{"id":39471,"date":"2024-05-16T06:00:00","date_gmt":"2024-05-16T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=39471"},"modified":"2024-05-14T12:35:04","modified_gmt":"2024-05-14T10:35:04","slug":"patricia-diez-perdon-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/patricia-diez-perdon-familia\/","title":{"rendered":"Patricia D\u00edez: \u201cEl perd\u00f3n germina en la familia\u201d"},"content":{"rendered":"<p>La falta de relaci\u00f3n interpersonal real y el aumento de una relaci\u00f3n virtual (m\u00e1s ideal) han favorecido el miedo al error, a la equivocaci\u00f3n, a mostrar una imagen de uno mismo que no cumpla con los est\u00e1ndares sociales, y \u201chan aumentado los cuadros de <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/aquilino-polaino-paciente-jesucristo\/\">depresi\u00f3n<\/a>, ansiedad, la necesidad de aprobaci\u00f3n, el culto al cuerpo e incluso la incapacidad para ser asertivo por miedo al rechazo\u201d, afirma Patricia D\u00edez Deustua, doctora en Psicolog\u00eda, psic\u00f3loga cl\u00ednica y terapeuta familiar en la Unidad Multidisciplinar de Asistencia a la Familia (UMAF).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta profesora de la <a href=\"https:\/\/www.uic.es\/ca\">Universitat Internacional de Catalunya<\/a> (UIC) vive en Sant Cugat del Vall\u00e9s, es madre de familia con doce hijos, y considera, en esta entrevista con Omnes, que en el contexto que cita \u201cvuelve a cobrar importancia el concepto de perd\u00f3n como base de las relaciones humanas. Pedir perd\u00f3n y perdonar son formas de amar aplicables a cualquier sociedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 se necesita para comprender el perd\u00f3n?<\/h2>\n\n\n\n<p>-Entender qui\u00e9n es la persona y c\u00f3mo se manifiesta. Todas las personas nos manifestamos ante los dem\u00e1s y ante el mundo a tres niveles: un nivel cognitivo, uno afectivo y uno conductual. Es decir, a trav\u00e9s de nuestra manera de pensar, de sentir o de comportarnos definimos c\u00f3mo somos. A eso le llamamos personalidad. Una cosa es qui\u00e9n soy y otra c\u00f3mo me comporto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfY qu\u00e9 entendemos por ofensa?<\/h2>\n\n\n\n<p>-La ofensa hace referencia a un mal moral que es sentido por un sujeto como una transgresi\u00f3n a su persona, comportando cierto grado de malestar en aquel que la padece.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la ofensa puede ser objetiva o subjetiva, porque puede ser fruto de la interpretaci\u00f3n que el sujeto realiza sobre unos hechos o podr\u00eda basarse en sensaciones, por ejemplo. Una persona puede tener intenci\u00f3n de ofender a otra y sin embargo no ofenderla porque su plano afectivo no ha sido alterado despu\u00e9s de la supuesta ofensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda ser el caso de un ni\u00f1o peque\u00f1o que piensa que por decirle a su madre que no se piensa subir los calcetines podr\u00eda llegar a ofenderla; o bien la t\u00edpica situaci\u00f3n contraria, en el que un WhatsApp es interpretado como ofensivo cuando no pretend\u00eda serlo porque se ha interpretado la intencionalidad o el tono en el que se escrib\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tiene un impacto emocional\u2026<\/h2>\n\n\n\n<p>-Correcto, para que algo me ofenda significa que ha alterado mi plano afectivo. La ofensa es un mal que es sentido, me duele, me ofende, me afecta de alg\u00fan modo de forma negativa, me transgrede. De no existir esa transgresi\u00f3n, ese impacto emocional negativo, no podr\u00edamos estar hablando de perd\u00f3n porque nada me estar\u00eda ofendiendo. La ofensa hace referencia a esta afectaci\u00f3n negativa que impacta en el ofendido: \u201cel yo se siente herido\u201d, afectado negativamente por algo, que la raz\u00f3n interpreta como malo. Por tanto, cuando hablamos de perd\u00f3n interpersonal tres son los elementos a tener en cuenta: la ofensa, el ofensor y el ofendido<strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-medium\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"525\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-700x525.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-39476\" srcset=\"https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-700x525.jpg 700w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-300x225.jpg 300w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-768x576.jpg 768w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-16x12.jpg 16w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/IMG_7637-600x450.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Patricia D\u00edez con su marido e hijos<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El perd\u00f3n nace de quien se siente ofendido\u2026<\/h2>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, el que tiene la posibilidad de perdonar o no el mal recibido por su ofensor. Es decir, cuando alguien ofende, el que tiene el poder de iniciar un proceso de perd\u00f3n es la persona ofendida: un mal externo me afecta y yo soy el responsable de reparar, reestablecer o de hacer algo al respecto o decidir no hacerlo; la pelota ahora est\u00e1 en mi tejado sin haberlo decidido.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta reflexi\u00f3n es sin duda interesante porque hay que tomar conciencia de que el perd\u00f3n nace del sujeto ofendido y que por lo tanto no necesita del arrepentimiento de su ofensor para que se d\u00e9, aunque sin duda, resulte m\u00e1s f\u00e1cil. Yo puedo decidir perdonar, como sujeto libre que soy con independencia de la actitud de mi ofensor y liberarme del mal que me condiciona mi estado emocional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Def\u00edname el perd\u00f3n.<\/h2>\n\n\n\n<p>-Existe consenso en cuestiones tales como que el perd\u00f3n es un acto libre de la voluntad; no se perdona por error o sin querer; trata de reducir los sentimientos negativos resultado de la ofensa a la vez que promueve sentimientos positivos y de buenas motivaciones hacia el ofensor. Hallamos consenso en implicar la benevolencia como parte del proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos definir el perd\u00f3n como un acto de amor, entendido como una toma de postura ante una persona y ante un mal que se nos presenta; se elige querer a la persona, pero no al mal cometido. En este sentido, el que perdona reconoce el mal y lo valora como tal, pero no iguala la acci\u00f3n mala con el sujeto que la comete, sino que es capaz de ver en \u00e9l una persona digna de ser amada a pesar de sus errores.<\/p>\n\n\n\n<p>Como toma de postura, queremos referirnos a que, si bien nace de un acto de decisi\u00f3n libre y voluntario de querer perdonar, es posible que ese acto deba ser renovado cuando los afectos negativos aparezcan. Es por lo que en psicolog\u00eda en vez de acto se habla del proceso del perd\u00f3n, porque requiere un tiempo<strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Se habla de varios procesos en el perd\u00f3n.<\/h2>\n\n\n\n<p>-Worthigton diferencia dos procesos necesarios para que el perd\u00f3n se d\u00e9, aunque no sean en el mismo tiempo. Por un lado, describe un proceso cognitivo, una toma de decisi\u00f3n de querer perdonar al otro (Decisional Forgiveness) y, por otro lado, un proceso emocional. Es decir, el coraz\u00f3n tiene su tiempo y si bien puedo decidir perdonar en un momento determinado, no siempre que se decide resulta f\u00e1cil, el da\u00f1o todav\u00eda podr\u00eda producir malestar (Emotional Forgiveness).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 papel juega la parte afectiva de la persona?<\/h2>\n\n\n\n<p>-Los afectos tratan del impacto que tienen sobre m\u00ed el mundo y las cosas que suceden en \u00e9l, por tanto, surgen ante cualquier circunstancia.<\/p>\n\n\n\n<p>No solamente tienen un car\u00e1cter subjetivo (a cada uno le afectan las cosas de una determinada manera) sino que, adem\u00e1s, no elegimos la magnitud de c\u00f3mo me afecta. Lo que es propio de la persona \u2013como ser racional y diferente del animal\u2013 es, precisamente, dirigir ese afecto con la raz\u00f3n y sopesar las circunstancias concretas que le envuelven. Al animal le corresponde responder directamente al afecto: tengo hambre, como; tengo sue\u00f1o, duermo; estoy enfadado, ataco, etc., porque se mueve en un marco instintivo de conducta. La persona tiene la capacidad de poseerse y de gestionar sus afectos hacia la conducta m\u00e1s prudente.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no decido c\u00f3mo o cu\u00e1nto me afectan las cosas, pero s\u00ed decido qu\u00e9 hacer con ese afecto y as\u00ed consigo controlarlo, disminuirlo, aumentarlo, etc. Por tanto, cobra enorme importancia la capacidad de saber diferenciar hechos de sensaciones, lo objetivo de lo subjetivo, la persona ofensora de su ofensa, etc.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Se distingue entre la persona y sus actos.<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>&#8211;<\/strong>Cuando una persona perdona a otra le est\u00e1 comunicando que vale m\u00e1s que sus actos, que vale m\u00e1s que sus errores y que lo que vale es digno de ser amado. La persona vale siempre, sus actos no. En otras palabras: el valor de las personas es absoluto, el de sus actos, relativo. Por eso, el perd\u00f3n es la forma m\u00e1s perfecta de amar pues devuelve bien al recibir un mal. Perdonar implica un cambio de mirada al ofensor, pasando a ser una mirada benevolente sin restarle realismo al mal cometido. Esa es la raz\u00f3n por la que el perd\u00f3n no est\u00e1 re\u00f1ido con la justicia. El mal debe ser reparado y tal reparaci\u00f3n puede ser, incluso, exigida por el ofendido al concebir que en la reparaci\u00f3n se le est\u00e1 haciendo un bien al que cometi\u00f3 la ofensa. Es el caso de las madres de familia que, habiendo perdonado a su hijo por una travesura, sin embargo, les exigen ir al cuarto a refl exionar o les abstienen de alg\u00fan premio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">D\u00edgame algo que ayude a comprender.<\/h2>\n\n\n\n<p>-El que se sabe fr\u00e1gil es m\u00e1s capaz de comprender el error de los dem\u00e1s. La empat\u00eda es una de las variables que se ha demostrado que podr\u00edan condicionar (que no determinar) el perd\u00f3n. Es decir, hace falta saberse fr\u00e1gil para comprender la fragilidad del otro. Y entonces es cuando podr\u00edamos afi rmar que es de justicia perdonar a la vez que podr\u00eda ser de justicia querer que reparen la ofensa. En este sentido, perdonar, como dicen los autores, no es olvidar o condonar. Si una persona roba a otra, la situaci\u00f3n podr\u00edamos decir que exige tanto el perd\u00f3n del ofendido como la reparaci\u00f3n del ofensor, aunque no sea necesaria para que el perd\u00f3n ocurra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Adem\u00e1s, el perd\u00f3n es un proceso&#8230;<\/h2>\n\n\n\n<p>-Imag\u00ednese por un momento que usted decide perdonar a su socio que ha llevado a pique la empresa que dirig\u00edan entre los dos. Toma la decisi\u00f3n de querer perdonarle y cree incluso haberlo logrado. Pero tambi\u00e9n es posible que al pasar por su casa reviva los sentimientos que en su d\u00eda le ofendieron. Eso no depende directamente de nadie. Es en ese momento en el que uno tiene que renovar la decisi\u00f3n de perdonar, pero el proceso empez\u00f3 ya con la primera decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso que empieza con una decisi\u00f3n finaliza con la paz, tanto con el ofensor como con la ofensa; la ofensa ya no me ofende y soy capaz de sentir afecto positivo hacia mi ofensor. Perdonar no es olvidar la ofensa sino olvidar el dolor que me ha producido; es poder pensar en ella sin sentirme afectado por ella porque logr\u00e9 tener paz. El perd\u00f3n lleva a una posible reconciliaci\u00f3n en donde la relaci\u00f3n sale fortalecida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un mensaje que desear\u00eda trasladar.<\/h2>\n\n\n\n<p>-Hace falta una cultura del perd\u00f3n, de unidad que venza con las rupturas, la soledad, las ansiedades, etc.; hay que rehabilitar una cultura en la que las personas crezcan y se desarrollen con la vivencia de ser amados incondicionalmente, con independencia de los errores que pueda cometer. La semilla de esa cultura, tan necesaria para la salud ps\u00edquica y espiritual de la sociedad se cultiva en la familia.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La falta de relaci\u00f3n interpersonal real y el aumento de una relaci\u00f3n virtual (m\u00e1s ideal) han favorecido el miedo al error, a la equivocaci\u00f3n, a mostrar una imagen de uno mismo que no cumpla con los est\u00e1ndares sociales, y \u201chan aumentado los cuadros de depresi\u00f3n, ansiedad, la necesidad de aprobaci\u00f3n, el culto al cuerpo e [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1814,"featured_media":39472,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[553,548],"tags":[1287,1325],"class_list":["post-39471","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ecologia-integral","category-foco","tag-perdon","tag-salud-mental","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1814"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39471"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39471\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}