{"id":25174,"date":"2022-10-04T09:12:55","date_gmt":"2022-10-04T08:12:55","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=25174"},"modified":"2022-10-04T09:12:57","modified_gmt":"2022-10-04T08:12:57","slug":"el-espiritu-santo-los-pobres-y-la-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/el-espiritu-santo-los-pobres-y-la-teologia\/","title":{"rendered":"El Esp\u00edritu Santo, los pobres y la teolog\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>Entre las ense\u00f1anzas del Papa durante estas \u00faltimas semanas, hemos escogido tres temas aparentemente muy distintos, pero en realidad interconectados: el Esp\u00edritu Santo, los pobres, la teolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Caminar con el Esp\u00edritu Santo: pedir, discernir, salir<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En la <em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2022\/documents\/20220605-omelia-pentecoste.html\">homil\u00eda de Pentecost\u00e9s<\/a><\/em> (5-VI-2022) se reconoc\u00eda el Papa impresionado por una palabra del Evangelio: <em>\u201cEl <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/vaticano\/el-papa-en-el-angelus-el-espiritu-santo-nos-empuja-a-entrar-en-el-desierto\/\">Esp\u00edritu Santo<\/a>, que enviar\u00e1 el Padre en mi nombre, ser\u00e1 quien os lo ense\u00f1e todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho\u201d<\/em> (Jn 14, 26). \u00bfQu\u00e9 significa ese \u201ctodo\u201d?, se preguntaba, y respond\u00eda: no es cuesti\u00f3n de cantidad ni erudici\u00f3n, sino de cualidad, de perspectiva y olfato, pues el Esp\u00edritu nos hacer ver todo de modo nuevo, seg\u00fan la mirada de Jes\u00fas. <em>\u201cEn el gran camino de la vida, \u00c9l nos ense\u00f1a de d\u00f3nde partir, qu\u00e9 v\u00edas tomar y c\u00f3mo caminar\u201d. <\/em>Y as\u00ed explic\u00f3 esos tres aspectos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, <em>de d\u00f3nde partir.<\/em> Estamos acostumbrados a pensar que, si cumplimos los mandamientos, entonces amamos. Pero Jes\u00fas lo ha dicho al rev\u00e9s: <em>\u201cSi me am\u00e1is, guardar\u00e9is mis mandamientos\u201d<\/em>. El amor es el punto de partida, y ese amor no depende sobre todo de nuestras capacidades porque es don suyo. De ah\u00ed que hay que pedirlo al Esp\u00edritu Santo, \u201cmotor\u201d de la vida espiritual. Como en otras ocasiones, Francisco ha se\u00f1alado que el Esp\u00edritu Santo es la \u201cmemoria\u201d de Dios, en varios sentidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De un lado, el Esp\u00edritu Santo es una <em>\u201cmemoria activa, que enciende y reaviva el afecto de Dios en el coraz\u00f3n\u201d<\/em>; es decir, nos recuerda su misericordia, su perd\u00f3n, su consuelo. De otro lado, aunque nosotros nos olvid\u00e1ramos de Dios, \u00c9l se acuerda de nosotros continuamente; y no en general, sino que \u201ccura\u201d y \u201csana\u201d nuestros recuerdos, sobre todo nuestras derrotas, errores y fracasos, porque nos recuerda siempre el punto de partida: el amor de Dios. Y as\u00ed el Esp\u00edritu <em>\u201cpone orden en la vida: nos ense\u00f1a a acogernos, nos ense\u00f1a a perdonar, a perdonarnos\u201d<\/em>. No es f\u00e1cil perdonarse a uno mismo: el Esp\u00edritu nos ense\u00f1a ese camino, nos ense\u00f1a a reconciliarnos con el pasado.&nbsp; A recomenzar.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, nos indica <em>qu\u00e9 caminos tomar. <\/em>Los que se dejan llevar por el Esp\u00edritu de Dios, dice San Pablo, <em>\u201cno andan conforme a la carne, sino conforme al esp\u00edritu\u201d<\/em> (Rm 8, 4). Por tanto, adem\u00e1s de pedir el amor al esp\u00edritu Santo, hay que <em>\u201caprender a discernir para entender d\u00f3nde est\u00e1 la voz del Esp\u00edritu, reconocerla y seguir el camino, seguir las cosas que \u00c9l nos dice\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esto no es nada gen\u00e9rico, explica Francisco: el Esp\u00edritu Santo nos corrige, nos impulsa a cambiar a esforzarnos, sin dejarnos llevar por los caprichos. Y cuando fallamos, no nos deja en el suelo (como hace el esp\u00edritu maligno), sino que nos lleva de la mano, nos consuela y nos anima. En cambio, la amargura, el pesimismo, la tristeza, el victimismo, las quejas, la envidia\u2026 no vienen del Esp\u00edritu Santo, sino del mal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, a\u00f1ade el Papa, el Esp\u00edritu no es idealista sino concreto: <em>\u201cQuiere que nos concentremos en el aqu\u00ed y ahora\u201d<\/em>; no en las fantas\u00edas ni en las murmuraciones, ni en la nostalgia del pasado, ni en los temores o falsas esperanzas del futuro. Y es claro a qu\u00e9 se refiere Francisco: <em>\u201cNo, el Esp\u00edritu Santo nos lleva a amar aqu\u00ed y ahora, en concreto: no un mundo ideal, una Iglesia ideal, una congregaci\u00f3n religiosa ideal, sino lo que est\u00e1 ah\u00ed, a la luz del sol, con transparencia, con sencillez\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, el Esp\u00edritu Santo nos ense\u00f1a <em>c\u00f3mo caminar<\/em>. Como a los disc\u00edpulos, nos hace salir del encierro para anunciar, abrirnos a todos y a las novedades de Dios, ser hogar acogedor y olvidarnos de nosotros mismos. Y as\u00ed rejuvenece a la Iglesia. <em>\u201cEl Esp\u00edritu\u201d<\/em> \u2013observa el sucesor de Pedro\u2013 <em>\u201cnos libera de la obsesi\u00f3n por las urgencias y nos invita a caminar por caminos antiguos y siempre nuevos, los del testimonio, los caminos del buen ejemplo, los caminos de la pobreza, los caminos de la misi\u00f3n, para liberarnos de nosotros mismos y enviarnos en el mundo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Incluso, concluye, el Esp\u00edritu es autor de una aparente divisi\u00f3n, ruido y desorden, como sucedi\u00f3 en la ma\u00f1ana de Pentecost\u00e9s. Pero en el fondo trabaja por la armon\u00eda: <em>\u201c\u00c9l crea divisi\u00f3n con carismas y \u00c9l crea armon\u00eda con toda esa divisi\u00f3n, y esa es la riqueza de la Iglesia\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Esp\u00edritu Santo, \u201cmaestro\u201d y \u201cmemoria\u201d viva<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el <em>Regina Caeli<\/em> del mismo domingo de Pentecost\u00e9s, el Papa acudi\u00f3 a dos im\u00e1genes para explicar el papel del Esp\u00edritu Santo con nosotros: como \u201cmaestro\u201d y, de nuevo, como \u201cmemoria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, Esp\u00edritu Santo <em>ense\u00f1a<\/em> a superar la distancia que puede parecer que existe entre el mensaje del Evangelio y la vida cotidiana. Ya que Jes\u00fas vivi\u00f3 hace dos mil a\u00f1os en situaciones muy distintas, el Evangelio puede parecer inadecuado para nuestras necesidades y problemas. \u00bfQu\u00e9 puede decir el Evangelio -podr\u00edamos preguntarnos\u2013 en la era de internet, en la era de la globalizaci\u00f3n?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el Esp\u00edritu Santo es <em>\u201cespecialista en salvar distancias\u201d:<\/em> <em>\u201cconecta las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas con cada tiempo y cada persona\u201d<\/em>. Actualiza la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, resucitado y vivo, ante los problemas de nuestro tiempo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es propio del Esp\u00edritu \u201cre-cordar\u201d (traer de vuelta al coraz\u00f3n) las palabras de Cristo. Antes de Pentecost\u00e9s, los ap\u00f3stoles hab\u00edan escuchado a Jes\u00fas muchas veces, pero le hab\u00edan entendido poco. As\u00ed nosotros: el Esp\u00edritu Santo nos hace recordar y entender: <em>\u201cHace pasar de lo \u2018o\u00eddo\u2019 al conocimiento personal de Jes\u00fas, que entra en el coraz\u00f3n\u201d. <\/em>Y as\u00ed el Esp\u00edritu cambia nuestra vida:<em> \u201cHace que los pensamientos de Jes\u00fas se conviertan en nuestros pensamientos\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, sin el Esp\u00edritu, advierte Francisco, la fe se vuelve olvidadiza, perdemos la memoria viva del amor del Se\u00f1or, quiz\u00e1 con motivo de un esfuerzo, de una crisis, de una duda. Por eso, nos propone el Papa,hemos de invocar con frecuencia el Esp\u00edritu: <em>\u201cVen, Esp\u00edritu Santo, recu\u00e9rdame a Jes\u00fas, ilumina mi coraz\u00f3n\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La pobreza que libera<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El 13 de junio Francisco public\u00f3 su Mensaje para la VI Jornada mundial de los pobres, que se celebrar\u00e1 el mismo d\u00eda del pr\u00f3ximo noviembre. El lema resume la ense\u00f1anza y la propuesta. <em>\u201cJesucristo se hizo pobre por vosotros (cfr. 2Co 8, 9)\u201d. <\/em>Se trata de una sana provocaci\u00f3n, dice Francisco, <em>\u201cpara ayudarnos a reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre tantas pobrezas del momento presente\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en el actual contexto de conflictos, enfermedad y guerras, Francisco evoca el ejemplo de San Pablo, que organiz\u00f3 colectas, por ejemplo, en Corinto, para atender a los pobres de Jerusal\u00e9n. Se refiere concretamente a las colectas de la misa del domingo. <em>\u201cPor indicaci\u00f3n de Pablo, cada primer d\u00eda de la semana recog\u00edan lo que hab\u00edan logrado ahorrar y todos eran muy generosos\u201d<\/em>. Tambi\u00e9n nosotros debemos serlo por el mismo motivo, como signo del amor que hemos recibido de Jesucristo. <em>\u201cEs un signo que los cristianos siempre han realizado con alegr\u00eda y sentido de responsabilidad, para que a ninguna hermana o hermano le falte lo necesario\u201d<\/em>, como atestigua ya san Justino (cfr. <em>Primera Apolog\u00eda,<\/em> LXVII, 1-6).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed el Papa nos exhorta a no cansarnos de vivir la solidaridad y la acogida: <em>\u201cComo miembros de la sociedad civil, mantengamos viva la llamada a los valores de libertad, responsabilidad, fraternidad y solidaridad. Y como cristianos encontremos siempre en la caridad, en la fe y en la esperanza el fundamento de nuestro ser y nuestro actuar\u201d<\/em>. Ante los pobres, es necesario renunciar a la ret\u00f3rica, a la indiferencia, al mal uso de los bienes materiales. No se trata de un mero asistencialismo. Tampoco del activismo: <em>\u201cNo es el activismo lo que salva, sino la atenci\u00f3n sincera y generosa que permite acercarse a un pobre como a un hermano que tiende la mano para que yo me despierte del letargo en el que he ca\u00eddo<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, a\u00f1ade con palabras exigentes de su exhortaci\u00f3n program\u00e1tica <em>Evangelii gaudium:<\/em> <em>\u201cNadie deber\u00eda decir que se mantiene lejos de los pobres porque sus opciones de vida implican prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a otros asuntos. \u00c9sta es una excusa frecuente en ambientes acad\u00e9micos, empresariales o profesionales, e incluso eclesiales. [\u2026] Nadie puede sentirse exceptuado de la preocupaci\u00f3n por los pobres y por la justicia social\u201d <\/em>(n.&nbsp; 201).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y concluye el obispo de Roma se\u00f1alando dos tipos bien distintos de pobreza: <em>\u201cHay una pobreza \u2013la carest\u00eda y la miseria\u2013 que humilla y mata, y hay otra pobreza, la suya \u2013la de Cristo\u2013, que nos libera y nos hace felices\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La primera, afirma, es hija de la injusticia, la explotaci\u00f3n, la violencia y la injusta distribuci\u00f3n de los recursos. <em>\u201cEs una pobreza desesperada, sin futuro, porque la impone la cultura del descarte que no ofrece perspectivas ni salidas\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pobreza que con frecuencia es extrema, tambi\u00e9n afecta a <em>\u201cla dimensi\u00f3n espiritual que, aunque a menudo sea descuidada, no por esto no existe o no cuenta\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, en efecto, de un fen\u00f3meno por desgracia frecuente en la din\u00e1mica actual del beneficio sin el contrapeso \u2013que deber\u00eda ser lo primero y que no se opone al justo beneficio\u2013 del servicio a las personas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y esa din\u00e1mica es implacable, tal como describe Francisco: <em>\u201cCuando la \u00fanica ley es la del c\u00e1lculo de las ganancias al final del d\u00eda, entonces ya no hay freno para pasar a la l\u00f3gica de la explotaci\u00f3n de las personas: los dem\u00e1s son s\u00f3lo medios. No existen m\u00e1s salarios justos, horas de trabajo justas, y se crean nuevas formas de esclavitud, sufridas por personas que no tienen otra alternativa y deben aceptar esta venenosa injusticia con tal de obtener lo m\u00ednimo para su sustento\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la pobreza que libera (la virtud del desprendimiento o de la pobreza voluntaria), es fruto de la actitud de desprendimiento que debe cultivar todo cristiano: <em>\u201cLa pobreza que libera, en cambio, es la que se nos presenta como una elecci\u00f3n responsable para aligerar el lastre y centrarnos en lo esencial\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Observa el Papa que hoy muchos buscan atender a los m\u00e1s peque\u00f1os, d\u00e9biles y pobres, porque lo ven como una necesidad propia. Lejos de criticar esta actitud, la valora a la vez que aprecia este papel educativo de los pobres hacia nosotros: <em>\u201cEl encuentro con los pobres permite poner fin a tantas angustias y miedos inconsistentes, para llegar a lo que realmente importa en la vida y que nadie nos puede robar: el amor verdadero y gratuito. Los pobres, en realidad, antes que ser objeto de nuestra limosna, son sujetos que nos ayudan a liberarnos de las ataduras de la inquietud y la superficialidad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El servicio de la teolog\u00eda&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Un tercer tema, que interesa sobre todo a los educadores cristianos, es el de la teolog\u00eda como servicio. En un discurso con motivo de los 150 a\u00f1os de la revista teol\u00f3gica <em>La Scuola Cattolica<\/em>, del seminario de Mil\u00e1n (17-VI-2022), el Papa ha puesto de relieve tres aspectos importantes de c\u00f3mo ha de entenderse hoy la teolog\u00eda. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, la teolog\u00eda es <em>un servicio a la fe viva de toda la Iglesia<\/em>, no solo de los sacerdotes, de los religiosos o de los maestros de religi\u00f3n. Todos necesitamos de ese trabajo, que consiste en <em>\u201cinterpretar la fe, de traducirla y retraducirla, de hacerla comprensible, de exponerla con palabras nuevas [\u2026], el esfuerzo por redefinir el contenido de la fe en cada \u00e9poca, en el dinamismo de la tradici\u00f3n\u201d<\/em>. Es importante, se\u00f1ala Francisco, que los contenidos de la predicaci\u00f3n y de la catequesis sean <em>\u201ccapaces de hablarnos de Dios y de responder a los interrogantes sobre el sentido que acompa\u00f1an la vida de las personas, y que muchas veces no tienen el valor de formular abiertamente\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia del primer punto, el Papa subraya: <em>\u201cLa renovaci\u00f3n y el futuro de las vocaciones s\u00f3lo es posible si hay sacerdotes, di\u00e1conos, consagrados y laicos bien formados\u201d<\/em>, frente al individualismo e indiferentismo propios de nuestra \u00e9poca. Y esto implica una ense\u00f1anza acompa\u00f1ada siempre por la vida del que ense\u00f1a, su generosidad y disponibilidad hacia los dem\u00e1s, su capacidad de escucha (y tambi\u00e9n, cabr\u00eda a\u00f1adir, enlazando con el tema anterior, su desprendimiento personal de los bienes).<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero y \u00faltimo, consecuencia de todo lo anterior<em>, la teolog\u00eda est\u00e1 al servicio de la evangelizaci\u00f3n<\/em>, a partir del di\u00e1logo y la acogida. De fondo est\u00e1 la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en el te\u00f3logo y en sus interlocutores. Francisco traza en algunas pinceladas un perfil del te\u00f3logo y de la teolog\u00eda de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>El te\u00f3logo debe ser<em>\u201chombre espiritual, humilde de coraz\u00f3n, abierto a las infinitas novedades del Esp\u00edritu y cercano a las heridas de la humanidad pobre, descartada y doliente\u201d. <\/em>As\u00ed es, dice, porque sin humildad no hay compasi\u00f3n ni misericordia, ni capacidad para encarnar el mensaje del Evangelio, ni hablar al coraz\u00f3n, ni alcanzar, por tanto, la plenitud de la verdad a la que conduce el Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda necesita vivir de los contextos y respondera las necesidades reales de la gente. Esto, dice Francisco como en otras ocasiones, es contrario a una teolog\u00eda de <em>\u201cescritorio\u201d,<\/em> y significa la capacidad de <em>\u201cacompa\u00f1ar los procesos culturales y sociales, en particular las transiciones dif\u00edciles, asumiendo tambi\u00e9n la responsabilidad de los conflictos\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como vemos, el obispo de Roma sigue pendiente de la situaci\u00f3n actual, complicada en distintos frentes. En cualquier caso, a\u00f1ade que <em>\u201cdebemos cuidarnos de una teolog\u00eda que se agota en la disputa acad\u00e9mica o que mira a la humanidad desde un castillo de cristal\u201d<\/em> (cfr. <em>Carta al Gran Canciller de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica Argentina,<\/em> 3-III-2015).<\/p>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda ha de servir para dar vida y sabor a la vez que conocimiento, a la vida cristiana; para evitar la tibieza y promover el discernimiento sinodal desde las comunidades locales, en di\u00e1logo con las trasformaciones culturales. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre las ense\u00f1anzas del Papa durante estas \u00faltimas semanas, hemos escogido tres temas aparentemente muy distintos, pero en realidad interconectados: el Esp\u00edritu Santo, los pobres, la teolog\u00eda.&nbsp; Caminar con el Esp\u00edritu Santo: pedir, discernir, salir En la homil\u00eda de Pentecost\u00e9s (5-VI-2022) se reconoc\u00eda el Papa impresionado por una palabra del Evangelio: \u201cEl Esp\u00edritu Santo, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":25175,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[59,537],"tags":[396,4],"class_list":["post-25174","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-papa-francisco","tag-roma","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25174"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25174\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}