{"id":26806,"date":"2022-12-04T06:00:00","date_gmt":"2022-12-04T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=26806"},"modified":"2022-12-02T11:05:25","modified_gmt":"2022-12-02T10:05:25","slug":"esperanza-y-realismo-en-el-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/esperanza-y-realismo-en-el-camino\/","title":{"rendered":"Esperanza y realismo en el camino"},"content":{"rendered":"\n<p>La primera de ellas est\u00e1 ligada a las celebraciones propias de este mes de noviembre; la segunda, a su <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/no-basta-con-decir-que-una-religion-es-pacifica-es-necesario-condenar-a-los-violentos-afirma-el-papa-en-barein\/\">visita apost\u00f3lica a Bar\u00e9in<\/a>; la tercera, a la Jornada mundial de los pobres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Espera y sorpresa del Cielo&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La homil\u00eda del Papa en la misa por los cardenales y obispos difuntos a lo largo del a\u00f1o (2-XI-2022) se centr\u00f3 en dos palabras:&nbsp;<em>espera<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>sorpresa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>espera<\/em>, explic\u00f3, expresa el sentido de la vida cristiana que va hacia el encuentro con Dios y la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo, resucitado y renovado (cf. Rem 8, 23). All\u00ed el Se\u00f1or, como dice bellamente el profeta Isa\u00edas, <em>\u201caniquilar\u00e1 la muerte para siempre\u201d y \u201cenjugar\u00e1 las l\u00e1grimas de todos los rostros\u201d<\/em> (Es 25, 7). Y eso, observa Francisco, es bello. En cambio, es feo cuando esperamos que nos enjugue las l\u00e1grimas alguien o algo que, por no ser Dios, no puede hacerlo. O peor a\u00fan, cuando ni siquiera tenemos l\u00e1grimas. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, conviene examinar el contenido de nuestra espera. A veces nuestros deseos <em>no tienen que ver con el Cielo<\/em>. <em>\u201cPorque corremos el riesgo de aspirar continuamente a cosas que pasan, de confundir deseos con necesidades, de anteponer las expectativas del mundo a la espera de Dios\u201d<\/em>. Eso es como <em>\u201cperder de vista lo que importa para ir tras el viento\u201d<\/em>, y ser\u00eda <em>\u201cel error m\u00e1s grande de la vida\u201d<\/em>. Por eso nos conviene preguntarnos: <em>\u201c\u00bfSoy capaz de ir a lo esencial o me distraigo con tantas cosas superfluas? \u00bfCultivo la esperanza o sigo quej\u00e1ndome, porque le doy demasiado valor a tantas cosas que no cuentan y que luego pasar\u00e1n?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La capacidad para tener l\u00e1grimas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La segunda observaci\u00f3n (la capacidad para tener l\u00e1grimas) se puede ver en relaci\u00f3n con la compasi\u00f3n y misericordia. Francisco lo explica con la <em>sorpresa<\/em> que encontramos en el Evangelio: <em>\u201cEn el tribunal divino, el \u00fanico m\u00e9rito y acusaci\u00f3n es la misericordia hacia los pobres y los descartados: \u2018Cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis\u2019, sentencia Jes\u00fas (Mt 25, 40). El Alt\u00edsimo parece estar en los m\u00e1s peque\u00f1os. Quien habita en los cielos vive entre los m\u00e1s insignificantes del mundo. \u00a1Qu\u00e9 sorpresa!\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 ser\u00e1 as\u00ed?, cabr\u00eda preguntar. Y cabr\u00eda responder como lo hace Francisco: porque Jes\u00fas ha nacido y vivido pobre y humilde (desprendido de su condici\u00f3n divina) y se nos ha entregado gratuitamente (sin ning\u00fan m\u00e9rito previo por nuestra parte). Y as\u00ed nos revela la medida del valor de nuestra vida: el amor, la misericordia, la generosidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuencia, ahora, para nosotros: <em>\u201cEntonces, para prepararnos, sabemos qu\u00e9 hacer: amar gratuitamente y a fondo perdido, sin esperar nada a cambio, a los que est\u00e1n incluidos en su lista de preferencias, a los que no pueden devolvernos nada, a los que no nos atraen, a los que sirven a los peque\u00f1os\u201d<\/em>. Cuando llegue el juicio final, nos encontraremos, pues, con esa \u201csorpresa\u201d, que deber\u00edamos haber conocido, por ser cristianos. Por tanto, nos aconseja Francisco, <em>\u201cno nos dejemos sorprender nosotros tambi\u00e9n\u201d<\/em>. No endulcemos el sabor del Evangelio por conveniencia o comodidad, no lo atenuemos, no diluyamos su mensaje y las palabras de Jes\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQueremos cosas concretas?<em>\u201cDe simples disc\u00edpulos del Maestro pasamos a ser maestros de la complejidad, que hablan mucho y hacen poco, que buscan respuestas m\u00e1s ante el ordenador que ante el Crucifijo, en Internet en vez de en los ojos de los hermanos y hermanas; cristianos que comentan, debaten y exponen teor\u00edas, pero no conocen ni siquiera a un pobre por su nombre, no han visitado a un enfermo en meses, nunca han alimentado o vestido a alguien, jam\u00e1s han hecho amistad con un indigente, olvidando que \u2018el programa del cristiano es un coraz\u00f3n que ve\u2019 (Benedicto XVI, Deus caritas esto, 31)\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, ante la pregunta: \u00bfY cu\u00e1ndo te vimos\u2026?, la respuesta es: <em>ahora, cada d\u00eda.<\/em> As\u00ed lo explica el sucesor de Pedro. La respuesta m\u00e1s personal, la que espera el Se\u00f1or de cada uno no son las aclaraciones y los an\u00e1lisis y las justificaciones (que sin duda son importantes y \u00c9l tiene y tendr\u00e1 en cuenta). Lo m\u00e1s importante est\u00e1 en nuestras manos y cada uno somos responsables.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la ense\u00f1anza, que nos interpela directamente, combinando la llamada a la esperanza con el realismo: <em>\u201cHoy el Se\u00f1or nos recuerda que la muerte viene a hacer la verdad sobre la vida y quita cualquier circunstancia atenuante a la misericordia. Hermanos, hermanas, no podemos decir que no sabemos. No podemos confundir la realidad de la belleza con el maquillaje hecho artificialmente\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltimo t\u00e9rmino, la medida de nuestra vida no es otra que el amor, entendido a fondo y con verdad, como Jes\u00fas lo vive y revela: <em>\u201cEl Evangelio explica c\u00f3mo vivir la espera: vamos al encuentro de Dios amando porque \u00c9l es amor. Y, en el d\u00eda de nuestra despedida, <\/em>la sorpresa<em> ser\u00e1 feliz si ahora nos dejamos sorprender por la presencia de Dios, que nos espera entre los pobres y heridos del mundo. No tengamos miedo de esa sorpresa: vayamos adelante en las cosas que nos dice el Evangelio, para ser juzgados como justos al final. Dios espera ser acariciado no con palabras, sino con hechos\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dilatar los horizontes de la fraternidad y de la paz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El viaje apost\u00f3lico de Francisco al reino de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bar%C3%A9in\">Bar\u00e9in<\/a> (del 3 al 6 de noviembre) ten\u00eda como objetivo, seg\u00fan declar\u00f3 el Papa al hacer su balance tres d\u00edas despu\u00e9s de volver (cfr. Audiencia general,9-XI-2022), dilatar los horizontes de la fraternidad y de la paz en nuestro mundo. Y se preguntaba, tambi\u00e9n ese d\u00eda, por qu\u00e9 visitar un peque\u00f1o pa\u00eds con una mayor\u00eda musulmana, si hay muchos pa\u00edses cristianos\u2026 Y respond\u00eda con tres palabras: <em>di\u00e1logo, encuentro y camino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Di\u00e1logo, <\/em>porque ese lugar -que avanza en la paz, a pesar de estar compuesto de muchas islas- muestra que el di\u00e1logo es el ox\u00edgeno de la vida. Y ello pide renunciar al ego\u00edsmo de la propia naci\u00f3n, la apertura a las dem\u00e1s, la b\u00fasqueda de la unidad (cfr. <em>Gaudium et spes<\/em>, 82) para avanzar, con la gu\u00eda de los l\u00edderes religiosos y civiles, en los grandes temas que tenemos planteados a nivel universal: <em>\u201cel olvido de Dios, la tragedia del hambre, la protecci\u00f3n de la creaci\u00f3n, la paz\u201d<\/em>. Ese era el sentido del foro que el Papa fue a clausurar, titulado <em>Oriente y Occidente por la convivencia humana. <\/em>El di\u00e1logo debe fomentar el encuentro y rechazar la guerra. Francisco se refiri\u00f3 una vez m\u00e1s a la situaci\u00f3n en Ucrania, como uno entre otros conflictos que no se pueden resolver mediante la guerra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No puede haber di\u00e1logo sin <em>encuentro<\/em>. El Papa se encontr\u00f3 con l\u00edderes musulmanes (el Gran Im\u00e1n de Al-Azhar), con los j\u00f3venes del colegio Sagrado Coraz\u00f3n, con el Consejo musulm\u00e1n de ancianos, que promueve las relaciones entre las comunidades isl\u00e1micas, en nombre del respeto, la moderaci\u00f3n y la paz, oponi\u00e9ndose al fundamentalismo y a la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed este viaje se inscribe en un <em>camino<\/em>. El camino que comenz\u00f3 san Juan Pablo II cuando fue a Marruecos (en agosto de 1985), para ayudar al di\u00e1logo entre creyentes cristianos y musulmanes, que promueve la paz. El lema del viaje era: <em>Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.<\/em> El di\u00e1logo, explica el Papa, no diluye la identidad propia, sino que la exige y la supone. <em>\u201cSi no tienes identidad, no puedes dialogar, porque ni siquiera entiendes lo que eres\u201d.<\/em>Francisco impuls\u00f3 el di\u00e1logo en Bar\u00e9in tambi\u00e9n entre cristianos, en su encuentro con cristianos de diversas confesiones y ritos en la catedral de Nuestra Se\u00f1ora de Arabia (4-XI-2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Y el di\u00e1logo lo necesitamos tambi\u00e9n los cat\u00f3licos entre nosotros. As\u00ed qued\u00f3 claro en la misa celebrada en el estadio nacional (5-XI-2022) donde el Papa les habl\u00f3 de <em>\u201camar siempre\u201d<\/em> (tambi\u00e9n a los enemigos) y <em>\u201camar a todos\u201d.<\/em> Y tambi\u00e9n en el encuentro de oraci\u00f3n en la iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n de Manama (6-XI-2022), donde les habl\u00f3 de alegr\u00eda, de unidad y de <em>\u201cprofec\u00eda\u201d<\/em> (implicarse con los problemas de los dem\u00e1s, dar testimonio, llevar la luz del mensaje evang\u00e9lico, buscar la justicia y la paz).<\/p>\n\n\n\n<p>En su valoraci\u00f3n del viaje, el Papa llam\u00f3 de nuevo a \u201cdilatar horizontes\u201d: los horizontes de la fraternidad humana y de la paz. \u00bfC\u00f3mo hacerlo en concreto? Mediante la apertura a los dem\u00e1s, ampliando los propios intereses, d\u00e1ndose m\u00e1s a conocer. <em>\u201cSi te dedicas a conocer a los dem\u00e1s, nunca te sentir\u00e1s amenazado. Pero si tienes miedo de los dem\u00e1s, t\u00fa mismo ser\u00e1s una amenaza para ellos. El camino de la fraternidad y de la paz, para avanzar, necesita de todos y cada uno. Yo doy la mano, pero si no hay otra mano al otro lado, no sirve de nada\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El templo, el discernimiento y los pobres<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Han transcurrido cinco a\u00f1os desde que Francisco instituy\u00f3 la Jornada Mundial de los Pobres. En esta ocasi\u00f3n (cfr. Homil\u00eda<em>, <\/em>13-XI-2022, y Mensaje para esta jornada, publicado el 13 de junio pasado), el Papa se refiri\u00f3 a la realidad del templo de Jerusal\u00e9n, que muchos admiraban en su esplendor (cfr. Lc 21, 5-11). Ese templo, en la perspectiva cristiana, era prefiguraci\u00f3n del verdadero templo de Dios, es decir, Jes\u00fas como cabeza de la Iglesia (cfr. Jn 2, 18-21).<\/p>\n\n\n\n<p>Es algo que nos afecta personalmente. Porque ese trasfondo de la historia de la salvaci\u00f3n y de la fe cristiana debe ser traducido en concreto, en el <em>aqu\u00ed y ahora<\/em> de nuestra vida, mediante el discernimiento<em>.<\/em> Para mostrarlo, en esta ocasi\u00f3n el Papa se ha fijado en dos exhortaciones del Se\u00f1or: \u201cno os dej\u00e9is enga\u00f1ar\u201d, y \u201cdar testimonio\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Discernimiento para no dejarse enga\u00f1ar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los oyentes de Jes\u00fas se preocupaban por cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se producir\u00edan los espantosos acontecimientos que les estaba anunciando (entre ellos la destrucci\u00f3n del templo). Tampoco nosotros, aconseja Francisco, hemos de dejarnos llevar por <em>\u201cla tentaci\u00f3n de leer los hechos m\u00e1s dram\u00e1ticos de manera supersticiosa o catastr\u00f3fica, como si ya estuvi\u00e9ramos cerca del fin del mundo y ya no valiera la pena empe\u00f1arnos en nada bueno\u201d<\/em>. Jes\u00fas nos dice, en palabras del Papa: <em>\u201cAprended a leer los acontecimientos con los ojos de la fe, seguros de que estando cerca de Dios ni un cabello de vuestra cabeza perecer\u00e1\u201d<\/em> (Lc 21, 18).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, aunque la historia est\u00e1 llena de situaciones dram\u00e1ticas, guerras y calamidades, eso no es el fin, ni es para paralizarse por el miedo o el derrotismo de quien piensa que todo est\u00e1 perdido y es in\u00fatil esforzarse. El cristiano no se deja atrofiar por la resignaci\u00f3n ni por el des\u00e1nimo. Ni siquiera en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles, <em>\u201cporque su Dios es el Dios de la resurrecci\u00f3n y de la esperanza, que siempre nos levanta: con \u00c9l siempre se puede mira arriba, recomenzar y volver a empezar\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ocasi\u00f3n de testimonio y trabajo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Y por eso la segunda exhortaci\u00f3n de Jes\u00fas, despu\u00e9s de <em>\u201cno os dej\u00e9is enga\u00f1ar\u201d,<\/em> est\u00e1 en positivo. Dice: <em>\u201cEsto os servir\u00e1 de ocasi\u00f3n para dar testimonio\u201d<\/em> (v. 13).Se detiene el Papa en esa expresi\u00f3n: ocasi\u00f3n de dar testimonio. La ocasi\u00f3n significa tener la oportunidad de hacer algo bueno a partir de las circunstancias de la vida, aun cuando no sean las ideales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEs un arte hermoso, t\u00edpicamente cristiano: no ser v\u00edctimas de lo que sucede -el cristiano no es v\u00edctima y la psicolog\u00eda victimista es mala, nos hace da\u00f1o-, sino aprovechar la oportunidad que se esconde en todo lo que nos pasa, el bien que se puede, ese poco bien que se pueda hacer, y construir incluso a partir de situaciones negativas\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00edpica de Francisco es la afirmaci\u00f3n, que repite aqu\u00ed, de que toda crisis es una posibilidad y ofrece oportunidades de crecimiento (est\u00e1 abierta hacia Dios y los dem\u00e1s). Y que el mal esp\u00edritu intenta que la crisis se transforme en conflicto (algo cerrado, sin horizonte y sin salida). De hecho, al examinar o \u201creleer\u201d nuestra historia personal nos damos cuenta de que, con frecuencia, los pasos m\u00e1s importantes los hemos dado dentro de ciertas crisis o pruebas, donde no control\u00e1bamos del todo la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, ante las crisis y conflictos que presenciamos -en relaci\u00f3n con la violencia, el cambio clim\u00e1tico, la pandemia, el paro laboral, las migraciones forzosas, la miseria, etc.- cada d\u00eda, no podemos malgastar o derrochar el dinero, desperdiciar nuestra vida, sin tomar coraje y seguir adelante.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cAl contrario, demos testimonio\u201d<\/em> de que se puede construir un mundo algo m\u00e1s fraterno, seamos m\u00e1s valientes para ponernos al lado de los d\u00e9biles, afrontemos esta historia que nos toca vivir (Aqu\u00ed podemos ver una llamada a las obras de misericordia, al trabajo bien hecho, con esp\u00edritu de servicio, a la b\u00fasqueda de la justicia en nuestras relaciones con los dem\u00e1s, al mejoramiento de nuestra sociedad). <em>\u201cSiempre debemos repetirnos esto, especialmente en los momentos m\u00e1s dolorosos: Dios es Padre y est\u00e1 a mi lado, me conoce y me ama, vela sobre m\u00ed, no se duerme, me cuida y con \u00c9l no se perder\u00e1 ni un cabello de mi cabeza\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero no se queda ah\u00ed la cuesti\u00f3n (porque la fe se vive en las obras): <em>\u201c\u00bfY yo c\u00f3mo respondo a esto? [\u2026] Al ver todo eso, \u00bfqu\u00e9 siento yo, como cristiano, que debo hacer en este momento?\u201d<\/em>. Alude Francisco a una vieja tradici\u00f3n cristiana, presente tambi\u00e9n en los pueblos de Italia: en la cena de Navidad, dejar un lugar vac\u00edo para el Se\u00f1or que puede llamar a la puerta en la persona de un pobre necesitado. Pero, observa, \u00bfmi coraz\u00f3n tendr\u00e1 un lugar libre para esa gente, o estar\u00e9 muy ocupado con los amigos, los eventos y las obligaciones sociales?<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo podemos quedarnos\u201d<\/em> -concluye- <em>\u201ccomo aquellos de los que habla el Evangelio, admirando las hermosas piedras del templo, sin reconocer el verdadero templo de Dios, el ser humano, el hombre y la mujer, especialmente el pobre, en cuyo rostro, en cuya historia, en cuyas llagas est\u00e1 Jes\u00fas. Lo dijo \u00c9l. No lo olvidemos nunca\u201d<\/em>. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera de ellas est\u00e1 ligada a las celebraciones propias de este mes de noviembre; la segunda, a su visita apost\u00f3lica a Bar\u00e9in; la tercera, a la Jornada mundial de los pobres. 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