{"id":27504,"date":"2023-01-07T06:00:00","date_gmt":"2023-01-07T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=27504"},"modified":"2023-01-02T14:05:07","modified_gmt":"2023-01-02T13:05:07","slug":"jugador-dostoyevski","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/jugador-dostoyevski\/","title":{"rendered":"\u201cEl jugador\u201d, de Dostoyevski: Relato de una adicci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En el siglo XIX era la ruleta, hoy es el p\u00f3ker online. En cualquier caso, la lucha de un hombre contra la adicci\u00f3n al juego puede ser tan terrible para \u00e9l, como enigm\u00e1tica y desesperante para las personas que lo rodean. <\/p>\n\n\n\n<p>Es com\u00fan que quienes ven a un ser querido despilfarrar su tiempo en los obstinados espejismos de la suerte intenten detenerlo, ayudarlo, hacerle entrar en raz\u00f3n\u2026 y, en cambio, s\u00f3lo consigan alternar la alarma y la frustraci\u00f3n ante las ca\u00eddas y reca\u00eddas de esa persona cada d\u00eda m\u00e1s pose\u00edda por el vicio. \u00bfC\u00f3mo reflexionar sobre esto?<\/p>\n\n\n\n<p>Dostoyevski conoce bien el arte de presentar personajes l\u00edmite para ense\u00f1arnos nuevas dimensiones del ser humano. En la novela \u201cEl jugador\u201d (\u00a1de solo 183 p\u00e1ginas!), Fiodor nos presenta la ca\u00edda de un joven normal en el submundo del juego compulsivo. Esta historia, si la observamos con humildad, tiene una fuerza poderos\u00edsima para ayudarnos a empatizar con las personas que han ca\u00eddo en una adicci\u00f3n, y tambi\u00e9n para comprendernos mejor a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El argumento<\/h2>\n\n\n\n<p>En la novela arrancan dos l\u00edneas narrativas principales, que rivalizan dentro del coraz\u00f3n del protagonista: el amor desgarrado por una mujer y una fiebre creciente por la ruleta. Frente a estas dos fuerzas tan dif\u00edciles de moderar, la pregunta es inminente: \u00bfCu\u00e1l de ellas conquistar\u00e1 el alma de Alexei?<\/p>\n\n\n\n<p>La familia de un general ruso en retiro est\u00e1 pasando una temporada de ocio en la ciudad ficticia de \u201cRulettenburg\u201d, en el suroeste de Alemania. Como se deduce del nombre de la ciudad, all\u00ed el casino concentra las atenciones. <\/p>\n\n\n\n<p>El ambiente que se respira en torno a la ruleta es oscuro y nervioso: unos y otros son arrastrados por la avidez de multiplicar dinero, las deudas se asoman por las esquinas como fantasmas burlones y los vicios desfilan imp\u00fadicamente por los pasillos: codicia, ego\u00edsmo, envidia, ira, frivolidad, desesperaci\u00f3n, etc.; aunque todo esto matizado por el disimulo, las buenas maneras y la inconsciencia general.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del s\u00e9quito del general encontramos al protagonista del relato: Alexei Iv\u00e1novich, un joven tutor ruso que habla y lee 3 idiomas, y que trabaja para el jefe de familia en la educaci\u00f3n de sus hijos peque\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p>El general es viudo y est\u00e1 enamorado de una francesa sofisticada y fr\u00edvola, que, por lo que se comenta, dar\u00e1 su s\u00ed a la propuesta matrimonial en cuanto haya noticias acerca de una herencia que espera el pretendiente. <\/p>\n\n\n\n<p>Los acompa\u00f1an tambi\u00e9n otros familiares, un franc\u00e9s c\u00ednico, un ingl\u00e9s de buen coraz\u00f3n y la hijastra del general, Polina, de quien Alexei est\u00e1 enamorado hasta los dientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Inicialmente, el joven Alexei consigue defenderse m\u00e1s o menos del esp\u00edritu de mezquindad general, pero Polina le pide estrenarse en el juego para que apueste por cuenta suya. Le va bien en esa primera operaci\u00f3n y eso lo mueve a asumir sus propios riesgos; gana, y entonces la novela adquiere otro vuelo: la adrenalina se infiltra por sus venas, una fuerza lo empuja a volver con seductoras promesas de fama, gloria y \u00e9xito; \u00e9l advierte remotamente que la ruleta contrar\u00eda su raz\u00f3n, pero \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil resulta alejarse!, \u00bfc\u00f3mo no recuperar lo perdido?<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de muchas peripecias que alternan episodios de amor y angustia, la compulsi\u00f3n por el juego va creciendo en el coraz\u00f3n de Alexei; la situaci\u00f3n es tensa y una cat\u00e1strofe familiar hace estallar la red de relaciones (no doy detalles por eso del spoiler). La familia se dispersa y el joven Alexei acaba solo, degradado en la piel de un adicto inconfeso. Ha dejado de ser un tutor, ahora es un jugador compulsivo que a ratos se da cuenta de su cautiverio, pero que en cuanto consigue unas monedas corre hacia los brazos del Azar. <\/p>\n\n\n\n<p>La descripci\u00f3n que \u00e9l mismo hace de su situaci\u00f3n es conmovedora: \u201cVivo, ni qu\u00e9 decir tiene, en perpetua zozobra; juego cantidades muy peque\u00f1as y estoy a la espera de algo, hago c\u00e1lculos, paso d\u00edas enteros junto a la mesa de juego observ\u00e1ndolo, hasta lo veo en sue\u00f1os; y de todo esto deduzco que voy como insensibiliz\u00e1ndome, como hundi\u00e9ndome en agua estancada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La doble cara de la adicci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Dostoyevski sabe que los problemas humanos necesitan un enfoque doble para ser resueltos, el de la teor\u00eda y el de la experiencia. En su caso, el segundo suele guardar m\u00e1s informaci\u00f3n que el primero. En esta l\u00ednea, al autor nos conduce con una destreza inaudita por el intrincado laberinto de un hombre que poco a poco pierde el dominio de s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el Azar desplaza a Dios de su trono y los hombres depositan en \u00e9l su confianza, ese \u00eddolo muestra sus colmillos; a veces da, a veces pide; pero sobre todo pide, y en ocasiones pide tambi\u00e9n sacrificios humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Alexei era un hombre que sab\u00eda ahorrar, proyectar y vivir, pero acaba degradado en alguien que solo gasta, lamenta y malvive. Un hombre con futuro, carrera y amigos termina respirando como un simple pajarito del campo, nervioso e inconsciente de su alienaci\u00f3n, dedicado en cuerpo y alma a buscar gusanillos para comer, en una interminable voracidad sin sentido. <\/p>\n\n\n\n<p>Atisba su miseria, pero se condena a s\u00ed mismo al postergar el cambio de vida para un siempre ilusorio \u201cma\u00f1ana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dostoyevski nos entrega dos claves para asomarnos correctamente al laberinto de la adicci\u00f3n: primero, nos muestra la historia de un ser humano que se va dejando enga\u00f1ar irremisiblemente por un se\u00f1uelo diab\u00f3lico y nos hace testigos de cada paso, de cada vacilaci\u00f3n del hombre carcomido por la pasi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a este esfuerzo, de pronto nos damos cuenta de que somos capaces de empatizar con su aflicci\u00f3n. La segunda clave, m\u00e1s interesante en mi opini\u00f3n, es que Dostoyevski hace surgir en nosotros la inquietante pregunta de si Alexei, de alg\u00fan modo no muy remoto, podr\u00eda acaso ser yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSi hubieras estado en la piel de Alexei, te habr\u00edas comportado mejor? Lo cierto es que estamos tan expuestos a caer en una adicci\u00f3n como el personaje de Dostoyevski; el jugador de la novela vive dentro de nosotros y est\u00e1 esperando que juguemos con fuego para saltar a tomar el control de nuestras vidas. Es as\u00ed, somos perfectamente capaces de llegar al \u00faltimo escal\u00f3n de la existencia moral (adem\u00e1s, hoy es mucho m\u00e1s f\u00e1cil encontrar una ruleta, u otras fuentes de adicci\u00f3n, pues las llevamos en el bolsillo\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Con la conciencia de nuestra naturaleza ca\u00edda nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil ser caritativos con el pecador, pues \u00bfc\u00f3mo voy a despreciar a alguien por sus ca\u00eddas, cuando ma\u00f1ana el adicto podr\u00eda ser yo? Con esta actitud humilde y realista podemos acercarnos a esa persona e intentar comprenderlo, ayudarlo e incluso amarlo. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se nos abre la puerta para dar un auxilio eficaz, pues en el amor al pr\u00f3jimo descubrimos a Cristo: y \u00c9l es el \u00fanico que nos puede salvar.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongo que Dostoyevski pens\u00f3 en todo esto cuando cre\u00f3 a estos personajes, pues \u00e9l dict\u00f3 la novela solo tres a\u00f1os despu\u00e9s de haber ca\u00eddo en la misma telara\u00f1a que atrap\u00f3 a Alexei. En su caso, todo empez\u00f3 a fines de agosto de 1863. Fiodor estaba de paso por Alemania, agobiado por deudas, y prob\u00f3 fortuna en la ruleta: gan\u00f3 unos 10.000 francos. Hasta ah\u00ed parec\u00eda ir todo bien, pero cometi\u00f3 el error de no alejarse de la ciudad. <\/p>\n\n\n\n<p>Una tentaci\u00f3n irresistible lo condujo de vuelta al casino y as\u00ed empez\u00f3 una fiebre que lo perturbar\u00eda durante el resto de su vida. Escribir \u201cEl jugador\u201d en 1866 le ayud\u00f3 a sobrevivir; y desde entonces nos ayuda nosotros a vivir.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el siglo XIX era la ruleta, hoy es el p\u00f3ker online. En cualquier caso, la lucha de un hombre contra la adicci\u00f3n al juego puede ser tan terrible para \u00e9l, como enigm\u00e1tica y desesperante para las personas que lo rodean. 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