{"id":31644,"date":"2023-07-21T06:00:00","date_gmt":"2023-07-21T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=31644"},"modified":"2023-07-21T07:38:56","modified_gmt":"2023-07-21T06:38:56","slug":"lecturas-domingo-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-domingo-15\/","title":{"rendered":"Trabajo escondido, fruto abundante. Domingo XVI del Tiempo Ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p>Jes\u00fas explica el reino a trav\u00e9s de varias par\u00e1bolas gr\u00e1ficas pero desconcertantes. No se trata de un reino poderoso, conquistador, triunfalista, que arrasa con todo sin esfuerzo. Es un reino constantemente amenazado, constantemente atacado, que no puede deshacer f\u00e1cilmente el da\u00f1o que se le hace. Destaca m\u00e1s por su peque\u00f1ez que por su tama\u00f1o. Surge gracias a un humilde esfuerzo no reconocido, y luego act\u00faa sin ser visto.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto se desprende de las par\u00e1bolas que Nuestro Se\u00f1or utiliza en el evangelio de hoy. La primera par\u00e1bola, que destaca por ser una de las pocas que Cristo explic\u00f3 expl\u00edcitamente, es la famosa historia del enemigo que siembra ciza\u00f1a en el campo. Vemos la negligencia de quienes deber\u00edan haber cuidado el campo <em>(\u201cmientras los hombres dorm\u00edan\u201d)<\/em> y su despiste una vez que el resultado de la incursi\u00f3n enemiga ha salido a la luz. Tontamente quieren quitar la mala hierba -demasiado poco, demasiado tarde- pero el terrateniente les dice: <em>\u201cNo, que al recoger la ciza\u00f1a pod\u00e9is arrancar tambi\u00e9n el trigo.&nbsp;Dejadlos crecer juntos hasta la siega\u201d.<\/em> S\u00f3lo entonces, en el juicio final, se distinguir\u00e1n plenamente los hijos del Reino y los hijos del diablo. Ahora bien, debemos vivir en medio del mal, sabiendo que la ciza\u00f1a tambi\u00e9n puede introducirse en nuestra propia alma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no s\u00f3lo debemos afrontar la realidad cotidiana del mal entre nosotros y dentro de nosotros, sino que debemos aceptar la aparente fragilidad del reino. Crece inexorablemente, pero puede parecer d\u00e9bil y poco impresionante frente a las fuerzas del mal, aunque al final da apoyo a muchos. <em>\u201cEl reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo;&nbsp;aunque es la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas, cuando crece es m\u00e1s alta que las hortalizas; se hace un \u00e1rbol hasta el punto de que vienen los p\u00e1jaros del cielo a anidar en sus ramas\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo,<em> \u201cel reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta\u201d.<\/em> No hay nada de <em>glamour<\/em> en esta tarea, y su poder act\u00faa sin ser visto.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, Cristo vendr\u00e1 de nuevo con poder y <em>\u201cenviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles y arrancar\u00e1n de su reino todos los esc\u00e1ndalos y a todos los que obran iniquidad\u201d.<\/em> Se revelar\u00e1 toda su Majestad y los justos tendr\u00e1n parte en ella<em>: \u201cEntonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el reino de su Padre\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si queremos participar de esa recompensa celestial, debemos mantenernos firmes frente a las embestidas traicioneras del diablo y sus secuaces; debemos amasar laboriosamente el reino de Dios en nuestras actividades cotidianas, sabiendo que todo lo que hagamos siempre parecer\u00e1 peque\u00f1o, insignificante y apenas ser\u00e1 visto. Sin embargo, como los p\u00e1jaros que anidan en las ramas de un arbusto de mostaza, la gente encontrar\u00e1 descanso en las estructuras que construyamos y disfrutar\u00e1 del buen pan fermentado que nuestras manos han amasado con esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XVI del Tiempo Ordinario (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 16\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/4hmdSEmUhCE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas explica el reino a trav\u00e9s de varias par\u00e1bolas gr\u00e1ficas pero desconcertantes. 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