{"id":31350,"date":"2023-05-30T06:00:00","date_gmt":"2023-05-30T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=31350"},"modified":"2023-05-29T12:50:26","modified_gmt":"2023-05-29T11:50:26","slug":"cardenal-mercier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/cardenal-mercier\/","title":{"rendered":"Los trabajos del cardenal Mercier"},"content":{"rendered":"<p>Desir\u00e9e-Joseph Mercier (1851-1926) fue un notable profesor de filosof\u00eda, fundador del Instituto de Filosof\u00eda de la Universidad de Lovaina y representante de la neoescol\u00e1stica. Como arzobispo de Malinas (Bruselas), impuls\u00f3 la universidad y la formaci\u00f3n del clero, foment\u00f3 conversaciones con el anglicanismo e intervino en los grandes asuntos de la Iglesia al inicio del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiii\/es.html\">Le\u00f3n XIII<\/a> (1810-1903) lleg\u00f3 al pontificado (en 1878) con bastante edad (67 a\u00f1os) y una experiencia de treinta y dos a\u00f1os como obispo de Perugia (1846-1878) en una \u00e9poca de desencuentros con la Modernidad. La Santa Sede acababa de perder los Estados Pontificios (1870), los reg\u00edmenes liberales en medio mundo hab\u00edan combatido a la Iglesia durante un siglo (y la hab\u00edan expropiado de todo lo que pudieron), muchas instituciones cat\u00f3licas se hab\u00edan hundido o hab\u00edan sido prohibidas, aunque surg\u00edan otras. Hab\u00eda contestaci\u00f3n e inquietudes doctrinales en el mundo cat\u00f3lico por la influencia de las nuevas corrientes de pensamiento. Y las naciones se agitaban con las tensiones de la revoluci\u00f3n industrial. Se necesitaba mucho \u00e1nimo y discernimiento. Y Le\u00f3n XIII, pese a su apariencia fr\u00e1gil, los tuvo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La voluntad de Le\u00f3n XIII<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En las primeras semanas, ya entr\u00f3 a todos estos importantes temas, pensando que su pontificado ser\u00eda corto (sin embargo, durar\u00eda veinticinco a\u00f1os, para sorpresa suya y ajena). Y al cabo de un a\u00f1o public\u00f3 <em>Aeterni Patris <\/em>(1879), recomendando la filosof\u00eda tomista en los estudios eclesi\u00e1sticos. Lo apoy\u00f3 con nombramientos de profesores en Roma (Gregoriana, Antonianum) y fuera. Pidi\u00f3 formalmente al cardenal de Malinas (Bruselas) que dotara una c\u00e1tedra de filosof\u00eda tomista en la Universidad de Lovaina. Esta universidad cat\u00f3lica hab\u00eda sido refundada en 1834, y hab\u00eda sobrevivido bien a la debacle del siglo. <\/p>\n\n\n\n<p>El episcopado belga se resisti\u00f3 por motivos de oportunidad pol\u00edtica. Pero Le\u00f3n XIII mand\u00f3 a su costa a un dominico italiano (Rossi). Entonces buscaron inmediatamente un candidato belga (y devolvieron al dominico). Descartando grandes y dif\u00edciles figuras, la elecci\u00f3n recay\u00f3 en un joven profesor y director espiritual del seminario menor de Malinas, Desir\u00e9e-Joseph Mercier. Acababa de cumplir treinta a\u00f1os y ten\u00eda que hacerse respetar (y hacer respetable el tomismo) tanto en la propia universidad como en los medios liberales belgas, muy cr\u00edticos con lo cat\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00f3n XIII le invit\u00f3 a Roma para comentar el programa. Y las clases comenzaron el 27 de octubre de 1883. Por voluntad del Papa eran obligatorias para todos los estudiantes eclesi\u00e1sticos de la universidad. Tambi\u00e9n asist\u00edan los doctorandos de filosof\u00eda y letras, y todos los estudiantes laicos que quer\u00edan. Mercier se esforz\u00f3 en adquirir una buena formaci\u00f3n cient\u00edfica, sobre todo en psicolog\u00eda (y fisiolog\u00eda). Y sus clases adquirieron fama. Sus disc\u00edpulos le recuerdan como un profesor documentado, brillante y acogedor. Preparaba apuntes para los alumnos y los fue convirtiendo en manuales. Se le juntaron algunos disc\u00edpulos y dividi\u00f3 los cursos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Instituto Superior de Filosof\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Manten\u00eda informado a Le\u00f3n XIII. En 1887 viaj\u00f3 a Roma y le propuso crear en Lovaina un Instituto Superior de Filosof\u00eda, distinto de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, que ten\u00eda una orientaci\u00f3n hist\u00f3rica y filol\u00f3gica. Al Papa le gust\u00f3 la idea y le nombr\u00f3 en el acto prelado dom\u00e9stico. En cambio, el rector de Lovaina y orientalista Mons. Abbeloos, que se hab\u00eda sentido \u201cpuenteado\u201d desde el principio, se opuso y cre\u00f3 opini\u00f3n: este \u201cmedievalismo\u201d no pod\u00eda conducir a ninguna parte. El asunto se tens\u00f3. Incluso a Mercier le tent\u00f3 aceptar la propuesta que le lleg\u00f3 de trasladar el proyecto a la reci\u00e9n creada Universidad Cat\u00f3lica de Washington. Pero Le\u00f3n XIII hizo saber que le apoyaba, y cuando Mercier propuso crear dos c\u00e1tedras, una de filosof\u00eda y otra de ciencias proped\u00e9uticas, envi\u00f3 la financiaci\u00f3n y erigi\u00f3 el instituto (1889).<\/p>\n\n\n\n<p>Mercier desarroll\u00f3 los cursos y busc\u00f3 nuevos profesores, procurando que estuvieran bien informados tanto en las ciencias positivas como en la historia medieval (De Wulf). Consigui\u00f3 financiaci\u00f3n, construy\u00f3 aulas y tambi\u00e9n laboratorios de psicolog\u00eda experimental (al estilo de Wundt). Quer\u00eda un Instituto \u201cSuperior\u201d de Filosof\u00eda: no una ense\u00f1anza elemental. Tras una nueva entrevista con Le\u00f3n XIII, compuso unos estatutos que defin\u00edan la orientaci\u00f3n intelectual del Instituto y su relaci\u00f3n con la Universidad. El rector se opuso de nuevo, alegando esta vez que lo que se ense\u00f1aba era ciencia moderna con un barniz tomista, y que deb\u00eda hacerse en lat\u00edn y no en franc\u00e9s. <\/p>\n\n\n\n<p>Mercier cedi\u00f3 en la ense\u00f1anza en lat\u00edn para los eclesi\u00e1sticos, pero no en la orientaci\u00f3n. Public\u00f3 <em>Psicolog\u00eda<\/em> (1892), <em>L\u00f3gica y Metaf\u00edsica<\/em> (1894), y m\u00e1s tarde una <em>Criteriolog\u00eda<\/em>. Con esto compondr\u00eda un <em>Curso de Filosof\u00eda<\/em> en 4 vol\u00famenes (<em>L\u00f3gica<\/em>, <em>Metaf\u00edsica general<\/em>, <em>Psicolog\u00eda<\/em>, y <em>Criteriolog\u00eda o teor\u00eda general de la certeza<\/em>). Adem\u00e1s public\u00f3 un ensayo sobre <em>Los or\u00edgenes de la psicolog\u00eda contempor\u00e1nea<\/em> (1894) En 1894, fund\u00f3 la <em>Revue N\u00e9oescolastique<\/em>, que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en la <em>R\u00e9vue Philosophique de Louvain<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguieron a\u00f1os de crecimiento que estabilizaron el Instituto, que todav\u00eda existe en la Universidad de Lovaina. Y puso en marcha un seminario (con el nombre de Le\u00f3n XIII) para alojar a los estudiantes que le llegaban de todas partes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una experiencia importante<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>No cabe duda de que Mercier ten\u00eda enormes capacidades, ni de que su reto sigue planteado casi en los mismos t\u00e9rminos. Se puede observar que la mezcla directa de filosof\u00eda y ciencias experimentales (sobre todo en su psicolog\u00eda) produce una caducidad r\u00e1pida, al variar el estado de las ciencias. Hay que tenerlo en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra de Santo Tom\u00e1s importa al pensamiento filos\u00f3fico cristiano al menos por tres motivos: aporta una reinterpretaci\u00f3n cristiana de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, que compone en parte nuestra visi\u00f3n del mundo (l\u00f3gica y metaf\u00edsica); transmite an\u00e1lisis importantes de antropolog\u00eda o psicolog\u00eda racional, que interesan a la \u00e9tica y a nuestro conocimiento propio (inteligencia, acto libre, afectividad, pasiones); y en tercer lugar aporta un vocabulario que pertenece a la tradici\u00f3n de la teolog\u00eda e interesa entender bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, interesa transmitir la filosof\u00eda tomista (metaf\u00edsica, l\u00f3gica, cosmolog\u00eda, antropolog\u00eda) en su contexto hist\u00f3rico, para no alterar su sentido. Es lo que hizo Gilson, por ejemplo. En un segundo momento, se ha de entrar en di\u00e1logo con nuestro conocimiento del mundo. La l\u00f3gica y la antropolog\u00eda (y la \u00e9tica) que transmite santo Tom\u00e1s, en lo que tienen de saber introspectivo, siguen teniendo mucha fuerza, aunque puedan necesitar complementos o desarrollos. <\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que la cosmolog\u00eda, nuestro saber acerca del universo, ha cambiado mucho con nuestra capacidad para observarlo y comprenderlo. Esto repercute en la metaf\u00edsica, que universaliza nuestro conocimiento sobre el ser: resulta m\u00e1s estable en lo que se refiere a la inteligencia y menos en lo que se refiere a la materia. Es evidente que no se puede hacer hoy una cosmolog\u00eda o una filosof\u00eda de la naturaleza sin tener en cuenta lo que sabemos de la composici\u00f3n de la materia, del origen del universo o de la evoluci\u00f3n de la vida. Y esto afecta a nuestra idea del ser (metaf\u00edsica).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego interesa que quienes se dedican a estas ramas de la filosof\u00eda en contextos cristianos tengan, al mismo tiempo, una buena formaci\u00f3n hist\u00f3rica, que les permita acceder y conservar el sentido original, y, por otra parte, una buena formaci\u00f3n cient\u00edfica. Y esto, sin precipitar concordancias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Arzobispo de Bruselas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Desaparecido Le\u00f3n XIII (1903) su sucesor, san P\u00edo X, lo eligi\u00f3 directamente como arzobispo de Malinas y primado de B\u00e9lgica (1906) y, al a\u00f1o siguiente, cardenal (1907). Desde el principio se empe\u00f1\u00f3 en la formaci\u00f3n del clero. Predic\u00f3 muchos retiros para sus sacerdotes (que est\u00e1n publicados), y fund\u00f3 una asociaci\u00f3n para cultivar su espiritualidad (<em>Fraternidad sacerdotal de los amigos de Jes\u00fas<\/em>). Tambi\u00e9n cre\u00f3 una revista diocesana. Apoy\u00f3 la universidad y prepar\u00f3 profesores buscando un alto nivel cient\u00edfico. Anim\u00f3, por ejemplo, a Georges Lema\u00eetre (que fue miembro de la fraternidad sacerdotal) a que estudiara f\u00edsica y se relacionara con Eistein, y as\u00ed postul\u00f3 su teor\u00eda del <em>Big Bang<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el pontificado de san P\u00edo X se suscit\u00f3 la cuesti\u00f3n modernista. El cardenal apoy\u00f3 al Papa y describi\u00f3 la situaci\u00f3n en una importante conferencia en la Universidad (<em>El Modernismo<\/em>). Pero tambi\u00e9n contribuy\u00f3 a superar malentendidos (Lagrange, Blondel); intent\u00f3 suavizar la situaci\u00f3n can\u00f3nica de Laberthonni\u00e9re y dialogar con Tyrrell, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, desde 1909 apoy\u00f3 a Dom Lambert Beaudoin en su esp\u00edritu de renovaci\u00f3n lit\u00fargica, que buscaba una mayor participaci\u00f3n de los fieles, y tambi\u00e9n en sus esfuerzos de apertura ecum\u00e9nica. Sostuvo tambi\u00e9n el crecimiento de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y se interes\u00f3 mucho por la cuesti\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Gran Guerra (1914-1918)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En 1914, con una especie de ingenuidad suicida y sin poner los medios para evitarlo, las naciones europeas entraron en una guerra brutal que acab\u00f3 a la vez con cuatro imperios, quiz\u00e1 un quinto de la poblaci\u00f3n juvenil europea y, de paso, con el mito ilustrado del progreso.<\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros movimientos, Alemania invadi\u00f3 por sorpresa la neutral B\u00e9lgica para atacar Francia. Y castig\u00f3 duramente la reacci\u00f3n aislada de la resistencia belga, bombardeando sistem\u00e1ticamente poblaciones y la propia Lovaina, donde ardi\u00f3 la catedral, la universidad, la biblioteca\u2026 Al cardenal Mercier le pill\u00f3 en Roma, donde hab\u00eda acudido a los funerales de san P\u00edo X y al c\u00f3nclave. A la vuelta (diciembre de 1914), pase\u00f3 por el enorme destrozo y escribi\u00f3 una dura pastoral para que fuera le\u00edda en todas las iglesias, con el t\u00edtulo <em>Patriotismo y firmeza<\/em> (<em>Patriotisme et endurance<\/em>), que se puede encontrar <em>online<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Elogia el patriotismo como virtud cristiana, valora la entrega de los soldados que han dado su vida por la patria, anima a la poblaci\u00f3n a que apoye al gobierno belga, al rey y al ej\u00e9rcito en el exilio. Declara que el gobierno invasor es ileg\u00edtimo, que solo se deben obedecer aquellas leyes que son necesarias para el bien com\u00fan y el orden p\u00fablico, pero pide que no se haga violencia innecesaria fuera de la que toca al ej\u00e9rcito belga.<\/p>\n\n\n\n<p>El mando militar alem\u00e1n intent\u00f3 evitar la difusi\u00f3n, secuestr\u00f3 las copias y amenaz\u00f3 a los p\u00e1rrocos, pero temiendo repercusiones entre los cat\u00f3licos alemanes, apenas retuvo unas horas al cardenal. Se conserva la documentaci\u00f3n y correspondencia. En esos momentos, el cardenal represent\u00f3 el honor de la naci\u00f3n. Con todo, la Santa Sede le pidi\u00f3 que moderara sus expresiones pol\u00edticas. Al terminar la guerra, qued\u00f3 convertido en un h\u00e9roe nacional en B\u00e9lgica, pero tambi\u00e9n en Inglaterra y los Estados Unidos. Hizo un viaje triunfal por los Estados Unidos (1919), donde, entre otras cosas, consigui\u00f3 generosas ayudas para la reconstrucci\u00f3n de la Universidad de Lovaina.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El gran cardenal<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Desde entonces, Mercier es un personaje con una inmensa irradiaci\u00f3n en todo el mundo cat\u00f3lico. Y se hizo al papel. Hay que comprenderlo. No fue un cardenal renacentista que construyera palacios barrocos. Fue un cardenal de la Iglesia en una \u00e9poca de enorme debilidad ante los Estados. Se necesitaba prestigio para ser o\u00eddo. \u00c9l lo adquiri\u00f3 y lo us\u00f3 en bien de la Iglesia. Incluso la Santa Sede quiso que interviniera, tras la guerra, en el tratado de Versalles para resolver la penosa cuesti\u00f3n de los Estados Pontificios, pero no pudo hacer nada. A su muerte, el gobierno belga le concedi\u00f3 un funeral de estado con todos los honores (existen viejas grabaciones <em>online<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>La densidad de la \u00e9poca y del mismo personaje ha hecho que todav\u00eda no exista la biograf\u00eda que merecer\u00eda. Existe un primer esbozo del can\u00f3nico A. Simon, <em>Le cardinal Mercier<\/em>. Y Roger Aubert, gran historiador de la Universidad de Lovaina, le dedic\u00f3 un conjunto importante de estudios, recogidos con ocasi\u00f3n de los ochenta a\u00f1os del propio Aubert: <em>Le cardinal Mercier (1851-1926). Un prelat d\u2019avant-garde<\/em>. Me han servido para componer este retrato. Aparte de otros estudios especializados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Algunos rasgos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Se le achaca altivez e incomprensi\u00f3n respecto al sector flamenco de B\u00e9lgica. La cuesti\u00f3n se ha estudiado y necesita bastantes matices. Por otra parte, pese a su pose cardenalicia, fue una persona de gustos sobrios. Especialmente durante la guerra y posguerra, no quiso desentonar con las penurias de su gente, y por ejemplo, prescindi\u00f3 de la calefacci\u00f3n y simplific\u00f3 al m\u00e1ximo la comida.<\/p>\n\n\n\n<p>Era devoto del <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/el-sagrado-corazon-de-jesus-iluminado-por-la-luna\/\">Sagrado Coraz\u00f3n<\/a>, del Esp\u00edritu Santo, de la Virgen y de la Eucarist\u00eda. Y por lo que se deduce de su correspondencia tuvo una reacci\u00f3n cristiana ante las muchas incomprensiones y dificultades de su vida. En los \u00faltimos a\u00f1os puso mucho inter\u00e9s en promover la proclamaci\u00f3n del dogma de la mediaci\u00f3n universal de Mar\u00eda y mantuvo conversaciones con los pont\u00edfices y muchos te\u00f3logos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las conversaciones de Malinas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Un cap\u00edtulo particularmente interesante fueron las conversaciones ecum\u00e9nicas con representantes del mundo anglicano. Ocuparon la \u00faltima parte de su vida (1921-1926). Comenzaron en 1921 por la amistad del lazarista p. Pombal con Lord Halifax, conocido noble anglicano que aspiraba a la unidad de la Iglesia. Acudieron al cardenal para ver qu\u00e9 se pod\u00eda hacer. Despu\u00e9s de informar a la Santa Sede, y sin publicidad, tuvieron lugar conversaciones entre te\u00f3logos cat\u00f3licos y anglicanos para estudiar en com\u00fan las dificultades: la cuesti\u00f3n del valor de las ordenaciones anglicanas, del episcopado y de los sacramentos. Y especialmente, del ejercicio del Primado romano. Se apunt\u00f3 que se podr\u00eda intentar acercarse al ejercicio del primer milenio.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte del cardenal dej\u00f3 la cosa en suspenso, pero aquellas conversaciones fueron un importante precedente en el impulso ecum\u00e9nico del Concilio Vaticano II, y formularon cuestiones y enfoques que siguen dando luz.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desir\u00e9e-Joseph Mercier (1851-1926) fue un notable profesor de filosof\u00eda, fundador del Instituto de Filosof\u00eda de la Universidad de Lovaina y representante de la neoescol\u00e1stica. 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