{"id":37989,"date":"2024-04-04T06:00:00","date_gmt":"2024-04-04T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=37989"},"modified":"2024-04-04T08:37:24","modified_gmt":"2024-04-04T06:37:24","slug":"lecturas-del-domingo-ii-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-del-domingo-ii-de-pascua\/","title":{"rendered":"El env\u00edo de los ap\u00f3stoles. Domingo II de Pascua (B)"},"content":{"rendered":"<p>\u201c<em>Como el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n os env\u00edo yo<\/em>\u201d. Este es el hermoso mensaje del Evangelio de la Misa de hoy, d\u00eda llamado tambi\u00e9n Domingo de la Divina Misericordia. El env\u00edo de los ap\u00f3stoles, la predicaci\u00f3n de la Iglesia, y el env\u00edo de Cristo tambi\u00e9n a nosotros, forman parte del plan misericordioso de Dios para que su mensaje salv\u00edfico llegue a todos los pueblos y a todos los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Jesucristo nos env\u00eda a ti y a m\u00ed a proclamar su buena nueva de salvaci\u00f3n en nuestro lugar concreto: nuestro pueblo, nuestra ciudad. Alguien nos trajo la buena nueva a nosotros; ahora se nos encarga que la llevemos a los dem\u00e1s. No se basa en nuestras capacidades o en nuestro poder, sino en el poder del Esp\u00edritu Santo. Y as\u00ed leemos: \u201c<em>Dicho esto, sopl\u00f3 sobre ellos y les dijo: \u2018Recibid el Esp\u00edritu Santo\u2019<\/em>\u201d. Es el don del Esp\u00edritu, y no nuestros propios dones, lo que nos permite evangelizar. Y una parte importante de esta buena nueva es el perd\u00f3n de los pecados: \u201c<em>A quienes les perdon\u00e9is los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los reteng\u00e1is, les quedan retenidos<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto clave de la misericordia es el perd\u00f3n de los pecados, que nos llega principalmente en el sacramento de la Confesi\u00f3n. Somos instrumentos de misericordia cuando llevamos a las personas a confesarse. Pero tambi\u00e9n podemos serlo de otras maneras: por ejemplo, cuando reconciliamos a las personas. Una vez o\u00ed hablar de una se\u00f1ora moribunda que le dijo a una conocida suya, una mujer que hab\u00eda tenido una amarga disputa con otra mujer: \u201c<em>\u00bfNo es hora de que te reconcilies con ella?<\/em>\u201d. Utiliz\u00f3 su \u00faltimo aliento para intentar reconciliar a los dem\u00e1s. Cu\u00e1nto necesitamos rezar para que haya m\u00e1s perd\u00f3n en el mundo. Todas las guerras de las que somos testigos estos d\u00edas son precisamente expresiones de una falta de perd\u00f3n y solo hacen que el perd\u00f3n sea m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hemos recibido el soplo del Esp\u00edritu, que es m\u00e1s poderoso que el aliento viciado de Satan\u00e1s. Tenemos el poder de ser misericordiosos y pacificadores como Cristo nos llama a ser (Mt 5, 7.9). Podr\u00edamos traer la paz de Cristo si tan solo tuvi\u00e9ramos fe. El evangelio de hoy tambi\u00e9n nos muestra la falta de fe de Tom\u00e1s. Este necesitaba curaci\u00f3n. A veces no conseguimos compartir la misericordia de Dios con los dem\u00e1s porque nosotros mismos no creemos lo suficiente en ella. En la pr\u00e1ctica, consideramos a Cristo m\u00e1s muerto que vivo. Entonces necesitamos tocar a Jes\u00fas, entrar en contacto con \u00e9l, en la Escritura, en la Eucarist\u00eda, en los pobres, para que transforme nuestra falta de fe en profunda creencia. \u201c<em>No se\u00e1is incr\u00e9dulos, sino creyentes<\/em>\u201d, nos dice Jes\u00fas. Y nosotros podemos responder con Tom\u00e1s: \u201c<em>\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo II de Pascua (B)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Domingo 2 de Pascua\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/og-jGRih3ZA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cComo el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n os env\u00edo yo\u201d. 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