{"id":35886,"date":"2023-12-14T06:00:00","date_gmt":"2023-12-14T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=35886"},"modified":"2023-12-12T13:34:49","modified_gmt":"2023-12-12T11:34:49","slug":"colecta-iii-domingo-adviento-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/colecta-iii-domingo-adviento-2023\/","title":{"rendered":"T\u00fa y Dios se preparan para la fiesta. Colecta del III Domingo de Adviento"},"content":{"rendered":"<p>Justamente esa alegr\u00eda motivada por la cercan\u00eda del Se\u00f1or se trasluce tambi\u00e9n en la oraci\u00f3n colecta correspondiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Oh, Dios, que contemplas c\u00f3mo tu pueblo\u00a0espera con fidelidad la fiesta del nacimiento del Se\u00f1or, conc\u00e9denos llegar a la alegr\u00eda\u00a0 de tan gran acontecimiento de salvaci\u00f3n y celebrarlo siempre con solemnidad y j\u00fabilo desbordante.<\/p>\n\n\n\n<p>Deus, qui c\u00f3nspicis p\u00f3pulum tuum\u00a0nativit\u00e1tis dom\u00ednicae festivit\u00e1tem fid\u00e9liter exspect\u00e1re, presta, qua\u00e9sumus,\u00a0ut vale\u00e1mus ad tantae sal\u00fatis g\u00e1udia perven\u00edre, et ea votis soll\u00e9mnibus semper laet\u00edtita celebr\u00e1re.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente los encargados de la reforma lit\u00fargica vieron conveniente desplazar la antigua oraci\u00f3n en uso a otro d\u00eda y encontrar una en la que se reflejara mejor la esencia propia de este domingo. Con peque\u00f1as modificaciones usamos ahora esta oraci\u00f3n que proviene del R\u00f3tulo de R\u00e1vena (s. VIII).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su estructura encontramos una escueta invocaci\u00f3n (<em>Deus<\/em>), la an\u00e1mnesis que hace referencia a la Navidad cada vez m\u00e1s pr\u00f3xima y una oraci\u00f3n subordinada que introduce una ep\u00edclesis con dos peticiones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Esperar, llegar y celebrar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Resulta interesante el uso tan abundante de verbos en esta oraci\u00f3n. Por un lado, los verbos con formas personales nos presentan a dos sujetos: Dios y su pueblo. Dios es el que contempla (<em>conspicis<\/em>) siempre con amor paternal y benevolente a su pueblo peregrinante. Nosotros como pueblo suyo, nos dirigimos a \u00c9l llenos de confianza filial para pedirle (<em>qua\u00e9sumus<\/em>) su ayuda, para que as\u00ed podamos (<em>vale\u00e1mus<\/em>) alcanzar los bienes de salvaci\u00f3n que ha destinado para nosotros. Este es el dinamismo de toda la vida cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, los tres verbos que aparecen en infinitivo nos dan buena idea de las actitudes con que la Iglesia se sit\u00faa en este tiempo lit\u00fargico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, est\u00e1 la espera (<em>exspect\u00e1re<\/em>): un mirar hacia adelante con esperanza, hacia el Nacimiento del Salvador. Sin duda, esto despierta un poderoso deseo en el cristiano y este deseo origina en \u00e9l, en ella, el movimiento de querer alcanzar (<em>perven\u00edre<\/em>) ese horizonte maravilloso que Dios despliega ante los ojos de la fe. Y, por supuesto, llegar se convertir\u00e1 en un celebrar (<em>celebr\u00e1re<\/em>), con ese doble matiz que tiene: de fiesta, l\u00f3gicamente, pero tambi\u00e9n de acci\u00f3n lit\u00fargica, por tanto, de participaci\u00f3n real y eficaz en el misterio salv\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Alegr\u00eda y solemnidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La \u00faltima acci\u00f3n mencionada, celebrar el Nacimiento del Se\u00f1or, viene acompa\u00f1ada de dos caracter\u00edsticas que le dan un tono particular: la alegr\u00eda (<em>laet\u00edtia<\/em>) y la solemnidad (<em>votis soll\u00e9mnibus<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La alegr\u00eda es la caracter\u00edstica espec\u00edfica de este tercer domingo del <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/colecta-domingo-ii-adviento\/\">Adviento<\/a>. Una alegr\u00eda especialmente viva, animosa, entusiasta (<em>\u00e1lacri<\/em>). De esta manera \u201ctan alegre\u201d Dios nos anima a no conformarnos con la alegr\u00eda que ya podamos tener, sino buscar una que sea m\u00e1s plena. Plenitud que solo es posible acerc\u00e1ndonos m\u00e1s a \u00c9l, confiando m\u00e1s en \u00c9l, dej\u00e1ndonos amar m\u00e1s por \u00c9l. Aunque sepamos que, en el fondo, el gozo perfecto solo lo alcanzaremos despu\u00e9s de esta vida. Y, precisamente por eso, entendemos la necesidad de corresponder m\u00e1s plenamente a la gracia de Dios aqu\u00ed en la tierra, aprovechando el tiempo que Dios nos da.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra caracter\u00edstica a la que hemos hecho referencia son los ritos solemnes y llenos de esplendor que suelen acompa\u00f1ar a la Navidad. Seguramente quieren ayudarnos a pregustar la bienaventuranza del Cielo, uni\u00e9ndonos ya a la perfecta felicidad de los coros de los \u00e1ngeles y de los santos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque, parad\u00f3jicamente, una celebraci\u00f3n as\u00ed contrasta radicalmente con la humildad del nacimiento del Ni\u00f1o Dios en Bel\u00e9n, en un pesebre. Y contrasta tambi\u00e9n con nuestra personal peque\u00f1ez, con nuestra falta de m\u00e9ritos y a veces con nuestras derrotas. Quiz\u00e1 as\u00ed se nota que realmente Dios lo tiene que poner todo. Es \u00c9l quien pone la fiesta. Sin Dios, sin Redenci\u00f3n, no habr\u00eda motivo para celebrar. Sin duda, es Dios quien nos ha regalado el derecho a hacer fiesta. Aunque celebremos a\u00fan bajo el velo de este mundo que ha de pasar, no deja de ser una realidad que el motivo de nuestra alegr\u00eda y de nuestra fiesta ya est\u00e1 entre nosotros, y eso es suficiente raz\u00f3n para querer transformar nuestra vida.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Justamente esa alegr\u00eda motivada por la cercan\u00eda del Se\u00f1or se trasluce tambi\u00e9n en la oraci\u00f3n colecta correspondiente: Oh, Dios, que contemplas c\u00f3mo tu pueblo\u00a0espera con fidelidad la fiesta del nacimiento del Se\u00f1or, conc\u00e9denos llegar a la alegr\u00eda\u00a0 de tan gran acontecimiento de salvaci\u00f3n y celebrarlo siempre con solemnidad y j\u00fabilo desbordante. 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