{"id":34391,"date":"2023-10-10T06:00:00","date_gmt":"2023-10-10T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=34391"},"modified":"2023-10-06T13:46:58","modified_gmt":"2023-10-06T11:46:58","slug":"ser-humano-virtudes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/ser-humano-virtudes\/","title":{"rendered":"Sobre el ser humano, su naturaleza y las virtudes"},"content":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo escoc\u00e9s<strong> <\/strong>Alasdair MacIntyre (1929\/-) public\u00f3 en 1981 su obra \u00abAfter Virtue\u00bb (\u00abTras la virtud\u00bb). En ella, recuerda de \u00abLa \u00c9tica a Nic\u00f3maco\u00bb, de <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/firmas\/lecciones-politicas-antiguos\/\">Arist\u00f3teles<\/a>, que su esquema teleol\u00f3gico descansa sobre tres elementos:<\/p>\n\n\n\n<p>a) El hombre tal como es.<\/p>\n\n\n\n<p>b) El hombre tal como podr\u00eda ser si realizase su naturaleza esencial.<\/p>\n\n\n\n<p>c) Un conjunto de reglas \u00e9ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reglas \u00e9ticas ordenan las diversas virtudes y proh\u00edben sus vicios contrarios instruy\u00e9ndonos acerca de c\u00f3mo realizar nuestra verdadera naturaleza y alcanzar nuestro verdadero fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas reglas presuponen: una concepci\u00f3n de la esencia y del fin del hombre como animal racional cuya raz\u00f3n nos instruye sobre cu\u00e1l es nuestro verdadero fin y c\u00f3mo alcanzarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para MacIntyre este esquema se vino abajo en el siglo XVII al surgir la concepci\u00f3n protestante y jansenista seg\u00fan la cual el pecado original, al corromper totalmente la raz\u00f3n, la priv\u00f3 de su capacidad para comprender el fin del hombre. Desde entonces \u201cse ponen estrictos l\u00edmites a los poderes de la raz\u00f3n. La raz\u00f3n es c\u00e1lculo; puede asentar verdades de hecho y relaciones matem\u00e1ticas, pero nada m\u00e1s. En el dominio de la pr\u00e1ctica, puede hablar solamente de medios. Debe callar acerca de los fines.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Los fil\u00f3sofos de la Ilustraci\u00f3n, privados de aquella concepci\u00f3n normativa y teleol\u00f3gica de la naturaleza humana, fundamentaron su \u00e9tica sobre los imperativos categ\u00f3ricos de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica (Kant) o sobre la maximizaci\u00f3n del placer (Hume). Para MacIntyre, este fracaso, engendrando a Nietzsche y a todo el irracionalismo moderno, deja limitada la elecci\u00f3n actual entre la teor\u00eda aristot\u00e9lica de las virtudes y el amoralismo irracionalista.<\/p>\n\n\n\n<p>MacIntyre, tras hacer una exposici\u00f3n hist\u00f3rica de la valoraci\u00f3n de las virtudes humanas (las virtudes supremas en las sociedades heroicas descritas por Homero: la fortaleza o la lealtad; las virtudes, como el amor o la humildad, aportadas por el cristianismo) opta por una \u00e9tica de las virtudes conforme a la tradici\u00f3n aristot\u00e9lica\u2013tomista, consciente de la importancia que tiene volver a descubrir el valor de las virtudes humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo norteamericano<strong> <\/strong>Peter Kreeft<strong> <\/strong>(1937\/-) intenta demostrar que las ciencias naturales y la filosof\u00eda son dos \u00f3rdenes de conocimiento distintos aunque complementarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia intenta responder a la pregunta: \u00bfcu\u00e1les son las propiedades f\u00edsicas de las cosas? La filosof\u00eda intenta responder a lo que es la naturaleza \u00faltima de lo real. Sus m\u00e1s importantes preguntas:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfqu\u00e9 es lo que es?, pregunta metaf\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfqu\u00e9 es este ser que se pregunta sobre lo que es? o, m\u00e1s sencillamente, \u00bfqu\u00e9 es el hombre?, pregunta antropol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfqu\u00e9 hacer y qu\u00e9 no hacer?, pregunta de naturaleza \u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfc\u00f3mo conocemos?, pregunta epistemol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las respuestas a estas preguntas dependen unas de otras, se hallan entrelazadas. No podemos determinar qu\u00e9 conducta conviene al hombre si no sabemos qu\u00e9 es el hombre, y lo que es el hombre depende de lo que es ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde S\u00f3crates hasta principios del siglo XX se mantuvo la idea de que la b\u00fasqueda de la verdad constitu\u00eda una de las tareas m\u00e1s nobles del hombre y que era la raz\u00f3n el principal recurso para esa b\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde comienzos del siglo XX asistimos a la siembra de un pensamiento nietzscheano en el que la voluntad prevalece sobre la raz\u00f3n: en lugar de tratar de comprender lo real para adaptarnos mejor, se nos invita a crear nuestros propios valores y nuestras propias verdades a fin de imponerlos a lo real. No debemos someternos a lo real, a lo que es, sino m\u00e1s bien a modelarlo seg\u00fan nuestros deseos y ambiciones sirvi\u00e9ndonos de las poderosas tecnolog\u00edas que la ciencia pone a nuestra disposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La naturaleza humana se concibe como una realidad que se deja modificar seg\u00fan las circunstancias o preferencias de cada uno. Todo lo que nos rodea, incluido nuestro cuerpo, es una materia prima manipulable a voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma noci\u00f3n de naturaleza queda abolida y reemplazada por la idea de que corresponde a cada uno definir para s\u00ed mismo lo que es natural y lo que no lo es, con lo que se instaura un culto supremo a la autonom\u00eda individual que encuentra una de sus m\u00e1s claras expresiones en el juicio de la Corte Suprema de Estados Unidos, en 1992, en el caso \u00abPlanned Parenthood vs. Casey\u00bb donde se estableci\u00f3 el derecho de cada uno a definir su propio concepto de la existencia, del sentido, del universo y del misterio de la vida humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese culto a la autonom\u00eda humana est\u00e1 en el origen de los derechos al aborto y al suicidio asistido, que se reconocen en muchos pa\u00edses. Seg\u00fan una versi\u00f3n de la teor\u00eda o ideolog\u00eda de g\u00e9nero, adem\u00e1s de negar que el cuerpo humano tenga una naturaleza afirma que no somos varones o mujeres m\u00e1s que en la medida en que consintamos serlo. La distinci\u00f3n entre masculino y femenino en los seres humanos ser\u00eda puramente arbitraria, una construcci\u00f3n social resultante de relaciones de poder. Esa antropolog\u00eda est\u00e1 dominada por la supremac\u00eda de la subjetividad sobre la objetividad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn la naturaleza humana cabe percibir el libre albedr\u00edo?<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de que el ser humano carece de libre albedr\u00edo encuentra sus ra\u00edces en la Reforma protestante del siglo XVI. Tanto en los \u00abLoci communes\u00bb de Melanchthon como en la \u00abInstitution de la religion chr\u00e9tienne\u00bb de Calvino, la salvaci\u00f3n no tiene nada que ver con la pr\u00e1ctica de las virtudes, porque no tiene relaci\u00f3n con la libertad humana. Seg\u00fan Melanchton una conducta virtuosa no puede contribuir en nada a la salvaci\u00f3n eterna, porque esa conducta no es m\u00e1s que una consecuencia feliz de la salvaci\u00f3n por la fe en la que solo interviene Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa interpretaci\u00f3n protestante ha abierto la v\u00eda al materialismo cient\u00edfico que se\u00f1ala que el hombre forma \u00edntegramente parte del mundo natural y no puede liberarse del determinismo universal que rige el mundo de la naturaleza. Admitir la existencia del libre albedr\u00edo equivaldr\u00eda a negar la universalidad del principio de causalidad y, por tanto, las leyes cient\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Kreeft nuestras elecciones, incluso sin estar determinadas, son influenciadas por numerosos factores externos (el entorno social o f\u00edsico), corporales (la herencia) o espirituales (motivaciones). En todo caso, es posible resistir a estas influencias o a esas tentaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ciencias sociales y humanas nos hacen descubrir no ya las causas que determinan mec\u00e1nicamente comportamientos humanos, sino los factores que los condicionan o los favorecen.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo escoc\u00e9s Alasdair MacIntyre (1929\/-) public\u00f3 en 1981 su obra \u00abAfter Virtue\u00bb (\u00abTras la virtud\u00bb). 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