{"id":25408,"date":"2022-11-10T06:00:00","date_gmt":"2022-11-10T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=25408"},"modified":"2022-11-09T08:54:09","modified_gmt":"2022-11-09T07:54:09","slug":"xxxiii-domingo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/xxxiii-domingo\/","title":{"rendered":"Ni un cabello de vuestra cabeza se perder\u00e1. \u00a0XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario (C)"},"content":{"rendered":"<p>En el \u00faltimo libro del Antiguo Testamento, Malaqu\u00edas, de quien no se sabe nada, habla del d\u00eda del Se\u00f1or, en el que Dios pronunciar\u00e1 su juicio sobre la historia humana. Utiliza el s\u00edmbolo apocal\u00edptico del fuego que quemar\u00e1 a los soberbios e injustos como la paja y que, en cambio, ser\u00e1 como un sol con rayos ben\u00e9ficos para los que siguen al Se\u00f1or.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que esperar ese d\u00eda sin caer en el error de algunos tesalonicenses, que abandonan su trabajo porque no vale la pena el esfuerzo de mejorar un mundo que pronto se acabar\u00e1. Pablo les corrige, despu\u00e9s de escribirles que <em>\u201cno perd\u00e1is f\u00e1cilmente la cabeza ni os alarm\u00e9is por alguna revelaci\u00f3n, rumor o supuesta carta nuestra, como si el d\u00eda del Se\u00f1or estuviera encima\u201d<\/em> (2 Tes 2, 2).<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo mensaje de vigilancia activa y prudente se desprende del discurso de Jes\u00fas sobre el final de los tiempos, que Lucas sit\u00faa antes de su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas aprovecha las frases de admiraci\u00f3n hacia el templo de Jerusal\u00e9n para profetizar su ruina. <\/p>\n\n\n\n<p>Sorprendidos por ese anuncio, sus oyentes le preguntan con curiosidad y temor cu\u00e1ndo suceder\u00e1n esas cosas, y cu\u00e1les ser\u00e1n las se\u00f1ales. Pero Jes\u00fas, que enlaza las referencias a la destrucci\u00f3n del templo con otras sobre el fin de los tiempos, no entra en detalles de curiosidad, sino que orienta a los suyos a preocuparse por c\u00f3mo vivir el tiempo de espera, que es el tiempo de la Iglesia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Pone en guardia a sus disc\u00edpulos contra los falsos profetas que dir\u00e1n que son \u00e9l, o que anunciar\u00e1n el inminente fin y su regreso, que, seg\u00fan hab\u00eda dicho, tendr\u00e1 lugar <em>\u201ca la hora que menos pens\u00e9is\u201d<\/em> (Lc 12, 40). Las guerras y las revoluciones ocurrir\u00e1n, pero no deben aterrorizar a los creyentes. Utiliza el lenguaje apocal\u00edptico conocido en su \u00e9poca: terremotos, hambrunas, plagas, acontecimientos terror\u00edficos y se\u00f1ales en el cielo. Pero a\u00fan no es el final. <\/p>\n\n\n\n<p>Antes, los creyentes tendr\u00e1n que experimentar lo que ya habr\u00e1 vivido Cristo: ser traicionados por familiares m\u00e1s cercanos y amigos, ser capturados: <em>\u201cos echar\u00e1n mano\u201d<\/em>, llev\u00e1ndolos a juicio ante las autoridades religiosas: <em>\u201cos entregar\u00e1n a las sinagogas\u201d;<\/em> y ante las autoridades civiles y militares: <em>\u201cante reyes y gobernadores\u201d,<\/em> encarcelados. Lucas volver\u00e1 sobre la identificaci\u00f3n del cristiano con la pasi\u00f3n y la muerte de Jes\u00fas a partir del martirio de Esteban, en los Hechos de los Ap\u00f3stoles. <\/p>\n\n\n\n<p>Es la ocasi\u00f3n del testimonio. Jes\u00fas ya prometi\u00f3 que el Esp\u00edritu Santo les inspirar\u00eda en su defensa (Lc 12, 12); ahora dice que ser\u00e1 \u00e9l mismo quien d\u00e9 a los suyos <em>\u201cboca y sabidur\u00eda\u201d<\/em> para defenderse. Sin embargo, <em>\u201cmatar\u00e1n a algunos de vosotros\u201d,<\/em> y <em>\u201ctodos os odiar\u00e1n\u201d.<\/em> Pero el mensaje final es de esperanza: <em>\u201cni un cabello de vuestra cabeza perecer\u00e1; con vuestra perseverancia salvar\u00e9is vuestra alma\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XXXIII<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 33\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/oy8DPXq25bc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el \u00faltimo libro del Antiguo Testamento, Malaqu\u00edas, de quien no se sabe nada, habla del d\u00eda del Se\u00f1or, en el que Dios pronunciar\u00e1 su juicio sobre la historia humana. 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