{"id":30826,"date":"2023-05-29T06:00:00","date_gmt":"2023-05-29T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30826"},"modified":"2023-05-29T10:05:16","modified_gmt":"2023-05-29T09:05:16","slug":"lecturas-domingo-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/lecturas-domingo-8\/","title":{"rendered":"El sacerdocio expiatorio de Cristo. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote (A)"},"content":{"rendered":"\n<p>La fiesta de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, que celebramos hoy, es relativamente nueva en la Iglesia. La Santa Sede aprob\u00f3 la fiesta por primera vez en 1987 y, posteriormente, en 2012, ofreci\u00f3 a las conferencias episcopales la posibilidad de incluirla en sus calendarios lit\u00fargicos nacionales. Poco a poco, por tanto, la fiesta se est\u00e1 extendiendo por todo el mundo y ahora se puede encontrar en pa\u00edses como Australia, Espa\u00f1a, los Pa\u00edses Bajos, la Rep\u00fablica Checa e Inglaterra y Gales.<\/p>\n\n\n\n<p>Celebrada anualmente el primer jueves despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, la fiesta se centra en el aspecto sacerdotal de la misi\u00f3n de Cristo en la tierra. La Carta a los Hebreos del Nuevo Testamento se\u00f1ala especialmente este aspecto. Jes\u00fas es <em>\u201csumo sacerdote misericordioso y fiel en lo que a Dios se refiere\u201d<\/em>, para expiar los pecados del pueblo. Es <em>\u201cel ap\u00f3stol y sumo sacerdote de la fe que profesamos\u201d<\/em>, el \u201c<em>sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el Antiguo Testamento, el Sumo Sacerdote jud\u00edo, y s\u00f3lo \u00e9l, entraba una vez al a\u00f1o (\u00fanicamente) en el <em>Sanctasanct\u00f3rum<\/em> del Templo de Jerusal\u00e9n para ofrecer un sacrificio por los pecados del pueblo, incluido el suyo propio. Pero el nuevo y m\u00e1s grande Sumo Sacerdote, Jes\u00fas, ha penetrado en el Santo de los Santos celestial, la presencia misma del Padre, \u201checho\u201d no por manos humanas sino por Dios mismo. Y \u00e9l, sin pecado, \u201cvive siempre para interceder\u201d por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas de hoy subrayan el aspecto expiatorio del sacerdocio de Jes\u00fas, es decir, c\u00f3mo repara y limpia nuestros pecados. No ofrece sangre de animales, como hac\u00edan los sacerdotes jud\u00edos, que es \u201c<em>imposible que [\u2026] quite los pecados\u201d<\/em>. Ofrece su propia sangre, su propio ser, en un sacrificio perfecto de obediencia. Lo vemos vivir esta obediencia cuando lucha, con \u00e9xito, en su agon\u00eda en el huerto, por unir su voluntad humana, que naturalmente tem\u00eda el sufrimiento, a la voluntad divina de su Padre: <em>\u201cPadre m\u00edo, si es posible, que pase de m\u00ed este c\u00e1liz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres t\u00fa\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento en que las vocaciones sacerdotales en Occidente est\u00e1n en declive, es necesario suplicar a Dios la gracia de muchos m\u00e1s sacerdotes para su Iglesia, dispuestos a hacer de s\u00ed mismos un sacrificio a Dios por el bien de las almas. Debemos rezar por muchos sacerdotes humildes y obedientes que est\u00e9n dispuestos a beber el c\u00e1liz que Dios les tiende. La mayor parte de las veces ser\u00e1 una copa de alegr\u00eda, como leemos en el famoso salmo 23: <em>\u201cPreparas una mesa ante m\u00ed, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa\u201d<\/em>. Pero en ocasiones esa copa ser\u00e1 de sufrimiento. Con las oraciones y el amor de los fieles, los sacerdotes se regocijar\u00e1n en el vino dulce de la copa y permanecer\u00e1n fieles cuando el c\u00e1liz sea m\u00e1s dif\u00edcil de beber.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fiesta de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, que celebramos hoy, es relativamente nueva en la Iglesia. La Santa Sede aprob\u00f3 la fiesta por primera vez en 1987 y, posteriormente, en 2012, ofreci\u00f3 a las conferencias episcopales la posibilidad de incluirla en sus calendarios lit\u00fargicos nacionales. 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