{"id":36083,"date":"2023-12-22T06:00:00","date_gmt":"2023-12-22T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=36083"},"modified":"2023-12-20T16:39:49","modified_gmt":"2023-12-20T14:39:49","slug":"colecta-iv-domingo-adviento-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/colecta-iv-domingo-adviento-2023\/","title":{"rendered":"La misi\u00f3n de la \u201cllena de gracia\u201d. Colecta del IV Domingo de Adviento"},"content":{"rendered":"<p>Por la evoluci\u00f3n que ha seguido este domingo de Adviento en la historia lit\u00fargica, ha sido el \u00faltimo en recibir oraciones propias. La <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/colecta-domingo-ii-adviento\/\">colecta <\/a>en uso hasta antes de la reforma conciliar se reemplaz\u00f3 por una m\u00e1s af\u00edn a la fisonom\u00eda que fue adquiriendo este domingo. La nueva plegaria proviene de los antiguos sacramentarios Adriano y Paduense, y es la \u00fanica que no estaba ya en un formulario de Adviento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe se\u00f1alar que la colecta de Adviento que presentamos a continuaci\u00f3n no solo se usa en este y otros formularios del Misal, sino tambi\u00e9n en la Liturgia de las Horas, e incluso como culminaci\u00f3n de la oraci\u00f3n del <em>Angelus<\/em>. Probablemente estamos ante una joya de la liturgia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDerrama, Se\u00f1or, tu gracia en nuestros corazones,\u00a0para que, quienes hemos conocido, por el anuncio del \u00e1ngel,\u00a0la encarnaci\u00f3n de Cristo, tu Hijo,\u00a0lleguemos, por su pasi\u00f3n y su cruz,\u00a0a la gloria de la resurrecci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abGr\u00e1tiam tuam, qua\u00e9sumus, D\u00f3mine, m\u00e9ntibus nostris inf\u00fande,\u00a0ut qui, \u00c1ngelo nunti\u00e1nte,\u00a0Christi F\u00edlii tui incarnati\u00f3nem cogn\u00f3vimus,\u00a0per passi\u00f3nem eius et crucem\u00a0ad resurrecti\u00f3nis gl\u00f3riam perduc\u00e1mur\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la estructura de esta plegaria, notamos que comienza directamente con una petici\u00f3n (<em>qu\u00e1esumus\u2026 gr\u00e1tiam tuam<\/em>) dentro de la que se introduce la breve invocaci\u00f3n al Padre (<em>D\u00f3mine<\/em>). Sigue a continuaci\u00f3n la referencia a la Anunciaci\u00f3n (con el ablativo absoluto <em>\u00c1ngelo nunti\u00e1nte<\/em>) y Encarnaci\u00f3n de Cristo, que es el coraz\u00f3n del misterio celebrado hoy. Y termina explicando cu\u00e1l es la finalidad de la petici\u00f3n. Recorramos con calma cada elemento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mar\u00eda siempre junto a Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El mejor modo de prepararnos para el nacimiento del Hijo de Dios es hacer memoria del momento de su Encarnaci\u00f3n (<em>Christi F\u00edlli tui incarnati\u00f3nem<\/em>) en las entra\u00f1as pur\u00edsimas de la Virgen Mar\u00eda, por obra del Esp\u00edritu Santo, tal como se lo anunci\u00f3 el Arc\u00e1ngel san Gabriel. Como bien sabemos, la fe en la verdadera encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios es el signo distintivo de la fe cristiana y la anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda inaugura ya la plenitud de los tiempos (cfr. Catecismo, nn. 463, 484).<\/p>\n\n\n\n<p>En la colecta resuena el evangelio que se nos propone para este domingo en el ciclo B (<a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/lucas\/\">Lc 1<\/a>, 26-38). En los ciclos A y C, en cambio, se proponen los pasajes del nacimiento de Jes\u00fas y de la visitaci\u00f3n de Mar\u00eda a Isabel. Vale la pena notar que, en todos los casos, el personaje que constantemente aparece junto a Jes\u00fas es su Sant\u00edsima Madre. No pod\u00eda ser de otra manera, pues, como dicen los Padres de la Iglesia: \u201cEl nudo de la desobediencia de Eva lo desat\u00f3 la obediencia de Mar\u00eda. Lo que at\u00f3 la virgen Eva por su falta de fe lo desat\u00f3 la Virgen Mar\u00eda por su fe\u201d. As\u00ed recordamos c\u00f3mo Ella colabor\u00f3 con su fe y obediencia libres en la salvaci\u00f3n de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hasta el Cielo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Un gran m\u00e9rito de esta oraci\u00f3n es la presentaci\u00f3n tan completa que hace del misterio de nuestra redenci\u00f3n. Captemos el hilo que nos conduce de la Encarnaci\u00f3n y la vida oculta de nuestro Se\u00f1or, a trav\u00e9s de su vida p\u00fablica, hasta su Pasi\u00f3n y Muerte en la Cruz, para llegar finalmente a su Resurrecci\u00f3n. Podr\u00eda parecer extra\u00f1a esta perspectiva en el Adviento, pero al contrario, prepararse para la Navidad exige mirar con profundidad este misterio por el cual dio inicio nuestra redenci\u00f3n. Como lo expresa san Le\u00f3n Magno, \u201cla generaci\u00f3n de Cristo es el comienzo del pueblo cristiano, y el nacimiento de la cabeza lo es al mismo tiempo del cuerpo\u201d (Serm\u00f3n 6 en la Natividad del Se\u00f1or).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, se nos promete que la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado llegar\u00e1 a ser tambi\u00e9n la nuestra. Estamos llamados a participar en este misterio salv\u00edfico a trav\u00e9s de la liturgia, en la que \u201clo que era visible en nuestro Salvador ha pasado a sus misterios\u00bb (Serm\u00f3n 74). Lo resume admirablemente bien esta colecta con tan solo dos palabras, una situada al inicio y otra al final: gracia y gloria. Seg\u00fan afirmaba el santo cardenal Newman: \u201cLa gracia es la gloria en el exilio, y la gloria es la gracia en casa\u201d. Dios, en su gran misericordia, nos revela que su auxilio divino abraza toda nuestra vida y nos conduce hasta la vida eterna. El misterio de la Navidad es un misterio de esperanza. Y nos llega a trav\u00e9s de la que es la \u201cllena de gracia\u201d.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por la evoluci\u00f3n que ha seguido este domingo de Adviento en la historia lit\u00fargica, ha sido el \u00faltimo en recibir oraciones propias. La colecta en uso hasta antes de la reforma conciliar se reemplaz\u00f3 por una m\u00e1s af\u00edn a la fisonom\u00eda que fue adquiriendo este domingo. 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