{"id":30785,"date":"2023-05-24T06:00:00","date_gmt":"2023-05-24T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30785"},"modified":"2023-05-23T14:49:09","modified_gmt":"2023-05-23T13:49:09","slug":"comision-teologica-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/comision-teologica-internacional\/","title":{"rendered":"La Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional al servicio de la comisi\u00f3n y el di\u00e1logo"},"content":{"rendered":"<p>En el consistorio del 28-IV-1969, <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/pablo-vi-del-concilio-vaticano-ii-al-dialogo-con-el-mundo\/\">Pablo VI<\/a> comunic\u00f3 a los cardenales la creaci\u00f3n de una Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional (CTI): \u201c<em>Seg\u00fan las orientaciones del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II<\/em> (1962-1965),<em> hemos cuidado entre otras cosas, de ajustar mejor la Sagrada Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe a su alto y grave deber. Adem\u00e1s de la reforma dispuesta por el motu proprio \u201cIntegrae servandae\u201d,<\/em> <em>hemos acogido el voto del primer S\u00ednodo de los Obispos<\/em> (1967), <em>es decir, el de crear junto a esa Sagrada Congregaci\u00f3n un equipo de estudiosos, cultivadores eximios de la investigaci\u00f3n de las doctrinas sagradas y de la Teolog\u00eda, fieles al magisterio \u00edntegro de la Iglesia docente. Hemos llevado a cabo, por tanto, durante todo este tiempo, una amplia consulta como lo requer\u00eda la gravedad de la materia; siendo \u00e9ste el \u00fanico motivo que ha retrasado el cumplimiento de este proyecto<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, durante el mismo Concilio se hab\u00eda insistido en la conveniencia de reformar el estilo y la composici\u00f3n de la Congregaci\u00f3n del Santo Oficio, y se hab\u00eda sugerido contar con una especie de consejo asesor de te\u00f3logos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al recibir a la CTI, el 6-X-1969, despu\u00e9s de confirmar claramente el papel del Magisterio en la Iglesia, a\u00f1ad\u00eda: \u201c<em>No deseamos que se cree indebidamente en vuestros \u00e1nimos la sospecha de una emulaci\u00f3n entre dos primac\u00edas, la primac\u00eda de la ciencia y la de la autoridad, cuando en este campo de la doctrina divina s\u00f3lo existe una primac\u00eda, la de la verdad revelada, la de la fe, la cual tanto la teolog\u00eda como el magisterio eclesi\u00e1stico quieren proteger con deseo un\u00e1nime, aunque de modo diverso<\/em>\u201d. Y les ped\u00eda que tuvieran especial sensibilidad tanto para trabajar por la uni\u00f3n de los cristianos (ecumenismo), como para encontrar la manera \u201ckerigm\u00e1tica\u201d de presentar la fe ante el mundo moderno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI aprob\u00f3 unos estatutos <em>ad experimentum<\/em>, y Juan Pablo II hizo unos definitivos con el motu proprio <em>Tredecim anni<\/em> (1982). Seg\u00fan estos estatutos, los te\u00f3logos elegidos no deben pasar de 30 miembros, tienen que ser representativos de la teolog\u00eda en sus diversas dimensiones y lugares, y reunirse anualmente en Roma. Han sido ligeramente retocados con la reforma de la Curia por el Papa Francisco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los contextos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La CTI tiene una interesante <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/cti_index_sp.htm\">p\u00e1gina en la web del Vaticano<\/a> donde se recogen los documentos que le dieron origen, las alocuciones que le han dirigido los Papas y todos sus documentos. A golpe de vista se observa el volumen de trabajo realizado y tambi\u00e9n la especial atenci\u00f3n que le dedic\u00f3 Benedicto XVI, que la recibi\u00f3 todos los a\u00f1os con motivo de la reuni\u00f3n anual y les dedic\u00f3 unas palabras siempre sustanciales y personales. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los documentos no pueden reflejar m\u00e1s que indirectamente la complicada situaci\u00f3n que dio origen a esta comisi\u00f3n. Hay que tener en cuenta, por lo menos, seis puntos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El papel, en ocasiones, poco acertado y excesivo que jug\u00f3 el Santo Oficio en los a\u00f1os cincuenta del siglo XX, encausando a te\u00f3logos que, en muchos casos, representaban opciones teol\u00f3gicas leg\u00edtimas, pero distintas al tomismo generalmente asumido en las universidades romanas. Es la cuesti\u00f3n del pluralismo teol\u00f3gico, hoy obvia, pero entonces, no. Adem\u00e1s, los procedimientos que se usaban en la Congregaci\u00f3n, secretos y donde la persona encausada se sent\u00eda indefensa, sin saber qu\u00e9 pasaba, necesitaban una revisi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En particular, el enfrentamiento de algunos representantes tomistas con lo que despu\u00e9s se llamar\u00eda la neopatr\u00edstica, representada por De Lubac o por el acercamiento hist\u00f3rico a la teolog\u00eda, representado por Congar o Chenu. Se consideraba que el tomismo ya hab\u00eda ordenado toda la teolog\u00eda, que era el m\u00e9todo propio de la teolog\u00eda, que superaba la patr\u00edstica y que solo quedaba desarrollarlo. Pero esto, era evidentemente, una exageraci\u00f3n. Los estudios de la primera parte del siglo hab\u00edan demostrado que hab\u00eda mucho que aprender de la teolog\u00eda patr\u00edstica, que no pod\u00eda considerarse superada o resumida en el tomismo, y que eran posibles otros desarrollos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, era evidente que hab\u00eda que acoger los mejores resultados de tanta teolog\u00eda y erudici\u00f3n b\u00edblica. Sin duda es lo que hubiera hecho el propio Santo Tom\u00e1s, que era muy sensible hacia todo lo que pudiera servir al desarrollo de la teolog\u00eda y aprovech\u00f3 todos los recursos con que cont\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El papel brillante que los te\u00f3logos hab\u00edan tenido durante el Concilio Vaticano II, inspirando a los obispos y enriqueciendo los documentos, cre\u00f3 en los propios te\u00f3logos una conciencia reforzada de su misi\u00f3n de gu\u00eda. Les impulsaba a un mayor protagonismo y planteaba, de paso, la relaci\u00f3n entre el magisterio de los te\u00f3logos y el magisterio de los obispos, que tiene un fundamento doctrinal. El propio Pablo VI al mismo tiempo que defend\u00eda la identidad del Magisterio doctrinal de la Iglesia, reconoc\u00eda el papel de la teolog\u00eda como servicio imprescindible, aunque, naturalmente, en comuni\u00f3n eclesial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Concilio se hab\u00eda presentado como la gran ocasi\u00f3n para poner al d\u00eda todos los aspectos de la Iglesia en relaci\u00f3n con la evangelizaci\u00f3n del mundo moderno. De un lado, asumiendo que el mundo moderno estaba representado por la cultura occidental, que no es, desde luego, el \u00fanico ambiente en el que existe y se desarrolla la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>De otro, con la problem\u00e1tica que toda acomodaci\u00f3n al mundo presenta en la vida de la Iglesia, que est\u00e1 llamada a convertir al mundo y no a ser convertida por el mundo. Desde luego, por la leg\u00edtima autonom\u00eda de las cosas temporales, siempre hay algo que aprender del mundo, pero la salvaci\u00f3n solo viene del Se\u00f1or. Esto siempre ha exigido mucho discernimiento eclesial, que no pueden hacer solos los te\u00f3logos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que Pablo VI quer\u00eda que los documentos fueran aprobados con grandes mayor\u00edas, como as\u00ed fue felizmente, se hab\u00edan limado todas las cosas que pod\u00edan chocar y rebajado algunas afirmaciones. Esto hab\u00eda creado malestar entre algunos te\u00f3logos y el deseo de seguir impulsando la renovaci\u00f3n teol\u00f3gica y eclesial. Esa era, notablemente, la opini\u00f3n de Rahner, que hab\u00eda llegado a ser considerado como el te\u00f3logo m\u00e1s caracter\u00edstico, ten\u00eda una idea propia sobre c\u00f3mo deb\u00eda renovarse la teolog\u00eda, y que hab\u00eda promovido diversas iniciativas editoriales y la revista \u201cConcilium\u201d para mantener ese esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se originar\u00eda un \u201cconflicto de interpretaciones\u201d con una dial\u00e9ctica entre el \u201cesp\u00edritu del Concilio\u201d, que se supon\u00eda encarnado en los deseos de algunos te\u00f3logos y \u201cla letra del Concilio\u201d, con los textos aprobados por los obispos. Incluso se planteaba la perspectiva de un III Concilio Vaticano, para llevar a cabo todo lo que algunos echaban en falta para una renovaci\u00f3n completa (bastante ut\u00f3pica, por otra parte) de la Iglesia. Este conflicto de interpretaciones ser\u00eda agudizado por la historia del concilio que hizo Giuseppe Alberigo (1926-2007) en la llamada Escuela de Bolonia, siguiendo a Giuseppe Dossetti, claramente en favor del \u201cesp\u00edritu\u201d sobre la \u201cletra\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, era evidente que segu\u00eda siendo necesario un discernimiento oficial sobre las grandes cuestiones teol\u00f3gicas o por las opciones disidentes que agitaban la vida de la Iglesia. En 1969, cuando se estableci\u00f3 la Comisi\u00f3n, la Iglesia padec\u00eda la grave crisis del Catecismo holand\u00e9s, que no solo era una crisis doctrinal, sino de comuni\u00f3n, y planteaba en crudo las relaciones entre Magisterio y opiniones teol\u00f3gicas (se\u00f1aladamente de Schillebeeckx y Schoonenberg). Se hab\u00eda producido el complejo y doloroso proceso de la enc\u00edclica de Pablo VI, <em>Humanae vitae <\/em>(1968), contestada en algunos medios teol\u00f3gicos y conferencias episcopales. Crec\u00eda el disenso p\u00fablico de algunos te\u00f3logos, como el propio Hans K\u00fcng, en ensayos sobre <em>La Iglesia <\/em>(1968), llamado a Roma a consultas con la Congregaci\u00f3n, pero no acudi\u00f3: y preparaba <em>\u00bfInfalible? <\/em>para el a\u00f1o siguiente (1970). Tambi\u00e9n Schillebeeckx y el moralista americano Charles Curran hab\u00edan sido llamados a consultas.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese ambiente inc\u00f3modo, con la iniciativa de Hans K\u00fcng, la revista \u201cConcilium\u201d public\u00f3 en diciembre del mismo 68 una declaraci\u00f3n de libertad teol\u00f3gica, a la que se adhirieron algunos notables (Chenu, Congar), mientras otros la criticaban (De Lubac, Dani\u00e9lou).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los resultados<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El mismo establecimiento de la CTI tuvo un efecto \u201cvisual\u201d inmediato. El que se reunieran en Roma, en la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, una treintena de te\u00f3logos importantes y representativos de todo el mundo era, en s\u00ed mismo, una imagen de comuni\u00f3n con Roma, adem\u00e1s de una gran ocasi\u00f3n de intercambios y di\u00e1logos fecundos. Desde este punto de vista la creaci\u00f3n de la CTI result\u00f3 muy oportuna.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los primeros, despu\u00e9s de consultar a facultades y episcopados, hab\u00eda muchas figuras de peritos conciliares importantes, como De Lubac, Congar, Von Balthasar, Rahner, Ratzinger, Philips, Schnackenburg, por citar los m\u00e1s conocidos. Tambi\u00e9n estaba el espa\u00f1ol Olegario Gonz\u00e1lez de Cardedal. Algunos de ellos repetir\u00edan muchas veces. Bouyer se excus\u00f3. En las p\u00e1ginas web mencionadas se pueden consultar las listas de los te\u00f3logos que se han renovado, en parte, cada cinco a\u00f1os. En los \u00faltimos tiempos, se han incorporado tambi\u00e9n algunas te\u00f3logas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Karl Rahner, acostumbrado a una posici\u00f3n de liderazgo en sus medios y en la revista <em>Concilium<\/em>, no se sinti\u00f3 siempre c\u00f3modo en un medio donde, como hab\u00eda sucedido en la redacci\u00f3n de <em>Dei Verbum<\/em>, no se asum\u00eda su posici\u00f3n sobre la revelaci\u00f3n y el replanteamiento antropoc\u00e9ntrico de toda la teolog\u00eda. Adem\u00e1s, otros miembros de esa comisi\u00f3n y amigos suyos, como Von Balthasar, De Lubac, Ratzinger promovieron enseguida la revista <em>Communio<\/em> (1972), llamada a contrapesar el magisterio de <em>Concilium<\/em> sobre la teolog\u00eda que deb\u00eda iluminar el futuro de la Iglesia. Hans K\u00fcng, que no hab\u00eda sido llamado a la comisi\u00f3n, ya estaba en una posici\u00f3n claramente cr\u00edtica y dif\u00edcilmente reconducible.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Reenfoques<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Algunas aspiraciones del principio no eran muy realistas. No cab\u00eda pensar que un grupo tan variado con reuniones ocasionales pudiera ayudar eficazmente en la gesti\u00f3n diaria de la Congregaci\u00f3n, salvo que pasaran a trabajar en ella. Desde luego, facilitaba la relaci\u00f3n y muchas consultas, pero, adem\u00e1s de los problemas de idioma, los te\u00f3logos viv\u00edan en su mayor\u00eda fuera de Roma y dedicados a otras cosas. De todas maneras, la Congregaci\u00f3n se esmer\u00f3 en internacionalizarse, mejorar su preparaci\u00f3n teol\u00f3gica y sus procedimientos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La CTI ten\u00eda y tiene una misi\u00f3n m\u00e1s clara en relaci\u00f3n al trabajo profundo sobre temas importantes. De tal manera que la relevancia de la Comisi\u00f3n, aparte de su funci\u00f3n simb\u00f3lica de comuni\u00f3n, depend\u00eda y depende totalmente de la categor\u00eda de los temas que se le proponen para trabajar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los temas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hasta la fecha, la CTI ha publicado 30 documentos, muchos de ellos de notable extensi\u00f3n y profundidad. Hay que reconocer que ha llevado una trayectoria fecunda y un trabajo intenso, abnegado y no siempre apreciado como merece. Un trabajo en comisi\u00f3n suele exigir bastante m\u00e1s esfuerzo que un trabajo personal, al tener que acordar y sintetizar mucho material. Tambi\u00e9n el hecho de trabajar en comisi\u00f3n suele repercutir en que los textos resulten menos lineales y sint\u00e9ticos que los que produce un solo experto. Pero el conjunto es una valiosa aportaci\u00f3n a la teolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La primera \u00e9poca, de Pablo VI (1969-1978), vino marcada por los temas que hab\u00edan dado origen a la CTI y por algunos pendientes de tratar tras el Concilio. Despu\u00e9s de unas <em>Reflexiones sobre los fines y los m\u00e9todos de la Comisi\u00f3n<\/em> (1969) y sobre <em>El sacerdocio cat\u00f3lico<\/em> (1970), entre otros temas, se abord\u00f3 <em>La unidad de la fe y el pluralismo teol\u00f3gico<\/em> (1972) y <em>Magisterio y teolog\u00eda<\/em> (1975). Adem\u00e1s, en relaci\u00f3n con la naciente entonces Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, <em>Promoci\u00f3n humana y salvaci\u00f3n cristiana<\/em> (1976).<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00e9poca de Juan Pablo II (1978-2005), en cuanto fue nombrado el cardenal Ratzinger como prefecto de la Congregaci\u00f3n (1982), abord\u00f3 las grandes cuestiones que quer\u00eda tratar el pont\u00edfice y otros temas estrat\u00e9gicos en las que trabajaba la congregaci\u00f3n: <em>Dignidad y derechos de la persona humana<\/em> (1983), <em>La conciencia que Jes\u00fas ten\u00eda de s\u00ed mismo y de su misi\u00f3n<\/em> (1985), <em>La interpretaci\u00f3n de los dogmas<\/em> (1989), <em>El cristianismo y las religiones<\/em> (1997), <em>Memoria y reconciliaci\u00f3n: La Iglesia y las culpas del pasado<\/em> (2000). Cerrando con el amplio documento <em>Comuni\u00f3n y servicio: La persona humana creada a imagen de Dios<\/em> (2004).<\/p>\n\n\n\n<p>Con el Papa Benedicto XVI (2005-2013), sigui\u00f3 una relaci\u00f3n muy estrecha, pero solo se publicaron tres documentos: uno bastante especializado <em>La esperanza de salvaci\u00f3n para los ni\u00f1os que mueren sin bautismo<\/em> (2007); otro de notable actualidad <em>En busca de una \u00e9tica universal: nueva mirada sobre la ley natural<\/em> (2009) y una ampl\u00edsima presentaci\u00f3n de lo que es la teolog\u00eda: <em>Teolog\u00eda hoy: Perspectivas, principios y criterios<\/em> (2012)<\/p>\n\n\n\n<p>En el tiempo del Papa Francisco (2013-), destacan algunos temas que le resultan queridos, como <em>El sensus fidei en la vida de la Iglesia<\/em> (2014) y <em>La sinodalidad en la vida y en la misi\u00f3n de la Iglesia<\/em> (2018).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Documentaci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Alrededor del cincuentenario de la fundaci\u00f3n de la CTI (2019) se prepararon algunos trabajos. Destaca el libro de A. Avallone, <em>La Commisione Teologica Internazionale. Storia e propettive<\/em> (Marcianum Press, Venecia 2016), que es una buena historia de la CTI con bastante documentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n surgieron interesantes art\u00edculos como el de Philippe Chenaux, <em>Magist\u00e8re et th\u00e9ologiens dans l\u2019apr\u00e8s-concile<\/em>, en RevSR 96 (2022) 13-28; y el de Carlos Mar\u00eda Galli, <em>El cincuentenario de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional<\/em>, en <em>Estudios Eclesi\u00e1sticos<\/em>, 96 (2021) 167-192, entre otros. La propia CTI edit\u00f3 un video con su historia en italiano, que se puede encontrar buscando \u201cCommissione Teologica Internazionale\u201d en Youtube. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el consistorio del 28-IV-1969, Pablo VI comunic\u00f3 a los cardenales la creaci\u00f3n de una Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional (CTI): \u201cSeg\u00fan las orientaciones del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II (1962-1965), hemos cuidado entre otras cosas, de ajustar mejor la Sagrada Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe a su alto y grave deber. 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