{"id":30050,"date":"2023-04-08T06:00:00","date_gmt":"2023-04-08T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30050"},"modified":"2024-04-24T12:22:58","modified_gmt":"2024-04-24T10:22:58","slug":"entierro-y-sepultura-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/entierro-y-sepultura-de-cristo\/","title":{"rendered":"Entierro y sepultura de Cristo"},"content":{"rendered":"<p>Continuamos nuestro relato de las \u00faltimas horas de la vida terrenal y muerte de Jesucristo, en busca de detalles hist\u00f3ricos, m\u00e9dicos y arqueol\u00f3gicos que confirmen la veracidad de lo narrado en los Evangelios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El crurifragio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Sabemos por los Evangelios que, una vez muerto Jes\u00fas, se tuvo mucho cuidado en retirar su cuerpo de la cruz. Para los otros dos condenados a la misma muerte ignominiosa, los ladrones, hubo la misma prisa. Ese d\u00eda era, como se\u00f1ala <a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/juan\/\">Juan<\/a>, la \u201cParasceve\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/papa-francisco-mirada-jesus\/\">Jes\u00fas<\/a> ya parec\u00eda estar muerto. Para comprobarlo, le abrieron el costado con una lanza, atraves\u00e1ndole el coraz\u00f3n, del que sali\u00f3 sangre y agua (fen\u00f3meno del hemopericardio).<\/p>\n\n\n\n<p>A los otros dos se les rompieron las piernas (el llamado <em>crurifragium<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Muy importante, desde este punto de vista, fue, en 1968, el descubrimiento de restos humanos, 335 esqueletos de jud\u00edos del siglo I de nuestra era en una cueva de Giv\u2019at ha-Mivtar, al norte de Jerusal\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los an\u00e1lisis m\u00e9dicos y antropol\u00f3gicos realizados a los cad\u00e1veres revelaron que muchos hab\u00edan sufrido muertes violentas y traum\u00e1ticas (presumiblemente crucificados durante el asedio del a\u00f1o 70 d.C.).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un osario de piedra de la misma cueva, grabado con el nombre de Yohanan ben Hagkol, estaban los restos de un joven de unos 30 a\u00f1os, con el tal\u00f3n derecho todav\u00eda unido al izquierdo por un clavo de 18 cent\u00edmetros de largo. Las piernas estaban fracturadas, una de ellas limpiamente rota, la otra con los huesos destrozados: era la primera prueba documentada del uso del <em>crurifragium<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de unos hallazgos \u00f3seos muy valiosos porque ilustran la t\u00e9cnica de crucifixi\u00f3n utilizada por los romanos del siglo I, que, en este caso, consist\u00eda en atar o clavar las manos a la viga horizontal (<em>patibulum<\/em>) y clavar los pies con un solo clavo de hierro y una clavija de madera en el poste vertical (se encontr\u00f3 un trozo de madera de acacia entre la cabeza del clavo y los huesos del pie de Yohanan Ben Hagkol, mientras que una astilla de madera de olivo, con la que se fabric\u00f3 la cruz, estaba unida a la punta).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El entierro<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El descubrimiento de Giv\u2019at ha-Mivtar es de gran importancia y confirma que, a diferencia de lo que ocurr\u00eda en otras partes del Imperio Romano (algunos eruditos rechazaban, incluso ideol\u00f3gicamente, el relato evang\u00e9lico del entierro de Jes\u00fas, afirmando que los condenados a muerte por crucifixi\u00f3n no eran enterrados, sino que se les dejaba pudrirse en la horca, expuestos a los p\u00e1jaros y a la intemperie), en Israel siempre se enterraba a los muertos, aunque fueran condenados a muerte por crucifixi\u00f3n. As\u00ed lo afirmaba el erudito jud\u00edo israel\u00ed David Flusser. Un precepto obligatorio, impuesto por la ley religiosa (<a href=\"https:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/biblia\/deuteronomio\/\">Deuteronomio<\/a> 21, 22-23), exig\u00eda que fueran enterrados antes de la puesta del sol, para no contaminar la tierra santa.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe consenso entre los arque\u00f3logos sobre la ubicaci\u00f3n de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas en la roca del G\u00f3lgota, hoy dentro del Santo Sepulcro, un lugar caracterizado por numerosas excavaciones que han sacado a la luz tumbas excavadas all\u00ed y que datan de antes del a\u00f1o 70 d.C. Los Evangelios nos dicen que Jes\u00fas fue enterrado en una tumba nueva, a poca distancia del lugar de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Normalmente, el rito jud\u00edo consist\u00eda en ungir y lavar el cad\u00e1ver antes del entierro. Sin embargo, en el caso de un condenado por muerte violenta, tanto para evitar tocar la sangre y el propio cad\u00e1ver (de acuerdo con las normas de pureza) como para que la propia sangre, s\u00edmbolo de la vida, no se dispersara, se envolv\u00eda el cuerpo en un sudario, que no es una s\u00e1bana, sino un rollo de tela de varios metros de largo, como la S\u00e1bana Santa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la ley, adem\u00e1s, hab\u00eda que enterrar, junto con el cad\u00e1ver, los terrones de tierra sobre los que hab\u00eda ca\u00eddo su sangre y, probablemente, los objetos que lo hab\u00edan tocado (como demostrar\u00edan tambi\u00e9n los \u00faltimos estudios sobre la S\u00e1bana Santa).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que, una vez que el cuerpo de Jes\u00fas hubo sido envuelto en el <em>\u201csind\u00f3n\u201d,<\/em> se atara a\u00fan m\u00e1s (excluyendo la cabeza) con vendas (<em>oth\u00f3nia<\/em>, en griego), perfumadas por dentro y por fuera, no sin antes haberle aplicado dos sudarios, uno dentro de la mortaja (tela de la barbilla) y otro fuera. Todo esto fuera de la tumba, sobre la piedra de la unci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La piedra, el interior de la tumba y los sudarios fueron ungidos con una mezcla de mirra y \u00e1loes de unas cien libras (32 kilos y 700 gra,os), que deb\u00eda perfumar la tumba. El resto de la loci\u00f3n se vert\u00eda sobre los pa\u00f1ales y el sudario, pero no sobre el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n de las vendas y el sudario, colocados sobre la tela, era impedir la evaporaci\u00f3n de la mezcla arom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Bandas y vendas en la Resurrecci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La traducci\u00f3n correcta del Evangelio de Juan (20, 5), cuando leemos que el ap\u00f3stol joven<em> \u201cvio y crey\u00f3\u201d<\/em> (<em>eiden kai episteuen<\/em>, teniendo<em> \u201ceiden\u201d <\/em>tambi\u00e9n un significado intr\u00ednseco de<em> \u201cdarse cuenta\u201d, \u201cexperimentar\u201d<\/em>) no es vendas y pa\u00f1os tendidos en el suelo, sino <em>\u201cvendas tendidas\u201d<\/em>, incluso dir\u00edamos mejor \u201cpuestas\u201d (en lat\u00edn <em>posita<\/em>), \u201chundidas\u201d (<em>oth\u00f3nia k\u00e9imena<\/em>).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El verbo <em>k\u00e9imai<\/em> se refiere a un objeto que yace bajo o desciende en contraposici\u00f3n a algo que permanece erguido. La escena que se presenta al espectador que contempla la tumba vac\u00eda es la de un Jes\u00fas como \u201cevaporado\u201d con respecto a la S\u00e1bana Santa, los pa\u00f1ales y el sudario, que Pedro vio, seg\u00fan la traducci\u00f3n oficial, \u201c<em>no con vendas, sino doblado en un lugar aparte\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este sudario es el m\u00e1s externo, el segundo, colocado fuera de la S\u00edndone, que estaba all\u00e1 <em>chor\u00eds entetyligm\u00e9non eis ena topon: <\/em>la preposici\u00f3n <em>eis<\/em> expresa un movimiento, mientras que <em>ena<\/em> no es el numeral <em>\u201cuno\u201d<\/em>, al igual que \u201c<em>topon<\/em>\u201d no significa<em> \u201cposici\u00f3n\u201d,<\/em> sino que el conjunto expresa el endurecimiento del propio sudario, que permanec\u00eda almidonado y levantado, no combado, sino<em> \u201cen una posici\u00f3n \u00fanica\u201d, <\/em>es decir, de un modo extra\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n particular se describe tambi\u00e9n en la escena final de la pel\u00edcula <em>La Pasi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La S\u00e1bana Santa<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La S\u00e1bana Santa es, sin dudas el textil m\u00e1s estudiado del mundo. Se trata de una tela de lino de aproximadamente 3 metros de largo en la que est\u00e1 impresa la imagen de un hombre torturado, crucificado y muerto.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la dataci\u00f3n de la tela, ha habido varias controversias entre los cient\u00edficos (seg\u00fan un an\u00e1lisis realizado con el m\u00e9todo del carbono 14, datar\u00eda de la Edad Media, pero este m\u00e9todo fue refutado posteriormente porque en esa \u00e9poca se produjo un incendio que habr\u00eda alterado la tela).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, un estudio reciente<em>, X-ray dating of a linen sample from the Shroud of Turin, <\/em>la data en la \u00e9poca de la Pasi\u00f3n de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre de la S\u00e1bana Santa muestra una rigidez cadav\u00e9rica muy pronunciada, t\u00edpica de las muertes por traumatismo, asfixia, tortura y shock hipovol\u00e9mico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las rodillas del hombre est\u00e1n parcialmente flexionadas, una posici\u00f3n compatible con el procedimiento de crucifixi\u00f3n que hemos descrito antes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las manos, por su parte, est\u00e1n cruzadas sobre la ingle y la derecha, en particular, aparece fuera de eje con respecto a la izquierda, lo que ser\u00eda compatible con la dislocaci\u00f3n de un hombro para estirar el brazo y clavarlo en una parte del <em>stipes<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es imposible reproducir en la naturaleza el fen\u00f3meno que imprimi\u00f3 la imagen del hombre en la tela (similar a una oxidaci\u00f3n, tambi\u00e9n conocida como \u201cefecto corona\u201d, fen\u00f3meno observable en el famoso \u201cfuego sagrado de Jerusal\u00e9n\u201d). Las im\u00e1genes se imprimen mediante proyecci\u00f3n paralela ortogonal (algo nunca visto en la naturaleza, comparable en cierto modo a la radiograf\u00eda).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1926, el fot\u00f3grafo Secondo Pia, al fotografiar por primera vez la S\u00e1bana Santa, se dio cuenta de que ten\u00eda un positivo y un negativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios realizados a lo largo de m\u00e1s de un siglo han demostrado que el cuerpo contenido en la tela no sufri\u00f3 putrefacci\u00f3n (no hay rastros de ella), por lo que no pudo estar envuelto en ella m\u00e1s de 30 o 40 horas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se encontraron rastros de sangre AB en al menos 372 heridas laceradas por la flagelaci\u00f3n, l\u00edneas sanguinolentas de lo que parece ser la huella dejada por una corona de espinas, as\u00ed como heridas infligidas por clavos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan m\u00e1s desconcertante, de confirmarse por el resto de la comunidad cient\u00edfica, ser\u00eda el muy reciente estudio realizado por el italiano Giuseppe Maria Catalano, del<em> Instituto Internacional de Estudios Avanzados en Ciencias de la Representaci\u00f3n Espacial <\/em>de Palermo (Italia).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este estudio se basa en an\u00e1lisis realizados mediante procedimientos de geometr\u00eda proyectiva, que es la geometr\u00eda de la radiaci\u00f3n de la energ\u00eda, geometr\u00eda descriptiva, y topograf\u00eda y fotogrametr\u00eda de muy alta resoluci\u00f3n, todas ellas t\u00e9cnicas utilizadas en arqueolog\u00eda y aplicadas no s\u00f3lo en la S\u00edndone, sino tambi\u00e9n en el Sudario de Oviedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el cient\u00edfico, la tela, sobre la que se confirman todas las pruebas anteriores (como el <em>rigor mortis<\/em>, las heridas atroces y mortales y la abundante hemorragia) presentar\u00eda varias im\u00e1genes distintas y secuenciales que demostrar\u00edan que el hombre envuelto en la tela se habr\u00eda movido tras la muerte, atravesado por radiaciones que luego habr\u00edan impreso en el lino una secuencia de im\u00e1genes superpuestas pero distintas. En la pr\u00e1ctica, el cuerpo se movi\u00f3, y con \u00e9l los objetos visibles sobre \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los an\u00e1lisis fotogr\u00e1ficos de muy alta resoluci\u00f3n han permitido poner de relieve c\u00f3mo los objetos, y los mismos miembros del cuerpo del hombre de la S\u00e1bana Santa, se habr\u00edan impreso varias veces y en diversas posiciones, como si estuvieran en movimiento en el momento de la alt\u00edsima emisi\u00f3n de luz que los imprimi\u00f3 (u\u00f1as, manos, etc.) en pocos segundos, como en un efecto estrobosc\u00f3pico, que, en fotograf\u00eda o cine modernos, es aquel fen\u00f3meno \u00f3ptico que se produce cuando un cuerpo en movimiento es iluminado intermitentemente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el propio cuerpo se habr\u00edan encontrado restos de objetos nunca observados en an\u00e1lisis anteriores, tales como clavos; una banda lumbar que parecer\u00eda compatible con un tejido utilizado para bajar el cad\u00e1ver de la cruz; un perizonium, un tipo de ropa interior utilizada en la antig\u00fcedad; cadenas; las anillas de una cadena ornamental, a la altura de la cabeza, que podr\u00eda haber servido para sujetar el sudario a una almohadilla (perfectamente compatibles a las observadas en el Sudario de Oviedo); restos de <em>sarcopoterium spinosum<\/em>, una planta espinosa t\u00edpica de Oriente Pr\u00f3ximo, que pudo utilizarse para tejer una corona de espinas o <em>tefill\u00ecn<\/em>, peque\u00f1os estuches cuadrados provistos de cintas que los hombres jud\u00edos se enrollaban alrededor de los brazos para rezar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios m\u00e1s avanzados en el campo de la geometr\u00eda tambi\u00e9n parecen demostrar que la radiaci\u00f3n que se produjo, y que imprimi\u00f3 las im\u00e1genes en el lienzo, habr\u00eda durado s\u00f3lo unos segundos y, procedente de una fuente interna pero independiente, habr\u00eda atravesado el propio cuerpo y emitido part\u00edculas que habr\u00edan creado im\u00e1genes en el lienzo, im\u00e1genes de un cuerpo vivo y en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualesquiera que sean los estudios actuales y futuros sobre la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, lo que se desprende de la documentaci\u00f3n ya disponible (arqueol\u00f3gica, hist\u00f3rica, tecnol\u00f3gica, etc.) no deja de sorprender, porque la ciencia confirma una y otra vez lo que se describe en los Evangelios.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos nuestro relato de las \u00faltimas horas de la vida terrenal y muerte de Jesucristo, en busca de detalles hist\u00f3ricos, m\u00e9dicos y arqueol\u00f3gicos que confirmen la veracidad de lo narrado en los Evangelios. 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