{"id":30830,"date":"2023-06-01T06:00:00","date_gmt":"2023-06-01T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30830"},"modified":"2023-06-04T08:55:26","modified_gmt":"2023-06-04T07:55:26","slug":"lecturas-domingo-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-domingo-9\/","title":{"rendered":"Dios nos hace part\u00edcipes de su intimidad. Sant\u00edsima Trinidad (A)"},"content":{"rendered":"\n<p>Con demasiada frecuencia adoramos a Dios no como cristianos, sino como piadosos jud\u00edos o musulmanes. Insistimos en hablar con Dios -s\u00f3lo Dios, \u00fanicamente Dios- sin darnos cuenta de que este Dios, aunque totalmente uno, es tambi\u00e9n Trinidad: es decir, tres en uno. Este misterio no es m\u00e1s que eso, un misterio, y adem\u00e1s particularmente dif\u00edcil, y podr\u00edamos caer en la tentaci\u00f3n de desear que la realidad fuera m\u00e1s sencilla, o al menos que Dios no la hubiera revelado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tal deseo ser\u00eda como desear que una maravillosa pieza de m\u00fasica cl\u00e1sica fuera s\u00f3lo los cuatro simples acordes de la m\u00fasica pop, o que una extraordinaria obra de arte no tuviera tanta profundidad. La belleza del misterio divino es que invita a explorarlo a\u00fan m\u00e1s, a sumergirse cada vez m\u00e1s en lo que es como un oc\u00e9ano infinito de maravillas por descubrir.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas de la fiesta de hoy, Solemnidad de la Sant\u00edsima Trinidad, comienzan con el momento en que Dios dej\u00f3 entrever su misterio, revel\u00e1ndose a Mois\u00e9s en el monte Sina\u00ed. La revelaci\u00f3n plena de su gloria habr\u00eda sido demasiado para Mois\u00e9s -de hecho, s\u00f3lo podemos verla en el cielo a trav\u00e9s de una elevaci\u00f3n especial de nuestra naturaleza por la gracia-, as\u00ed que Dios lo coloca en la hendidura de la roca, diciendo: \u201c<em>Te cubrir\u00e9 con mi mano hasta que haya pasado.&nbsp;Despu\u00e9s, cuando retire la mano, podr\u00e1s ver mi espalda, pero mi rostro no lo ver\u00e1s\u201d<\/em>. Dios pasa entonces revel\u00e1ndose como el <em>\u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad\u201c<\/em>. De este modo, Dios comienza a compartir su intimidad con Mois\u00e9s y, a trav\u00e9s de \u00e9l, con la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la raz\u00f3n de ser de la revelaci\u00f3n de la Trinidad. Dios nos revela su vida interior para que podamos compartirla para siempre en el cielo. Lo entendemos muy bien: cuanto m\u00e1s amas a alguien, m\u00e1s dispuesto est\u00e1s a abrirle tu intimidad. Y as\u00ed, queriendo revelarnos la plenitud de su amor por nosotros en Cristo Jes\u00fas, y habi\u00e9ndonos preparado gradualmente a lo largo de la historia para recibir este amor, es a trav\u00e9s de Jes\u00fas como Dios nos ense\u00f1a acerca de la Trinidad. Como dice Nuestro Se\u00f1or a Nicodemo en el evangelio de hoy: <em>\u201cTanto am\u00f3 Dios al mundo, que entreg\u00f3 a su Unig\u00e9nito, para que todo el que cree en \u00e9l no perezca, sino que tenga vida eterna\u201d<\/em>. Este acto de revelaci\u00f3n es para la salvaci\u00f3n, como ense\u00f1a Jes\u00fas, pero a\u00fan m\u00e1s: es una invitaci\u00f3n a la relaci\u00f3n. Como vemos en los santos, debemos tener una relaci\u00f3n de amor y confianza con cada persona de la Trinidad, amando al Padre a trav\u00e9s de Jes\u00fas su Hijo, con el Esp\u00edritu Santo obrando en nuestra alma. Lo que san Pablo dice a los corintios en la segunda lectura de hoy es como un resumen de esta verdad: <em>\u201cLa gracia del Se\u00f1or Jesucristo, el amor de Dios [es decir, del Padre] y la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo est\u00e9n siempre con todos vosotros\u201c<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas de la Sant\u00edsima Trinidad (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda de la Sant\u00edsima Trinidad\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/LpNOzLSt3Q0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con demasiada frecuencia adoramos a Dios no como cristianos, sino como piadosos jud\u00edos o musulmanes. Insistimos en hablar con Dios -s\u00f3lo Dios, \u00fanicamente Dios- sin darnos cuenta de que este Dios, aunque totalmente uno, es tambi\u00e9n Trinidad: es decir, tres en uno. Este misterio no es m\u00e1s que eso, un misterio, y adem\u00e1s particularmente dif\u00edcil, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[554,647],"tags":[616,638],"class_list":["post-30830","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio","category-lecturas-del-domingo","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30830"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30830\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}