{"id":3115,"date":"2021-12-01T11:17:10","date_gmt":"2021-12-01T10:17:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=3115"},"modified":"2021-12-01T11:39:12","modified_gmt":"2021-12-01T10:39:12","slug":"martirio-monjes-monasterio-tibhirine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/martirio-monjes-monasterio-tibhirine\/","title":{"rendered":"\u201cEl martirio no se puede buscar como un proyecto de vida\u201d"},"content":{"rendered":"<p>El 27 de&nbsp;marzo del a\u00f1o 1996, un grupo de terroristas supuestamente vinculados al Grupo Isl\u00e1mico Armado secuestr\u00f3 y posteriormente asesin\u00f3 a siete monjes del monasterio de Tibhirine en Argelia. Los hechos fueron narrados en la pel\u00edcula <em>De dioses y hombres<\/em>, que alcanz\u00f3 gran notoriedad hace unos a\u00f1os. Uno de los supervivientes fue el padre Jean-Pierre Schumacher, quien ve en el ejemplo de sus hermanos asesinados un testimonio de amistad hacia el islam y de perd\u00f3n hacia sus secuestradores.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre <strong>Jean-Pierre Schumacher<\/strong> fue uno de los supervivientes del secuestro y posterior asesinato de los monjes cistercienses del Monasterio de Tibhirine (Argelia) en el a\u00f1o 1996. En la actualidad tiene 89 a\u00f1os y vive en el monasterio de Notre-Dame del Atlas <em>Kasbah Myriem<\/em>, en la localidad marroqu\u00ed de Midelt. Durante una conversaci\u00f3n con Palabra, recuerda aquellos acontecimientos y reflexiona sobre el martirio y el monacato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 supone ser monje cristiano en un pa\u00eds de mayor\u00eda musulmana?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ser monje en un pa\u00eds musulm\u00e1n consiste en tener en estas tierras una presencia cristiana en nombre de Jes\u00fas y de la Iglesia. Una presencia mediante la cual no buscamos ning\u00fan tipo de satisfacci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de dejarnos habitar por \u00c9l, y de participar de lo mejor que hay en las vidas de las gentes que nos han acogido, tanto como nos permite la vocaci\u00f3n contemplativa cisterciense. As\u00ed pasamos a formar parte de sus vidas, compartimos sus preocupaciones y sus esperanzas, sus necesidades y sus alegr\u00edas, sus sufrimientos. Por lo tanto, es una presencia gratuita en la que todo lo recibimos por medio de la oraci\u00f3n. Ese deseo de convivir con la gente de este lugar nos lleva a aprender su lengua, a conocer su patrimonio cultural y a aprovechar al m\u00e1ximo los recursos materiales de que disponemos de acuerdo con nuestras posibilidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfC\u00f3mo es la vida en el monasterio?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La vida en el monasterio se estructura en tres \u00e1reas de actividades: por un lado, el Oficio Divino y la Eucarist\u00eda diaria, as\u00ed como el tiempo para la oraci\u00f3n individual; en segundo lugar, la lectura de los textos sagrados durante los tiempos de descanso; y finalmente el trabajo que a cada religioso se le ha asignado en funci\u00f3n de sus aptitudes: administraci\u00f3n, relaci\u00f3n con los proveedores y con las autoridades p\u00fablicas, liturgia, acogida de visitantes y personas que vienen a realizar ejercicios espirituales, contabilidad, etc\u00e9tera. Dedicamos ocho horas diarias a realizar cada una de estas tres actividades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfDesde cu\u00e1ndo es usted monje?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entr\u00e9 en la abad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de Timadeuc (Breta\u00f1a francesa) en el a\u00f1o 1957. Hice mi profesi\u00f3n solemne el 20 de agosto de 1960, solemnidad de San Bernardo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me hab\u00eda sentido llamado a la vida mon\u00e1stica durante mi noviciado con los padres maristas en 1948. Ese llamamiento \u00edntimo se mantuvo durante mis estudios de filosof\u00eda y teolog\u00eda en el seminario de los padres maristas en Lyon, y tambi\u00e9n despu\u00e9s, durante los cuatro a\u00f1os en que ejerc\u00ed el ministerio de educador en el centro vocacional para j\u00f3venes aspirantes al sacerdocio de <em>Saint Brieuc<\/em>, en la Breta\u00f1a. Fue entonces cuando, de acuerdo con mis superiores, tom\u00e9 la decisi\u00f3n de entrar en la abad\u00eda de Timadeuc. Cuando llegu\u00e9 all\u00ed, en octubre de 1957, lo hice con la intenci\u00f3n de pasar el resto de mi vida con los hermanos que participaban en la vida en comunidad, que es, de acuerdo con la regla benedictina seguida por la orden Cisterciense; una \u201cescuela del servicio divino\u201d. Por lo tanto no ten\u00eda otra pretensi\u00f3n que la de aprender a amar a Dios. No pod\u00eda imaginar en absoluto que la divina providencia tuviera otros caminos para m\u00ed. Como dice el proverbio, \u201cel hombre propone y Dios dispone\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo lleg\u00f3 usted al monasterio de Tibhirine?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue el 19 de septiembre del a\u00f1o 1964. Yo formaba parte de un grupo de tres religiosos designados por la comunidad de Timadeuc para responder a una petici\u00f3n urgente del cardenal Duval, arzobispo de Argel, para mantener el peque\u00f1o monasterio de Tibhirine, que estaba a punto de cerrar. El arzobispo deseaba que, pese a la marcha masiva de europeos y cristianos al finalizar la guerra de Argelia de 1962, la Iglesia se mantuviera en el lugar, y al mismo tiempo ofreciera un nuevo rostro: el de una Iglesia al servicio de todos los argelinos, fuera cual fuese su religi\u00f3n. El monasterio, seg\u00fan el pensamiento del cardenal, deb\u00eda tener su propio espacio. Me gust\u00f3 la orientaci\u00f3n que de aquel modo tomar\u00eda mi vida: manteniendo su car\u00e1cter mon\u00e1stico, adopt\u00f3 el rostro de una presencia cristiana en medio de la comunidad musulmana. Fue necesario descubrir, por medio del esp\u00edritu del Concilio Vaticano II, el modo de presencia m\u00e1s conveniente.<\/p>\n\n\n\n<p>El peque\u00f1o grupo llegado de Timadeuc no estaba s\u00f3lo. Un grupo de cuatro monjes enviados por el monasterio de Aiguebelle (R\u00f3dano) se uni\u00f3 a nosotros. Despu\u00e9s llegaron otros dos monjes procedentes de la abad\u00eda de Citeaux (Borgo\u00f1a), entro los que estaba el Padre Etienne Roche, que se convirti\u00f3 en nuestro primer prior. A nuestra llegada nos reunimos con tres monjes de la antigua comunidad establecida en el lugar. Entre ellos estaban el Padre Am\u00e9d\u00e9e. De ese modo comenz\u00f3 la aventura de Tibhirine; mejor dicho, \u201crecomenz\u00f3\u201d pero con un rostro renovado. Una aventura que dur\u00f3 32 a\u00f1os, desde 1964 hasta 1996.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfC\u00f3mo era la vida en el monasterio Tibhirine?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ritmo de la jornada diaria era tal y como le he explicado anteriormente. Asimismo, exist\u00eda una particular relaci\u00f3n con los vecinos del peque\u00f1o pueblo de Tibhirine: fue necesario un proceso de inculturaci\u00f3n, de descubrirnos mutuamente con nuestras diferencias de idioma, cultura, religi\u00f3n y nacionalidad. Conseguimos que nos aceptaran como monjes cristianos a trav\u00e9s de actividades conjuntas, como el trabajo en el jard\u00edn o la atenci\u00f3n m\u00e9dica de los pobres y enfermos en la cl\u00ednica del hermano Luc, dentro del monasterio. Tambi\u00e9n estaba la casa de retiros, la oraci\u00f3n mon\u00e1stica de religiosos y sacerdotes, en la que tambi\u00e9n participaban laicos, y, m\u00e1s tarde, los encuentros bianuales con musulmanes suf\u00edes. A trav\u00e9s de todas estas actividades nos interes\u00e1bamos por la vida, las preocupaciones y las alegr\u00edas de la gente. En resumen: como se\u00f1alaba el Padre Charles de Foucauld, el testimonio del Evangelio se realizaba m\u00e1s por nuestro modo de ser y de hacer que por nuestras palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino \u201cconversi\u00f3n\u201d implica \u201cconvertirnos\u201d nosotros, m\u00e1s que tratar de convertir a los dem\u00e1s. El prop\u00f3sito de nuestra presencia all\u00ed era vivir para las gentes de Tibhirine, compartir sus experiencias, cultivar su amistad, caminar juntos hacia Dios en convivencia, respetando la identidad religiosa y cultural de nuestros vecinos e identific\u00e1ndonos con ellos, aceptando como propia la diversidad religiosa o de nacionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo comenzaron los problemas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n se volvi\u00f3 dif\u00edcil y peligrosa en el momento en que el gobierno argelino interrumpi\u00f3 el proceso electoral al percibir que el Frente Isl\u00e1mico de Salvaci\u00f3n (FIS) se pod\u00eda hacer con el control del pa\u00eds. Entonces el FIS se ech\u00f3 al monte e inici\u00f3 la actividad guerrillera. Esos fueron los a\u00f1os negros, entre 1993 y 1996.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 decidieron permanecer en Tibhirine a pesar del peligro?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, nos parec\u00eda del todo incorrecto optar por una soluci\u00f3n que implicara retirarnos a un lugar libre de peligro, como nos ped\u00edan las autoridades de la embajada de Francia en Argelia y el gobernador de M\u00e9d\u00e9a (la provincia a la que pertenece Tibhirine), mientras la poblaci\u00f3n local, nuestros vecinos, no ten\u00edan la opci\u00f3n de marcharse para escapar de la violencia. Adem\u00e1s, nuestra presencia les daba seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo motivo est\u00e1 ligado a nuestra vocaci\u00f3n. Nosotros fuimos enviados por el Se\u00f1or para asegurar una presencia cristiana entre los musulmanes. Huir con el pretexto del peligro nos parec\u00eda una grave falta contra la confianza en el Se\u00f1or: hubiera sido como dudar de que \u00c9l realmente nos hubiera enviado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 fue lo que ocurri\u00f3 la noche del secuestro?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El secuestro de los monjes se produjo durante la noche del 26 al 27 de marzo de 1996 entre la una y la una y media de la ma\u00f1ana. Un grupo que asegur\u00f3 pertenecer al Grupo Isl\u00e1mico Armado (GIA) hab\u00eda entrado en el recinto del monasterio saltando el muro, y despu\u00e9s hab\u00eda accedido al edificio por la puerta trasera que comunica el jard\u00edn con el s\u00f3tano. En primer lugar detuvieron al guarda del monasterio, un joven padre de familia, y le obligaron a que los condujera al interior de la oficina del prior, y despu\u00e9s a la habitaci\u00f3n del hermano Luc, el m\u00e9dico.<\/p>\n\n\n\n<p>El Padre Am\u00e9d\u00e9e mir\u00f3 a trav\u00e9s del agujero de la cerradura de su puerta y vio a dos de los secuestradores en la sala a la que daba su celda que lo revolv\u00edan todo. No trataron de entrar en la celda, pues vieron que la puerta estaba cerrada. As\u00ed fue como Am\u00e9d\u00e9e escap\u00f3 del secuestro. Despu\u00e9s subieron a la primera planta y tomaron prisioneros a los cinco monjes que dorm\u00edan all\u00ed. En la hospeder\u00eda, adyacente a aquel piso, resid\u00edan unos invitados llegados la noche anterior. Uno de ellos, intrigado por las quejas de los padres, quiso averiguar qu\u00e9 ocurr\u00eda. Abandon\u00f3 su habitaci\u00f3n y se encontr\u00f3 con el guarda del monasterio, quien discretamente le advirti\u00f3 del peligro y le dijo que se marchara. Mientras tanto, los secuestradores sacaron a los monjes de sus habitaciones, pero no entraron en la zona donde estaban los invitados.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, como era el portero, dorm\u00eda en la porter\u00eda del monasterio. Los asaltantes, conducidos por el guarda directamente a la primera planta, no trataron de entrar en la porter\u00eda y, en cuanto se hicieron con los siete monjes, abandonaron el lugar creyendo que ya hab\u00edan atrapado a toda la comunidad. Todav\u00eda qued\u00e1bamos el Padre Am\u00e9d\u00e9e y yo, pero no sab\u00edan que est\u00e1bamos all\u00ed. Por ese mismo motivo, tampoco fuimos testigos de c\u00f3mo sacaron a nuestros hermanos del edificio. Probablemente lo hicieron por la puerta de atr\u00e1s del claustro.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s de salir de su celda, el Padre Am\u00e9d\u00e9e advirti\u00f3 primero la desaparici\u00f3n del hermano Luc y del Padre Christian, nuestro prior. Despu\u00e9s subi\u00f3 al primer piso y vio que los dem\u00e1s monjes tambi\u00e9n hab\u00edan desaparecido. De regreso a la planta baja me llam\u00f3 \u2013yo todav\u00eda estaba en la porter\u00eda\u2013 para comunicarme lo sucedido. <em>\u201c\u00bfSabes lo que ha ocurrido?\u201d<\/em>, me dijo; <em>\u201cnuestros hermanos han sido secuestrados. Estamos solos\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"920\" height=\"526\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/20211122T0830-OBIT-SCHUMACHER-1512631.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17050\" srcset=\"https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/20211122T0830-OBIT-SCHUMACHER-1512631.jpg 920w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/20211122T0830-OBIT-SCHUMACHER-1512631-700x400.jpg 700w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/20211122T0830-OBIT-SCHUMACHER-1512631-300x172.jpg 300w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/20211122T0830-OBIT-SCHUMACHER-1512631-768x439.jpg 768w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/20211122T0830-OBIT-SCHUMACHER-1512631-600x343.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 920px) 100vw, 920px\" \/><figcaption>El Papa besa las manos de <meta charset=\"utf-8\">Jean-Pierre Schumacher en un encuentro en la catedral de Rabat en marzo de 2019.  (CNS photo\/Vatican Media)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 hicieron despu\u00e9s?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Padre Am\u00e9d\u00e9e, dos sacerdotes alojados en la hospeder\u00eda y yo decidimos rezar las V\u00edsperas. Despu\u00e9s, cuando con la salida del sol se levant\u00f3 el toque de queda, enviamos a todos nuestros hu\u00e9spedes a Argel. Luego, fui junto con el Padre Thierry Becker \u2013uno de nuestros hu\u00e9spedes\u2013 hasta Dra\u00e2-Esmar a denunciar los hechos a los militares encargados de la seguridad local, y luego a M\u00e9de\u00e1 para advertir a la gendarmer\u00eda. No conseguimos avisarles antes por tel\u00e9fono, porque todas las l\u00edneas hab\u00edan sido destruidas por los secuestradores. De regreso al monasterio nos encontramos con un grupo de seguridad militar que interrogaba al guarda y al Padre Am\u00e9d\u00e9e. A continuaci\u00f3n nos obligaron al Padre Am\u00e9d\u00e9e, al Padre Thierry Becker y a m\u00ed a pasar la noche en un hotel del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, nos trasladaron a la casa diocesana en Argel. Rez\u00e1bamos al Se\u00f1or por nuestros hermanos, para que les diera la fuerza suficiente y uni\u00f3n con \u00c9l de modo que pudieran mantenerse fieles a su vocaci\u00f3n, pasara lo que pasara. El d\u00eda 27 de mayo se nos inform\u00f3 de su muerte por medio de un <em>cassette<\/em> del GIA dirigido al gobierno franc\u00e9s. Tenemos la certeza \u00edntima de que dieron sus vidas en ofrenda perfecta al Se\u00f1or, tal y como consta en el testamento del Padre Christian.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 sintieron el Padre Am\u00e9d\u00e9e y usted cuando se encontraron solos tras el secuestro?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nos quedamos trastornados, a pesar de que sab\u00edamos que, en aquel contexto de violencia, algo as\u00ed podr\u00eda ocurrir de un momento a otro. No quer\u00edamos morir m\u00e1rtires. Nuestra vocaci\u00f3n segu\u00eda siendo mantenernos entre los musulmanes y entre nuestros amigos argelinos, para lo bueno y para lo malo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 cree que Dios no le llam\u00f3 al martirio, como a los dem\u00e1s monjes?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esto, obviamente es un secreto suyo&#8230; La vida de cada religioso est\u00e1 dedicada al Se\u00f1or de acuerdo con su profesi\u00f3n religiosa. Cada uno de nosotros tiene que hacerse esa pregunta, y encontrar la respuesta que el Esp\u00edritu le sugiera. No era el momento de pensar en ello. Hab\u00eda que ponerse manos a la obra para hacer frente a la nueva situaci\u00f3n: en lo posible, no bajar la guardia ante lo ocurrido a nuestros hermanos, y preguntarnos qu\u00e9 quer\u00eda el Se\u00f1or de nosotros para el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 piensa de los terroristas que asesinaron a los monjes?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda no sabemos qui\u00e9n y por qu\u00e9 asesinaron a los monjes. Las investigaciones a\u00fan no han ofrecido datos definitivos. De todos modos, pienso que la respuesta exacta a su pregunta deber\u00eda basarse en el testamento del Padre Christian: <em>\u201cY a ti tambi\u00e9n, amigo del \u00faltimo instante, que no sabr\u00e1s lo que est\u00e1s haciendo, s\u00ed, porque tambi\u00e9n por ti quiero decir este gracias y este \u2018a-dios\u2019 en cuyo rostro te contemplo. Y que nos sea dado volvernos a encontrar, ladrones colmados de gozo, en el para\u00edso, si as\u00ed le place a Dios, Padre nuestro, Padre de ambos. Am\u00e9n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 sentido tiene hoy morir m\u00e1rtir?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed me parece que el martirio no es algo que se pueda buscar como un proyecto de vida que uno mismo se ofrece. Ser m\u00e1rtir significa ser testigo. El t\u00e9rmino se emplea con frecuencia para todo aquel que se mantiene fiel al Se\u00f1or, que no teme ni vacila a la hora de soportar afrentas muy dolorosas, e incluso de exponer la vida si es necesario. El martirio es algo que sucede sin que se haya elegido para uno mismo, pero en el que nos involucramos libremente por lealtad. Requiere la gracia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014\u00bfSiente nostalgia de Tibhirine?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sigo mostrando mi cari\u00f1o y mis mejores deseos a mis amigos de Tibhirine. Me mantengo en contacto con ellos a trav\u00e9s del tel\u00e9fono y del correo electr\u00f3nico. En cualquier caso, creo que no es apropiado un sentimiento de nostalgia; es algo innecesario y poco saludable. Debemos estar en cuerpo y alma donde el Se\u00f1or quiere que estemos. Si bien es cierto que, desde el principio, cuando empezamos en Marruecos, hemos mirado con esperanza la posibilidad de reasentarnos en Argelia en cuanto las circunstancias lo permitan.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista al padre Jean-Pierre Schumacher, quien ve en el ejemplo de sus hermanos asesinados un testimonio de amistad hacia el islam y de perd\u00f3n hacia sus secuestradores.<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":17048,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,46],"tags":[],"class_list":["post-3115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-mundo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3115\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}