{"id":29138,"date":"2023-03-01T05:00:00","date_gmt":"2023-03-01T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=29138"},"modified":"2023-02-27T13:48:01","modified_gmt":"2023-02-27T12:48:01","slug":"el-sentido-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/el-sentido-de-la-vida\/","title":{"rendered":"El sentido de la vida"},"content":{"rendered":"<p>Esta noche no es como las dem\u00e1s. La luna nueva y las densas nubes de la tormenta que se avecina han dejado el campamento completamente a oscuras. Es como si Dios hubiera apagado las luces del cielo para irse tambi\u00e9n a dormir.<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio reina en el llano, junto a la valla fronteriza. Los ni\u00f1os descansan, exhaustos, pero esta es la noche \u201cD\u201d y quiz\u00e1 no volver\u00eda a haber otra oportunidad as\u00ed para saltar hasta qui\u00e9n sabe cu\u00e1ndo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Cari\u00f1o, despierta, es la hora \u2013susurro al o\u00eddo de mi esposa que duerme acurrucada a F\u00e1tima, nuestra peque\u00f1a de 4 a\u00f1os, a la que hab\u00eda cubierto con un pl\u00e1stico para protegerla del roc\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Voy! \u00a1Voy! \u00a1Es la hora! \u00a1Es la hora! \u2013grita, incorpor\u00e1ndose, asustada y desorientada, con la palma de su mano apret\u00e1ndose el pecho, como si tratara de evitar que el coraz\u00f3n, latiendo a mil por hora, le rompiera las costillas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Perd\u00f3name, no quer\u00eda asustarte. \u00bfQu\u00e9 te ha pasado? \u00bfEstabas teniendo una pesadilla?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfUna pesadilla? Cualquier pesadilla hubiera sido mejor que esta realidad de mierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Al escuchar nuestra conversaci\u00f3n, la ni\u00f1a abre sus ojos, aparta la improvisada s\u00e1bana de pl\u00e1stico para vernos bien, nos dedica una sonrisa y vuelve a cerrarlos, como si nada hubiera pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Venga, terminad de levantaros, que yo voy a espabilar al resto \u2013prevengo a mi mujer, mientras me dirijo a despertar a las familias vecinas que, a su vez, comienzan a despertarse unas a otras.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay mochila que preparar, todo se ha ido quedando por el camino. Nuestras \u00fanicas pertenencias son nuestras vidas, que hemos logrado conservar con mucho esfuerzo, y la de nuestras familias. Nuestro \u00fanico objetivo: cruzar la frontera, la l\u00ednea que separa la muerte segura, de la vida. Pero no nos lo iban a poner f\u00e1cil. Somos demasiados y el pa\u00eds se acoge a su \u201cderecho de control migratorio\u201d para justificar la violencia contra quienes, como nosotros planeamos hacer esta noche, tratan de entrar de forma ilegal. En mi familia siempre hemos vivido aquello de que donde comen tres, comen cuatro; pero a algunos parece que no les entra en la cabeza en las actuales circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que no se ve casi nada y de que todos est\u00e1n obedeciendo las instrucciones sobre la necesidad de ser silenciosos, por la cuenta que les trae, el murmullo provocado por el movimiento de los casi 400 que formamos el grupo puede ser peligroso. As\u00ed que corro a buscar a Obama, el jefe del \u00faltimo conjunto de familias que se nos uni\u00f3, para ver si est\u00e1n listos. A \u00e9l no le gusta el mote, pero los suyos se lo pusieron por liderarlos al grito de \u201cS\u00ed se puede\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Es la hora, no podemos esperar m\u00e1s &#8211; le digo ofreci\u00e9ndole mi mano para ayudarlo a incorporarse.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pero a\u00fan estamos cansados \u2013me contesta mientras se pone en pie con cuidado de no despertar a su mujer que descansa a su lado\u2013. Algunos de los nuestros han dormido apenas dos horas despu\u00e9s de tres noches.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Lo s\u00e9, pero no nos podemos arriesgar. Las condiciones son \u00f3ptimas, hay cero visibilidad, casi no puedo verte a ti que te tengo enfrente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Lo entiendo, pero no respondo de la fuerza de los m\u00edos. Haremos lo que podamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Eso haremos todos, Obama, lo que podamos \u2013le digo, agarr\u00e1ndolo fuertemente de ambos brazos y sacudi\u00e9ndolo para infundirle \u00e1nimos\u2013. Llegar hasta aqu\u00ed ya ha sido un milagro. Si no ven\u00eds con nosotros, lo estar\u00e9is tirando todo por la borda porque qui\u00e9n sabe cu\u00e1ndo volver\u00e1 a haber una noche como esta. Adem\u00e1s, en caso de no venir, tendr\u00edais que retroceder unos kil\u00f3metros para que no os descubran una vez hagamos nosotros el salto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Para atr\u00e1s, ni para coger impulso amigo m\u00edo \u2013responde con un brillo especial en la mirada\u2013 \u00a1Cuenta con nosotros!<\/p>\n\n\n\n<p>El ataque a la valla lo hemos previsto realizar por la zona de Nahr Saghir, por ser el punto intermedio entre los dos puestos de control m\u00e1s alejados entre s\u00ed de todo el cercado. Debemos llegar antes de las cuatro de la madrugada, porque a esa hora los guardias suelen hacer un descanso para tomar caf\u00e9 y se espabilan para el resto de la noche. Queremos pillarlos lo m\u00e1s desprevenidos posible, as\u00ed que nos ponemos en camino sin miedo. El terror del que venimos ha sido tan intenso que jugarse la vida en un salto nos parece un juego infantil. Hay que pasar por ese trance y lo \u00fanico que queremos es que acabe cuanto antes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, en cuanto llegamos, iniciamos la maniobra tal y como hab\u00edamos previsto. Dos equipos, provistos de cizallas, se encargan de abrir sendos boquetes en la primera valla de alambre. Para sortear la segunda los m\u00e1s j\u00f3venes han preparado, con chatarra encontrada en los alrededores, dos escalas que han quedado, no obstante, firmes y seguras. El movimiento lo hemos ensayado cientos de veces: subir con rapidez, sin pararse, pero sin empujar. Los primeros en subir colocan unas lonas sobre las concertinas que minimizan su capacidad de corte. Una vez arriba, hay que saltar al otro lado y, agarr\u00e1ndose con fuerza a la valla, bajar hasta una altura desde la que la ca\u00edda sea aceptable, y, una vez de nuevo en tierra, salir r\u00e1pidamente para evitar ser aplastados por los que vienen detr\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El plan se est\u00e1 cumpliendo a la perfecci\u00f3n. En apenas cinco minutos, las primeras familias est\u00e1n ya subiendo las escalas de la segunda valla sin llamar la atenci\u00f3n de la polic\u00eda fronteriza. El apag\u00f3n de internet a nivel mundial ha inutilizado las c\u00e1maras t\u00e9rmicas de videovigilancia y los detectores de movimiento, lo que nos da cierta ventaja. De hecho, es nuestra principal baza. Pero la cosa parece empezar a torcerse porque la tormenta el\u00e9ctrica ha hecho su temida aparici\u00f3n. Los fuertes rel\u00e1mpagos convierten la noche en d\u00eda dej\u00e1ndonos vendidos a ojos de los guardias que no tardan mucho en descubrirnos. La alarma comienza a sonar, eso s\u00ed, cuando m\u00e1s de la mitad del grupo ha logrado ya pasar al otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>El protocolo estaba claro: una vez pasada la valla, todos ten\u00edamos que correr y adentrarnos en la ciudad, sin mirar atr\u00e1s, para evitar ser devueltos en caliente. Todos menos yo, que tengo que regresar a comprobar cu\u00e1ntos lo conseguimos finalmente y a ayudar a los rezagados. As\u00ed que, en cuanto encontramos el primer coche tras el que escondernos, me detengo con mi mujer un instante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfEst\u00e1s bien? \u00bfTienes alg\u00fan corte, alg\u00fan golpe? \u2013le pregunto mientras la ni\u00f1a se suelta de mi mano y corre a abrazarse a las piernas de la madre que la inspecciona de arriba abajo buscando heridas o lesiones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No, amor m\u00edo, todo perfecto. \u00bfY F\u00e1tima?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013F\u00e1tima ha sido una campeona \u00bfverdad? Se ha agarrado a mi cuello como ensayamos, tan fuerte como pudo y solo se solt\u00f3 cuando llegamos abajo y nos pusimos a correr. \u00a1C\u00f3mo corre mam\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Claro, papi \u2013responde orgullosa la ni\u00f1a\u2013. De mayor voy a ser corredora para ganar muchas carreras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Seguro que s\u00ed, mi amor, ser\u00e1s campeona ol\u00edmpica, ya ver\u00e1s \u2013le responde la madre abraz\u00e1ndonos y bes\u00e1ndonos a los dos\u2013. Gracias a Dios que estamos todos bien.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed, gracias a Dios, pero dej\u00e9monos de charlas y separ\u00e9monos. No estar\u00e9is seguras del todo hasta que llegu\u00e9is a la ciudad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No te preocupes, cari\u00f1o, ya sabemos ad\u00f3nde tenemos que ir. Nos veremos all\u00ed dentro de un rato. S\u00e9 que tienes que volver, pero, por favor, no arriesgues m\u00e1s de lo necesario.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Te prometo que vuelvo enseguida, preciosa \u2013le digo mientras la abrazo\u2013 \u00bfTe he mentido alguna vez? .<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras las dos mujeres de mi vida corren hacia los callejones de la ciudad, me vuelvo hacia la valla, donde el humo de los gases lacrim\u00f3genos iluminados por los potentes focos de los 4&#215;4 policiales hacen que la brecha que hab\u00edamos logrado abrir en la valla pareciera la mism\u00edsima puerta del infierno. Por el camino, me voy cruzando con varios supervivientes. Algunos corren solos, otros en parejas o en peque\u00f1os grupos. Unos lloran de miedo, otros se quejan de alg\u00fan golpe, pero todos los rostros delatan la alegr\u00eda de haber logrado salvar su vida.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d3scar, uno de los muchachos que ayud\u00f3 a construir las escaleras, se me acerca plet\u00f3rico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Gracias a pap\u00e1, gracias a mi pap\u00e1! \u2013solloza mandando besos al cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Enhorabuena, hijo \u2013le respondo mientras lo abrazo\u2013. Seguro que tu padre estar\u00eda muy orgulloso de ti. Era un gran hombre y dio su vida para que t\u00fa, hoy, pudieras estar aqu\u00ed, a salvo \u00bfSe han quedado fuera muchos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Muy pocos, unos 30. Los guardias tardaron bastante en llegar y, para entonces, ya hab\u00eda saltado casi todo el mundo. Han dado mucha le\u00f1a, a mujeres, a ni\u00f1os\u2026 Luego sacaron las armas de fuego y empezaron a disparar a los que a\u00fan trataban de saltar, que ca\u00edan muertos desde las escaleras o mientras emprend\u00edan la carrera hasta aqu\u00ed. Ha sido horrible. No tienen piedad los hijos de puta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Claro, \u00d3scar, al otro lado no hay ley y nadie se va a preocupar por nosotros. \u00c1nimo, sigue corriendo que ya te queda muy poco.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Gracias jefe, tenga cuidado \u2013me desea mientras corre hacia la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un poco m\u00e1s adelante, una mujer de unos 40 a\u00f1os era ayudada a caminar por sus dos hijos adolescentes, uno a cada lado. Arrastraba uno de sus pies. Se le notaba que se hab\u00eda dislocado el tobillo, pero iba tambi\u00e9n radiante de felicidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No sigas, jefe, ya no queda nadie \u2013me indica uno de los chicos\u2013. Somos los \u00faltimos porque hemos tenido que ayudarla a ella. Adem\u00e1s, hay que ponerse a cubierto porque parece que pronto va a llover.<\/p>\n\n\n\n<p>El muchacho tiene raz\u00f3n, pero en el \u00faltimo vistazo hacia la valla me parece ver la silueta de un hombre recortada sobre la nube brillante del campo de batalla. No pod\u00eda estar muerto, porque estaba arrodillado, as\u00ed que decido acercarme, no sin antes indicarles ad\u00f3nde ten\u00edan que llevar a su madre para que la curaran.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras se alejaban, me dirig\u00ed hacia la silueta que result\u00f3 ser la de Obama. Con los ojos perdidos en el infinito, repet\u00eda en bucle unas palabras que, al acercarme, reconoc\u00ed como avemar\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Obama, vamos, no te quedes aqu\u00ed. Tenemos que llegar a la ciudad \u2013omito preguntarle por su mujer y sus dos hijos pues, al verlo solo, entiendo que nada bueno les ha ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Ellos ya no est\u00e1n, los han acribillado como a conejos, yo ya no tengo a d\u00f3nde ir, yo ya no quiero ir a ning\u00fan sitio. \u00a1D\u00e9jame morir en paz! \u2013gime.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Despu\u00e9s de llegar hasta aqu\u00ed, te prohibo morirte, Obama! Vamos, lev\u00e1ntate que quedan solo unos metros hasta la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Yo no soy Obama, me llamo Jos\u00e9 Luis! Obama y su familia estar\u00e1n tan a gusto en su b\u00fanker maquinando c\u00f3mo dominar el planeta que sus amigos han hecho volar por los aires.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Vamos, Jos\u00e9 Luis, \u00bfte vas a seguir preocupando por las conspiraciones? Tu mujer y tus hijos estar\u00e1n felices de saber que t\u00fa has logrado sobrevivir, y que has podido llegar a esta bendita tierra africana. De Europa no queda nada. Las ciudades que no fueron arrasadas por las bombas nucleares est\u00e1n contaminadas. \u00a1Pero t\u00fa has logrado llegar hasta aqu\u00ed! \u00bfNo ves que es un milagro?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Y pensar que antes eran ellos, los africanos, los que sub\u00edan a <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/la-crisis-espiritual-de-europa\/\">Europa <\/a>buscando sobrevivir! \u00a1Malditos locos! \u00a1Qu\u00e9 esperaban encontrar en Occidente? \u00bfCivilizaci\u00f3n? \u00a1Animales! \u2013se desga\u00f1ita mirando al cielo\u2013 \u00a1Eso es lo que hab\u00eda en nuestra tierra! \u00a1Simple y llanamente, animales! \u00a1Asesinos!<\/p>\n\n\n\n<p>Viendo el estado de shock en el que se encuentra mi compa\u00f1ero de huida, trato de incorporarlo para llevarlo a la fuerza hacia la ciudad. Meto mi hombro bajo su brazo y, al tratar de rodearlo con el m\u00edo por la cintura, noto la camisa caliente y mojada. Me miro la mano y enseguida me doy cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Est\u00e1s herido, Jos\u00e9 Luis. Tenemos que correr al puesto de socorro para parar la hemorragia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013D\u00e9jame morir aqu\u00ed. En serio, Ricardo \u2013me pide entre l\u00e1grimas\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Que se supiera mi nombre de pila produce en m\u00ed una mezcla de orgullo y tristeza. Desde que huimos de Espa\u00f1a en aquel ferry-patera que logramos secuestrar rumbo a \u00c1frica todos se dirig\u00edan a m\u00ed como \u201cel jefe\u201d. Que me llamara por mi nombre demostr\u00f3 su inter\u00e9s por saber qui\u00e9n era yo. O m\u00e1s bien qui\u00e9n hab\u00eda sido. O\u00edr \u201cRicardo\u201d me recordaba a cuando trabajaba de ocho a tres, a cuando mis preocupaciones eran solo lo cara que se hab\u00eda puesto la fruta, la gasolina o la electricidad, a cuando ten\u00eda un pa\u00eds, una casa, una familia enorme, cientos de amigos, compa\u00f1eros y conocidos. Pero el ataque nuclear acab\u00f3 con todo en apenas un d\u00eda. Los antiguos pa\u00edses \u201ccivilizados\u201d eran ahora un p\u00e1ramo infecto, en el que ning\u00fan ser humano podr\u00eda sobrevivir en siglos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Vamos amigo! \u2013lo animo\u2013. Va a empezar a llover y debemos protegernos de la radiaci\u00f3n que arrastrar\u00e1 el agua<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013A m\u00ed me dan ya igual los niveles radiactivos. He perdido todo. Solo quiero morirme tranquilo \u2013alcanza a decir antes de desvanecerse\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Me lo cargo a la espalda y consigo llegar con \u00e9l hasta el puesto de socorro donde, al poco, me confirman que ha sido solo un s\u00edncope. La bala hab\u00eda entrado y salido limpiamente, sin afectar a ning\u00fan \u00f3rgano importante. Me entregan sus objetos personales \u2013una cartera y una bolsa de pl\u00e1stico con varios pasaportes\u2013 para que se los guarde mientras se recupera. Estoy impresionado por la acogida del personal m\u00e9dico y de los voluntarios del campo de refugiados. Todos locales. Ni una palabra de reproche: solo cari\u00f1o y consuelo. Hemos invadido su pa\u00eds los mismos que hace nada les imped\u00edamos a ellos cruzar la frontera en rumbo opuesto. Del sur al norte, del norte al sur, \u00bfcu\u00e1l es ahora el sentido de la vida?<\/p>\n\n\n\n<p>La lluvia repiquetea sobre la lona de la tienda del campo de refugiados en la que me re\u00fano de nuevo con mi mujer y mi hija. Algunas familias, sentadas en los camastros, cuentan la suerte que hab\u00eda corrido tal o cual amigo. Otros, discuten sobre las diferentes rutas posibles en la siguiente etapa de viaje hacia el sur, buscando zonas m\u00e1s seguras y limpias de radioactividad. Yo me quedo en el centro, junto a la estufa con la que se calienta la estancia y donde hierve agua para el t\u00e9. A la luz de las brasas, abro la cartera de Jos\u00e9 Luis y compruebo que, entre su documentaci\u00f3n, hay un carn\u00e9 de afiliado a un partido pol\u00edtico. A pesar del momento dram\u00e1tico que acabamos de vivir, no puedo evitar soltar una gran carcajada que calla, de golpe, las conversaciones de todos los refugiados en la tienda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Jefe, \u00bfest\u00e1s bien? \u00bfDe qu\u00e9 te r\u00edes? \u2013se preocupa Montse, una catalana que logr\u00f3 alcanzar sola las costas africanas, sin saber apenas navegar, en su peque\u00f1o velero\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed, Montse, no te preocupes \u2013le contesto a la vez que echo el carn\u00e9 al fuego sin poder parar de re\u00edr con m\u00e1s ganas a\u00fan\u2013.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras veo derretirse el pl\u00e1stico del documento, la risa hist\u00e9rica va dando paso al llanto, y puedo, por fin, descargar toda la tensi\u00f3n acumulada. Abrazado a los m\u00edos, lloro amargamente por el d\u00eda en que la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/foco\/evangelizacion\/stella-maris-voz-de-humanidad-para-las-gentes-del-mar\/\">humanidad<\/a> perdi\u00f3 el sentido.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta noche no es como las dem\u00e1s. La luna nueva y las densas nubes de la tormenta que se avecina han dejado el campamento completamente a oscuras. Es como si Dios hubiera apagado las luces del cielo para irse tambi\u00e9n a dormir. El silencio reina en el llano, junto a la valla fronteriza. 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