{"id":3134,"date":"2018-02-02T13:09:52","date_gmt":"2018-02-02T12:09:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=3134"},"modified":"2018-02-02T13:09:52","modified_gmt":"2018-02-02T12:09:52","slug":"claves-la-erradicacion-la-violencia-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/claves-la-erradicacion-la-violencia-la-mujer\/","title":{"rendered":"Claves para la erradicaci\u00f3n de la violencia contra la mujer"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><strong><span class=\"s1\">A ra\u00edz de los \u00faltimos casos de violencia contra la mujer en Espa\u00f1a y en el mundo, Palabra aborda hoy, desde un punto de vista psicol\u00f3gico y psiqui\u00e1trico, en qu\u00e9 consiste esta dram\u00e1tica violencia, sus ra\u00edces, y las se\u00f1ales que la delatan. Una agresi\u00f3n ya es demasiado, afirman los autores, que profundizan en las relaciones de pareja, y en c\u00f3mo actuar si alguien sufre esta violencia.<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">TEXTO &#8211;\u00a0<\/span><span class=\"s2\"><i><\/i><b><i>In\u00e9s B\u00e1rcenas, <\/i><\/b><i>psic\u00f3loga,<\/i><b><i> Mar\u00eda Mart\u00edn-Vivar, <\/i><\/b><i>psic\u00f3loga, doctora en Psicolog\u00eda, y <\/i><b><i>Carlos Chiclana, <\/i><\/b><i>psiquiatra, doctor en Medicina.<\/i><\/span><\/p>\n<p>M\u00e1s de 800 millones de mujeres en todo el mundo sufren violencia s\u00f3lo por ser mujeres. La mayor\u00eda de las agresiones se fundamenta en la err\u00f3nea creencia de la superioridad del hombre sobre la mujer, que tantas veces la sociedad fomenta o calla.<\/p>\n<p>La violencia de g\u00e9nero, fundamentada en diversas atribuciones sociales seg\u00fan la cultura, en todos sus aspectos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos, es un problema grav\u00edsimo que exige intervenci\u00f3n firme y constante en la educaci\u00f3n en la igualdad, en la diversidad y en el respeto. Una sola agresi\u00f3n por el hecho de ser mujer, ya ser\u00eda inconcebible. La realidad es que millones de mujeres viven con miedo.<\/p>\n<p><strong>Tipos de violencia de g\u00e9nero y de maltrato<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan la OMS existen varios tipos de violencia que exigen diferentes intervenciones. Parece que la palabra violencia implica que haya un da\u00f1o f\u00edsico que te lleve a urgencias, pero no es as\u00ed. Hay muchas maneras de tratar mal a las personas, y cuando esto se ejerce por el hecho de ser mujer y con el desprecio que implica, podr\u00eda considerarse violencia de g\u00e9nero. Lo mismo suceder\u00eda en el caso inverso, si la mujer tratara mal al hombre s\u00f3lo por el hecho de serlo.<\/p>\n<p>La neuropsic\u00f3loga Sonia Mestre describe diversos tipos de maltrato en las relaciones de pareja, que pueden darse tanto sobre mujeres como sobre varones. Van desde la degradaci\u00f3n \u2013reducir el valor de la persona\u2013 y la cosificaci\u00f3n \u2013convertir a otra persona en objeto, carente de deseos, necesidades o elecciones\u2013, hasta la intimidaci\u00f3n, la sobrecarga de responsabilidades, la limitaci\u00f3n y reducci\u00f3n de la posibilidad de satisfacer las necesidades sociales, personales y laborales de la persona maltratada, hasta la distorsi\u00f3n de la realidad subjetiva, que es transformar la percepci\u00f3n del otro. El \u00faltimo estadio es la violencia f\u00edsica, que consiste en una agresi\u00f3n que no tiene que causar lesiones graves: pueden ser bofetadas, empujones, ara\u00f1azos, golpes, tirarle un objeto o el extremo grave de la violencia sexual.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe da m\u00e1s ahora que antes?<\/strong><\/p>\n<p>Afortunadamente vivimos un momento social que conciencia y hace visible la violencia sexual hacia la mujer. Este fen\u00f3meno constituye un serio problema para la salud p\u00fablica y tiene un profundo impacto en la salud mental y f\u00edsica de las mujeres, y de otras muchas personas.<\/p>\n<p>La OMS estima que una de cada tres (35 %) mujeres en el mundo han sufrido violencia f\u00edsica y\/o sexual de pareja o por terceros en alg\u00fan momento de su vida. Casi un tercio (30 %) de las mujeres que han tenido una relaci\u00f3n de pareja ha sufrido alguna forma de violencia f\u00edsica y\/o sexual por parte de su pareja. El 38 % de los asesinatos de mujeres en el mundo son cometidos por su pareja masculina.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds estamos viviendo numerosas reivindicaciones y debates p\u00fablicos, donde se ped\u00eda un sistema judicial mejor preparado para estas situaciones. La relevancia de estas reivindicaciones reside en la intenci\u00f3n de dar voz a una realidad que afecta a millones de mujeres en todo el mundo desde hace miles de a\u00f1os. Un fen\u00f3meno, en muchos casos silenciado por la reticencia de las propias v\u00edctimas a denunciar, bien por miedo, verg\u00fcenza, sentimientos de culpa o anticipaci\u00f3n de que no recibir\u00e1n el apoyo o credibilidad necesarias. Atravesamos as\u00ed, un momento de concienciaci\u00f3n acerca del sufrimiento que desencadena la violencia sexual, abriendo importantes debates acerca de los l\u00edmites del consentimiento y del poder que ejercen algunos hombres sobre algunas mujeres.<\/p>\n<p>Soci\u00f3logos y psic\u00f3logos advierten de que no existe un perfil caracter\u00edstico que designe a las personas sexualmente violentas, y de que \u00fanicamente un porcentaje minoritario presenta una patolog\u00eda mental. Los agresores pueden proceder de diversos or\u00edgenes socioecon\u00f3micos, y pueden ser alguien conocido por la v\u00edctima como un amigo, un miembro de la familia, una pareja \u00edntima, o un completo extra\u00f1o. Para entender las causas, prevenir el maltrato e intervenir expl\u00edcitamente cuando ya ha ocurrido, podemos actuar en 4 niveles: dos \u201cmicro-niveles\u201d, individual y de relaci\u00f3n en la pareja, y dos \u201cmacro-niveles\u201d, del grupo o comunidad y el socio-ambiental m\u00e1s extenso.<\/p>\n<p><strong>No es s\u00f3lo sexo<\/strong><\/p>\n<p>El motivo de estas agresiones no es s\u00f3lo el deseo sexual, sino tambi\u00e9n el \u201cvac\u00edo de poder\u201d, la inseguridad y la necesidad de control por parte del hombre. La violencia sexual es un acto destinado a degradar, dominar, humillar, aterrorizar y controlar a la mujer. Esta imposici\u00f3n de poder es empleada por el agresor para mitigar su propia inseguridad acerca de su idoneidad sexual, compensando sentimientos de impotencia y frustraci\u00f3n a trav\u00e9s del uso de la fuerza o la coerci\u00f3n psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La violencia sexual contra la mujer est\u00e1 presente en todas las sociedades del planeta, transcendiendo las fronteras de la riqueza, raza, religi\u00f3n o cultura. Con un hondo calado hist\u00f3rico, se enraiza en valores y actitudes que promueven y perpet\u00faan la dominaci\u00f3n f\u00edsica, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social de la mujer. En este marco social, el movimiento feminista ha hecho s\u00f3lidas contribuciones sobre las causas de la violencia sexual contra las mujeres. El feminismo se fundamenta en una teor\u00eda de la justicia que promueve la libertad e igualdad de derechos todos los seres humanos, independiente del sexo con el que hayan nacido, mujeres o varones.<\/p>\n<p><strong>Educar, educar y educar. Luego, reeducar<\/strong><\/p>\n<p>El camino actual nos lleva hacia la revisi\u00f3n de la \u201cimaginer\u00eda social\u201d acerca del cuerpo y la sexualidad femenina y de las fronteras del consentimiento. La despersonalizaci\u00f3n y el uso del cuerpo de la mujer como objeto de consumo para el var\u00f3n a\u00fan prevalece, y se perpet\u00faa en los medios y redes sociales, haci\u00e9ndose presente de forma impl\u00edcita en las relaciones.<\/p>\n<p>El motor de cambio reside en la educaci\u00f3n y concienciaci\u00f3n del papel activo que tienen las mujeres en su determinaci\u00f3n, su capacidad de decisi\u00f3n, en el descubrimiento de su poder individual, su propio valor y su propia existencia.<\/p>\n<p><strong>El enemigo no es el hombre<\/strong><\/p>\n<p>Ser mujer, no tiene nada que ver con imitar al hombre o luchar contra \u00e9l. Existe tambi\u00e9n la necesidad de disociar la masculinidad de actitudes como la dominaci\u00f3n, la agresi\u00f3n o la fuerza como arma. Como si en estas conductas se fundamentara su seguridad o su identidad. Necesitamos de sistemas judiciales y pol\u00edticos maduros que tomen conciencia real del problema, hagan visibles y den solidez a los testimonios de las v\u00edctimas, cerrando el cerco a futuras agresiones.<\/p>\n<p>En un sentido m\u00e1s hondo, necesitamos recobrar el sentido de responsabilidad individual para que, ante cada uno de estos cr\u00edmenes, hombres y mujeres enlacemos nuestras voces para decir no, no en mi nombre, no a la violencia sexual, no en nombre de nuestra sociedad. Una sociedad madura se preocupar\u00e1 de poner los medios para poder reeducar a todas aquellas personas que cometan delitos de violencia. Seg\u00fan la intensidad y gravedad del delito, precisar\u00e1 de una reeducaci\u00f3n que facilite su reinserci\u00f3n en la sociedad general, familiar o de pareja.<\/p>\n<p>La pornograf\u00eda s\u00ed es un enemigo en la lucha contra la violencia contra la mujer. Seg\u00fan las estad\u00edsticas de algunos estudios acad\u00e9micos, m\u00e1s del 85 % de las escenas pornogr\u00e1ficas contienen violencia f\u00edsica, casi el 95 % est\u00e1 dirigida contra la mujer y realizada en un 80 % por varones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hacemos con nuestras hija<\/strong>s<strong> e hijos?<\/strong><\/p>\n<p>El sexo viene determinado gen\u00e9ticamente: eres var\u00f3n o mujer. El g\u00e9nero identifica aspectos relacionados con las atribuciones psicosociales, relacionales y culturales sobre el sexo; son atribuciones din\u00e1micas que cambian seg\u00fan la \u00e9poca, el lugar, la cultura, etc.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 propuestas reciben las ni\u00f1as sobre los \u201cpapeles\u201d que les corresponde interpretar en la realidad? \u00bfQu\u00e9 informaci\u00f3n reciben? Canciones, videoclips, anuncios, <em>youtubers<\/em>, series, programas de radio, redes sociales. En muchos de estos contenidos el hombre tiene una actitud de fuerza y dominancia sobre las mujeres. Ella, inferior o maltratada, no rechaza, incluso normaliza mediante una letra pegadiza comportamientos abusivos y violentos.<\/p>\n<p>El comportamiento de la familia como grupo que no defienda a la mujer, normalizar\u00e1 muchas de estas actitudes tanto en ellos (superioridad, sentimiento de mando, imposici\u00f3n de la obediencia, obligaci\u00f3n de roles que son comunes s\u00f3lo a ella por ser mujer, etc.), como en ellas (sumisi\u00f3n, no reacci\u00f3n ante imposiciones injustas, desarrollo de creencias err\u00f3neas sobre s\u00ed, etc.).<\/p>\n<p>Una adolescente hoy ha de tener acceso a una formaci\u00f3n humana s\u00f3lida para poder elegir con criterio y tener ideas claras sobre el respeto hacia la persona y hacia la mujer, hacia ella misma. \u00a0Una visi\u00f3n creada por adultos, en pel\u00edculas, series, documentales y programas de televisi\u00f3n\/radio, podr\u00eda no influir negativamente en los adultos, pero en etapas previas, ni\u00f1ez y adolescencia, es perjudicial. Un adulto bien formado lo interpretar\u00e1 como una situaci\u00f3n machista, anticuada y de violencia de g\u00e9nero; un adolescente de 12 a\u00f1os suele interpretar que la mujer es inferior al hombre y es normal observar comportamientos violentos en \u00e9l, o someterse por parte de ella.<\/p>\n<p><strong>La familia como referencia<\/strong><\/p>\n<p>Hay pilares b\u00e1sicos como la familia y el colegio que son m\u00e1s influyentes que el ambiente en las etapas evolutivas. Si observamos, escuchamos, atendemos, supervisamos el acceso, acompa\u00f1amos en la navegaci\u00f3n, etc., les ense\u00f1aremos a hacer cr\u00edtica, a poner l\u00edmites, a decir no, a rechazar la violencia, a saber diferenciar un detalle de cari\u00f1o de una manipulaci\u00f3n, y un intento de conquista amorosa de un acoso repetido, a destruir los prejuicios de g\u00e9nero, a entender las diferencias var\u00f3n-mujer sin detrimento de la igualdad var\u00f3n-mujer como personas y en sus derechos.<\/p>\n<p>La familia es la base de seguridad para ni\u00f1os y adolescentes. Las actitudes y valores que han visto las ni\u00f1as y adolescentes en sus padres son ejemplo y modelado en su forma de pensar, sentir y actuar. Si quieres que ellas cambien, cambia t\u00fa primero. Ni\u00f1os y ni\u00f1as han de ver y tener la responsabilidad de tareas y labores diarias en casa en igualdad. Han de poder decir no y ser respetadas, ser capacitadas desde peque\u00f1as para poder ser lo que quieran profesionalmente, sin que se les pre-asigne un papel obligatorio.<\/p>\n<p>Es necesario que sepan que pueden elegir desde peque\u00f1as, que tienen los mismos derechos que los ni\u00f1os, que se les va a educar y a exigir para que consigan lo que se propongan. Eso implicar\u00e1 el reparto de tareas igualitarias y equitativas en casa practicadas por los propios progenitores, el respeto mutuo entre la pareja y hacia los hijos independientemente del sexo.<\/p>\n<p><strong>Noviazgos de adolescentes<\/strong><\/p>\n<p>En una encuesta realizada en Espa\u00f1a en el 2015, m\u00e1s del 60 % de los adolescentes de ambos sexos consideraban que el chico deb\u00eda proteger a la chica; y al 32 % le parec\u00eda normal tener celos.\u00a0 De vital importancia es la educaci\u00f3n en igualdad en las relaciones afectivas. El amor es querer bien. Los celos no son muestras de amor. Es necesario romper y luchar contra los mitos del amor rom\u00e1ntico. Cenicienta ya no espera al pr\u00edncipe. Crep\u00fasculo y Grey y sus sombras son s\u00f3lo algunos ejemplos de atracci\u00f3n rom\u00e1ntica convertida en una relaci\u00f3n t\u00f3xica.<\/p>\n<p>La sociedad de los pr\u00f3ximos a\u00f1os se est\u00e1 educando hoy. Las ni\u00f1as y adolescentes merecen esfuerzo y avances en los modelos sociales. No merecen tener un techo por su biolog\u00eda. La prevenci\u00f3n de la violencia psicol\u00f3gica, f\u00edsica y verbal se gesta mediante la educaci\u00f3n. La dignidad, los derechos, el poder o las responsabilidades han de ser igualitarias. Desde ni\u00f1as a adolescentes. Desde adolescentes a mujeres. Hay actitudes en las relaciones de noviazgo que algunos consideran normales y que no son sanas.<\/p>\n<p><strong>Cuando alguien acude a nosotros<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se trabaja en tareas de atenci\u00f3n a personas, es relativamente f\u00e1cil que alguien acuda a nosotros -o que nosotros lo sospechemos- por estar recibiendo agresiones. Lo m\u00e1s frecuente es que la violencia sea ejercida por alguien cercano: pareja, padre, hermano, otro familiar, cuidador, entrenador, profesor, amigo, catequista. Y es frecuente que sea intrafamiliar. Puede servir tener informaci\u00f3n impresa disponible para que la persona lea qu\u00e9 puede hacer, d\u00f3nde acudir, qu\u00e9 es lo que le est\u00e1 ocurriendo, etc., y as\u00ed se sienta m\u00e1s identificada y se capacite para dar los pasos necesarios para frenar el da\u00f1o.<\/p>\n<p>Acudir a la parroquia, la confesi\u00f3n sacramental, la conversaci\u00f3n con un catequista o con un encargado de pastoral de la salud o cualquier otro miembro de la comunidad parroquial puede ser un primer paso donde esa mujer pueda pedir ayuda.<\/p>\n<p>Algunos signos de que alguien puede estar sufriendo violencia sexual son: modos bruscos o temerosos en la relaci\u00f3n con la pareja; evitaci\u00f3n o agresi\u00f3n verbal; problemas de salud mental; problemas relativos a conducta sexual; problemas de salud recurrentes a los que se responde con explicaciones vagas; ni\u00f1os que cuentan lo que ocurre en casa, embarazos no buscados, infecciones de transmisi\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>En los casos evidentes ser\u00e1 adecuado recomendarle ir a un profesional de la salud para hacer un parte de lesiones, recoger pruebas forenses y poder ejercer la denuncia con mayor peso. Hay que valorar que la denuncia vaya a repercutir en beneficio de del denunciante.<\/p>\n<p><strong>Si nos pide ayuda un agresor<\/strong><\/p>\n<p>Si nos pide ayuda, al tener nosotros conocimiento de esos hechos, podemos actuar para facilitar la protecci\u00f3n de quienes est\u00e9n en riesgo; ofrecer ayuda en ese sentido o actuar mediante denuncia inmediata e intervenci\u00f3n de las fuerzas de seguridad si fuera la v\u00eda para evitar agresiones. Es conveniente que consideremos que, adem\u00e1s de cumplir con las leyes\/penales de cada pa\u00eds, tambi\u00e9n es persona, tiene derecho a corregirse, sanar el da\u00f1o infligido, pedir perd\u00f3n, reeducarse y rehabilitarse; sin olvidar que su reincidencia causar\u00e1 da\u00f1os grav\u00edsimos, que hay que protegerse y protegerle de esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si los hechos de los que es responsable as\u00ed lo exigen, hemos de indicarle que debe autoinculparse. Seg\u00fan lo que haya hecho, debe hacerlo de forma inmediata u organizarse para acudir de forma planificada con un abogado. En el trato con parejas, podemos detectar algunos signos de alarma y podemos hacer conscientes de los mismos a las mujeres que atendamos, haci\u00e9ndoles caer en la cuenta de creencias falsas que les hacen justificar agresiones.<\/p>\n<p>Puede ser de mucha ayuda e inter\u00e9s disponer de programas de formaci\u00f3n en prevenci\u00f3n y actuaci\u00f3n en casos de violencia contra la mujer en todas aquellas instituciones donde se atienden a personas: di\u00f3cesis, parroquias, colegios, etc. Se procurar\u00e1 que dispongan de habilidades para la identificaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n y planificaci\u00f3n de la seguridad, aptitudes para la comunicaci\u00f3n y para la atenci\u00f3n, documentaci\u00f3n y derivaci\u00f3n de las personas a profesionales especializados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puede ser de mucha ayuda organizar grupos pastorales espec\u00edficos para mujeres que han sufrido violencia. Ser\u00e1 beneficioso que sean \u201cgrupos de paso\u201d para que las personas puedan capacitarse, ser protagonistas de sus vidas, desarrollarse personalmente y ser aut\u00f3nomas, con mente abierta y pensamiento propio.<\/p>\n<p><strong>Reeducar y cambiar los patrones<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo con lo que explica la OMS, se ha estudiado que los hombres que tienen un nivel de instrucci\u00f3n bajo, que han sido objeto de malos tratos durante la infancia, expuestos a escenas de violencia dom\u00e9stica contra sus madres y al uso nocivo de alcohol, han vivido en entornos donde se aceptaba la violencia y hab\u00eda normas diferentes para cada sexo, creen que tienen derechos sobre las mujeres y son m\u00e1s proclives a cometer actos violentos. A la vez, las mujeres que tienen un nivel de instrucci\u00f3n bajo, que han estado expuestas a actos de violencia de pareja contra sus madres, han sido objeto de malos tratos durante la infancia, han vivido en entornos en los que se aceptaba la violencia, los privilegios masculinos y la condici\u00f3n de subordinaci\u00f3n de la mujer, corren un mayor riesgo de ser v\u00edctimas de la violencia de pareja.<\/p>\n<p>Es necesaria la reeducaci\u00f3n sexual para poder visualizar, acortar, reducir y anular las agresiones sexuales en todos los \u00e1mbitos y situaciones, originadas por la violencia machista y basadas en la err\u00f3nea creencia de la superioridad del hombre sobre la mujer, que tantas veces la sociedad fomenta o calla y por lo tanto otorga. Tambi\u00e9n es necesario no responder a la violencia con violencia, sino empleando los medios legales necesarios y suficientes para proteger y sanar a las agredidas y perseguir y reeducar a los agresores.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A ra\u00edz de los \u00faltimos casos de violencia contra la mujer en Espa\u00f1a y en el mundo, Palabra aborda hoy, desde un punto de vista psicol\u00f3gico y psiqui\u00e1trico, en qu\u00e9 consiste esta dram\u00e1tica violencia.<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":6759,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-3134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3134\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6759"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}