{"id":38543,"date":"2024-04-09T06:00:00","date_gmt":"2024-04-09T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=38543"},"modified":"2024-04-08T10:34:31","modified_gmt":"2024-04-08T08:34:31","slug":"escritura-resurreccion-evangelio-juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/escritura-resurreccion-evangelio-juan\/","title":{"rendered":"\u201cPues hasta entonces no hab\u00edan entendido la Escritura, que \u00e9l hab\u00eda de resucitar de entre los muertos\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>Despu\u00e9s de relatar los eventos relacionados con la resurrecci\u00f3n (Juan 20, 1-9), Juan se siente compelido a disculparse por su incredulidad, y concluye con una explicaci\u00f3n: \u00abPues hasta entonces no hab\u00edan entendido la Escritura, que \u00e9l hab\u00eda de resucitar de entre los muertos\u201d (Jn 20, 9). Con estas palabras el evangelista explica por qu\u00e9, s\u00f3lo ahora, en vista del sepulcro vac\u00edo y los lienzos doblados, ambos disc\u00edpulos (\u201chab\u00edan\u201d: en plural: Pedro y Juan), creen en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Esta noci\u00f3n se encontraba ya anticipada en Jn 2, 22: \u201cCuando resucit\u00f3 de entre los muertos, los disc\u00edpulos se acordaron de que lo hab\u00eda dicho y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jes\u00fas hab\u00eda hablado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea no es exclusiva de Juan, como vemos por las palabras de Jes\u00fas a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas: \u201cEntonces \u00e9l les dijo: \u2018\u00a1Qu\u00e9 necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! \u00bfNo era necesario que el Mes\u00edas padeciera esto y entrara as\u00ed en su gloria?\u2019. Y, comenzando por Mois\u00e9s y siguiendo por todos los profetas, les explic\u00f3 lo que se refer\u00eda a \u00e9l en todas las Escrituras [\u2026]. Y les dijo: \u2018Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Mois\u00e9s y en los Profetas y Salmos acerca de m\u00ed\u2019. Entonces les abri\u00f3 el entendimiento para comprender las Escrituras<em>.<\/em> Y les dijo: \u2018As\u00ed est\u00e1 escrito: el Mes\u00edas padecer\u00e1, resucitar\u00e1 de entre los muertos al tercer d\u00eda\u2019\u2026 \u201d (Lucas 24, 25-27. 44-46).<\/p>\n\n\n\n<p>La misma necesidad de comprender las Escrituras para interpretar adecuadamente la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, la encontramos en Pablo: \u201cPorque yo os transmit\u00ed en primer lugar, lo que tambi\u00e9n yo recib\u00ed: que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados seg\u00fan las Escrituras; y que fue sepultado y que resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, seg\u00fan las Escrituras\u201d (1 Corintios 15, 3-4).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en el Evangelio de Juan no se menciona ning\u00fan pasaje de las Escrituras del que se deduzca que el Se\u00f1or deb\u00eda resucitar de entre los muertos. As\u00ed que hemos de buscar esas referencias en los otros pasajes que hablan de la resurrecci\u00f3n en el Nuevo Testamento. As\u00ed encontramos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El Salmo 2, 7 citado en Hechos 13, 32-37: sobre la Resurrecci\u00f3n y el reinado eterno de David. En la ex\u00e9gesis de estos dos textos, Jes\u00fas emerge como el rey mesi\u00e1nico prometido, el Hijo de Dios, cuya resurrecci\u00f3n da cumplimiento a las promesas divinas, especialmente en lo que respecta al reinado eterno y universal de su Hijo.<\/li>\n\n\n\n<li>El Salmo 16, 10 citado en Hechos 2, 27ss y Hechos 13, 35: sobre la incorruptibilidad del cuerpo resucitado. Estos pasajes est\u00e1n interconectados para relacionar la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas con la incorruptibilidad del cuerpo del Mes\u00edas.<\/li>\n\n\n\n<li>El Salmo 110, 1.4 mencionado en Hebreos 6, 20: sobre la resurrecci\u00f3n y el sacerdocio eterno de Melquisedec. Ambos pasajes b\u00edblicos est\u00e1n relacionados con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y su papel de Sumo Sacerdote eterno seg\u00fan el orden de Melquisedec.<\/li>\n\n\n\n<li>En Isa\u00edas 53, 10-12 referido en Romanos 4, 25: sobre la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y su significado salv\u00edfico universal. Estos pasajes de Isa\u00edas 53 y Romanos 4 est\u00e1n relacionados en la comprensi\u00f3n cristiana de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y su significado para la salvaci\u00f3n de la humanidad.<\/li>\n\n\n\n<li>En Mateo 16, 21; 17, 23; 20, 19 (y par.) encontramos las predicciones de Jes\u00fas sobre su resurrecci\u00f3n. Se trata de las predicciones que Jes\u00fas mismo hizo sobre su muerte y su resurrecci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Antes de empezar a estudiar con detalle cada pasaje, es relevante resaltar dos aspectos cruciales sobre estos textos del Antiguo Testamento en relaci\u00f3n con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba Escasez y oscuridad de las citas. Encontramos pocas referencias del Antiguo Testamento que respalden la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas en el Nuevo Testamento. Estos pasajes, adem\u00e1s de no ser abundantes, resultan oscuros y no parecen estar relacionados con la resurrecci\u00f3n a primera vista. De hecho, para el dr. <a href=\"https:\/\/es.reasonablefaith.org\/question-answer\/P10\/profecias-del-antiguo-testamento-sobre-la-resurreccion-de-jesus-1\"><u>William Lane Craig<\/u><\/a>, esta misma dificultad fue lo que llev\u00f3 a muchos estudiosos a rechazar la opini\u00f3n del siglo XIX seg\u00fan la cual los disc\u00edpulos llegaron a creer que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado al leer dichos pasajes del Antiguo Testamento. En realidad el recorrido de los disc\u00edpulos fue al rev\u00e9s: desde la evidencia de la resurrecci\u00f3n hacia la comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de las Escrituras.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba Perspectiva innovadora. No obstante, aqu\u00ed se presenta una paradoja interesante: antes de creer en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, nadie habr\u00eda interpretado estos textos del Antiguo Testamento de esa manera. Fue s\u00f3lo despu\u00e9s de verificar la autenticidad de la resurrecci\u00f3n, que los disc\u00edpulos recurrieron al Antiguo Testamento en busca de textos que la respaldasen. Esto implic\u00f3 leer los pasajes de una manera innovadora, con una perspectiva que no habr\u00edan considerado leg\u00edtima sin la convicci\u00f3n de que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado. As\u00ed, la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas transform\u00f3 la interpretaci\u00f3n de los textos antiguos: se convirti\u00f3 en la clave hermen\u00e9utica que ilumina todo el Antiguo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Una \u00faltima aclaraci\u00f3n importante: aunque las referencias a las Escrituras sobre la resurrecci\u00f3n de Jesucristo sean escasas y poco claras, los cuatro temas principales que abordan -el reinado eterno de David, la incorruptibilidad y la victoria sobre la muerte, el sacerdocio eterno de Melquisedec y la justificaci\u00f3n a trav\u00e9s de su sacrificio- nos proporcionan una clave hermen\u00e9utica para entender toda la Escritura. Estos cuatro temas, de alguna manera, funcionan como herramientas interpretativas para cientos de pasajes del Antiguo Testamento. Ve\u00e1moslos brevemente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Resurrecci\u00f3n y el reinado eterno de David<\/h2>\n\n\n\n<p>Por un lado tenemos el Salmo 2, donde se dibuja el ungimiento de un rey mesi\u00e1nico, es decir, destinado a reinar sobre las naciones. En este contexto, el vers\u00edculo 7 dice: \u201cVoy a proclamar el decreto del Se\u00f1or; \u00e9l me ha dicho: \u2018T\u00fa eres mi hijo; yo te he engendrado hoy\u2019\u201d. La coronaci\u00f3n y unci\u00f3n de un rey en Israel era un evento solemne y significativo, pues su investidura establec\u00eda el reconocimiento divino de su autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Salmo 2 est\u00e1n presentes dos grandes promesas mesi\u00e1nicas: el reinado universal y la filiaci\u00f3n divina que lo sustenta. Estas promesas, aunque se referir\u00e1n a la dinast\u00eda de David, s\u00f3lo alcanzar\u00e1n su cumplimiento por la resurrecci\u00f3n de Jesucristo. As\u00ed lo entienden Pablo y Bernab\u00e9, que en su predicaci\u00f3n en Antioqu\u00eda vinculan el Salmo 2 con Jesucristo y su resurrecci\u00f3n: \u201cOs anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jes\u00fas. As\u00ed est\u00e1 escrito en el salmo segundo: \u2018T\u00fa eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy\u2019. Y que lo resucit\u00f3 de la muerte para nunca volver a la corrupci\u00f3n, lo tiene expresado as\u00ed: \u2018Os cumplir\u00e9 las promesas santas y seguras hechas a David\u2019 [Is 55, 3]. Por eso dice en otro lugar: \u2018No dejar\u00e1s que tu santo experimente la corrupci\u00f3n\u2019 [Sal 16, 10]. David \u2026 experiment\u00f3 la corrupci\u00f3n. En cambio, aquel a quien Dios resucit\u00f3 no experiment\u00f3 la corrupci\u00f3n\u201d (Hechos 13, 32-37). Argumentan que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas representa el cumplimiento de las promesas que Dios hizo a David de darle un trono para siempre (Hechos 13, 36-37). Y por eso, al cumplirse en Jes\u00fas estas promesas, se erige como el verdadero heredero del trono de David; el verdadero Rey, Hijo de Dios, del Salmo 2.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/bible.knowing-jesus.com\/Espa%C3%B1al\/topics\/El-Trono-De-David\">Las promesas divinas de otorgar un linaje perpetuo al rey David <\/a><a href=\"https:\/\/bible.knowing-jesus.com\/Espa%C3%B1al\/topics\/El-Trono-De-David\">las encontramos en muchos lugares del Antiguo Testamento<\/a> As\u00ed comprobamos c\u00f3mo la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es un evento que conecta el Antiguo y el Nuevo Testamento, revelando la fidelidad de Dios a sus promesas y su plan redentor para la humanidad por medio de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La incorruptibilidad del cuerpo resucitado<\/h2>\n\n\n\n<p>Los pasajes del Salmo 16 y de Hechos 2 y 13 est\u00e1n interconectados para resaltar c\u00f3mo la resurrecci\u00f3n da cumplimiento a las profec\u00edas acerca de la no corrupci\u00f3n del cuerpo del Mes\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Salmo 16, 10 proclama: \u201cPorque no me abandonar\u00e1s en la regi\u00f3n de los muertos, ni dejar\u00e1s a tu fiel ver la corrupci\u00f3n\u201d. Este vers\u00edculo es citado dos veces en Hechos 2, 27.31, para enfatizar que Dios no permitir\u00e1 que su Santo experimente corrupci\u00f3n: \u201cPorque no me abandonar\u00e1s en el lugar de los muertos, ni dejar\u00e1s que tu Santo experimente corrupci\u00f3n. Me has ense\u00f1ado senderos de vida, me saciar\u00e1s de gozo con tu rostro. Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David muri\u00f3 y lo enterraron, y su sepulcro est\u00e1 entre nosotros hasta el d\u00eda de hoy. Pero, como era profeta y sab\u00eda que Dios le hab\u00eda jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo, previ\u00e9ndolo, habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n del Mes\u00edas cuando dijo que no lo abandonar\u00e1 en el lugar de los muertos y que su carne no experimentar\u00e1 corrupci\u00f3n\u201d (Hechos 2 ,27-31). Pedro concluye que -como el patriarca David, muri\u00f3 y fue sepultado-, el salmo est\u00e1 profetizando sobre la resurrecci\u00f3n del Mes\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante advertir que, aunque el Salmo en s\u00ed mismo no trata de la resurrecci\u00f3n sino de evitar la muerte, Pedro da al salmo una interpretaci\u00f3n novedosa al decir que profetizaba la resurrecci\u00f3n del Mes\u00edas. Esta interpretaci\u00f3n innovadora s\u00f3lo es posible tras el acontecimiento de la resurrecci\u00f3n; antes no hubiera sido leg\u00edtima.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n existe otra referencia al Salmo 16, 10 en Hechos 13, 35-37, -ya lo vimos- donde se argumenta de modo parecido de la resurrecci\u00f3n como requisito para la no corrupci\u00f3n del cuerpo. En definitiva, la incorruptibilidad del cuerpo de Jes\u00fas y su victoria sobre la muerte est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La resurrecci\u00f3n y el sacerdocio eterno de Melquisedec<\/h2>\n\n\n\n<p>Tanto el Salmo 110 como Hebreos 6 est\u00e1n relacionados con la figura de Jes\u00fas y su papel como Sumo Sacerdote seg\u00fan el orden de Melquisedec.<\/p>\n\n\n\n<p>El Salmo 110 comienza con una invitaci\u00f3n divina: \u201cOr\u00e1culo del Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: \u2018Si\u00e9ntate a mi derecha, y har\u00e9 de tus enemigos estrado de tus pies\u2019\u201d. Aqu\u00ed, el Se\u00f1or (Dios Padre) invita al Mes\u00edas (Cristo) a ocupar un lugar de honor y autoridad a su diestra. Esta posici\u00f3n simboliza la exaltaci\u00f3n y el poder del Mes\u00edas sobre todas las cosas. Se trata pues de un Salmo real y mesi\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante en el v. 4 dice: \u201cEl Se\u00f1or lo ha jurado y no se arrepiente: \u2018T\u00fa eres sacerdote eterno, seg\u00fan el rito de Melquisedec\u201d. Acaba de hablar de la autoridad del Mes\u00edas como Rey (v. 1) y ahora de su papel como sacerdote. La combinaci\u00f3n de ambas funciones es significativa, pues afirma que el Mes\u00edas ser\u00e1 un \u201csacerdote eterno seg\u00fan el rito de Melquisedec\u201d, un personaje misterioso, que el Antiguo Testamento describe como sacerdote del Dios Alt\u00edsimo y rey de Salem (Jerusal\u00e9n). Esta referencia resulta crucial porque ejerce funciones sacerdotales antes de la instituci\u00f3n del sacerdocio lev\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hebreos 6, 20 se refiere a Jes\u00fas como el Sumo Sacerdote eterno seg\u00fan el orden de Melquisedec. Esto tiene profundas implicaciones. Cuando Jes\u00fas resucita y asciende al cielo, entra en el santuario celestial no hecho por manos humanas. Lleva consigo su propia sangre como sacrificio por el pecado, similar al papel del sumo sacerdote en el Antiguo Testamento durante el D\u00eda de la Expiaci\u00f3n. La menci\u00f3n del \u201crito de Melquisedec\u201d indica que Jes\u00fas al resucitar ejerce su sacerdocio de una manera superior y eterna, que trasciende el sistema lev\u00edtico. Su sacrificio es perfecto y completo. Tanto en su autoridad como Rey como en su funci\u00f3n sacerdotal seg\u00fan el orden de Melquisedec se despliega su divinidad y se revela su papel central en la redenci\u00f3n de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y su significado salv\u00edfico universal<\/h2>\n\n\n\n<p>Isa\u00edas 53, 10-12 dice: \u201cEl Se\u00f1or quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiaci\u00f3n: ver\u00e1 su descendencia, prolongar\u00e1 sus a\u00f1os, lo que el Se\u00f1or quiere prosperar\u00e1 por su mano. Por los trabajos de su alma ver\u00e1 la luz, el justo se saciar\u00e1 de conocimiento. Mi siervo justificar\u00e1 a muchos, porque carg\u00f3 con los cr\u00edmenes de ellos. Le dar\u00e9 una multitud como parte, y tendr\u00e1 como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, \u00e9l tom\u00f3 el pecado de muchos e intercedi\u00f3 por los pecadores\u201d. En este pasaje se nos descubre dos cosas. Por un lado, Isa\u00edas profetiza aqu\u00ed sobre el Siervo Sufriente, figura mesi\u00e1nica -que enseguida fue asociada con Jes\u00fas-, y que sufrir\u00e1 y entregar\u00e1 su vida como expiaci\u00f3n por los pecados del pueblo. Y por otro lado, la poderosa idea de que a pesar de exponer su vida a la muerte y ser contado entre los pecadores, ser\u00e1 exaltado: \u201cVer\u00e1 la luz\u2026 prolongar\u00e1 sus a\u00f1os\u201d: esto simboliza la resurrecci\u00f3n como triunfo sobre la muerte y la garant\u00eda de vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su lado Romanos 4, 24-25 dice: \u201cNosotros, los que creemos en el que resucit\u00f3 de entre los muertos a Jesucristo nuestro Se\u00f1or, el cual fue entregado por nuestros pecados y resucit\u00f3 para nuestra justificaci\u00f3n.\u201d. Aqu\u00ed el ap\u00f3stol Pablo conecta magistralmente la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas con nuestra justificaci\u00f3n. Jes\u00fas fue entregado por nuestros pecados, pero resucit\u00f3 para nuestra justificaci\u00f3n. Es decir, su resurrecci\u00f3n corrobora su obra redentora y su papel como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n entre ambos pasajes reside en que ambos hablan del sufrimiento, muerte y exaltaci\u00f3n del Siervo (Jes\u00fas). La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas no s\u00f3lo valida su identidad como el Siervo Sufriente de Isa\u00edas, sino que tambi\u00e9n es una confirmaci\u00f3n del cumplimiento de su misi\u00f3n salvadora. En efecto, la ofrenda de Jes\u00fas -como Sumo Sacerdote eterno-, ha sido aceptada por el Padre, como sacrificio perfecto por nuestros pecados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las predicciones de Jes\u00fas sobre su resurrecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Mateo, en particular, nos proporciona tres momentos cruciales en los cuales Jes\u00fas anunci\u00f3 su destino y resurrecci\u00f3n, y c\u00f3mo los disc\u00edpulos reaccionaron ante estas predicciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En Mateo 16, 21, Jes\u00fas comienza a desvelar -de camino hacia <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/fray-manuel-custodia-paz\/\">Jerusal\u00e9n<\/a>-, que enfrentar\u00e1 sufrimiento, ejecuci\u00f3n y resurrecci\u00f3n al tercer d\u00eda. Esta primera predicci\u00f3n, aunque clara en sus t\u00e9rminos, parece haber confundido a los disc\u00edpulos, pues la idea de sufrimiento y resurrecci\u00f3n no logra abrirse paso en sus mentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La confusi\u00f3n persiste incluso despu\u00e9s de la segunda predicci\u00f3n, narrada en Mateo 17, 23. Despu\u00e9s del maravilloso evento revelador del monte de la Transfiguraci\u00f3n, Jes\u00fas repite su destino inminente, pero a pesar de estar m\u00e1s familiarizados con la idea, ni siquiera los tres m\u00e1s cercanos la comprenden.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tercera predicci\u00f3n -Mateo 20, 19-, Jes\u00fas a\u00f1ade detalles espec\u00edficos sobre su entrega a los gentiles y su destino en la cruz. Sin embargo, incluso con esta clarificaci\u00f3n adicional, los disc\u00edpulos siguen sin entender la realidad de lo que Jes\u00fas les est\u00e1 anunciando.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, Juan nos dice: \u201cPues hasta entonces no hab\u00edan entendido la Escritura, que \u00e9l hab\u00eda de resucitar de entre los muertos\u201d (Jn 20, 9). En efecto, los disc\u00edpulos no comprendieron las Escrituras ni las predicciones de Jes\u00fas sobre su resurrecci\u00f3n hasta despu\u00e9s de los eventos de la resurrecci\u00f3n misma. A pesar de las claras predicciones de Jes\u00fas, los disc\u00edpulos no llegaron a entender plenamente su significado hasta despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Solo entonces comenzaron a comprender c\u00f3mo la Escritura estaba alineada con las predicciones de Jes\u00fas sobre la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas se convierte en la clave hermen\u00e9utica que ilumina toda la Escritura. Esta perspectiva interpretativa innovadora surge tras el acontecimiento de la resurrecci\u00f3n, que llev\u00f3 a los disc\u00edpulos a buscar textos de la Escritura que la respaldaran. Adem\u00e1s, aunque las referencias a la resurrecci\u00f3n sean escasas, los temas que tratan -el reinado eterno de David, la incorruptibilidad, el sacerdocio eterno de Melquisedec y la justificaci\u00f3n- proporcionan herramientas interpretativas, de modo que act\u00faan como claves para comprender numerosos pasajes del Antiguo Testamento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de relatar los eventos relacionados con la resurrecci\u00f3n (Juan 20, 1-9), Juan se siente compelido a disculparse por su incredulidad, y concluye con una explicaci\u00f3n: \u00abPues hasta entonces no hab\u00edan entendido la Escritura, que \u00e9l hab\u00eda de resucitar de entre los muertos\u201d (Jn 20, 9). 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