{"id":29981,"date":"2023-04-02T06:00:00","date_gmt":"2023-04-02T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=29981"},"modified":"2023-03-31T12:43:39","modified_gmt":"2023-03-31T11:43:39","slug":"el-camino-hacia-la-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/el-camino-hacia-la-pascua\/","title":{"rendered":"El camino hacia la Pascua\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Las ense\u00f1anzas del Papa sobre el sentido de la cuaresma \u2013la preparaci\u00f3n de la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/jubileo-2025-ortodoxos\/\">Pascua<\/a>\u2013, a partir del mi\u00e9rcoles de ceniza, se han centrado en los \u00c1ngelus de estos domingos. En ellos pisa sobre las huellas de los pasajes del Evangelio que la liturgia propone: las tentaciones del Se\u00f1or, su transfiguraci\u00f3n, el encuentro con la mujer samaritana, la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento y la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tiempo de \u201cvolver a lo esencial\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En su homil\u00eda del mi\u00e9rcoles de ceniza, celebrado en la bas\u00edlica de Santa Sabina (22-II-2023), el Papa present\u00f3 la cuaresma \u2013en cuanto s\u00edntesis apretada de una dimensi\u00f3n importante de la vida cristiana\u2013 como \u201c<em>el tiempo favorable para volver a lo esencial<\/em>\u201d; es decir, \u201c<em>para despojarnos de lo que nos pesa, para reconciliarnos con Dios, para reavivar el fuego del Esp\u00edritu Santo que habita escondido entre las cenizas de nuestra fr\u00e1gil humanidad. Volver a lo esencial<\/em>\u201d. Un tiempo de gracia para \u201c<em>volver a lo esencial, que es el Se\u00f1or\u201d. <\/em>As\u00ed,el rito de la ceniza nos introduce en este camino de regreso, nos invita \u2013subrayaba Francisco\u2013&nbsp;\u201c<em>a volver a lo que realmente somos&nbsp;<\/em>y<em>&nbsp;a volver a Dios y a los hermanos\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cDios tambi\u00e9n vive la Cuaresma\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En esa frase se apoy\u00f3 para distinguir dos pasos. La Cuaresma, primero, como un tiempo de \u201cvolver a lo que somos\u201d<em>. <\/em>\u00bfY qu\u00e9 somos? Somos criaturas que venimos de la tierra y necesitamos del Cielo, pero antes volveremos al polvo, y luego resurgiremos de nuestras cenizas. Dios nos ha creado, somos suyos, le pertenecemos. Y el Papa formul\u00f3 algo bastante original: \u201c<em>Como Padre tierno y misericordioso, \u00c9l tambi\u00e9n vive la Cuaresma, porque nos desea, nos espera, aguarda nuestro regreso, Y siempre nos anima a no desesperar, incluso cuando caemos en el polvo de nuestra fragilidad y de nuestro pecado\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dios \u201csabe muy bien que no somos m\u00e1s que polvo\u201d (Sal 103, 14). Y, observa el sucesor de Pedro: \u201c<em>Nosotros, sin embargo, muchas veces lo olvidamos, pensando que somos autosuficientes, fuertes, invencibles sin \u00c9l; usamos maquillaje para creernos mejores de lo que somos. Somos polvo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed la necesidad de despojarnos<em> \u201cdel af\u00e1n de ponernos en el centro, de ser los primeros de la clase, de pensar que s\u00f3lo con nuestras capacidades podemos ser protagonistas de la vida y trasformar el mundo que nos rodea\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con otras palabras<em>, es este \u201c\u2019un tiempo de verdad\u2019&nbsp;para quitarnos las m\u00e1scaras que llevamos cada d\u00eda aparentando ser perfectos a los ojos del mundo; para luchar, como nos ha dicho Jes\u00fas en el Evangelio, contra la falsedad y la hipocres\u00eda. No las de los dem\u00e1s, sino las nuestras; mirarlas a la cara y luchar\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Salir del baluarte del yo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Al volver a lo esencial de lo que somos antes Dios \u2013contin\u00faa el Papa\u2013, la Cuaresma se nos aparece como \u201c<em>tiempo favorable para reavivar nuestras relaciones con Dios y con los dem\u00e1s; para abrirnos en el silencio a la oraci\u00f3n y a salir del baluarte de nuestro yo cerrado; para romper las cadenas del individualismo<\/em><em>y del aislamiento y redescubrir, a trav\u00e9s del encuentro y la escucha, qui\u00e9n es el que camina a nuestro lado cada d\u00eda, y volver a aprender a amarlo como hermano o hermana<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo lograr todo esto? La Cuaresma nos propone recorrer tres grandes v\u00edas: la limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno. Si nos ponemos humildemente bajo la mirada del Se\u00f1or, entonces \u201c<em>la limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno no se quedan en gestos exteriores, sino que expresan qui\u00e9nes somos verdaderamente: hijos de Dios y hermanos entre nosotros<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, estos son \u201c<em>d\u00edas favorables para recordarnos que el mundo no se cierra en los estrechos l\u00edmites de nuestras necesidades personales [\u2026], para dar a Dios la primac\u00eda de nuestra vida, [\u2026] para frenar la dictadura de las agendas siempre llenas de cosas por hacer; de las pretensiones de un ego cada vez m\u00e1s superficial y engorroso; y de elegir lo que de verdad importa<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el camino hacia la Pascua \u2013propone el obispo de Roma<em>\u2013 \u201cfijemos nuestra mirada en el Crucificado [\u2026]. Y al final del trayecto encontraremos con m\u00e1s alegr\u00eda al Se\u00f1or de la vida; lo encontraremos a \u00c9l,&nbsp;al \u00fanico que nos har\u00e1 resurgir de nuestras cenizas<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Con el diablo no se dialoga<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El segundo domingo (\u00c1ngelus, 26-II-2023) Francisco contempl\u00f3 la escena de las tentaciones del Se\u00f1or y su combate contra el diablo (cfr. Mt 4, 1-11). Este, especialista en dividir, intenta separar a Jes\u00fas del Padre, \u201c<em>apartarlo de su misi\u00f3n de unidad para nosotros<\/em>\u201d. Esa unidad que consiste en hacernos participar del amor que une a las Personas divinas del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los venenos de la divisi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El Papa interpreta la escena: <em>\u201cEl maligno intenta entonces instilar en \u00c9l [Jes\u00fas] tres \u2018venenos\u00b4 potentes con el fin de paralizar su misi\u00f3n de unidad. Y estos venenos son&nbsp;el apego \u2013el apego a necesidades como el hambre\u2013, la desconfianza&nbsp;\u2013hacia su Padre\u2013 y&nbsp;el poder \u2013la sed de poder\u2013\u201d<\/em>.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1ade Francisco que son tambi\u00e9n tentaciones que el diablo emplea con nosotros, \u201c<em>con el fin de dividirnos del Padre y hacer que ya no nos sintamos hermanos y hermanas entre nosotros; las usa para llevarnos a la soledad y a la desesperaci\u00f3n<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas vence al diablo sin dialogar, sin negociar y sin discutir con \u00c9l. Le hace frente con la Palabra de Dios que habla de libertad respecto a las cosas (cfr.&nbsp;Dt&nbsp;8, 3), de confianza (cfr.&nbsp;Dt&nbsp;6, 16) y de servicio a Dios (cfr.&nbsp;Dt&nbsp;6, 13).<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De aqu\u00ed toma pie Francisco para preguntarnos y aconsejarnos: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 lugar tiene en mi vida la Palabra de Dios? \u00bfRecurro a la Palabra de Dios en mis luchas espirituales? Si tengo un vicio o una tentaci\u00f3n que se repite, \u00bfpor qu\u00e9 no busco, haciendo que me ayuden, un vers\u00edculo de la Palabra de Dios que responda a ese vicio? Luego, cuando llegue la tentaci\u00f3n, lo recito, lo rezo confiando en la gracia de Cristo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La belleza luminosa del Amor<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El segundo domingo de cuaresma nos sit\u00faa en la transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or (cfr. Mt 17, 1-9), que manifiesta toda su belleza de Hijo de Dios. Se plantea el Papa una cuesti\u00f3n nada evidente para nosotros: \u201c\u00bf<em>en qu\u00e9 consiste esta belleza?<\/em>\u201d. Y responde que no consiste en un efecto especial, sino que, puesto que Dios es Amor, consiste en \u201c<em>el esplendor del Amor divino encarnado en Cristo<\/em>\u201d. Los disc\u00edpulos ya conoc\u00edan el rostro del Amor, pero no se hab\u00edan dado cuenta de su belleza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Caminar, servir, amar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora se les muestra as\u00ed la belleza de Dios: como un anticipo del para\u00edso, que les prepare para saber reconocer esa misma belleza \u201c<em>cuando suba a la cruz y su rostro sea desfigurado\u201d<\/em>. Pedro habr\u00eda querido detener el tiempo, pero Jes\u00fas no desea apartar a sus disc\u00edpulos de la realidad de la vida, que incluye el camino para seguirlo hasta la cruz. \u201c<em>La belleza de Cristo<\/em> \u2013parece contestar Francisco a ciertos pensadores de la modernidad como Marx y Nietzsche\u2013 <em>no es alienante, te lleva siempre adelante, no hace que te escondas: \u00a1sigue adelante!<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una ense\u00f1anza para nosotros. Estando con Jes\u00fas es como \u201c<em>aprendemos a reconocer en su rostro la belleza luminosa del amor que se entrega, incluso cuando lleva las marcas de la cruz\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no solo eso, sino que tambi\u00e9n podemos aprender a descubrir la luz del amor de Dios en los dem\u00e1s: \u201c<em>Es en su escuela donde aprendemos a captar la misma belleza en los rostros de las personas que cada d\u00eda caminan junto a nosotros: los familiares, los amigos, los colegas, quienes en diversos modos cuidan de nosotros<\/em><strong><em>.<\/em><\/strong><em> \u00a1Cu\u00e1ntos rostros luminosos, cu\u00e1ntas sonrisas, cu\u00e1ntas arrugas, cu\u00e1ntas l\u00e1grimas y cicatrices hablan de amor en torno a nosotros! Aprendamos a reconocerlos y a llenarnos el coraz\u00f3n con ellos<\/em>\u201d.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia ha de ser ponerse en marcha, \u201c<em>para llevar tambi\u00e9n a los dem\u00e1s la luz que hemos recibido, con las obras concretas del amor <\/em>(cfr.&nbsp;1 Jn&nbsp;3, 18),<em> sumergi\u00e9ndonos con m\u00e1s generosidad en las tareas cotidianas, amando, sirviendo y perdonando con m\u00e1s entusiasmo y disponibilidad<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La sed de Dios y nuestra sed&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El evangelio del tercer domingo de Cuaresma presenta el encuentro de Jes\u00fas con la mujer samaritana (cfr. Jn 4, 5-42): <em>\u201cuno de los encuentros m\u00e1s hermosos y fascinantes\u201d<\/em> del Se\u00f1or (cfr. \u00c1ngelus<em>,<\/em> 12-III-2023).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l le pide a ella: \u201c<em>dame de beber\u201d<\/em>. Se trata, explica el Papa, de una \u201c<em>imagen de la humillaci\u00f3n de Dios<\/em>\u201d. Jes\u00fas ha querido atarse a nuestra pobreza, a nuestra peque\u00f1ez, porque ten\u00eda y tiene sed de cada uno de nosotros.<em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con un argumento de corte agustiniano, explica Francisco: \u201c<em>La sed de Jes\u00fas, en efecto, no es s\u00f3lo f\u00edsica, expresa la sed m\u00e1s profunda de nuestra vida: es sobre todo sed de nuestro amor. Es m\u00e1s que un mendigo, tiene sed de nuestro amor. Y surgir\u00e1 en el momento culminante de la pasi\u00f3n, en la cruz; all\u00ed, antes de morir, Jes\u00fas dir\u00e1: \u2018Tengo sed\u2019 (Jn 19, 28). Esa sed de amor que lo llev\u00f3 a descender, a humillarse, a ser uno de nosotros\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero es el Se\u00f1or el que da de beber a la samaritana. Y le habla del agua viva del Esp\u00edritu Santo, que desde la cruz derrama, junto con su sangre, desde su costado abierto (cfr. Jn 19, 34).<\/p>\n\n\n\n<p>Eso hace tambi\u00e9n con nosotros: <em>\u201cJes\u00fas, sediento de amor, apaga nuestra sed con amor. Y hace con nosotros como con la samaritana: sale a nuestro encuentro en nuestra vida cotidiana, comparte nuestra sed, nos promete el agua viva que hace brotar en nosotros la vida eterna (cfr. Jn 4, 14)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Todos tienen (tenemos) sed<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas no solo pide de beber sino que, como hace con la samaritana,<em>\u201cnos pide que cuidemos la sed de los dem\u00e1s\u201d<\/em>: nos lo dicen tantos \u2013en la familia, en el trabajo, en los dem\u00e1s lugares que frecuentamos\u2013 que tienen sed de cercan\u00eda, de atenci\u00f3n, de escucha; nos lo dicen los que tienen sed de la Palabra de Dios y necesitan encontrar en la Iglesia un oasis donde beber agua. Nos lo dice nuestra sociedad, donde dominan las prisas, las prisas por consumir y sobre todo la indiferencia, esta cultura de la indiferencia genera aridez y vac\u00edo interior. \u201c<em>Y no lo olvidemos\u201d,<\/em> dice Francisco<em>, \u201cdame de beber es el grito de tantos hermanos y hermanas que carecen de agua<\/em><em>para vivir, mientras seguimos contaminando y desfigurando nuestra casa com\u00fan, que tambi\u00e9n, exhausta y sedienta, tiene sed\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nosotros como la samaritana \u2013propone Francisco\u2013 hemos de dejar de pensar en saciar nuestra sed (material, intelectual o cultural), <em>\u201csino que con la alegr\u00eda de haber encontrado al Se\u00f1or podremos saciar a los dem\u00e1s: dar sentido a la vida de los otros, no como due\u00f1os, sino como servidores de esta Palabra de Dios que nos ha saciado, que nos sacia continuamente; podremos comprender su sed y compartir el amor que \u00c9l nos dio\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y nos invita el Papa a preguntarnos: <em>\u201c\u00bfTengo sed de Dios, me doy cuenta de que necesito su amor como el agua para vivir? Y luego, a m\u00ed que tengo sed, \u00bfme preocupa la sed de los dem\u00e1s, la sed espiritual, la sed material?<\/em>\u201d<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Actitudes del coraz\u00f3n humano ante Jes\u00fas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el cuarto domingo, el Evangelio muestra a Jes\u00fas que devuelve la vista a un hombre ciego de nacimiento (cfr. Jn 9, 1-41).<em> \u201cPero este prodigio \u2013observa Francisco\u2013 es acogido de mala manera por varias personas y grupos\u201d<\/em> (cfr. <em>\u00c1ngelus<\/em>, 19-III-2023). En sus actitudes se ven las actitudes fundamentales del coraz\u00f3n humano ante Jes\u00fas: <em>\u201cel coraz\u00f3n humano bueno, el coraz\u00f3n humano tibio, el coraz\u00f3n humano miedoso, el coraz\u00f3n humano valiente\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De un lado est\u00e1n los disc\u00edpulos, que, ante el problema del ciego, desean buscar un culpable, en lugar de preguntarse qu\u00e9 deben hacer ellos mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego est\u00e1n los vecinos, que se muestran esc\u00e9pticos: no creen que el que ahora ve sea el mismo ciego de antes. Y sus padrestampoco quieren problemas, en particular ante las autoridades religiosas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos ellos manifiestan ser \u201c<em>corazones cerrados ante el signo de Jes\u00fas, por diferentes motivos: porque buscan un culpable, porque no saben sorprenderse, porque no quieren cambiar, porque est\u00e1n bloqueados por el miedo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nos pasa hoy, dice Francisco: <em>\u201cAnte algo que es realmente un mensaje de testimonio de una persona, un mensaje de Jes\u00fas, caemos en eso: buscamos otra explicaci\u00f3n, no queremos cambiar, buscamos una salida m\u00e1s elegante que aceptar la verdad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dejarse curar para ver<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed llegamos a que el \u00fanico que reacciona bien es el ciego. \u201c<em>Est\u00e1 feliz de ver, da testimonio de lo que le ha pasado del modo m\u00e1s sencillo: \u2018Era ciego y ahora veo\u2019. Dice la verdad<\/em>\u201d. No quiere inventar ni esconder nada, no teme el qu\u00e9 dir\u00e1n, porque Jes\u00fas le ha dado su plena dignidad, sin pedirle ni siquiera el agradecimiento, y le ha hecho renacer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Y esto es claro\u201d <\/em>\u2013apunta Francisco<em>\u2013, \u201csucede siempre: cuando Jes\u00fas nos sana, nos devuelve la dignidad, la dignidad plena de la curaci\u00f3n de Jes\u00fas, una dignidad que nace de lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n, que se apodera de toda la vida<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como suele hacer, Francisco nos interpela sobre la misma escena: \u201c<em>\u00bfQu\u00e9 posici\u00f3n tomamos, qu\u00e9 hubi\u00e9semos dicho entonces?<\/em> [\u2026] <em>\u00bfNos dejamos aprisionar por el miedo al qu\u00e9 pensar\u00e1 la gente? [\u2026] \u00bfC\u00f3mo acogemos a las personas que tienen tantas limitaciones en la vida, sean f\u00edsicas, como este ciego; sean sociales, como los mendigos que encontramos en la calle? \u00bfAcogemos esto como una maldici\u00f3n o como una oportunidad para acercarnos a ellos con amor?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y nos aconseja el sucesor de Pedro que pidamos \u201cla gracia de asombrarnos cada d\u00eda de los dones de Dios y de ver las diversas circunstancias de la vida, incluso las m\u00e1s dif\u00edciles de aceptar, como oportunidades para hacer el bien, como hizo Jes\u00fas con el ciego\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ense\u00f1anzas del Papa sobre el sentido de la cuaresma \u2013la preparaci\u00f3n de la Pascua\u2013, a partir del mi\u00e9rcoles de ceniza, se han centrado en los \u00c1ngelus de estos domingos. 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