{"id":2610,"date":"2017-06-02T13:32:28","date_gmt":"2017-06-02T12:32:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.omnesmag.com\/?p=2610"},"modified":"2025-05-13T13:57:15","modified_gmt":"2025-05-13T11:57:15","slug":"contemplacion-tiempos-whatsapp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/contemplacion-tiempos-whatsapp\/","title":{"rendered":"Contemplaci\u00f3n en tiempos de WhatsApp"},"content":{"rendered":"<p>A todos se nos plantea el reto de convivir con el whatsapp, cuyas fronteras se ampl\u00edan en nuestro tiempo, y encauzar positivamente su uso, para que nos ayude a desarrollarnos como personas y no se convierta en muro que nos a\u00edsle de Dios o de los dem\u00e1s.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Dice el <em>Catecismo de la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/mi-camino-a-la-iglesia-catolica\/\">Iglesia Cat\u00f3lica<\/a><\/em> (CEC) que el coraz\u00f3n humano es la morada donde yo estoy, o donde yo habito, el lugar de la verdad, del encuentro y de la Alianza. Es en el coraz\u00f3n donde tiene lugar aquella comuni\u00f3n con Dios y con los dem\u00e1s que constituye el fin del hombre, y de la cual deriva la integraci\u00f3n lograda de la persona, en su cuerpo y en su esp\u00edritu.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Para que el coraz\u00f3n permanezca libre y abierto a Dios necesita desligarse de ataduras terrenas, hilillos sutiles, apegos mundanos, fuerzas que lo insensibilizan y aletargan. Y, concluye el catecismo, aunque no se puede meditar en todo momento, s\u00ed se puede entrar siempre en contemplaci\u00f3n, independientemente de las condiciones de salud, trabajo o afectividad. El coraz\u00f3n es el lugar de la b\u00fasqueda y del encuentro, en la pobreza y en la fe (CEC, n. 2710).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una afirmaci\u00f3n determinante: la mirada contemplativa al Se\u00f1or es la uni\u00f3n amorosa a la Voluntad divina, hacer que el coraz\u00f3n busque y repose en Dios, descanse en \u00c9l; para lo cual, debe estar desasido de todas las cosas creadas. Si bien hay que amar al mundo apasionadamente, no se debe centrar la felicidad en los bienes terrenos: \u00e9stos son s\u00f3lo eso, medios, y el coraz\u00f3n no ha de apegarse, pues ese afecto \u2013desordenado\u2013 separar\u00eda del Amor, no dejar\u00eda cabida a Dios, acabar\u00eda esclavizando el coraz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad de coraz\u00f3n es una gracia de Dios que podemos pedir en nuestras s\u00faplicas, pero tambi\u00e9n es un bien que cabe buscar con nuestro deseo eficaz y con nuestro esfuerzo: procurando que los afectos, las potencias y los sentidos est\u00e9n cada vez m\u00e1s atentos al Se\u00f1or.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia, deseamos libremente \u2013porque nos da la gana\u2013 que nuestras potencias y sentidos, nuestro coraz\u00f3n, se libere de todo aquello que pueda suponer un obst\u00e1culo, aunque sea peque\u00f1o, al amor de Dios. La libertad del coraz\u00f3n es soltura, se\u00f1or\u00edo para vivir <em>\u201ccomo quienes nada tienen, aunque posey\u00e9ndolo todo\u201d<\/em> (2 Cor 6, 10); es la libertad y gloria de los hijos de Dios, que Cristo nos ha adquirido con su muerte en la Cruz, y que necesita el desprendimiento para alcanzarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Este dominio interior que produce esa libertad, no es algo autom\u00e1tico, sino que se obtiene a trav\u00e9s de la repetici\u00f3n de actos positivos. Es como una gimnasia el esp\u00edritu que nos lleva a vivir desprendidos de los bienes que utilizamos. En este sentido, tambi\u00e9n es normal que el cristiano se pregunte c\u00f3mo hacer para que la tecnolog\u00eda no se convierta en ligadura, para que el coraz\u00f3n no se apegue en exceso, para que su uso sea ordenado. En ocasiones, quiz\u00e1 convendr\u00e1 regularlo, para que pueda ser santificado. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Contempor\u00e1neo nuestro, San Josemar\u00eda, el santo de lo ordinario como le llam\u00f3 san Juan Pablo II, animaba a buscar la santidad en el trabajo ordinario. Cuentan que puso un azulejo en su cuarto de trabajo, junto a un crucifijo, con estas palabras: <em>\u201cSanctis omnia sancta, mundana mundanis\u201d<\/em> (todas las cosas son santas para los santos; mundanas, para los mundanos). Y comentaba que, cuando se busca al Se\u00f1or, es muy f\u00e1cil descubrir el <em>quid divinum <\/em>en todo, para no apartarse de la ley de Dios y conducirse como un buen hijo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que el desarrollo de la sociedad ofrece nuevos medios t\u00e9cnicos para realizar un gran n\u00famero de actividades, resulta liberador que el esp\u00edritu de desprendimiento se encarne en manifestaciones tambi\u00e9n nuevas. En esto se reconoce un alma prudente, una persona que por estar pendiente de Dios tiene facilidad para descubrir en situaciones nuevas lo que conviene y lo que no.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Concentrarse para rezar bien&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Concentraci\u00f3n es el estado de la persona que fija el pensamiento en algo, sin distraerse. Algunos se quejan de que, cuando comienzan a rezar, al poco tiempo, su mente se va a otro lado. Y es que rezar exige una cierta disciplina, dominio sobre nuestros sentidos y facultades; en definitiva, para rezar debemos concentrarnos y para concentrarnos debemos disciplinarnos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>San Carlos Borromeo advierte que para rezar bien tenemos que prepararnos. Si no, cuando vas a levantar tu coraz\u00f3n a Dios acudir\u00e1n a la mente mil pensamientos que distraen de su cometido. Por eso el santo nos ayuda a preguntarnos: antes de ir al oratorio, \u00bfqu\u00e9 has hecho? \u00bfc\u00f3mo te has preparado?, \u00bfqu\u00e9 medios has puesto en pr\u00e1ctica para mantener la atenci\u00f3n?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si queremos concentrarnos para rezar tenemos que proteger esos momentos, y asegurar una m\u00ednima preparaci\u00f3n. Procurar el recogimiento interior no se da solamente durante la oraci\u00f3n, sino antes de empezar a rezar; resultar\u00e1 imprescindible el recogimiento de la imaginaci\u00f3n, de los sentidos externos, etc. Esto se favorece mucho evitando que la imaginaci\u00f3n vague locamente, por ejemplo, evitando dedicar la atenci\u00f3n al dispositivo cada vez que no tenemos nada que hacer, o nos aburrimos un poco.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, las personas que tienen vida interior procuran encontrar un justo medio entre el \u201cmundo r\u00e1pido\u201d de la hiperconectividad y el \u201cmundo lento\u201d de la contemplaci\u00f3n. Los dispositivos digitales de hoy en d\u00eda tienen la ventaja de permitirnos estar continuamente conectarnos, pero esta condici\u00f3n \u2013en s\u00ed misma positiva\u2013 tambi\u00e9n se convierte en distractor, pues reclama constantemente nuestro inter\u00e9s. Por eso, cada uno debe decidir qu\u00e9 merece la atenci\u00f3n y c\u00f3mo encontrar ese justo medio. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una sana dieta digital favorece la adquisici\u00f3n de virtudes como la paciencia, la constancia, la sencillez: el temple de la santidad. Tambi\u00e9n puede evitar estados innecesarios de tensi\u00f3n, inseguridad o aislamiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Prudencia y concentraci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La prudencia es la virtud cardinal que ayuda a discernir y distinguir lo que est\u00e1 bien de lo que est\u00e1 mal y a actuar en consecuencia; es la capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos o actividades, sobre los riesgos posibles que estos conllevan, y de adecuar o modificar la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios. Se trata de una competencia muy importante que todos debemos adquirir: antes de actuar pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>La prudencia se refiere al conocimiento de las acciones que debemos desear o rechazar. El hombre prudente compara lo pasado con lo presente para prever y disponer la acci\u00f3n futura; delibera sobre lo que puede suceder y sobre lo que conviene hacer u omitir para alcanzar su fin. La prudencia implica conocimiento y discurso.<\/p>\n\n\n\n<p>En el plano pr\u00e1ctico, para rezar bien ser\u00e1 muy \u00fatil vivir la prudencia en el mundo digital. Es eficaz plantearse qu\u00e9 cosas son positivas, hasta d\u00f3nde vale la pena que la tecnolog\u00eda ocupe nuestro tiempo. Escoger algunos lugares donde la tecnolog\u00eda no est\u00e1 invitada. Definir cu\u00e1ndo es preferible prescindir del contacto virtual porque el f\u00edsico es m\u00e1s apropiado, porque se trata de algo m\u00e1s delicado o cuando es necesario a\u00f1adir gestos o tonos de voz, que ayuden a transmitir de forma m\u00e1s apropiada el mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n debemos desarrollar la prudencia cuando se act\u00faa de receptor. El Papa Benedicto XVI llamaba la atenci\u00f3n se\u00f1alando que muchas veces <em>\u201cel significado y la eficacia de las diferentes formas de expresi\u00f3n parecen determinados m\u00e1s por su popularidad que por su importancia y validez intr\u00ednsecas. La popularidad, a su vez, depende a menudo m\u00e1s de la fama o de estrategias persuasivas que de la l\u00f3gica de la argumentaci\u00f3n. A veces, la voz discreta de la raz\u00f3n se ve sofocada por el ruido de tanta informaci\u00f3n y no consigue despertar la atenci\u00f3n, que se reserva en cambio a quienes se expresan de manera m\u00e1s persuasiva\u201d<\/em> (Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales). Las llamadas <em>\u201cfake news\u201d,<\/em> noticias falsas, han inundado la red, las redes sociales han proporcionado una plataforma con la que los hechos, o los pseudo-hechos o post-hechos, se propagan m\u00e1s r\u00e1pidamente y entre m\u00e1s personas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante fijarnos no s\u00f3lo la veracidad de la informaci\u00f3n sino tambi\u00e9n en su oportunidad. Cuando nos preguntemos: \u00bfpor qu\u00e9 no puedo ver ahora un v\u00eddeo de tan s\u00f3lo tres minutos?, cabr\u00e1 pensar que no es solo una cuesti\u00f3n de tiempo, sino que hay que evitar acostumbrarse a seguir todos los est\u00edmulos que aparecen a nuestro alrededor, y que nos distraen de la actividad que se est\u00e1 realizando en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, la prudencia nos ayudar\u00e1 a saber cu\u00e1ndo debemos intervenir para cambiar o evitar comportamientos que se han vuelto comunes en las redes sociales; en definitiva, aprovechar las tecnolog\u00edas digitales, pero sin dejarnos gobernar por ellas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El conocimiento: <em>studiositas vs. curiositas&nbsp;<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Es santo Tom\u00e1s de Aquino quien define estos dos t\u00e9rminos. Primero, define la <em>studiositas<\/em> como <em>\u201ccierto entusiasmante inter\u00e9s por adquirir el conocimiento de las cosas\u201d<\/em>. Cuanto m\u00e1s intensamente la mente se aplique a algo gracias a haberlo conocido, tanto m\u00e1s se desarrolla regularmente su deseo de aprender y saber. La firme aplicaci\u00f3n hacia el conocimiento de parte del intelecto crece con la pr\u00e1ctica; de este modo, el deseo de saber supera al deseo de comodidad o simplemente a la pereza. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo t\u00e9rmino es la <em>curiositas, <\/em>explicada como <em>\u201cinquietud errante del esp\u00edritu\u201d<\/em>, y se manifiesta en la insaciabilidad de la curiosidad, agitaci\u00f3n del cuerpo e inestabilidad de lugar y de determinaci\u00f3n que suele ser la primera manifestaci\u00f3n de la acedia: una tristeza del coraz\u00f3n, una pesadez del esp\u00edritu humano que no quiere aceptar la nobleza y dignidad de la persona humana que est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca antes en la historia se hab\u00edan puesto, al alcance de cualquiera, tal cantidad de datos de tipo personal o de naturaleza \u00edntima; con facilidad, esta informaci\u00f3n puede despertar la curiosidad. La innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica ha dado un giro hacia productos y servicios cada vez m\u00e1s triviales, ligados a la cultura de la imagen y del propio yo. De nuevo la templanza nos ayudar\u00e1 a elegir. No todo lo que est\u00e1 publicado me interesa. No por el hecho de estar en la red y puesto a disposici\u00f3n \u2013aunque sea por el mismo interesado\u2013 hay obligaci\u00f3n de enterarse, ver, leer, etc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un mundo en el que a menudo se impone el inter\u00e9s, incluso morboso, por sucesos poco edificantes, o cuando muchos salen adelante aprovechando la curiosidad desatada de tantos, vale la pena actuar con fortaleza para no caer en esa preocupaci\u00f3n obsesiva por conocerlo todo. A una persona que vive abocada hacia fuera, dominada por la curiosidad \u2013que se manifiesta, por ejemplo, en el ansia de estar informados de todo, de no querer \u201cperderse nada\u201d\u2013, le ser\u00e1 mucho m\u00e1s dif\u00edcil conseguir concentrase para rezar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Consejos pr\u00e1cticos&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n se recogen algunas \u201cbuenas pr\u00e1cticas\u201d de la experiencia personal que pueden favorecer a tener el coraz\u00f3n m\u00e1s libre y facilitar la concentraci\u00f3n para rezar mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi todas las posibilidades que me ofrecen las tecnolog\u00edas digitales son buenas, pero no todas me convienen. Da mucha luz aquella respuesta de San Pablo a algunos de Corinto, que trataban de justificarse: \u201c<em>Todo me es l\u00edcito. Pero no todo conviene. Todo me es l\u00edcito. Pero no me dejar\u00e9 dominar por nada\u201d<\/em> (1Co 6, 12). Un cristiano que busca la santidad no se limita a preguntarse si es l\u00edcito \u2013si se puede\u2013 hacer esto o aquello. Lo que se debe preguntar es: \u00bfme acercar\u00e1 m\u00e1s a Dios? Ser\u00e1 saludable tomar algunas peque\u00f1as decisiones que nos ayuden a preservar la atenci\u00f3n para las cosas m\u00e1s importantes. Decidir qu\u00e9 aplicaciones debo usar y qu\u00e9 sitios web seguir puede generar un impacto sorprendentemente poderoso en el aprovechamiento del tiempo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de lo posible, conviene evitar las distracciones innecesarias. Para esto puede ser conveniente desactivar alertas digitales innecesarias, anular las notificaciones de mensajes, correos y nuevas interacciones. Nadie necesita alertas de Facebook, Instagram, Twitter, etc., al instante. Lo \u00fanico que hacen es distraer y hacer perder el tiempo revisando el dispositivo incansablemente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vale la pena establecer prioridades, desinstalar del <em>smartphone<\/em> juegos o redes sociales que est\u00e1n para rellenar los tiempos muertos o para \u201cmatar el tiempo\u201d delante de la pantalla. Esto no s\u00f3lo hace que se ahorre bater\u00eda, sino que evitar estas tentaciones de distracci\u00f3n facilita la concentraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser conveniente escoger una forma de hacer las cosas y aprovecharla. Cuanto mayor sea el abanico de oportunidades para realizar una determinada tarea, m\u00e1s dif\u00edcil ser\u00e1 escoger a qu\u00e9 prestar atenci\u00f3n en este momento.&nbsp; Escoger bien las <em>apps<\/em> que se instalan, evitando duplicidades y solapamientos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es bueno recordar que las redes sociales est\u00e1n dise\u00f1adas para que los usuarios inviertan una gran cantidad de tiempo. Entrar en ellas es una experiencia nueva cada vez, porque los \u201camigos\u201d o \u201ccontactos\u201d son una constante fuente de noticias que exige atenci\u00f3n: actualizaciones puramente textuales o visuales (como en el caso de una imagen o un \u00e1lbum de fotos), o inclusive audiovisuales (videoclips). Si no se pone l\u00edmites, se tomar\u00e1n todo el tiempo disponible.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, ser\u00e1 ventajoso aplicar un poco de orden con las redes sociales. En ocasiones cabe conectarse a partir de una hora determinada, o fijar un n\u00famero de veces al d\u00eda para mirarlas. Definir un tiempo m\u00e1ximo de uso diario para cada red social, que no ocupen todo el tiempo libre. Es importante leer libros, consumir contenidos m\u00e1s profundos que normalmente necesitan m\u00e1s tiempo para su abstracci\u00f3n, respetar los tiempos en que estamos cara a cara con nuestros amigos y familiares.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n ser\u00e1 \u00fatil cuidar la forma de interactuar dentro de las redes sociales, pues deber\u00e1 estar marcada por la prudencia, que en muchas ocasiones aconseja focalizar la atenci\u00f3n m\u00e1s en la calidad de las propias conexiones que en la cantidad. Es m\u00e1s importante seleccionar temas sobre los que valga la pena escribir, y reflexionar sobre ellos lo suficiente para que las aportaciones sean valiosas, que decir muchas cosas insignificantes a gran velocidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para rezar bien es muy conveniente cuidar el sue\u00f1o.El uso de los dispositivos m\u00f3viles, como el <em>smartphone<\/em>, antes de dormir puede afectar sensiblemente nuestra calidad de sue\u00f1o y disminuir la melatonina que nuestro cuerpo produce. Vale la pena comprar un reloj alarma y cargar los dispositivos electr\u00f3nicos fuera de la habitaci\u00f3n, ya que reduce la tentaci\u00f3n de revisarlo por la noche o a primera hora de la ma\u00f1ana. Tambi\u00e9n puede resultar conveniente instalar una <em>app<\/em> como <em>Quality Time<\/em> para tener un horario autom\u00e1tico de desconexi\u00f3n por la noche y reconexi\u00f3n por la ma\u00f1ana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es fundamental respetar el silencio. En especial, durante nuestros momentos de oraci\u00f3n, Santa Misa, Rosario; para lo cual convendr\u00e1 utilizar el modo avi\u00f3n o simplemente dejar el <em>smartphone<\/em> fuera del recinto donde estamos rezando. Adem\u00e1s, el autoconocimiento es importante en la vida de cada persona, y para comprendernos mejor a nosotros mismos necesitamos del silencio; nos advierte el Papa Francisco: <em>\u201cLa velocidad con la que se suceden las informaciones supera nuestra capacidad de reflexi\u00f3n y de juicio, y no permite una expresi\u00f3n mesurada y correcta de uno mismo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El silencio es indispensable para aprender a rezar, para mantener una vida contemplativa. San Juan Pablo II hablaba de <em>\u201czonas de silencio efectivo y una disciplina personal, para facilitar el contacto con Dios\u201d<\/em>. Las personas que luchan por ser contemplativas en medio del fragor de la muchedumbre, saben encontrar el silencio del alma en coloquio permanente con el Se\u00f1or.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuidar las comidas. Evitar utilizar dejar a la vista los dispositivos digitales durante las comidas ayuda a mantener la conversaci\u00f3n y a cuidar el ambiente familiar. Seg\u00fan varias encuestas, revisar informaci\u00f3n o responder mensajes en la mesa se est\u00e1 convirtiendo en un signo de falta de educaci\u00f3n. Adem\u00e1s, nos facilita tener espacios o momentos en donde no se usan aparatos electr\u00f3nicos; nos ayuda a mejorar la templanza y a saber prescindir de ellos cuando no hacen falta.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, siempre tenemos el recurso a la Virgen, para pedirle que podamos adquirir esa vida contemplativa, para seguir su ejemplo y atesorar las cosas importantes, reflexionando sobre ellas en el coraz\u00f3n. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A todos se nos plantea el reto de convivir con el whatsapp, cuyas fronteras se ampl\u00edan en nuestro tiempo, y encauzar positivamente su uso, para que nos ayude a desarrollarnos como personas y no se convierta en muro que nos a\u00edsle de Dios o de los dem\u00e1s.\u00a0 Dice el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica (CEC) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":78,"featured_media":6835,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,42],"tags":[546],"class_list":["post-2610","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-experiencias","tag-tecnologia","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/78"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2610\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}