{"id":27723,"date":"2023-02-09T06:00:00","date_gmt":"2023-02-09T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=27723"},"modified":"2023-02-07T12:09:29","modified_gmt":"2023-02-07T11:09:29","slug":"domingo-vi-del-tiempo-ordinario-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/domingo-vi-del-tiempo-ordinario-a\/","title":{"rendered":"Ley antigua y ley nueva en Jes\u00fas. Domingo VI del tiempo ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p>En su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, Jes\u00fas dio seis \u201cant\u00edtesis\u201d, seis afirmaciones que parecen contradecir ense\u00f1anzas de la Antigua Ley. Cuatro de ellas aparecen en el evangelio de hoy. Pero al introducir estas ant\u00edtesis, Jes\u00fas aclara que no las contradice, sino que las eleva a un nivel superior.<em> \u201cNo pens\u00e9is que he venido a abolir la ley y los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles cumplimiento\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ellos, Jes\u00fas revela el nivel superior de moralidad que nos impone el Evangelio. Mientras que la Antigua Ley se centraba m\u00e1s en la moral social -al menos tal como se lleg\u00f3 a entender-, la Nueva Ley nos exige la conversi\u00f3n interior, que es el fundamento esencial de la vida en sociedad. La Antigua Ley nos dec\u00eda que no mat\u00e1semos ni cometi\u00e9semos adulterio; regulaba el matrimonio y, como parte de \u00e9l, permit\u00eda el divorcio; prohib\u00eda los juramentos falsos; establec\u00eda nociones b\u00e1sicas de justicia y fijaba l\u00edmites claros entre vecinos y enemigos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Plenitud de la Ley<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas ense\u00f1a (de un modo que alude a su divinidad: s\u00f3lo Dios puede modificar una ley que Dios revel\u00f3 primero) que debemos vivir las actitudes interiores que son el fundamento de estos preceptos. Para evitar matar, debemos resistir la ira interior que lleva a la violencia y buscar la reconciliaci\u00f3n temprana que impide que los problemas se agraven. Para evitar el adulterio, debemos buscar la pureza de coraz\u00f3n que nos lleva a respetar la dignidad de los dem\u00e1s, en particular de las mujeres. Esto puede requerir acciones radicales para resistir el pecado y sus ocasiones &#8211; de ah\u00ed las met\u00e1foras de arrancarse el ojo o cortarse la mano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, Jes\u00fas ofrece una nueva visi\u00f3n del matrimonio en la que las <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/el-eterno-femenino-cincuenta-mujeres-de-libro\/\">mujeres<\/a> no pueden ser simplemente descartadas. El matrimonio es indisoluble y divorciarse del c\u00f3nyuge para casarse con otro es adulterio. A continuaci\u00f3n, insiste en una profunda actitud de veracidad; debemos decir simplemente \u201cs\u00ed\u201d o \u201cno\u201d sin hacer juramentos innecesarios. Las dos ant\u00edtesis siguientes (que no aparecen en el evangelio de hoy) nos invitan a abandonar todo deseo de venganza, prefiriendo sufrir un agravio a infligirlo, y a no hacer ya distinci\u00f3n entre enemigo y pr\u00f3jimo. Incluso debemos amar a quienes nos son hostiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que vivir la Antigua Ley, pero de un modo m\u00e1s profundo, m\u00e1s interior, con una <em>\u201cjusticia superior a la de los escribas y fariseos\u201d<\/em>, apuntando a la conversi\u00f3n interior, no a la correcci\u00f3n exterior. La ley no debe relajarse, sino en sus requisitos esenciales, no en sus aplicaciones contingentes. Ya no practicamos la circuncisi\u00f3n ni los sacrificios de animales, pero debemos dedicarnos a Dios en cuerpo y alma.<\/p>\n\n\n\n<p>La mansedumbre y la pureza de coraz\u00f3n, la fidelidad absoluta en el matrimonio, una profunda veracidad, el rechazo de cualquier deseo de venganza y la disoluci\u00f3n de la distinci\u00f3n entre pr\u00f3jimo y enemigo&#8230; \u00c9stos son los fundamentos de una vida social pac\u00edfica, que surge de la paz en nuestras almas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo VI del tiempo ordinario (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote&nbsp;<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>&nbsp;ofrece su&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 6\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/KLxxKZbB0lk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, Jes\u00fas dio seis \u201cant\u00edtesis\u201d, seis afirmaciones que parecen contradecir ense\u00f1anzas de la Antigua Ley. Cuatro de ellas aparecen en el evangelio de hoy. Pero al introducir estas ant\u00edtesis, Jes\u00fas aclara que no las contradice, sino que las eleva a un nivel superior. \u201cNo pens\u00e9is que he venido a abolir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13325,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[647,537],"tags":[616,638],"class_list":["post-27723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lecturas-del-domingo","category-recursos","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27723\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}