{"id":33300,"date":"2023-08-24T09:22:12","date_gmt":"2023-08-24T07:22:12","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=33300"},"modified":"2023-08-24T09:22:16","modified_gmt":"2023-08-24T07:22:16","slug":"lecturas-del-domingo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-del-domingo-xxi\/","title":{"rendered":"Las llaves del reino de los cielos. Domingo XXI del Tiempo Ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p>La monarqu\u00eda dav\u00eddica -esto es, los reyes del linaje de David- organizaba su casa de una manera espec\u00edfica, y esto inclu\u00eda un ministro principal que era el segundo del rey. En nombre del rey era <em>\u201cpadre de los habitantes de Jerusal\u00e9n y de la casa de Jud\u00e1\u201d<\/em>. Como se\u00f1al de esta autoridad recib\u00eda una llave o llaves, como el mayordomo principal en casa de un hombre rico podr\u00eda poseer todas las llaves necesarias para abrir cada puerta de la casa. De hecho, la primera lectura contin\u00faa: \u201c<em>Abrir\u00e1 y nadie cerrar\u00e1; cerrar\u00e1 y nadie abrir\u00e1\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La imagen, deliberadamente escogida por Jes\u00fas, nos ayuda a entender el evangelio de hoy, en el que Nuestro Se\u00f1or entrega a Pedro \u201c<em>las llaves del reino de los cielos<\/em>\u201d. Jes\u00fas est\u00e1 haciendo a Pedro, y a los Papas tras \u00e9l, su ministro principal en la tierra, padre del nuevo pueblo que est\u00e1 formando. Y para hacer esto aun m\u00e1s claro, Nuestro Se\u00f1or contin\u00faa: \u201c<em>Lo que ates en la tierra quedar\u00e1 atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar\u00e1 desatado en los cielos\u201d. <\/em>Del mismo modo que solo el ministro principal pod\u00eda abrir o cerrar algunas puertas, el Papa recibe una autoridad que solo a \u00e9l corresponde. Lo que el Papa \u201cata\u201d, lo que define con autoridad o legisla de manera permanente para que todos lo sigan o crean, se ratifica en el cielo, pero solo porque el cielo ha inspirado esto en \u00e9l:<em> \u201cPorque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d. <\/em>Como ense\u00f1a el catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica, el Papa ejerce esta infabilidad cuando<em> \u201cproclama por un acto definitivo la doctrina en cuestiones de fe y moral\u201d <\/em>(n.\u00ba 891), es decir, es una ense\u00f1anza destinada a durar, a ser sostenida para siempre, no solo una cuesti\u00f3n de una \u00e9poca. El Papa no es infalible cada vez que abre la boca. De hecho, ejerce su infabilidad muy raramente, aunque en la pr\u00e1ctica, incluso en sus declaraciones ordinarias y cotidianas, podemos asumir que tiene mucha m\u00e1s gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo que nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no tiene un consejero humano , ni siquera ang\u00e9lico, como se\u00f1ala la segunda lectura: \u201c<em>\u00a1Qu\u00e9 abismo de riqueza, de sabidur\u00eda y de conocimiento el de Dios! \u00a1Qu\u00e9 insondables sus decisiones y qu\u00e9 irrastreables sus caminos! En efecto, \u00bfqui\u00e9n conoci\u00f3 la mente del Se\u00f1or? O \u00bfqui\u00e9n fue su consejero?\u201d. <\/em>Pero aunque no podamos \u201cdescifrar\u201d los caminos de Dios, \u00c9l puede revelarlos. Y lo hace para nuestra salvaci\u00f3n. Y habi\u00e9ndonos revelado sus verdades salv\u00edficas, tiene sentido que haya encontrado la manera de que esas verdades se transmitan a lo largo del tiempo sin error. La afirmaci\u00f3n cat\u00f3lica de la infalibilidad papal no es arrogancia por parte de la Iglesia. Es m\u00e1s bien reconocer que, precisamente a causa de la debilidad humana (a menudo vista en los Papas), Dios ha intervenido para asegurarse de que esta debilidad no da\u00f1e o limite su verdad. La infalibilidad papal simplemente nos muestra que el poder de <em>Dios es mayor que la debilidad humana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XXI del Tiempo Ordinario (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 21\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/rglNyaWSBVY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La monarqu\u00eda dav\u00eddica -esto es, los reyes del linaje de David- organizaba su casa de una manera espec\u00edfica, y esto inclu\u00eda un ministro principal que era el segundo del rey. 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