{"id":3695,"date":"2018-05-30T08:25:24","date_gmt":"2018-05-30T07:25:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=3695"},"modified":"2018-05-30T08:25:24","modified_gmt":"2018-05-30T07:25:24","slug":"el-corazon-de-la-santidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/el-corazon-de-la-santidad\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n de la santidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las <em>bienaventuranzas<\/em> constituyen, en efecto, con expresi\u00f3n del Papa, \u201cel carnet de identidad del cristiano\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Texto &#8211; <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/author\/rp\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ramiro Pellitero<\/a><\/p>\n<p>Ha escrito el obispo de Vitoria, <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/gaudete-et-exsultate-corazon-frescura\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Carlos Elizalde<\/a>, que el coraz\u00f3n de la exhortaci\u00f3n del Papa Francisco (<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html\"><em>Gaudete et exsultate<\/em><\/a>) sobre la santidad es el discurso de las bienaventuranzas y la par\u00e1bola del juicio final. As\u00ed es, no solo porque ocupan el cap\u00edtulo central (tercero) del documento, sino porque muestran el rostro de Cristo y por tanto, <strong>el rostro de la santidad del cristiano.<\/strong><\/p>\n<p>En su libro \u201cLa felicidad donde no se espera\u201d, sostiene Jacques Philippe que el texto de las bienaventuranzas \u201ccontiene toda la novedad del Evangelio, toda su sabidur\u00eda y su fuerza para transformar en profundidad el coraz\u00f3n del hombre y renovar el mundo\u201d (J. Philippe, <em>La felicidad donde no se espera: meditaci\u00f3n sobre las Bienaventuranzas<\/em>, Rialp, Madrid 2018.<\/p>\n<p><strong>El coraz\u00f3n nuevo <\/strong><\/p>\n<p>\u201cEn ellas \u2013dice Francisco\u2013 se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas\u201d (n. 63). A\u00f1ade que las bienaventuranzas proponen <strong>un estilo de vida \u201c a contracorriente\u201d<\/strong>, respecto a muchas tendencias del ambiente actual. Un ambiente propagador del consumismo hedonista y de la pol\u00e9mica, del \u00e9xito f\u00e1cil y las alegr\u00edas ef\u00edmeras, de la postverdad y sus subterfugios, de la primac\u00eda del yo y del relativismo. En cambio las bienaventuranzas \u2013observa Philippe\u2013 proponen una <strong>\u201cfelicidad inesperada\u201d<\/strong>, unida a una <strong>\u201csorpresa de Dios\u201d<\/strong>, \u201cun <strong>don gratuito del Esp\u00edritu consolador<\/strong>\u201d\u2026<\/p>\n<p>Las bienaventuranzas, avisa el Papa, no son un propuesta f\u00e1cil ni halagadora: \u201cSolo podemos vivirlas si el Esp\u00edritu Santo nos invade con toda su potencia y nos libera de la debilidad del ego\u00edsmo, de la comunidad, del orgullo\u201d (n. 65).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n J. Philippe subraya este <strong>papel del Esp\u00edritu Santo <\/strong>para hacernos vivir las bienaventuranzas, en el marco que Dios uno y trino nos ofrece y nos da a participar. Al dibujar el rostro de Jes\u00fas, las bienaventuranzas nos muestran tambi\u00e9n <strong>el rostro de Dios Padre<\/strong>: su misericordia, su ternura, su generosidad que nos transforma interiormente y nos da un coraz\u00f3n nuevo. \u201cLas bienaventuranzas no son otra cosa que la descripci\u00f3n de este <strong>coraz\u00f3n nuevo<\/strong> que el Esp\u00edritu Santo forma en nosotros, y que es el mismo coraz\u00f3n de Cristo\u201d.<\/p>\n<p>Por eso \u2013recuerda este autor en su introducci\u00f3n\u2013 los te\u00f3logos medievales ponen en relaci\u00f3n las bienaventuranzas con los siete dones del Esp\u00edritu. En ese sentido, las bienaventuranzas son una respuesta de Jes\u00fas a la pregunta \u00bfc\u00f3mo acoger la obra del Esp\u00edritu Santo, la acci\u00f3n de la gracia divina?. Son a la vez <strong>frutos y condiciones<\/strong> de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu. En su coherencia y unidad profunda, las bienaventuranzas son <strong>camino personal <\/strong>de madurez humana y cristiana, y a la vez <strong>marco necesario de la vida familiar, social y eclesial, <\/strong>camino y prenda del Reino de Dios.<\/p>\n<p><strong>Un programa siempre actual <\/strong><\/p>\n<p>Francisco subraya alg\u00fan aspecto en cada bienaventuranza. Los Evangelios vinculan la \u201cpobreza de esp\u00edritu\u201d como virtud (que conduce a la libertad interior) a la <strong>pobreza<\/strong> \u201ca secas\u201d, que implica \u201cuna existencia austera y despojada\u201d (n. 70) y compartir la vida de los m\u00e1s necesitados. Nos invitan a ser <strong>mansos<\/strong>, tambi\u00e9n como Jes\u00fas, a rechazar con humildad el engreimiento y a soportar los defectos de los dem\u00e1s, no escandalizarse de sus debilidades\u201d (n. 72).<\/p>\n<p>Nos invitan a \u201cno disimular la realidad\u201d (n. 75) dando la espalda al sufrimiento; por el contrario, nos proponen <strong>llorar<\/strong> y comprender el misterio profundo del dolor, mirar la Cruz, consolar y socorrer a los dem\u00e1s. Vivir <strong>la justicia en concreto<\/strong>, como se ped\u00eda ya en el Antiguo Testamento: con los oprimidos, los hu\u00e9rfanos y las viudas. Actuar con <strong>misericordia<\/strong>, dar y perdonar, sabiendo que en esa medida se nos juzgar\u00e1 a nosotros, pues todos somos \u201cun ej\u00e9rcito de perdonados\u201d (n. 72).<\/p>\n<p>Nos piden los Evangelios cuidar <strong>los deseos y las intenciones del coraz\u00f3n<\/strong>, rechazando \u201clo que no es sincero, sino solo c\u00e1scara y apariencia\u201d (n. 84). Nos impulsan a buscar resolver los conflictos, ser <strong>artesanos de la paz<\/strong>, lo que requiere \u201cserenidad, creatividad, sensibilidad y destreza\u201d (n. 89). Nos animan a sobrellevar algunos \u201cproblemas\u201d que trae el camino de la santidad: <strong>las burlas, las calumnias, las persecuciones.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El \u00abprotocolo\u00bb de la misericordia <\/strong><\/p>\n<p>Todo ello est\u00e1 expresado maravillosamente por <strong>el \u201cgran protocolo\u201d<\/strong> por el que vamos a ser juzgados. Se trata de una explicaci\u00f3n pormenorizada de aquella bienaventuranza que las representa a todas: <strong>la misericordia<\/strong>: \u201cPorque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c\u00e1rcel y vinisteis a verme\u201d (Mt 25, 35-36). La par\u00e1bola del juicio final, escribe san Juan Pablo II, \u201cno es una simple invitaci\u00f3n a la caridad: es una p\u00e1gina de cristolog\u00eda, que ilumina el Misterio de Cristo\u201d. Apunta Francisco que \u201crevela el mismo coraz\u00f3n de Cristo, sus sentimientos y opciones m\u00e1s profundas\u201d (n. 96). E insiste en que la misericordia es el coraz\u00f3n palpitante del Evangelio (n. 97).<\/p>\n<p>Por eso destaca oportunamente Mons. Elizalde que es <strong>un error nocivo desvincular la acci\u00f3n caritativa de la relaci\u00f3n personal con el Se\u00f1or,<\/strong> ya que convierte la Iglesia en una ONG (cf. n. 100). Pero tambi\u00e9n que es <strong>un error ideol\u00f3gico sospechar sistem\u00e1ticamente del compromiso social <\/strong>de los dem\u00e1s, \u201cconsider\u00e1ndolo algo superficial, mundano, secularista, inmanentista, comunista, populista\u201d (n. 101).<\/p>\n<p>Efectivamente. Como ya se\u00f1alaron sus predecesores, san Juan Pablo II y Benedicto XVI, Francisco declara necesario mantener vivas <strong>a la vez la promoci\u00f3n y defensa de la vida junto con la sensibilidad social por los necesitados<\/strong>: \u201cLa defensa del inocente que no ha nacido, por ejemplo, debe ser clara, firme y apasionada, porque all\u00ed esta en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada, y lo exige el amor a cada persona m\u00e1s all\u00e1 de su desarrollo. Pero igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria, (\u2026) y en toda forma de descarte\u201d (n. 101). No es menos importante la migraci\u00f3n que la bio\u00e9tica (cf. n. 102).<\/p>\n<p><strong>Coherencia en la vida cotidiana<\/strong><\/p>\n<p>Termina el capitulo tercero de la <em>Gaudete et exsultate<\/em> con una llamada a la <strong>coherencia cristiana<\/strong>. El culto a Dios y la oraci\u00f3n han de llevarnos a la misericordia con los dem\u00e1s, lo que es, seg\u00fan recuerda santo Tom\u00e1s de Aquino, \u201cel sacrificio que m\u00e1s le agrada\u201d (S. Th, II-II, q30, a4). En cambio, como dec\u00eda santa Teresa de Calcuta, \u201csi nos ocupamos demasiado de nosotros mismos, no nos quedar\u00e1 tiempo para los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Y as\u00ed concluye el Papa con estas palabras certeras: \u201cLa fuerza del testimonio de los santos est\u00e1 en vivir las bienaventuranzas y el protocolo del juicio final. Son pocas palabras, sencillas, pero pr\u00e1cticas y v\u00e1lidas para todos, porque el cristianismo es principalmente <strong>para ser practicado<\/strong>, y si es tambi\u00e9n objeto de reflexi\u00f3n, eso solo es v\u00e1lido cuando nos ayuda a <strong>vivir el Evangelio en la vida cotidiana.<\/strong> Recomiendo vivamente releer con frecuencia estos grandes textos b\u00edblicos, recordarlos, orar con ellos, intentar <strong>hacerlos carne.<\/strong> Nos har\u00e1n bien, nos har\u00e1n <strong>genuinamente felices<\/strong>\u201d (n. 109).<\/p>\n<p>Texto publicado en:\u00a0iglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com, 21-V-2018<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las bienaventuranzas constituyen, en efecto, con expresi\u00f3n del Papa, \u201cel carnet de identidad del cristiano\u201d.<\/p>","protected":false},"author":20,"featured_media":6681,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-3695","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-firmas","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3695","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3695"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3695\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3695"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3695"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3695"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}