{"id":2918,"date":"2025-02-13T06:00:00","date_gmt":"2025-02-13T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=2918"},"modified":"2025-02-11T17:40:21","modified_gmt":"2025-02-11T15:40:21","slug":"la-esencia-del-cristianismo-de-romano-guardini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/la-esencia-del-cristianismo-de-romano-guardini\/","title":{"rendered":"La esencia del cristianismo,\u00a0de Romano Guardini"},"content":{"rendered":"\n<p>Siempre es dif\u00edcil trazar la historia de las ideas: cu\u00e1les son los momentos y contextos en que se perfilan, se formulan y logran difusi\u00f3n. Que el cristianismo se centra en la persona de Cristo lo formula bella y claramente Guardini, con un impacto que ha marcado toda la teolog\u00eda cat\u00f3lica del siglo XX. Pero evidentemente no se lo ha inventado.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo Se\u00f1or lo da a entender cuando dice <em>\u201cYo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre sino por m\u00ed\u201d <\/em>(Jn 14, 6). Con toda la misteriosa fuerza del <em>\u201cYo soy\u201d<\/em> de Cristo, en el Evangelio de San Juan: <em>\u201cYo soy el pan de vida\u201d<\/em> (Jn 6, 35.48.51), <em>\u201cYo soy la luz del mundo\u201d<\/em> (Jn 8, 12; 12, 46-48), <em>\u201cYo soy la puerta\u201d<\/em> (Jn 10, 1-6), <em>\u201cYo soy la resurrecci\u00f3n\u201d<\/em> (Jn 11, 25).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los contextos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Por un lado est\u00e1 el esfuerzo \u201cracionalista liberal\u201d, que desde el XVIII, intenta reducir el cristianismo a alguna idea o esencia \u201cuniversal\u201d, prescindiendo de sus concreciones hist\u00f3ricas, que le parecen dudosas. Por otro lado, desde el siglo XIX, ha crecido exponencialmente el conocimiento de otras religiones: \u00bfqu\u00e9 tienen en com\u00fan?, \u00bfqu\u00e9 caracteriza el hecho religioso? Y, dentro de esto, \u00bfqu\u00e9 singulariza a lo cristiano?<\/p>\n\n\n\n<p>La <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/argumentos\/teologia-siglo-xx\/el-personalismo-en-teologia\/\">teolog\u00eda liberal protestante<\/a>, desde Schleiermacher, ha asumido la idea de que el cristianismo representa la esencia de lo religioso en su concreci\u00f3n hist\u00f3rica m\u00e1s acabada. En efecto, lo religioso puede definirse como la relaci\u00f3n de sumisi\u00f3n y reconocimiento hacia el absoluto. Y, para Schleiermacher, el cristianismo lo realiza de manera eminente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en paralelo, durante el siglo XIX, se ha extendido el estudio comparado de las religiones. Y al igual que se intenta encontrar en otras religiones el esquema y los elementos que tan claramente se observan en la cristiana, con sus creencias, sus libros sagrados, su moral, su culto y su iglesia o comunidad creyente, tambi\u00e9n se intenta tipificar la religi\u00f3n cristiana por comparaci\u00f3n con las dem\u00e1s. Y se ve en Cristo al Fundador y Profeta de la religi\u00f3n cristiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, Jesucristo es el fundador y profeta de la religi\u00f3n cristiana, el veh\u00edculo por el que este mensaje llega y se difunde en el mundo. Pero, sobre todo, es el centro y el contenido del mensaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo singular, que no encuentra parecido en la historia de las religiones. Buda o Mahoma pueden ser veh\u00edculos e incluso modelos en la pr\u00e1ctica de una religi\u00f3n (aunque en el caso de Buda fuera m\u00e1s bien una filosof\u00eda), pero no son su esencia. En cambio, con su Encarnaci\u00f3n, la Palabra de Dios se ha hecho presente en la historia en forma de persona. En Jesucristo, el Hijo encarnado, Dios se manifiesta y salva. Por eso la religi\u00f3n cristiana no se compendia en una idea sino en una persona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Explicar\u00e1 Guardini: <em>\u201cJes\u00fas no es solo portador de un mensaje que exige una decisi\u00f3n, sino que es \u00c9l mismo quien provoca la decisi\u00f3n, una decisi\u00f3n impuesta a todo hombre, que penetra todas las vinculaciones terrenas y que no hay poder que pueda ni contrastar ni detener\u201d<\/em> (<em><a href=\"https:\/\/www.edicionescristiandad.es\/product\/esencia-del-cristianismo-una-etica-para-nuestro-tiempo\/\">La esencia del cristianismo<\/a><\/em>, Cristiandad, Madrid 1984, p. 47)\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El t\u00edtulo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Dos famosos libros llevaban ya el mismo t\u00edtulo. En 1841, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ludwig_Feuerbach\">Ludwig Feuerbach<\/a> hab\u00eda publicado su <em>La esencia del cristianismo<\/em>. Era una explicaci\u00f3n hermen\u00e9utica reductiva del cristianismo. El cristianismo ser\u00eda lo contrario de lo que pretende ser. No la manifestaci\u00f3n de un Dios que quiere salvar al hombre, sino la ilusi\u00f3n del hombre que sublima sus propias aspiraciones en la idea de Dios. Dios es solo lo que nos gustar\u00eda ser, llevado al infinito.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Adolf von Harnack, famoso historiador de la antig\u00fcedad cristiana y protestante liberal, le contest\u00f3 con unas conferencias reunidas en su libro <em>La esencia del cristianismo<\/em> (1901). No se trata de una ilusi\u00f3n, sino que el mandamiento del amor es la m\u00e1xima expresi\u00f3n hist\u00f3rica del progreso interior humano. La historia cristiana ha prestado, quiz\u00e1, demasiada atenci\u00f3n a la doctrina sobre Dios o sobre Jesucristo \u2013eso le parece\u2013, pero la esencia est\u00e1 en la realizaci\u00f3n del hombre interior en la justicia y la caridad. Eso es lo que le da su significado universal, para los hombres de todos los tiempos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, ten\u00edan bastante en com\u00fan. Como hijos de su tiempo, les parec\u00eda problem\u00e1tica la historia de la salvaci\u00f3n y solo le daban un valor aleg\u00f3rico. Pero donde Feuerbach ve\u00eda un infeliz espejismo, von Harnack encontraba la m\u00e1xima manifestaci\u00f3n del esp\u00edritu humano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La ingenuidad liberal que quiere contemplar el progreso humano en la historia, tambi\u00e9n religioso, naufragar\u00eda en la primera guerra mundial. Y Barth juzgar\u00eda duramente el intento de la teolog\u00eda liberal de hacer razonable el cristianismo, convirti\u00e9ndolo en idea y esencia. Es el esc\u00e1ndalo de la revelaci\u00f3n el que tiene que juzgar la raz\u00f3n, y no al rev\u00e9s. As\u00ed la salva y la saca de sus l\u00edmites.&nbsp; Pero Barth no desciende a la historia concreta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El libro de Guardini<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Sin citarlo, Guardini sigue el itinerario contrario a Harnack: parte del hecho hist\u00f3rico de Jesucristo y muestra su significado universal, que no puede reducirse a ninguna idea. Jesucristo, tal como fue y como es, es la esencia de la religi\u00f3n cristiana. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala en la \u201cAdvertencia preliminar\u201d, <em>La esencia del cristianismo<\/em> se public\u00f3 en 1929, en la revista <em>Die Schildgenossen<\/em>. Pero Guardini vio conveniente publicarlo aparte, porque le parec\u00eda que pod\u00eda servir de \u201dintroducci\u00f3n met\u00f3dica\u201d, para sus otros libros sobre Cristo, especialmente <em>La imagen de Jes\u00fas, el Cristo, en el Nuevo Testamento<\/em>, y <em>El Se\u00f1or<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desarrolla la argumentaci\u00f3n en cuatro partes que seguiremos brevemente: I. <em>El problema<\/em>; II. <em>A modo de diferenciaci\u00f3n<\/em>; III. <em>La persona de Cristo y lo propia y esencialmente cristiano<\/em>. Finalmente, en el apartado IV, <em>Resultado<\/em>, resume brevemente su tesis.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El problema<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa pregunta por la esencia del cristianismo ha sido contestada de modos muy diversos. Se ha dicho que lo esencial del cristianismo es que en \u00e9l la personalidad individual avanza al centro de la conciencia religiosa; se ha afirmado asimismo que la esencia del cristianismo radica en que en \u00e9l Dios se revela como Padre, quedando el creyente situado frente a \u00c9l [\u2026]: tambi\u00e9n se ha sostenido que lo peculiar del cristianismo es ser una religi\u00f3n que eleva el amor al pr\u00f3jimo a la categor\u00eda de valor fundamental [\u2026]. De todas estas respuestas no hay ninguna que d\u00e9 en el blanco\u201d <\/em>(16). Adem\u00e1s de que son falsas,<em> \u201cse hallan formuladas en forma de proposiciones abstractas, subsumiendo su \u2018objeto\u2019 bajo conceptos generales\u201d<\/em> (17).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl cristianismo no es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, ni una doctrina de la verdad ni una interpretaci\u00f3n de la vida. Es eso tambi\u00e9n, pero nada de ello constituye su esencia nuclear. Su esencia est\u00e1 constituida por Jes\u00fas de Nazaret, por su existencia, su obra y su destino concretos; es decir, por una personalidad hist\u00f3rica\u201d <\/em>(19).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto plantea un \u201cproblema\u201d. Porque estamos acostumbrados a someternos a normas o a leyes, pero aqu\u00ed se trata de <em>\u201creconocer a otra persona como ley suprema de toda la esfera religiosa\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>A modo de diferenciaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Se necesita un discernimiento: <em>\u201cUna mirada superficial basta para percatarse de la inconmensurable significaci\u00f3n que reviste la persona de Jes\u00fas en el Nuevo Testamento\u201d <\/em>(25). Recuerda el caso de Buda, y tambi\u00e9n de los profetas de Israel: <em>\u201cEl profeta como el ap\u00f3stol son portadores del Mensaje, obreros en la gran obra, pero nada m\u00e1s\u201d <\/em>(32). <em>\u201cPor contraste con todo eso, se pone de manifiesto cu\u00e1n fundamentalmente diferente es la posici\u00f3n de la persona de Jes\u00fas en el orden religioso proclamado por \u00e9l\u201d<\/em> (33).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La persona de Cristo y lo propia y esencialmente cristiano<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hay muchas versiones sobre el mensaje de Cristo: predic\u00f3 el Reino que ven\u00eda, el amor universal, una nueva idea de Dios. En definitiva, <em>\u201cse ha afirmado repetidamente que Jes\u00fas no forma parte del contenido de su mensaje\u201d<\/em> (37). Pues bien, <em>\u201cesta teor\u00eda es falsa\u201d<\/em> (38). Por muchos motivos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El primero es que Jes\u00fas <em>\u201cexige expl\u00edcitamente que los hombres le sigan\u201d<\/em> (38), que opten por \u00e9l, de una manera plena. Adem\u00e1s, sus palabras y gestos <em>\u201chacen aparecer la persona de Cristo como criterio y motivo de la conducta\u201d <\/em>(40). Hasta el esc\u00e1ndalo que supone <em>\u201cel hecho de que una persona hist\u00f3rica pretenda para s\u00ed una significaci\u00f3n religiosa absoluta\u201d<\/em> (50). <em>\u201cTodo lo cristiano que viene de Dios a nosotros, y lo mismo todo lo que va de nosotros a Dios, tiene que pasar por Aquel\u201d <\/em>(52). Es una mediaci\u00f3n que forma parte del contenido.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa doctrina de Jes\u00fas es la doctrina del Padre. Pero no como en un profeta que recibe y da a conocer la revelaci\u00f3n, sino en el sentido de que su punto de partida se halla en el Padre, pero, a la vez, tambi\u00e9n en Jes\u00fas\u201d<\/em> (60).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la salvaci\u00f3n se da en \u00e9l y a trav\u00e9s de \u00e9l. Por eso se entiende la expresi\u00f3n frecuente en San Pablo: <em>\u201cen \u00e9l\u201d<\/em>, recogida en la liturgia: <em>\u201cPor Cristo, con \u00e9l y en \u00e9l\u201d<\/em>. As\u00ed viven, as\u00ed rezan, as\u00ed se salvan los cristianos, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Cada uno en particular y, a la vez, todos en la Iglesia. Y se expresa de manera especial en la Eucarist\u00eda: todos est\u00e1n llamados a comer su Cuerpo, condici\u00f3n necesaria para entrar en el Reino de los Cielos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Resultado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En este \u00faltimo y breve apartado concluye todo: <em>\u201cNo hay ninguna doctrina, ninguna estructura fundamental de valores \u00e9ticos, ninguna actitud religiosa ni ning\u00fan orden vital que pueda separarse de la persona de Cristo y del que, despu\u00e9s, pueda decirse que es cristiano. Lo cristiano es \u00c9l mismo, lo que a trav\u00e9s de \u00c9l llega al hombre y la relaci\u00f3n que a trav\u00e9s de \u00c9l puede mantener el hombre con Dios\u201d<\/em> (103).<\/p>\n\n\n\n<p>El cristianismo tiene una doctrina y una moral (un sistema de valores) y un culto p\u00fablico y una oraci\u00f3n personal. Tiene; pero no es ni una doctrina, ni una moral, ni un culto, ni una iglesia. Su esencia es Jesucristo. Su doctrina, su moral, su culto se realizan en Cristo. Y no hay doctrina ni moral ni culto que sean cristianos si no se enra\u00edzan y expresan en Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y, por \u00faltimo, citando sin citar las otras \u201cesencias del cristianismo\u201d, concluye: <em>\u201cLa tesis de que el cristianismo es la religi\u00f3n del amor solo puede ser exacta en el sentido de que el cristianismo es la religi\u00f3n del amor a Cristo y, a trav\u00e9s de <\/em>\u00c9<em>l, del amor dirigido a Dios, as\u00ed como a otros hombres [\u2026]. El amor a Cristo es, pues, la actitud que en absoluto presta sentido a cuanto es. Toda vida tiene que ser determinada por \u00e9l\u201d<\/em> (105). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El te\u00f3logo y obispo italiano Bruno Forte tiene un ensayo sobre <em>La esencia del cristianismo<\/em> (2002), con un replanteamiento del tema en la actualidad y algunas valoraciones hist\u00f3ricas; y tambi\u00e9n el te\u00f3logo espa\u00f1ol Olegario Gonz\u00e1lez de Cardedal escribi\u00f3 <em>La entra\u00f1a del cristianismo<\/em> (1997), mucho m\u00e1s voluminoso y amplio, aunque con menos detalle en lo que se refiere a Guardini. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre es dif\u00edcil trazar la historia de las ideas: cu\u00e1les son los momentos y contextos en que se perfilan, se formulan y logran difusi\u00f3n. Que el cristianismo se centra en la persona de Cristo lo formula bella y claramente Guardini, con un impacto que ha marcado toda la teolog\u00eda cat\u00f3lica del siglo XX. 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