{"id":35096,"date":"2023-11-30T06:00:00","date_gmt":"2023-11-30T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=35096"},"modified":"2023-11-30T09:50:37","modified_gmt":"2023-11-30T07:50:37","slug":"lecturas-del-primer-domingo-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-del-primer-domingo-de-adviento\/","title":{"rendered":"Ven, se\u00f1or Jes\u00fas. Primer domingo de Adviento (B)"},"content":{"rendered":"<p>El mensaje del Adviento, que comienza hoy, nos adentra en un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico, es que Dios est\u00e1 listo y dispuesto a salvarnos, pero tenemos que estar alerta para recibir esa salvaci\u00f3n. Es como una barca que hay que estar preparado para coger: los que est\u00e9n atentos y salten a ella cuando llegue se pondr\u00e1n a salvo. Los que est\u00e9n distra\u00eddos la perder\u00e1n y perecer\u00e1n. <\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura nos ofrece algunas de las palabras m\u00e1s hermosas del Antiguo Testamento, que expresan el anhelo de la humanidad por Dios. \u201c<em>ojal\u00e1 rasgases el cielo y descendieses<\/em>\u201d, reza Isa\u00edas. Desde el pecado de Ad\u00e1n y Eva, la humanidad gime bajo el peso de su iniquidad, pero tambi\u00e9n gime por la salvaci\u00f3n, incluso sin ser consciente de ello. <\/p>\n\n\n\n<p>Era como si estuvi\u00e9ramos programados para la salvaci\u00f3n y las muchas formas de culto religioso sincero (\u201csincero\u201d porque algunas formas no eran m\u00e1s que corrupciones de la religi\u00f3n que llevaban a la corrupci\u00f3n de sus practicantes), incluso las formas err\u00f3neas, expresaban un deseo incipiente de salvaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con el Dios de Israel ya no era la humanidad la que buscaba a Dios, sino que era Dios el que buscaba a la humanidad. Ahora por fin hab\u00eda un dios -el Dios- que hablaba a la humanidad, nos dec\u00eda lo que ten\u00edamos que hacer y era siempre coherente en sus mandatos: exigente, s\u00ed, pero coherente. <\/p>\n\n\n\n<p>En la antig\u00fcedad, los hombres s\u00f3lo contaban con sus confusas conciencias para guiarse, pero el Dios de Israel hablaba con claridad: \u201c<em>He aqu\u00ed que t\u00fa estabas airado y nosotros hemos pecado<\/em>\u201d. Dios castigaba el pecado, pero ese mismo castigo era misericordia porque tambi\u00e9n mostraba claramente el camino hacia la justicia, aunque todav\u00eda no estuviera claro qu\u00e9 traer\u00eda la salvaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Pero por Jesucristo nos ha llegado la salvaci\u00f3n, en persona, en \u00c9l. Y para recibirla hay que mantenerse despierto y alerta. \u201c<em>Estad atentos, vigilad: pues no sab\u00e9is cu\u00e1ndo es el momento<\/em>\u201d. Jes\u00fas utiliza la par\u00e1bola de un hombre que se ha ido de viaje: los criados nunca saben cu\u00e1ndo volver\u00e1, pero incluso \u201c<em>no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos<\/em>\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNo es esto excesivo? \u00bfQuiere Dios mantenernos en un estado de tensi\u00f3n, como si tuvi\u00e9ramos que pasarnos la vida tomando bebidas energ\u00e9ticas con cafe\u00edna? No. La clave para entender las palabras de Cristo es apreciar que la l\u00f3gica del cristianismo es el amor. Se nos invita a participar del amor divino, a recibirlo y a responder a \u00e9l. Y el amor siempre est\u00e1 alerta. La religi\u00f3n antigua pretend\u00eda aplacar a la divinidad: se ofrec\u00edan sacrificios para intentar obtener favores (buenas cosechas, evitar cat\u00e1strofes naturales, etc.). <\/p>\n\n\n\n<p>La religi\u00f3n pod\u00eda reducirse a ritos peri\u00f3dicos. Pero la verdadera religi\u00f3n busca la uni\u00f3n de amor entre el hombre y Dios. El amor est\u00e1 despierto, teme enfriarse, pretende permanecer encendido. Este es el fuego que tratamos de encender en este Adviento, mientras esperamos que el Dios que verdaderamente ha rasgado los cielos descienda hasta nosotros como un ni\u00f1o peque\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del primer domingo de Adviento (B)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 1 de Adviento\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ykQKQ177l5M?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mensaje del Adviento, que comienza hoy, nos adentra en un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico, es que Dios est\u00e1 listo y dispuesto a salvarnos, pero tenemos que estar alerta para recibir esa salvaci\u00f3n. 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