{"id":19290,"date":"2022-03-19T06:00:00","date_gmt":"2022-03-19T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=19290"},"modified":"2022-03-04T12:28:07","modified_gmt":"2022-03-04T11:28:07","slug":"san-jose-padre-y-guia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/san-jose-padre-y-guia-2\/","title":{"rendered":"San Jos\u00e9, padre y gu\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>A lo largo de los \u00faltimos meses, hemos incrementado nuestro conocimiento y nos hemos adentrado en el trato \u00edntimo con el patriarca san Jos\u00e9. Y eso, gracias a la decisi\u00f3n del Papa Francisco de decretar un a\u00f1o de san Jos\u00e9, que terminar\u00e1 el d\u00eda 8 de diciembre, en la solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Como expresaba en su Carta apost\u00f3lica <em>Patris corde<\/em>, Francisco tom\u00f3 esa decisi\u00f3n con motivo del sesquicentenario de la proclamaci\u00f3n de san Jos\u00e9 como patrono de la Iglesia universal por el Sumo Pont\u00edfice P\u00edo IX, el 8 de diciembre de 1870, a petici\u00f3n de los padres del Concilio Vaticano I.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ello nos ofrec\u00eda el Romano Pont\u00edfice unos puntos de reflexi\u00f3n y meditaci\u00f3n, al subrayar distintos papeles de quien jug\u00f3 el papel de padre del Redentor. Fue -escribe- padre amado, padre en la ternura, padre en la obediencia, padre en la acogida, padre en la valent\u00eda creativa, padre trabajador y, por \u00faltimo, padre en la sombra.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Agradecimiento a un hombre justo<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El nombre de Jos\u00e9 es todo un programa. Significa en hebreo \u201c\u00e9l aumentar\u00e1\u201d, \u201c\u00e9l a\u00f1adir\u00e1\u201d o \u201c\u00e9l har\u00e1 crecer\u201d. Y san Josemar\u00eda Escriv\u00e1 comenta: \u201c<em>Dios a\u00f1ade, a la vida santa de los que cumplen su voluntad, dimensiones insospechadas: lo importante, lo que da su valor a todo, lo divino. Dios, a la vida humilde y santa de Jos\u00e9, a\u00f1adi\u00f3 \u2014si se me permite hablar as\u00ed\u2014 la vida de la Virgen Mar\u00eda y la de Jes\u00fas, Se\u00f1or Nuestro. Dios no se deja nunca ganar en generosidad. Jos\u00e9 pod\u00eda hacer suyas las palabras que pronunci\u00f3 Santa Mar\u00eda, su esposa:&nbsp;<\/em>Quia fecit mihi magna qui potens est<em>, ha hecho en m\u00ed cosas grandes Aquel que es todopoderoso\u201d<\/em>(<em>Es Cristo que pasa<\/em>, n. 40). Por consiguiente, que nuestro agradecimiento hacia san Jos\u00e9 deber\u00eda de ser muy grande.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibi\u00f3 una anunciaci\u00f3n paralela a la de Mar\u00eda. Como leemos en san Mateo, cuando se dio cuenta de que su prometida esperaba un hijo, <em>\u201ccomo era justo y no quer\u00eda difamarla, decidi\u00f3 repudiarla en privado\u201d<\/em> (Mt 1, 18-19). Pero en cuanto hubo tomado esta decisi\u00f3n, <em>\u201cse le apareci\u00f3 en sue\u00f1os un \u00e1ngel del Se\u00f1or que le dijo: Jos\u00e9, hijo de David, no temas acoger a Mar\u00eda, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Esp\u00edritu Santo\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que algunos han considerado como dudas de Jos\u00e9 ha dado lugar, tanto en el arte como en la literatura, al tema de los celos de san Jos\u00e9, de origen bizantino. Ya en su <em>Representaci\u00f3n del Nacimiento de Nuestro Se\u00f1or<\/em> (hacia 1467-1481) G\u00f3mez Manrique los mencionaba. Siguen presentes en la <em>Vida, excelencias y muerte del glorioso Patriarca y Esposo de N. Se\u00f1ora S. Jos\u00e9<\/em> (1604) de Jos\u00e9 de Valdivielso. Y pasa a ser el tema de la obra de Crist\u00f3bal de Monroy y Silva, <em>Celos de San Jos\u00e9<\/em> (1646). Podemos pensar, en realidad, que la duda se refiere tan solo a la decisi\u00f3n que ten\u00eda que tomar, pero no pod\u00eda poner en tela de juicio la santidad de su esposa.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan las tradiciones jud\u00edas, se los consideraba ya casados. Y el matrimonio de Mar\u00eda con Jos\u00e9 siempre ha sido presentado como un verdadero matrimonio, aun cuando respet\u00f3 la decisi\u00f3n inicial de Mar\u00eda de quedar virgen: dar\u00eda a luz sin concurso de var\u00f3n, sino por \u201cobumbraci\u00f3n\u201d, ya que el Esp\u00edritu Santo la tom\u00f3 bajo su sombra. Partiendo de los bienes matrimoniales identificados por san Agust\u00edn, santo Tom\u00e1s de Aquino afirma que ese matrimonio es realmente un matrimonio, porque ambos esposos han consentido la uni\u00f3n conyugal, pero <em>\u201cno la uni\u00f3n carnal, excepto con una condici\u00f3n: que Dios lo quisiera\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>San Jer\u00f3nimo presentaba las razones de conveniencia de que estuvieran casados: <em>\u201cEn primer lugar, para que por la genealog\u00eda estuviera establecida a procedencia de Mar\u00eda; en segundo lugar, para que no fuera lapidada por los jud\u00edos en cuanto ad\u00faltera; tercero, para que ella tuviera un consuelo en la huida a Egipto\u201d<\/em>. El relato del martirio de san Ignacio a\u00f1ade un cuarto motivo: para que el parto quedara escondido a los ojos del diablo, que pensar\u00eda que el ni\u00f1o hab\u00eda sido engendrado de una esposa, no de una virgen.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelista san Mateo nos trasmite la afirmaci\u00f3n ang\u00e9lica seg\u00fan la cual san Jos\u00e9 era un <em>\u201chombre justo\u201d<\/em>, es decir, un santo. Esta santidad eximia ha sido descrita acertadamente por Richard, en sus <em>Elogios hist\u00f3ricos de los Santos<\/em>, publicado en Valencia en 1780: \u201c<em>Ponderad cuanto quisiereis sus prerrogativas; decid que habiendo sido destinado por especial vocaci\u00f3n al m\u00e1s noble ministerio que jam\u00e1s hubo, reuni\u00f3 en su persona lo que estuvo repartido entre los dem\u00e1s Santos; que tuvo las luces de los Profetas, para conocer el secreto de la Encarnaci\u00f3n de un Dios; los amorosos cuidados de los Patriarcas, para cifrar y alimentar a un hombre Dios; la castidad de las V\u00edrgenes para vivir con una Virgen Madre de un Dios; la fe de los Ap\u00f3stoles, para descubrir entre la humildad exterior de un hombre, las ocultas grandezas de un Dios; el celo de los Confesores, y la fortaleza de los M\u00e1rtires, para defender y salvar con riesgo de su vida la de un Dios. Decid todo esto, Se\u00f1ores; pero yo os responder\u00e9 con una sola palabra: <\/em>Joseph vir ejus erat justus<em>\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Devoci\u00f3n a san Jos\u00e9<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Una santidad as\u00ed, excepcional, motiva una total confianza en el poder de intercesi\u00f3n de nuestro santo y, por ello, una devoci\u00f3n especial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bien lo explica santa Teresa, con unos tintes biogr\u00e1ficos: <em>\u201cTom\u00e9 por abogado y se\u00f1or al glorioso San Jos\u00e9 y encomend\u00e9me mucho a \u00e9l. Vi claro que as\u00ed de esta necesidad como de otras mayores de honra y p\u00e9rdida de alma este padre y se\u00f1or m\u00edo me sac\u00f3 con m\u00e1s bien que yo le sab\u00eda pedir. No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo, de los peligros que me ha librado, as\u00ed de cuerpo como de alma; que a otros santos parece les dio el Se\u00f1or gracia para socorrer en una necesidad, a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas y que quiere el Se\u00f1or darnos a entender que as\u00ed como le fue sujeto en la tierra -que como ten\u00eda el nombre de padre, siendo ayo, le pod\u00eda mandar-, as\u00ed en el cielo hace cuanto le pide. Esto han visto otras algunas personas, a quien yo dec\u00eda se encomendasen a \u00e9l, tambi\u00e9n por experiencia; y aun hay muchas que le son devotas de nuevo, experimentando esta verdad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Testimonio de esta devoci\u00f3n son las cofrad\u00edas de san Jos\u00e9 presentes tanto en Espa\u00f1a como en Am\u00e9rica latina, presentadas por F. Javier Campos y Fern\u00e1ndez de Sevilla, OSA, en su obra <em>Cofrad\u00edas de San Jos\u00e9 en el Mundo Hisp\u00e1nico<\/em>, de 2014. Explica el autor que <em>\u201ctradicionalmente hab\u00edan sido los artesanos de la madera y oficios afines los que hab\u00eda elegido a San Jos\u00e9 como titular de la nueva cofrad\u00eda que pon\u00edan bajo su patronazgo, pero tambi\u00e9n se observa que, en otras ocasiones, se le elige por el puesto que ocupa en la corte celestial y porque las advocaciones marianas y del santoral con tradici\u00f3n en la cultura cristiana hispanoamericana ya ten\u00edan erigidas cofrad\u00edas a la misma advocaci\u00f3n -posiblemente m\u00e1s de una en ciudades grandes-, o no exist\u00edan im\u00e1genes o lienzos en la iglesia donde quer\u00edan erigir la hermandad\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el actual sucesor de Pedro, en el encuentro con las familias en Manila, confiaba de qu\u00e9 modo se vale de su devoci\u00f3n a san Jos\u00e9 dormido: <em>\u201cYo quiero mucho a san Jos\u00e9, porque es un hombre fuerte y de silencio y en mi escritorio tengo una imagen de san Jos\u00e9 durmiendo y durmiendo cuida a la Iglesia. Si, puede hacerlo, lo sabemos. Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo escribo un papelito y lo pongo debajo de san Jos\u00e9, para que lo sue\u00f1e. Esto significa para que rece por ese problema. [\u2026] Jos\u00e9 escuch\u00f3 al \u00e1ngel del Se\u00f1or, y respondi\u00f3 a la llamada de Dios a cuidar de Jes\u00fas y Mar\u00eda. De esta manera, cumpli\u00f3 su papel en el plan de Dios, y lleg\u00f3 a ser una bendici\u00f3n no solo para la sagrada Familia, sino para toda la humanidad. Con Mar\u00eda, Jos\u00e9 sirvi\u00f3 de modelo para el ni\u00f1o Jes\u00fas, mientras crec\u00eda en sabidur\u00eda, edad y gracia\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este comentario pontificio, lleno de candor y de fe, nos remite a los sue\u00f1os de Jos\u00e9. Recordemos que, conforme a los relatos evang\u00e9licos, san Jos\u00e9 se beneficia en tres ocasiones de un mensaje ang\u00e9lico durante el sue\u00f1o. Primero, cuando descubre el embarazo de su mujer, como apunt\u00e1bamos arriba; luego, despu\u00e9s de la salida de los Magos, cuando la furia mort\u00edfera de Herodes quiere dar muerte a Jes\u00fas; y, finalmente, para decidir del momento de regresar a Palestina. \u00bfPor qu\u00e9 se le aparece el \u00e1ngel durante el sue\u00f1o, y no en la realidad, como hizo con Zacar\u00edas, los pastores o la misma Virgen Mar\u00eda?, se preguntaba san Juan Cris\u00f3stomo. Y contesta: <em>\u201cPorque la fe de este esposo era fuerte y no necesitaba de semejante aparici\u00f3n\u201d (In Matth. homil. 4)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideramos, con raz\u00f3n, a san Jos\u00e9 como un santo excepcional. Sin embargo, hemos o\u00eddo a nuestro Se\u00f1or afirmar que <em>\u201cno ha nacido de mujer uno m\u00e1s grande que Juan el Bautista; aunque el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos es m\u00e1s grande que \u00e9l\u201d<\/em> (Mt 11, 11). \u00bfC\u00f3mo hay que entender esta afirmaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>El reino que Jesucristo ha venido a instaurar es el Nuevo Testamento. San Juan es el m\u00e1s grande del Antiguo, y se queda, por as\u00ed decir, a la puerta del Nuevo. Por su parte, san Jos\u00e9 es, junto con la Virgen Mar\u00eda, el primero en pertenecer al Reino establecido por su Hijo. De hecho, el Precursor no tuvo el privilegio de compartir su vida con la de Jes\u00fas y Mar\u00eda. Vio de lejos al Cordero de Dios, a quien present\u00f3 a sus disc\u00edpulos (cfr. Jn 1, 36), mientras que&nbsp; fue dado a Jos\u00e9 no s\u00f3lo verlo y o\u00edrle, sino tambi\u00e9n abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n cabe subrayar la superioridad de san Jos\u00e9 con respecto a los ap\u00f3stoles del Se\u00f1or. Como argumentaba Bossuet, <em>\u201centre todas las vocaciones, se\u00f1alo dos en las Escrituras que parecen directamente opuestas. La primera, la de los ap\u00f3stoles; la segunda, la de Jos\u00e9. Jes\u00fas se revela a los ap\u00f3stoles, Jes\u00fas se revela a Jos\u00e9, pero en condiciones bien opuestas. Se revela a los ap\u00f3stoles para proclamarlo por todo el universo; se revela a Jos\u00e9, para callarlo y para esconderlo. Los ap\u00f3stoles son luces para hacer ver a Jesucristo al mundo; Jos\u00e9 es un velo para cubrirlo y bajo este velo misterioso nos oculta la virginidad de Mar\u00eda y la grandeza del Salvador de las almas\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El silencio de Jos\u00e9 y la Eucarist\u00eda<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Esto nos lleva a referirnos brevemente al llamado <em>\u201csilencio de san Jos\u00e9\u201d<\/em>. Como lo escrib\u00eda acertadamente Paul Claudel, <em>\u201ces silencioso como la tierra a la hora del roc\u00edo\u201d<\/em>. El Papa P\u00edo XI declar\u00f3 al respecto que los dos grandes personajes que son Juan el Bautista y el ap\u00f3stol Pablo <em>\u201crepresentan la persona y la misi\u00f3n de san Jos\u00e9, que, sin embargo, pasa en silencio, como desaparecido y desconocido, en la humildad y el silencio, un silencio que no deb\u00eda iluminarse m\u00e1s que siglos m\u00e1s tarde. Pero all\u00ed donde el misterio es m\u00e1s profundo y m\u00e1s espesa la noche que lo cumbre, all\u00ed donde el silencio es m\u00e1s profundo, es precisamente donde la misi\u00f3n es m\u00e1s elevada, m\u00e1s rico el cortejo de las virtudes que se requieren y el m\u00e9rito que, por una afortunada necesidad, ha de responder a tal misi\u00f3n. Esa misi\u00f3n grandiosa, \u00fanica, de cuidar al Hijo de Dios, el Rey del universo, la misi\u00f3n de proteger la virginidad, la santidad de Mar\u00eda, la misi\u00f3n de cooperar, como \u00fanica vocaci\u00f3n, a participar en el gran misterio escondido a los siglos, en la Encarnaci\u00f3n divina y en la Salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta presencia silenciosa es quiz\u00e1 a\u00fan m\u00e1s llamativa en el desarrollo del sacrificio eucar\u00edstico. De hecho, podemos entrever una presencia del santo patriarca en la Misa. Nos asiste en aquel momento sublime de distintas maneras:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1) Mar\u00eda est\u00e1 presente espiritualmente en el altar como corredentora. Ahora bien, Jos\u00e9 es su esposo, y no podemos separarles. Jes\u00fas, el Redentor de la humanidad, es fruto de su matrimonio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2) Jes\u00fas ha llamado con toda raz\u00f3n \u201cpadre\u201d a san Jos\u00e9, y Jos\u00e9 ha mandado a Jes\u00fas como verdadero padre, ha cuidado de \u00c9l, le ha alimentado, y, junto con la Virgen Mar\u00eda, ha \u201cpreparado\u201d al Sacerdote soberano y v\u00edctima divina del Sacrificio de la Pasi\u00f3n que estaba por venir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>3) Mar\u00eda y Jos\u00e9 son inseparables en la devoci\u00f3n de los fieles, como, por cierto, en el plan de la Encarnaci\u00f3n redentora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4) En la Misa, el sacrificio lo ofrece toda la Iglesia y para toda la Iglesia. Ahora bien, santa Mar\u00eda ha sido designada como Madre de la Iglesia, y san Jos\u00e9 es su padre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>5) La Plegaria eucar\u00edstica I proclama: <em>\u201cReunidos en comuni\u00f3n con toda la Iglesia, veneramos la memoria, ante todo, de la gloriosa siempre Virgen Mar\u00eda, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Se\u00f1or; la de su esposo, san Jos\u00e9\u2026\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>6) Mar\u00eda intercede ante su Hijo para que sea el \u00fanico Mediador ante el Padre eterno, y Jos\u00e9, cabeza de la Sagrada Familia, nos presenta ante la Intercesora.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, podemos decir que san Jos\u00e9 particip\u00f3 con antelaci\u00f3n en el Sacrificio de su Hijo en la medida en que, en t\u00e9rminos de san Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, <em>\u201ccon cu\u00e1ntas l\u00e1grimas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, que conoc\u00edan perfectamente las divinas Escrituras, habr\u00edan hablado, en presencia de Jes\u00fas, de su penosa pasi\u00f3n y muerte. Con cu\u00e1nta ternura habr\u00edan conversado de su Predilecto, al cual Isa\u00edas se hab\u00eda referido como el hombre de dolores. \u00c9l, hermoso como era, ser\u00eda flagelado y maltratado hasta parecer un leproso lleno de llagas y heridas. Pero su amado hijo lo sufrir\u00eda todo con paciencia, sin ni siquiera abrir la boca ni lamentarse por tantas penas y, como un cordero, se dejar\u00eda llevar a la muerte: y finalmente habr\u00eda acabado la vida a fuerza de tormentos, colgado de un le\u00f1o infame entre dos ladrones\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Sagrada Familia<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Con esto, digamos algo de la Sagrada Familia, a la que los autores llaman la \u201ctrinidad de la tierra\u201d. Figura en el tr\u00edptico de M\u00e9rode, en el que, seg\u00fan Cynthia Hahn, la presencia de Jos\u00e9 en el panel derecho ha de explicarse como una figura de Dios Padre. San Josemar\u00eda insisti\u00f3 en un itinerario espiritual consistente en pasar de la trinidad de la tierra a la Sant\u00edsima Trinidad: <em>\u201cPasando por Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, la trinidad de la tierra, cada uno encontrara su modo propio de acudir al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, la Trinidad del cielo\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n presentaba san Josemar\u00eda a san Jos\u00e9 como <em>\u201cmaestro de vida interior\u201d<\/em>. Se dirig\u00eda a \u00e9l con estas palabras: <em>\u201cSan Jos\u00e9, Padre y Se\u00f1or nuestro, cast\u00edsimo, limp\u00edsimo, que has merecido llevar a Jes\u00fas Ni\u00f1o en tus brazos, y lavarle y abrazarle: ens\u00e9\u00f1anos a tratar a nuestro Dios, a ser limpios, dignos de ser otros Cristos. Y ay\u00fadanos a hacer y a ense\u00f1ar, como Cristo, los caminos divinos \u2013ocultos y luminosos-, diciendo a los hombres que pueden, en la tierra, tener de continuo una eficacia espiritual extraordinaria\u201d (Forja 553)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Patr\u00f3n de la buena muerte, y de la vida escondida<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Patrono de la Iglesia universal, como dec\u00edamos al principio, san Jos\u00e9 se nos presenta tambi\u00e9n como patr\u00f3n de la buena muerte. El P. Patrignani, un gran amante del patriarca, aduc\u00eda como razones de este patrocinio: <em>\u201c1) Jos\u00e9 es el padre de nuestro Juez, del que los otros santos non son m\u00e1s que amigos. 2) Su poder es formidable ante los demonios. 3) Su muerte fue la m\u00e1s privilegiada y la m\u00e1s dulce que jam\u00e1s haya habido\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio explica que <em>\u201cla muerte de Jos\u00e9 fue recompensada con la m\u00e1s dulce presencia de la esposa y del Redentor, que se dignaba llamarse hijo suyo. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda la muerte ser amarga para \u00e9l, que muri\u00f3 entre los brazos de la vida? \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 explicar jam\u00e1s o comprender las sublimes dulzuras, las consolaciones, las esperanzas, los actos de resignaci\u00f3n, las llamas de caridad, que las palabras de vida eterna de Jes\u00fas y Mar\u00eda suscitaban entonces en el coraz\u00f3n de Jos\u00e9?\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1ade el mismo autor que <em>\u201cla muerte de nuestro santo fue pl\u00e1cida y serena, sin angustias ni temores, porque su vida fue siempre santa. No puede ser as\u00ed la muerte de quien durante un tiempo ha ofendido a Dios y merecido el infierno. Sin embargo, grande ser\u00e1 entonces el descanso para quien se pone bajo la protecci\u00f3n de san Jos\u00e9. \u00c9l, que en la vida hab\u00eda mandado a Dios, ciertamente sabr\u00e1 mandar a los demonios, alej\u00e1ndolos e impidi\u00e9ndolos tentar a sus devotos en el momento de la muerte. Bienaventurada el alma que es asistida por ese v\u00e1lido abogado\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte de nuestro santo ha sido precedida por los a\u00f1os de lo que se suele llamar la \u201cvida escondida\u201d, a\u00f1os de contemplaci\u00f3n de Dios a trav\u00e9s de la santificaci\u00f3n del trabajo ordinario y de los acontecimientos diarios, a\u00f1os dedicados a dar gloria a Dios ofreci\u00e9ndole los humildes quehaceres cotidianos. San Jos\u00e9, al lado de Mar\u00eda y de Jes\u00fas, nos ofrece un modelo acabado de la santificaci\u00f3n de la vida ordinaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Bossuet, <em>\u201cJos\u00e9 tuvo este honor de estar diariamente con Jesucristo, y con Mar\u00eda tuvo la parte m\u00e1s grande de sus gracias; y, sin embargo, Jos\u00e9 estaba oculto, su vida, sus obras, sus virtudes estaban desconocidas. Quiz\u00e1s aprenderemos de tan hermoso ejemplo que se puede ser grande sin estr\u00e9pito, que se puede ser bienaventurado sin ruido y que se puede tener la verdadera gloria sin ayuda de la fama, por el solo testimonio de su conciencia\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Leemos en el <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em> que <em>\u201ccon la sumisi\u00f3n a su madre, y a su padre legal, Jes\u00fas cumple con perfecci\u00f3n el cuarto mandamiento. Es la imagen temporal de su obediencia filial a su Padre celestial. La sumisi\u00f3n cotidiana de Jes\u00fas a Jos\u00e9 y a Mar\u00eda anunciaba y anticipaba la sumisi\u00f3n del Jueves Santo: \u2018No se haga mi voluntad&#8230;\u2019 (Lc&nbsp;22, 42). La obediencia de Cristo en lo cotidiano de la vida oculta inauguraba ya la obra de restauraci\u00f3n de lo que la desobediencia de Ad\u00e1n hab\u00eda destruido (cf.&nbsp;Rm&nbsp;5, 19)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se preguntaba san Bernardo ante tal misterio: <em>\u201cEntonces, \u00bfqui\u00e9n estaba sometido a qui\u00e9n? En efecto, el Dios a quien est\u00e1n sujetos los \u00c1ngeles, a quien obedecen los Principados y Potestades, estaba sometido a Mar\u00eda; y no solo a Mar\u00eda, sino tambi\u00e9n a Jos\u00e9 por causa de Mar\u00eda. Admirad, por tanto, a ambos, y ved cual es m\u00e1s admirable, si la liberal\u00edsima condescendencia del Hijo o la glorios\u00edsima dignidad de la Madre. De los dos lados hay motivos de asombro; por ambas partes, prodigio. Un Dios obedeciendo a una criatura humana, he ah\u00ed une humildad nunca vista; una criatura humana mandado a un Dios, he ah\u00ed una grandeza sin igual\u201d (Homil\u00eda II super Missus est, 7).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero alimentada sin interrupci\u00f3n por la oraci\u00f3n. <em>\u201cSan Jos\u00e9 esta delante de nosotros como un hombre de fe y de oraci\u00f3n. La liturgia le aplica la palabra de Dios en el Salmo 88: \u2018El me clamar\u00e1: Mi padre eres t\u00fa, Mi Dios, y la roca de mi salvaci\u00f3n\u2019 (Ps 89, 26). Ciertamente, cu\u00e1ntas veces en el curso de las largas jornadas de trabajo habr\u00e1 elevado Jos\u00e9 su pensamiento a Dios para invocarle, para ofrercele sus fatigas, para implorarle luces, ayudo, consuelo. Ahora bien, este hombre que parece gritar a Dios con toda su vida: \u2018Eres mi padre\u2019, consigue esta gracia del todo particular: el Hijo de Dios en la tierra le trato de Padre. Jos\u00e9 invoca a Dios con todo el ardor de su alma de creyente: \u2018Padre m\u00edo\u2019, y Jes\u00fas que trabajaba su lado con los instrumentos de carpintero, se dirige a \u00e9l llam\u00e1ndole: \u2018padre\u2019\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cerramos este articulo con la oraci\u00f3n que el Papa Francisco nos ha propuesto al final de su carta <em>Patris corde<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Salve, custodio del Redentor<\/em><br><em>y esposo de la Virgen Mar\u00eda.<\/em><br><em>A ti Dios confi\u00f3 a su Hijo,<\/em><br><em>en ti Mar\u00eda deposit\u00f3 su confianza,<\/em><br><em>contigo Cristo se forj\u00f3 como hombre.<\/em><br><em>Oh, bienaventurado Jos\u00e9,<\/em><br><em>mu\u00e9strate padre tambi\u00e9n a nosotros<\/em><br><em>y gu\u00edanos en el camino de la vida.<\/em><br><em>Conc\u00e9denos gracia, misericordia y valent\u00eda<\/em><br><em>defi\u00e9ndenos de todo mal. Am\u00e9n. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de los \u00faltimos meses, hemos incrementado nuestro conocimiento y nos hemos adentrado en el trato \u00edntimo con el patriarca san Jos\u00e9. 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