{"id":30713,"date":"2023-05-04T09:36:43","date_gmt":"2023-05-04T08:36:43","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30713"},"modified":"2023-05-04T10:03:29","modified_gmt":"2023-05-04T09:03:29","slug":"palabras-y-gestos-de-vida-cristo-ha-resucitado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/palabras-y-gestos-de-vida-cristo-ha-resucitado\/","title":{"rendered":"Palabras y gestos de vida. \u00a1Cristo ha resucitado!"},"content":{"rendered":"<p>La cuaresma se abre a la Pascua, que es paso a la Vida. Todav\u00eda dentro de la cuaresma, la Iglesia rememora la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro para expresar que la Pascua es el cumplimiento de la esperanza. Lo se\u00f1alaba el Papa: <em>\u201cJes\u00fas da la vida\u2019\u00a0incluso cuando parece que ya no hay esperanza. Sucede, a veces, que uno se siente sin esperanza \u2014a todos nos ha pasado esto\u2014, o que encuentra personas que han dejado de esperar, amargadas porque han vivido malas experiencias, el coraz\u00f3n herido no puede esperar<\/em>\u201d (<em>\u00c1ngelus <\/em>26-III-2023, <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/comentario-a-las-lecturas-quinto-domingo-de-cuaresma\/\">quinto domingo de cuaresma<\/a>).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 tambi\u00e9n nosotros, a\u00f1ad\u00eda, llevamos alg\u00fan peso, alg\u00fan sufrimiento, alg\u00fan pecado, algo que nos pesa, como la piedra que tapaba el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Resurrecci%C3%B3n_de_L%C3%A1zaro\">sepulcro de L\u00e1zaro<\/a>. \u201c<em>Y Jes\u00fas dice: \u2018\u00a1Sal fuera!<\/em>\u201d. Pero esto requiere abrir el coraz\u00f3n, mirar hacia su luz, desechar el miedo. \u00c9l espera nuestra colaboraci\u00f3n, \u201c<em>como peque\u00f1os espejos del amor<\/em>\u201d, para \u201c<em>iluminar los ambientes en los que vivimos con palabras y gestos de vida<\/em>\u201d, para testimoniar la esperanza y la alegr\u00eda de Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jes\u00fas sufri\u00f3 por nosotros, por m\u00ed<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Ya en el umbral de la Semana Santa, la homil\u00eda del <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/lecturas-del-domingo\/lecturas-del-domingo-de-ramos-a\/\">Domingo de Ramos<\/a> (2-IV-2023) nos adelantaba la contemplaci\u00f3n de los sufrimientos de Jes\u00fas, hasta su sentimiento de \u201cabandono\u201d en la cruz. \u201c\u00bf<em>Y por qu\u00e9 lleg\u00f3 tan lejos?\u201d<\/em>, se pregunta el Papa y enseguida responde, \u201c<em>Por nosotros<\/em>\u201d. Y tambi\u00e9n en concreto: \u201c<em>que cada uno se diga: por m\u00ed<\/em>\u201d, no hay otra respuesta. Por nosotros. Todos, escuchando el abandono de Jes\u00fas, \u201c<em>que cada uno se diga: por m\u00ed<\/em>\u201d. \u201c<em>Lo hizo por m\u00ed, por ti, para que cuando yo, t\u00fa o cualquier otro se vea de espaldas contra la pared, perdido en un callej\u00f3n sin salida, hundido en el abismo del abandono, succionado en la vor\u00e1gine de tantos porqu\u00e9s sin respuesta, haya una esperanza. \u00c9l, por ti, por m\u00ed<\/em>\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco combina los dolores y los pecados, quiz\u00e1 por ese misterioso v\u00ednculo (necesariamente causal) entre el pecado y el sufrimiento. \u201c<em>Para que cada uno pueda decir: en mis ca\u00eddas \u2013cada uno ha ca\u00eddo muchas veces\u2013, en mi desolaci\u00f3n, cuando me siento traicionado, o he traicionado a otros, cuando me siento rechazado o he descartado a otros, cuando me siento abandonado o he abandonado a otros, pensemos que \u00c9l ha sido abandonado, traicionado, descartado. Y all\u00ed lo encontramos a \u00c9l. Cuando me siento mal y perdido, cuando ya no puedo m\u00e1s, \u00c9l est\u00e1 conmigo; en mis muchos porqu\u00e9s sin respuesta, \u00c9l est\u00e1 ah\u00ed<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la actitud de Jes\u00fas en la cruz? <em>\u201cMientras experimenta un abandono extremo, no se deja llevar por la desesperaci\u00f3n \u2013ese es el l\u00edmite\u2013, sino que reza y se f\u00eda\u201d<\/em> (cfr. Sal 22, 2; Lc 23, 46), y perdona a sus verdugos (v. 34). As\u00ed manifiesta que \u201c<em>el estilo de Dios es ese: cercan\u00eda, comprensi\u00f3n y ternura<\/em>\u201d. Se vuelve Francisco hacia nosotros y se se\u00f1ala a s\u00ed mismo: \u201c<em>Yo tambi\u00e9n necesito que Jes\u00fas me acaricie y se acerque a m\u00ed, y por eso voy a buscarlo en los abandonados, en los solitarios<\/em>\u201d. Porque tambi\u00e9n ahora \u201c<em>hay muchos \u2018cristos abandonados\u2019<\/em>\u201d: pueblos enteros, pobres, migrantes, ni\u00f1os no nacidos, ancianos solos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Esp\u00edritu Santo y la unci\u00f3n sacerdotal<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En la Misa Crismal el Papa predic\u00f3 sobre el Esp\u00edritu Santo y el significado de la unci\u00f3n sacerdotal (cfr. <em>Homil\u00eda en el Jueves santo,<\/em> 6-IV-2023). Pues, en efecto, cada cristiano, y especialmente cada sacerdote puede decir: \u201c<em>El Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed<\/em>\u201d (Lc 4, 18), \u201c<em>porque el Se\u00f1or me ha ungido<\/em>\u201d (Is 61, 1). Pero el Ungido por excelencia (eso significa Mes\u00edas y Cristo) es Jes\u00fas. Ungido por Dios Padre con el Esp\u00edritu Santo desde el seno de Mar\u00eda, se manifiesta como ungido con ocasi\u00f3n de su bautismo en el Jord\u00e1n. Luego, el Esp\u00edritu Santo le acompa\u00f1a siempre en su vida y en su ministerio. Jes\u00fas ungi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles definitivamente en Pentecost\u00e9s. Entonces cambi\u00f3 su coraz\u00f3n y les llev\u00f3 a superar dificultades y debilidades, para el testimonio que deb\u00edan dar de \u00c9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cada sacerdote ha de recorrer ese camino, pasando por una \u201cetapa pascual\u201d, de crisis, tentaci\u00f3n o prueba, m\u00e1s o menos duradera: \u201c<em>Todos, tarde o temprano, experimentamos desenga\u00f1os, penalidades, debilidades, con el ideal que parece desgastarse entre las exigencias de la realidad, mientras una cierta rutina se impone y algunas pruebas, antes dif\u00edciles de imaginar, hacen que la fidelidad parezca m\u00e1s inc\u00f3moda que en un tiempo<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed, se\u00f1ala el sucesor de Pedro, acecha el riesgo de la mediocridad, que se presenta en forma de tres tentaciones: \u201c<em>la del compromiso, por la que uno se conforma con lo que puede hacer; la de los suced\u00e1neos, por la que tratamos de \u2018recargarnos\u2019 con algo m\u00e1s que nuestra unci\u00f3n; la del des\u00e1nimo \u2014que es la m\u00e1s com\u00fan\u2014, en la que, insatisfechos, se sigue por inercia<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa crisis, a\u00f1ade Francisco, puede tambi\u00e9n convertirse en un punto de inflexi\u00f3n, como escribe un autor: \u201c<em>Etapa decisiva de la vida espiritual, en la que hay que hacer la elecci\u00f3n final entre Jes\u00fas y el mundo, entre la heroicidad de la caridad y la mediocridad, entre la cruz y un cierto bienestar, entre la santidad y una honesta fidelidad al compromiso religioso\u00bb<\/em> (R. Voillaume, <em>La segunda llamada, <\/em>en S. Stevan, ed. <em>La segunda llamada. El coraje de la fragilidad,<\/em> Bolonia 2018). Es el momento de reemprender el camino de la confianza en Dios, de la humildad y de la fortaleza. Y as\u00ed poder recibir como una \u201csegunda unci\u00f3n\u201d con el Esp\u00edritu Santo precisamente en la fragilidad de nuestra realidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Subraya el Papa: \u201c<em>Es una unci\u00f3n que hace profunda la verdad, que permite que el Esp\u00edritu unja nuestras debilidades, nuestras penalidades, nuestra pobreza interior. Entonces la unci\u00f3n huele de nuevo: a \u00c9l, no a nosotros<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera cada presb\u00edtero puede colaborar con la armon\u00eda que promueve el Esp\u00edritu Santo, en unidad y diversidad&nbsp; (cfr. H M\u00fchlen, <em>Der Heilige Geist als Person. Ich \u2013 Du \u2013 Wir,<\/em> M\u00fcnster in W., 1963). Y eso se manifestar\u00e1 en sus palabras, en sus comentarios, en su amabilidad\u2026, en sus gestos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tarde del Jueves santo, la \u00faltima cena de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos manifiesta \u201c<em>la nobleza del coraz\u00f3n\u201d<\/em> del Se\u00f1or, especialmente en el lavatorio de los pies (cfr. Homil\u00eda en la Misa \u201cIn Coena Domini\u201d, 6-IV-2023). Lavar los pies era una tarea de esclavos. Y Jes\u00fas realiza ese gesto para hacerles entender que va morir por nosotros, para liberarnos de los pecados. \u00c9l no se asusta de nuestras debilidades, solo quiere acompa\u00f1arnos en nuestra vida, ante tantos dolores e injusticias. Observa Francisco: \u201c<em>Es un gesto que anuncia c\u00f3mo debemos ser, uno con el otro<\/em>\u201d. Y tambi\u00e9n cada uno podemos pensar <em>\u201cJes\u00fas me ha lavado los pies, Jes\u00fas me ha salvado, y tengo esta dificultad ahora\u201d.<\/em> Y el Papa nos conforta, en el nombre de Cristo: \u201c<em>Pero pasar\u00e1, el Se\u00f1or siempre est\u00e1 a tu lado, nunca te abandona, nunca<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recordar y caminar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de la cruz, que se anunciaba ya el Domingo de Ramos, llegamos a la Vigilia Pascual. El Papa nos animaba a emprender \u201c<em>el camino de los disc\u00edpulos que va del sepulcro a Galilea<\/em>\u201d (Homil\u00eda, 8-IV-2023).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ante las dificultades, los sepulcros sellados, nuestros desenga\u00f1os y amarguras, no debemos quedarnos en los lamentos, pensando que ya no hay nada que hacer, que las cosas no cambiar\u00e1n. M\u00e1s bien hemos de seguir el ejemplo de las santas mujeres, que transmiten la noticia de la resurrecci\u00f3n y la indicaci\u00f3n de ir a Galilea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 significa ir a Galilea?, se pregunta Francisco. Y ofrece dos respuestas complementarias. De un lado, \u201c<em>salir del escondite para abrirse a la misi\u00f3n, huir del miedo a caminar hacia el futuro<\/em>\u201d. \u201c<em>Y por otro lado, y esto es muy bonito, es volver a los or\u00edgenes, porque todo empez\u00f3 justo en Galilea. All\u00ed el Se\u00f1or encontr\u00f3 y llam\u00f3 a los disc\u00edpulos por primera vez. As\u00ed que ir a Galilea es volver a la gracia original, es recuperar la memoria que regenera la esperanza, la \u2018memoria del futuro\u2019 con la que nos ha marcado el Resucitado<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir:el Se\u00f1or nos invita a seguir adelante, mirar el futuro con confianza; y a la vez nos devuelve a nuestro \u201c<em>pasado de gracia<\/em>\u201d, a la Galilea de nuestra historia de amor con \u00e9l, de nuestra primera llamada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Hermanos y hermanas<\/em>\u201d, nos interpela el obispo de Roma<em>, \u201cpara resucitar, para recomenzar, para retomar el camino, necesitamos siempre volver a Galilea, es decir, volver no a un Jes\u00fas abstracto, ideal, sino a la memoria viva, a la memoria concreta y palpitante. del primer encuentro con \u00c9l. S\u00ed, para caminar hay que recordar; para tener esperanza hay que alimentar la memoria<\/em><strong>\u201d.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nos hace mucho bien, insiste Francisco, regresar a aqu\u00e9l primer momento: \u201c<em>Preg\u00fantate c\u00f3mo fue y cu\u00e1ndo fue, reconstruye su contexto, tiempo y lugar, revive sus emociones y sensaciones, revive sus colores y sabores<\/em>\u201d<strong>. <\/strong>La fuerza pascual nos capacita para\u201c<em>remover las piedras de la desilusi\u00f3n y la desconfianza<\/em>\u201d, recordar y caminar, proclamando al Se\u00f1or de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa proclamaci\u00f3n de que el Se\u00f1or es \u201cla resurrecci\u00f3n y la vida\u201d para nosotros y para el mundo (cfr. Jn 11, 25) es el n\u00facleo del anuncio pascual: \u00a1Cristo ha resucitado\u00a1 Y el contenido de lo que deseamos sea eficaz para cada uno, con este saludo: \u00a1Feliz Pascua!<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo dec\u00eda el Papa el Domingo de Resurrecci\u00f3n: \u201c<em>En Pascua, el camino se acelera y se vuelve apresurado, porque la humanidad ve la meta de su camino, el sentido de su destino, Jesucristo, y est\u00e1 llamada a correr hacia \u00c9l, esperanza del mundo<\/em>\u201d (Mensaje Urbi et Orbi, 9-IV-2023).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Se\u00f1or viene cuando lo anunciamos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Ya en tiempo pascual, en los \u201cRegina caeli\u201d (que sustituyen a los \u201c\u00c1ngelus\u201d), Francisco ha desmenuzado las actitudes, las palabras y los gestos, propios de los cristianos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El lunes de Pascua recordaba el ejemplo de las mujeres, primeras en ir al sepulcro para honrar el cuerpo de Jes\u00fas con ung\u00fcentos arom\u00e1ticos. No se quedan paralizadas por la tristeza y el miedo. \u201c<em>Su voluntad de realizar ese gesto de amor prevalece sobre todo. No se desaniman, salen de sus miedos y de sus angustias\u201d. \u201cHe aqu\u00ed\u201d<\/em>, insiste Francisco \u201c<em>el camino para encontrar al Resucitado: salir de nuestros miedos, de nuestras angustias<\/em>\u201d (Homil\u00eda 10-IV-2023).<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa nos invita a fijarnos en ese detalle: \u201cJes\u00fas las encuentra al ir a anunciarlo. Cuando proclamamos al Se\u00f1or, \u00e9l viene a nosotros\u201d. Y explica:<strong> \u201c<\/strong><em>A veces pensamos que la forma de estar cerca de Dios es tenerlo junto a nosotros; porque entonces, si nos exponemos y empezamos a hablar, llegan juicios, cr\u00edticas, tal vez no sabemos responder a ciertas preguntas o provocaciones, y entonces es mejor no hablar y callarnos: \u00a1no, eso no es bueno! En cambio, el Se\u00f1or viene mientras es anunciado. Siempre encuentras al Se\u00f1or en el camino del anuncio. Anuncia al Se\u00f1or y lo encontrar\u00e1s. Busca al Se\u00f1or y lo encontrar\u00e1s. Siempre en camino, esto es lo que nos ense\u00f1an las mujeres: a Jes\u00fas se le encuentra dando testimonio de \u00c9l. Pongamos esto en nuestro coraz\u00f3n: a Jes\u00fas se le encuentra al dar testimonio de \u00c9l<\/em><strong>\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esto pasa siempre con las buenas noticias: cuando las compartimos, las revivimos y nos hacen m\u00e1s felices. Tambi\u00e9n pasa con el Se\u00f1or: \u201c<em>Cada vez que lo anunciamos, el Se\u00f1or sale a nuestro encuentro. Viene con respeto y amor, como el don m\u00e1s hermoso para compartir. Jes\u00fas habita m\u00e1s en nosotros cada vez que lo anunciamos<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por eso nos invita a preguntarnos<em>: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que di testimonio de Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 hago hoy para que las personas que encuentro reciban la alegr\u00eda de su anuncio? Y tambi\u00e9n: \u00bfpuede alguien decir: esta persona est\u00e1 serena, feliz, buena porque ha encontrado a Jes\u00fas? \u00bfSe puede decir esto de cada uno de nosotros?\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Le encontramos con y en los dem\u00e1s&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El Domingo de la divina Misericordia (que comenz\u00f3 en 2000 por iniciativa de Juan Pablo II), nos ha presentado la figura de Tom\u00e1s, el \u201cap\u00f3stol incr\u00e9dulo\u201d (cfr. Jn 20, 24-29). Este ap\u00f3stol, dice Francisco, nos representa un poco a todos. Ha sufrido una gran desilusi\u00f3n, al ver a su maestro clavado en la cruz sin que nadie hiciera nada para evitarlo. Ahora \u00e9l sale del cen\u00e1culo, sin miedo a que lo detengan, y luego vuelve, aunque le cuesta creer. Y entonces Jes\u00fas le premia, mostr\u00e1ndole sus llagas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Jes\u00fas se las muestra, pero de manera ordinaria, viniendo ante todos, en comunidad, no fuera<\/em>\u201d (homil\u00eda 16-IV-2023). Para el Papa, es como si Jes\u00fas le dijera a Tom\u00e1s \u201c<em>Si quieres conocerme, no busques lejos, qu\u00e9date en la comunidad, con los dem\u00e1s; y no te vayas, reza con ellos, parte el pan con ellos<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto nos lo dice tambi\u00e9n a nosotros: \u201c<em>Ah\u00ed<\/em> <em>es donde puedes encontrarme, ah\u00ed es donde te mostrar\u00e9, impresas en mi cuerpo, las se\u00f1ales de las llagas: las se\u00f1ales del Amor que vence al odio, del Perd\u00f3n que desarma la venganza, las se\u00f1ales de la Vida que derrota a la muerte. Es all\u00ed, en la comunidad, donde descubrir\u00e1s mi rostro, mientras con tus hermanos compartes momentos de duda y de miedo, aferr\u00e1ndote a\u00fan m\u00e1s fuerte a ellos. Sin la comunidad es dif\u00edcil encontrar a Jes\u00fas<\/em>\u201d<strong>. <\/strong>Toda una lecci\u00f3n de eclesialidad, pues sin la Iglesia, familia de Dios, no podr\u00edamos encontrarnos con el Se\u00f1or.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, nos pregunta el Papa: <em>\u201c\u00bfD\u00f3nde buscamos al Resucitado? \u00bfEn alg\u00fan evento especial, en alg\u00fan acto religioso espectacular o llamativo, \u00fanicamente en nuestras emociones y sensaciones? \u00bfO en la comunidad, en la Iglesia, aceptando el reto de permanecer all\u00ed, aunque no sea perfecta?\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y nos asegura que, \u201c<em>a pesar de todas sus limitaciones y ca\u00eddas, que son nuestras limitaciones y ca\u00eddas<\/em><strong><em>, <\/em><\/strong><em>nuestra Madre Iglesia es el Cuerpo de Cristo; y es all\u00ed, en el Cuerpo de Cristo, donde se imprimen todav\u00eda y para siempre los mayores signos de su amor<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cala hondo esta reflexi\u00f3n del sucesor de Pedro. Y todav\u00eda nos desaf\u00eda cuando concluye con la \u00faltima pregunta:<em> \u201cSi en nombre de ese amor, en nombre de las llagas de Jes\u00fas, estamos dispuestos a abrir los brazos a los que est\u00e1n heridos por la vida, sin excluir a nadie de la misericordia de Dios, sino acogiendo a todos\u201d. <\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cuaresma se abre a la Pascua, que es paso a la Vida. Todav\u00eda dentro de la cuaresma, la Iglesia rememora la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro para expresar que la Pascua es el cumplimiento de la esperanza. Lo se\u00f1alaba el Papa: \u201cJes\u00fas da la vida\u2019\u00a0incluso cuando parece que ya no hay esperanza. 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