sus \u00faltimos resultados, tanto si fracasa como si triunfa ya que, en todo caso ser\u00e1 el pontificado de un Papa que intent\u00f3 verdaderamente dialogar con todos los hombres\u201d. 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