{"id":25474,"date":"2022-10-11T09:17:06","date_gmt":"2022-10-11T08:17:06","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=25474"},"modified":"2022-10-19T11:12:38","modified_gmt":"2022-10-19T10:12:38","slug":"teologia-concilio-vaticano-ii-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/teologia-concilio-vaticano-ii-2\/","title":{"rendered":"La teolog\u00eda del Concilio Vaticano II"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/articulos\/la-teologia-del-concilio-vaticano-ii\/\">Traducci\u00f3n del art\u00edculo al italiano<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hablar de \u201cteolog\u00eda del Concilio\u201d es perfectamente leg\u00edtimo. El <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/revivir-el-ardor-de-la-epoca-del-concilio-60-anos-despues\/\">Concilio <\/a>tuvo una orientaci\u00f3n pastoral, pero recogi\u00f3 los frutos de tanta buena teolog\u00eda y consolid\u00f3 muchas expresiones y perspectivas. Sin poder mencionarlas todas, es \u00fatil intentar una s\u00edntesis. Nos fijaremos solo en las cuatro Constituciones y en el Decreto sobre la libertad religiosa. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dei Verbum y la forma de la revelaci\u00f3n cristiana <\/h2>\n\n\n\n<p>El Concilio empez\u00f3 tratando de la revelaci\u00f3n, pero el primer esquema (1962) no gust\u00f3, por demasiado escol\u00e1stico. Eso llev\u00f3 a cambiar todos los esquemas preparados. Rahner y Ratzinger propusieron uno para este documento, pero no prosper\u00f3. Tras larga elaboraci\u00f3n, se consigui\u00f3 un texto breve sobre la Revelaci\u00f3n y la Escritura que recoge la renovaci\u00f3n de la Teolog\u00eda Fundamental (1965) (e inspiraciones de Newman). En los primeros cap\u00edtulos, trata de la revelaci\u00f3n, de Dios, de la respuesta humana (fe) y de la transmisi\u00f3n o tradici\u00f3n (I y II); y el resto trata de la Sagrada Escritura. <\/p>\n\n\n\n<p>Ante la vieja costumbre escol\u00e1stica de centrar la revelaci\u00f3n en el conjunto de verdades reveladas (dogmas), \u201cDei verbum\u201d se fij\u00f3 en el fen\u00f3meno hist\u00f3rico de la revelaci\u00f3n (nn. 1 y 6). Dios se manifiesta obrando la salvaci\u00f3n en la historia, con unas etapas, hasta la plenitud en Cristo. \u201cCon hechos y palabras\u201d, no solo palabras. Hay una profunda revelaci\u00f3n en hechos como la Creaci\u00f3n y el \u00c9xodo, la Alianza y, m\u00e1s todav\u00eda, la Encarnaci\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Son los grandes misterios de la historia de la salvaci\u00f3n. Adem\u00e1s, \u201cno hay que esperar ya ninguna revelaci\u00f3n p\u00fablica antes de la gloriosa manifestaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d (n. 4). <\/p>\n\n\n\n<p>Presenta la fe como respuesta personal (en la Iglesia) a esa revelaci\u00f3n (as\u00ed comienza despu\u00e9s el Catecismo), y explica el concepto de tradici\u00f3n (viva) y su relaci\u00f3n con el Magisterio y la Escritura (cap. II). La misma Escritura es fruto de la primera tradici\u00f3n. \u201cLa Sagrada Tradici\u00f3n, pues, y la Sagrada Escritura constituyen un solo dep\u00f3sito sagrado\u201d (10), supera as\u00ed el esquema poco feliz de las \u201cdos fuentes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Describe la peculiar relaci\u00f3n entre acci\u00f3n de Dios y libertad (y cultura) humana en la redacci\u00f3n de los textos (inspiraci\u00f3n). Reconoce la conveniencia de distinguir g\u00e9neros literarios para interpretarlos (no es lo mismo una narraci\u00f3n simb\u00f3lica que la descripci\u00f3n hist\u00f3rica de un hecho). Y propone todo un tratado de ex\u00e9gesis creyente en tres l\u00edneas: \u201cLa Sagrada Escritura hay que leerla e interpretarla con el mismo Esp\u00edritu con que se escribi\u00f3 para sacar el sentido exacto de los textos sagrados, hay que atender no menos diligentemente al contenido y a la unidad de toda la Sagrada Escritura, teniendo en cuanta la Tradici\u00f3n viva de toda la Iglesia y la analog\u00eda de la fe\u201d (12). <\/p>\n\n\n\n<p>Tras explicar la profunda relaci\u00f3n entre el Viejo y el Nuevo Testamento, da un decidido impulso pastoral a conocer y usar m\u00e1s la Escritura (cap. VI), con buenas traducciones e instruyendo a los fieles. Se\u00f1ala que \u201cel estudio de la Sagrada Escritura ha de ser como el alma de la Sagrada Teolog\u00eda\u201d (24). Y tambi\u00e9n de la predicaci\u00f3n y catequesis (24). Porque \u201cel desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo\u201d (25).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sacrosanctum Concilium y el coraz\u00f3n de la vida de la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>Al ser retirado el esquema sobre la revelaci\u00f3n, el Concilio empez\u00f3 a trabajar este hermoso documento, que recoge lo mejor del movimiento lit\u00fargico, que va desde la renovaci\u00f3n de Solesmes (Dom Geranguer) hasta \u201cEl sentido de la liturgia\u201d, de Guardini, pasando por la teolog\u00eda de los misterios de Odo Casel.<\/p>\n\n\n\n<p>Presenta la liturgia como celebraci\u00f3n del misterio de Cristo, donde se realiza nuestra salvaci\u00f3n y crece la Iglesia. El primer cap\u00edtulo, el m\u00e1s largo, trata los principios de la \u201creforma\u201d (as\u00ed la llama). El segundo se refiere al \u201csacrosanto Misterio de la Eucarist\u00eda\u201d (II), y despu\u00e9s a los dem\u00e1s sacramentos y sacramentales (lll), el Oficio Divino (IV), el a\u00f1o lit\u00fargico (V), la m\u00fasica sagrada (Vl), y el arte y objetos del culto (VII). Cierra con un ap\u00e9ndice sobre la posibilidad de adaptar el calendario y la fecha de la Pascua. <\/p>\n\n\n\n<p>La liturgia celebra siempre el Misterio Pascual de Cristo (6), desde el Bautismo en que los fieles, muriendo al pecado y resucitando en Cristo se incorporan a su Cuerpo por la vida eterna que da el Esp\u00edritu Santo. Es un culto dirigido al Padre, en Cristo, animado por el Esp\u00edritu Santo, y siempre eclesial, porque act\u00faa el cuerpo entero de la Iglesia unido a su Cabeza (dimensi\u00f3n eclesial). Y se celebra el \u00fanico misterio Pascual de Cristo, en la tierra a la vez que en el cielo, y para siempre (dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica). <\/p>\n\n\n\n<p>El Concilio deseaba que los fieles participaran mejor en el misterio lit\u00fargico aumentando su formaci\u00f3n. Adem\u00e1s, dio una multitud de indicaciones para mejorar el culto cristiano en todos sus aspectos. <\/p>\n\n\n\n<p>Desgraciadamente, la aplicaci\u00f3n de estas sab\u00edas indicaciones desbord\u00f3 por completo a los organismos encargados (\u201cConsilium\u201d y conferencias episcopales). Antes de que los obispos recibieran instrucciones, y mucho antes de que se reelaboraran los libros lit\u00fargicos, muchos entusiastas alteraron la liturgia con trivializaciones arbitrarias. No bastaron las quejas de muchos te\u00f3logos (De Lubac, Dani\u00e9lou, Bouyer, Ratzinger&#8230;) e intelectuales cat\u00f3licos (Maritain, Von Hildebrand, Gilson&#8230;). Este desorden provoc\u00f3 en<br>algunos fieles desconcertados una reacci\u00f3n anticonciliar que dura hasta el d\u00eda de hoy, dando alas tambi\u00e9n al cisma de Lefebvre. Conviene releer el documento para ver cu\u00e1nto queda por aprender.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lumen Gentium, culmen del Concilio <\/h2>\n\n\n\n<p>Esta Constituci\u00f3n \u201cdogm\u00e1tica\u201d (la \u00fanica llamada as\u00ed) es el n\u00facleo teol\u00f3gico del Concilio, porque tras la estela del Concilio Vaticano I y \u201cMystici corporis\u201d, desarrolla ampliamente la doctrina sobre la Iglesia e ilumina los dem\u00e1s <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/index_sp.htm\">documentos conciliares<\/a> sobre los obispos, cl\u00e9rigos, religiosos, ecumenismo, relaci\u00f3n con otras religiones y evangelizaci\u00f3n. Su riqueza y articulaci\u00f3n teol\u00f3gicas deben mucho a Johan Adam Moeller, Guardini, De Lubac y Congar, y a la sabia mano redactora de Gerard Philips, que le hizo despu\u00e9s un espl\u00e9ndido comentario. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya el primer n\u00famero pone todo en una cota alt\u00edsima: \u201cLa Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano\u201d. Esa convocatoria universal expresa lo que es la Iglesia, y a la vez, la realiza entre los hombres al unirlos al Padre en Cristo por el Esp\u00edritu. Por eso, es \u201ccomo un sacramento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que subrayar la relativa novedad de la palabra patr\u00edstica \u201cmisterio\u201d, porque la Iglesia es, en s\u00ed misma, misterio de presencia, revelaci\u00f3n y acci\u00f3n salvadora de Dios, y por eso mismo misterio de fe. Misterio unido al misterio de la Trinidad (Iglesia de la Trinidad) porque la Iglesia es un pueblo creado y convocado por Dios Padre, reunido para el culto en el Cuerpo de Cristo, que es su cabeza (y quien realiza el culto), y construido en Cristo como un templo de piedras vivas por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Por tanto, \u00edntimamente unido al Misterio de la liturgia (\u201cEcclesia de Eucharistia\u201d). Tambi\u00e9n es Iglesia de la Trinidad, porque su comuni\u00f3n de personas (comuni\u00f3n de los santos, comuni\u00f3n en las cosas santas) refleja y expande en el mundo, como fermento y anticipo del Reino, la comuni\u00f3n de personas trinitaria, que es el destino \u00faltimo de la humanidad (dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica). <\/p>\n\n\n\n<p>Comprender la Iglesia como misterio salv\u00edfico de comuni\u00f3n con Dios y entre los hombres permite superar una visi\u00f3n externa, sociol\u00f3gica o jer\u00e1rquica de la Iglesia; abordar debidamente la relaci\u00f3n entre el Primado y el Colegio de los Obispos. Y destacar la dignidad del Pueblo de Dios y la llamada universal a la santidad, y a participar plenamente en el culto lit\u00fargico y en la misi\u00f3n de la Iglesia. <\/p>\n\n\n\n<p>Todos los seres humanos est\u00e1n llamado a unirse a Cristo en su Iglesia. Lo realiza en la historia el Esp\u00edritu Santo en diversos grados y formas, desde la comuni\u00f3n expl\u00edcita de quienes participan plenamente, hasta la comuni\u00f3n interior de quienes son fieles a Dios en su conciencia (\u201cLumen Gentium\u201d, nn. 13-16). <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso este misterio de unidad es la clave del ecumenismo, nuevo empe\u00f1o del Concilio por voluntad del Se\u00f1or (\u201cque todos sean uno\u201d), con un cambio de perspectiva en un gran documento (\u201cUnitatis redintegrario\u201d). Es distinto contemplar la g\u00e9nesis hist\u00f3rica de las divisiones con sus traumas, que su estado actual, donde cristianos de buena fe (ortodoxos, protestantes y otros) participan realmente en los bienes de la Iglesia. Partiendo de ah\u00ed, se ha de buscar la plena comuni\u00f3n, por la oraci\u00f3n, colaboraci\u00f3n, di\u00e1logo y conocimiento mutuo, y sobre todo por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. La comuni\u00f3n plena in sacris no es el punto de partida, sino el de llegada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gaudium et Spes y lo que la Iglesia puede ofrecer al mundo <\/h2>\n\n\n\n<p>Para entender el alcance teol\u00f3gico de Gaudium et Spes, hay que recordar su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se retiraron los primeros esquemas, como antes hemos visto, se decidi\u00f3 orientar el Concilio con dos preguntas: lo que la Iglesia dice de s\u00ed misma, que dio lugar a \u201cLumen gentium\u201d, y lo que la Iglesia puede aportar a \u201cla construcci\u00f3n del mundo\u201d, que dar\u00eda lugar a \u201cGaudium et spes\u201d. Ya entonces se pensaba en las grandes cuestiones: la familia, la educaci\u00f3n, la vida social y econ\u00f3mica, y la paz, que forman los cap\u00edtulos de la segunda parte. <\/p>\n\n\n\n<p>Aunque parece f\u00e1cil hablar cristianamente de estos temas, no es tan f\u00e1cil establecer una doctrina teol\u00f3gica universal, porque hay demasiadas cuestiones temporales, especializadas y&#8230; opinables. Por eso, se le puso el t\u00edtulo de Constituci\u00f3n \u201cpastoral\u201d, y se advirti\u00f3 que la segunda parte, llena de sugerencias interesantes, era m\u00e1s opinable que la primera, m\u00e1s doctrinal. <\/p>\n\n\n\n<p>Esa primera parte hab\u00eda surgido espont\u00e1neamente, por la necesidad de dar un fundamento doctrinal a lo que la Iglesia pod\u00eda aportar al mundo. Y result\u00f3 un feliz compendio de antropolog\u00eda cristiana, con tres intensos cap\u00edtulos sobre la persona humana y su dignidad, la dimensi\u00f3n social del ser humano, y el sentido de su acci\u00f3n en el mundo. Y un cuarto cap\u00edtulo de resumen (que al parecer redact\u00f3 en gran parte el propio Karol Wojty\u0142a con Dani\u00e9lou). Pablo VI en su viaje a la ONU recordar\u00eda que la Iglesia es \u201cexperta en humanidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Pablo II constantemente subray\u00f3 que Cristo conoce al ser humano y es la verdadera imagen del hombre (n. 22) y que \u201cexiste una cierta semejanza entre la uni\u00f3n de las personas divinas y la uni\u00f3n de los hijos de Dios en la verdad y en la caridad\u201d (24), como sucede en las familias, en las comunidades cristianas y hay que procurarlo en toda la sociedad. Esta frase concluye con esta luminosa expresi\u00f3n de la vocaci\u00f3n humana: \u201cEsta semejanza demuestra que el hombre, \u00fanica criatura terrestre a la que Dios ha amado por s\u00ed mismo, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de s\u00ed mismo a los dem\u00e1s\u201d (24). <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el \u00faltimo cap\u00edtulo de la primera parte de la Constituci\u00f3n pastoral record\u00f3 que: \u201cCompeten a los laicos propiamente, aunque no exclusivamente, las tareas y el dinamismo seculares [&#8230;] deben esforzarse por adquirir verdadera competencia en todos los campos\u201d y \u201ca la conciencia bien formada del seglar toca lograr que la ley divina quede grabada en la ciudad terrena\u201d (43). Aqu\u00ed tambi\u00e9n queda mucho por hacer&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dignitatis humanae y un cambio de criterio ante el liberalismo<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque es un documento menor, este decreto tiene una importancia estrat\u00e9gica en la relaci\u00f3n de la Iglesia con el mundo moderno.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos obispos hab\u00edan pedido que el Concilio proclamara el derecho a la libertad religiosa, porque estaban sometidos a dictaduras comunistas, como es el caso de Karol Wojty\u0142a. Los reg\u00edmenes liberales democr\u00e1ticos reconoc\u00edan ese derecho como parte esencial de su pedigree. Los ciudadanos son libres para buscar la verdad tambi\u00e9n religiosa y expresarla libremente en el culto, incluso p\u00fablico, respetando el orden p\u00fablico. La experiencia hist\u00f3rica era que la proclamaci\u00f3n liberal de la libertad de cultos hab\u00eda sido muy beneficiosa para la Iglesia cat\u00f3lica donde estaba perseguida o donde exist\u00eda una religi\u00f3n oficial, como en Inglaterra y en los pa\u00edses oficialmente protestantes (Suecia, Dinamarca&#8230;), y ser\u00eda una gran liberaci\u00f3n en los pa\u00edses comunistas y tambi\u00e9n musulmanes. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero no era la tradici\u00f3n de las viejas naciones cristianas (ni cat\u00f3licas ni protestantes) porque, se arg\u00fc\u00eda, \u201cno tiene los mismos derechos la verdad que el error\u201d. Por eso, en el XIX, las autoridades eclesi\u00e1sticas, a todos los niveles, lo mismo que se hab\u00edan opuesto a la difusi\u00f3n de publicaciones contra la fe y la moral, se opusieron firmemente a los intentos liberales de instaurar la \u201clibertad de cultos\u201d en los pa\u00edses cat\u00f3licos. Era un conflicto entre perspectivas: la de una naci\u00f3n entendida como comunidad religiosa y la de la conciencia de cada persona. <\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad que, en un r\u00e9gimen tutelado, como el de una familia con sus hijos, los padres pueden e incluso deben impedir, dentro de unos l\u00edmites, que se difundan opiniones err\u00f3neas en su casa. Pero esto queda fuera de lugar cuando los hijos se emancipan, porque entonces prevalece el derecho fundamental que tiene cada persona para buscar la verdad por s\u00ed misma. Y es lo que sucede en las sociedades modernas, con personas emancipadas y en plenitud de sus derechos. Se pasa de la protecci\u00f3n del bien com\u00fan de una sociedad homog\u00e9neamente religiosa, al reconocimiento del derecho fundamental de cada persona a buscar la verdad. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este cambio fue considerado her\u00e9tico por monse\u00f1or Lefebvre originando su cisma. Defendi\u00f3 que el Concilio en este punto contradice la doctrina tradicional de la Iglesia y por tanto es inv\u00e1lido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n del art\u00edculo al italiano Hablar de \u201cteolog\u00eda del Concilio\u201d es perfectamente leg\u00edtimo. El Concilio tuvo una orientaci\u00f3n pastoral, pero recogi\u00f3 los frutos de tanta buena teolog\u00eda y consolid\u00f3 muchas expresiones y perspectivas. Sin poder mencionarlas todas, es \u00fatil intentar una s\u00edntesis. 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