{"id":38086,"date":"2024-03-18T06:00:00","date_gmt":"2024-03-18T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=38086"},"modified":"2024-03-18T09:31:01","modified_gmt":"2024-03-18T07:31:01","slug":"sacrificarse-por-que-y-para-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/sacrificarse-por-que-y-para-que\/","title":{"rendered":"Sacrificarse: \u00bfpor qu\u00e9 y para qu\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p>En nuestra vida hay evidencias ineludibles. Una de ellas es la presencia del dolor, que por mucho que pretendamos evitarlo, antes o despu\u00e9s se nos muestra, y en ocasiones muy desafiante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos intentar que desaparezca, y a veces lo logramos; pero al cabo de un tiempo vuelve a irrumpir en nuestras vidas, como ya lo hizo en el pasado o de otro modo. Dolor f\u00edsico o moral, es igual, siempre ah\u00ed, desde nuestro mismo nacimiento hasta el \u00faltimo de nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ante esa evidencia, \u00bfcon qu\u00e9 remedio contamos? Pues habr\u00e1 que encontrar el sentido del dolor, o d\u00e1rselo, escudri\u00f1ando en su esencia; porque si acontece es por algo y para algo, y m\u00e1s para quien cree en la providencia o actuar de Dios en la vida del hombre, criatura predilecta suya.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, en un alarde de realismo hay que aceptar la presencia del dolor, y dando un paso m\u00e1s, en positivo \u2013optimistamente\u2013 encauzarlo hacia un motivo mayor que sobrepase la mera constataci\u00f3n de su existencia en nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente va a ser la muestra m\u00e1xima de nuestra dignidad la que encuentre significado al dolor: la capacidad de amar que nos caracteriza y que nos distingue del resto de criaturas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfSacrificarse por amor?<\/h2>\n\n\n\n<p>El amor verdadero exige salir de s\u00ed mismo, entregarse; lo cual much\u00edsimas veces cuesta. Para amar de verdad hay que olvidarse de uno mismo y abrirse al otro, cosa que normalmente reclama esfuerzo. Pero ese esfuerzo \u2013sacrificio\u2013 no solo no entristece, sino que llena de gozo el \u00e1nimo, porque est\u00e1 anteponiendo el amor, al precio que sea, al ego\u00edsmo de pensar en el propio bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p>Es ahora cuando debemos preguntarnos si al desaparecer la apetencia o el sentimiento debemos seguir amando, con esfuerzo y sacrificio. Pues s\u00ed, y si no, comprob\u00e9moslo. Solo sacrific\u00e1ndonos por aquellos que amamos realmente los amamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien, pero, \u00bfy si aparece el dolor en s\u00ed mismo, y no en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s? Por ejemplo, una enfermedad. Pues tambi\u00e9n en ese caso, acept\u00e1ndolo como algo querido \u2013permitido\u2013 por Dios, quien m\u00e1s me ama, y llev\u00e1ndolo con buen \u00e1nimo y optimismo, estar\u00e9 amando, pues estar\u00e9 contentando a quienes me rodeen durante ese trance de dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, como se ve, el \u00fanico modo de descifrar el misterio del dolor y el sufrimiento es el camino del amor. Un amor que transforma la nada, el absurdo o la contrariedad en una realidad plena, en afirmaci\u00f3n gozosa o en aut\u00e9ntica vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De la cruz con min\u00fascula a la Cruz con may\u00fascula<\/h2>\n\n\n\n<p>Siguiendo con lo expuesto, pero a la luz de la fe y a trav\u00e9s de los ojos de Jes\u00fas, el misterio del dolor se torna en una realidad sensata y felic\u00edsima.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo una paradoja de nuestra existencia cobra sentido, como aquella vida del Dios hecho Hombre que acaba sus d\u00edas aqu\u00ed abajo abrazando el dolor como nadie y como nunca en el sacrificio de la Cruz, pero que culminar\u00e1 con el gozo de la Resurrecci\u00f3n. El cristiano, cuya vida tiende a identificarse con Cristo, pasar\u00e1 por su cruz, pero esperanzado en el gozo de su resurrecci\u00f3n \u2013salvaci\u00f3n del alma\u2013 y ello har\u00e1 llevadero el dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros colaboramos con Jes\u00fas en su obra redentora, y salvamos la Humanidad entera aportando \u201cnuestras cruces o sacrificios\u201d, \u00ednfimas la mayor\u00eda de las veces, pero necesarias para completar la obra de la salvaci\u00f3n del hombre. As\u00ed, algo malo, el dolor, encuentra su sentido y se torna en algo bueno, un motivo redentor.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, enfrentarse al dolor, al sufrimiento, no solo nos fortalece el car\u00e1cter, desarrolla nuestra afabilidad y esp\u00edritu de servicio, o la capacidad de dominar las reacciones instintivas, sino que nos hace participar de la misma misi\u00f3n redentora de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfEs lo mismo mortificaci\u00f3n o sacrificio, penitencia y expiaci\u00f3n?<\/h2>\n\n\n\n<p>En el campo del dolor a veces nos encontramos con t\u00e9rminos que pueden parecer sin\u00f3nimos, pero que en realidad no lo son. S\u00ed giran todos en torno al sentido que hemos argumentado m\u00e1s arriba, pero con matices.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Mortificaci\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>Al usar la palabra \u201cmortificaci\u00f3n o sacrificio\u201d nos referimos a la acci\u00f3n de vencernos, superarnos en algo, de privarnos o renunciar a ello. Es una acci\u00f3n encaminada a dominar las pasiones o deseos. El hombre, as\u00ed, crece y se desarrolla adecuadamente controlando con su raz\u00f3n los movimientos instintivos y su vida afectiva, orient\u00e1ndose hacia un ideal que merezca la pena ser vivido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, constatamos en nuestras vidas que ning\u00fan ideal se hace realidad sin sacrificio. Esta es una elemental experiencia humana, si bien desde el punto de vista cristiano se vive en relaci\u00f3n con la muerte \u2013sacrificial\u2013 de Cristo en la cruz. Mediante una continua vida de sacrificio logramos ese dominio de las circunstancias y vivimos m\u00e1s la caridad con los dem\u00e1s, nos despojamos de nosotros mismos y nos entregamos al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Penitencia<\/h5>\n\n\n\n<p>De otro lado, el t\u00e9rmino \u201cpenitencia\u201d forma parte del anuncio con que Jes\u00fas comenz\u00f3 su predicaci\u00f3n. Supone un reconocimiento del pecado, que da lugar a un cambio en el coraz\u00f3n, y en consecuencia en la vida de uno, e invita a vivir humildemente y con sentido de agradecimiento ante el perd\u00f3n divino.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Expiaci\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, la \u201cexpiaci\u00f3n\u201d se refiere al objeto o raz\u00f3n de ser del dolor sufrido por Cristo en la Cruz, que consiste en perdonar a la humanidad entera sus pecados y reabrir las puertas del Cielo, a modo de reconciliaci\u00f3n de aquella con Dios.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En nuestra vida hay evidencias ineludibles. 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