{"id":30834,"date":"2023-06-15T06:00:00","date_gmt":"2023-06-15T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30834"},"modified":"2023-06-15T08:00:25","modified_gmt":"2023-06-15T07:00:25","slug":"lecturas-domingo-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-domingo-11\/","title":{"rendered":"Necesitamos pastores que nos cuiden. Domingo XI del tiempo ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p>Cristo instituy\u00f3 a los ap\u00f3stoles como respuesta a la miseria humana. El evangelio de hoy nos dice: <em>\u201cAl ver a las muchedumbres, se compadec\u00eda de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, &#8216;como ovejas que no tienen pastor&#8217;<\/em>\u201d. Esto le lleva a decir a sus disc\u00edpulos: <em>\u201cLa mies es abundante, pero los trabajadores son pocos;&nbsp;<\/em>rogad<em>, pues, al Se\u00f1or de la mies que mande trabajadores a su mies\u201d<\/em>. Ante tanta necesidad, es necesario enviar obreros para atenderla.<\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente, aqu\u00ed confluyen dos met\u00e1foras: la humanidad como oveja desvalida y la humanidad como mies esperanzada. La primera subraya nuestra pasividad (aunque no total: las ovejas pueden ser muy \u00fatiles, producir lana, leche, carne&#8230;); la segunda subraya que s\u00ed tenemos algo que ofrecer. Podemos ser una buena cosecha que d\u00e9 frutos abundantes. En ambos casos, sin embargo, necesitamos que nos cuiden, ya sea pastores o labradores.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces Nuestro Se\u00f1or <em>\u201cllama a sus doce disc\u00edpulos y les dio autoridad para expulsar esp\u00edritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia\u201d<\/em>. O, siguiendo con las met\u00e1foras de Cristo, para defender a las ovejas de los lobos y ladrones que podr\u00edan asolarlas y matarlas, y a la mies de las enfermedades que podr\u00edan echarla a perder. As\u00ed, el prop\u00f3sito de los ap\u00f3stoles, y de los obispos como sus sucesores, es defendernos de todo lo que podr\u00eda hacernos da\u00f1o espiritual y permitirnos alcanzar nuestro pleno potencial en Cristo, esa cosecha abundante. Es aterrador pensar que Judas, \u201cel que le traicion\u00f3\u201d, se convirti\u00f3 \u00e9l mismo en un lobo, en una enfermedad. Por eso, nuestra oraci\u00f3n por los obreros de la mies no debe limitarse a que se presenten, sino a que permanezcan fieles a su llamada.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera lectura, Mois\u00e9s relata al pueblo c\u00f3mo dice Dios: <em>\u201cOs he llevado sobre alas de \u00e1guila y os he tra\u00eddo a m\u00ed\u201d<\/em>. Les dice que si son fieles en la tierra a la que les lleva, ser\u00e1n posesi\u00f3n de Dios y \u201c<em>un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa\u201d<\/em>. Para que esto suceda, Dios nos ha dado, en su Nueva Alianza, obispos para que sean los nuevos Sumos Sacerdotes, como sucesores de los ap\u00f3stoles, y otros sacerdotes como sus ayudantes. As\u00ed pues, la instituci\u00f3n misma de los ap\u00f3stoles y de los obispos es para que Dios nos tome para s\u00ed y para que lleguemos a ser <em>\u201cuna naci\u00f3n santa\u201d<\/em>. Esto se entiende en primer lugar por la Iglesia, el nuevo Israel, que debe tender siempre a la santidad. Un reino de sacerdotes significa ciertamente <em>\u201cun reino con sacerdotes\u201d<\/em>, es decir, con ministros ordenados, pero tambi\u00e9n se refiere a lo que se llama el sacerdocio com\u00fan de los fieles. Hay un aspecto sacerdotal en todas nuestras vidas: las oraciones y sacrificios diarios que ofrecemos a Dios en nuestro trabajo y vida ordinarios. Y los sacerdotes ordenados nos ayudan a vivir este sacerdocio com\u00fan, particularmente d\u00e1ndonos los sacramentos y con su gu\u00eda y ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XI del tiempo ordinario (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 11\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ZKB6Q0XrhHs?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristo instituy\u00f3 a los ap\u00f3stoles como respuesta a la miseria humana. 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