{"id":19155,"date":"2022-03-19T06:32:00","date_gmt":"2022-03-19T05:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=19155"},"modified":"2022-06-21T15:11:00","modified_gmt":"2022-06-21T14:11:00","slug":"mision-imprevista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/mision-imprevista\/","title":{"rendered":"Misi\u00f3n imprevista"},"content":{"rendered":"<p>Eran j\u00f3venes y no sab\u00edan c\u00f3mo remontar en su relaci\u00f3n. Pensaron que dar un paseo entre \u00e1lamos y sauces los refrescar\u00eda un poco, pero cuando llegaron al parque, escal\u00f3 la crispaci\u00f3n y el lenguaje se endureci\u00f3 hasta los insultos: no escuchaban ya el bramido de bocinas y autobuses circundantes, y mucho menos el murmullo del agua que corr\u00eda por el canal. De pronto, en el cuello del joven se abri\u00f3 la huella de un rasgu\u00f1o y bajo las u\u00f1as de la chica se asomaron unas gotas de sangre.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Ocurri\u00f3 un mi\u00e9rcoles de marzo en torno a la hora de almuerzo, en un parque angosto, discreto y cercano al barrio financiero de Santiago de Chile; en la franja verde que acompa\u00f1a el canal San Carlos en su \u00faltimo tramo hasta el r\u00edo Mapocho.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la agresi\u00f3n, el joven agarr\u00f3 la mochila que su novia hab\u00eda dejado en el c\u00e9sped y la abraz\u00f3. Para reforzar su defensa, sac\u00f3 su m\u00f3vil y se dispuso a filmar a su pareja con actitud amenazante. Ella lo miraba desde una distancia de tres o cuatro metros con su delgado cuerpo tembloroso y el rostro p\u00e1lido como la luna.<\/p>\n\n\n\n<p><a>\u2014<\/a>&nbsp;Devu\u00e9lvemela \u2014gimi\u00f3 ella\u2014, por favor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Antes p\u00eddeme perd\u00f3n \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, dando pasos lentos hacia la valla que separa el parque del canal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Eres como todos, \u00a1un ni\u00f1o!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La chica pronunci\u00f3 la \u00faltima palabra con un gru\u00f1ido, el miedo colm\u00f3 su paciencia y salt\u00f3 otra vez al ataque. \u00c9l guard\u00f3 el m\u00f3vil en el bolsillo, corri\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pido hacia el canal y tom\u00f3 la mochila con las dos manos para arrojarla al agua.\u00a0\u201c\u00a1No!\u201d, suplic\u00f3 ella. La cat\u00e1strofe era inminente. Pero, en ese momento, un\u00a0<em>runner<\/em>\u00a0que pasaba por ah\u00ed los interrumpi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Ey! \u2014exclam\u00f3 con serena autoridad y manos abiertas\u2014 \u00bfPasa algo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era un hombre de mediana edad, tez morena, brazos robustos, labios finos dentro de una barba recortada y mirada penetrante. Vest\u00eda una camiseta verde oscuro y pantalones cortos, respiraba tranquilo, irradiaba valent\u00eda y se acercaba a la escena con pasos graves, reposados, seguros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfPasa algo? \u2014repiti\u00f3, viendo que la pareja se hab\u00eda vuelto y le hac\u00edan caso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1\u00c9l quiere tirar mi bolso al canal! \u2014La voz de la chica adquiri\u00f3 un tono angustiado y, de pronto, se sorprendi\u00f3 a s\u00ed misma abriendo su coraz\u00f3n a un extra\u00f1o\u2014 \u00a1Es un envidioso, un ni\u00f1o!, \u00a1conocer a este pat\u00e1n ha sido el peor error de mi vida!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Calma. Vamos, respiren conmigo: inspirar, 1, 2, 3, expirar, 1, 2, 3. Bien, eso es \u2014Ambos, como hipnotizados, le siguieron el juego\u2014. Inspiramos, 1, 2\u2026 \u00bfqu\u00e9 haces?<\/p>\n\n\n\n<p>El joven hab\u00eda perdido el comp\u00e1s de la respiraci\u00f3n y record\u00f3 su ira. Mir\u00f3 a los lados y aprovech\u00f3 la tregua para terminar de asomarse al estrecho y profundo canal, cuyo nivel de agua ven\u00eda con unos dos metros de profundidad respecto del suelo. Y con un sencillo movimiento, dej\u00f3 caer la mochila. Luego gir\u00f3, se enfrent\u00f3 a la mirada pasmada de la chica y adopt\u00f3 una expresi\u00f3n contradictoria, con mezcla de satisfacci\u00f3n y arrepentimiento; quer\u00eda quedarse, consolidar su triunfo, pero no aguant\u00f3 la presi\u00f3n y, antes de que el desconocido pudiera reaccionar, huy\u00f3. Ella se qued\u00f3, desolada y abatida, se sent\u00f3 en el c\u00e9sped y llor\u00f3.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Lo siento mucho \u2014dijo el&nbsp;<em>runner<\/em>, acerc\u00e1ndose un poco y conservando cierta atenci\u00f3n a la fuga del joven.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Dentro de la mochila\u2026 \u00a1\u00e9l lo sab\u00eda!, \u00bfpor qu\u00e9 me humilla as\u00ed? \u2014La congoja la abrumaba y no consegu\u00eda hilar bien las ideas\u2014 Ah\u00ed\u2026 ah\u00ed est\u00e1 el pasaporte con el que pensaba viajar la pr\u00f3xima semana a Nueva York. \u00bfQu\u00e9 voy a hacer ahora?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Qu\u00e9 pena lo que pas\u00f3&#8230; \u2014Guard\u00f3 silencio unos segundos y a\u00f1adi\u00f3\u2014 Esp\u00e9rame aqu\u00ed, tengo una idea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfVas a perseguir a mi pololo?, o, bueno, ahora mi ex, supongo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Creo que no hace falta\u2026 Intentar\u00e9 recuperar tu pasaporte \u2014Y, concentr\u00e1ndose, emprendi\u00f3 la carrera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La mochila flotante le llevaba una buena distancia. El&nbsp;<em>runner<\/em>&nbsp;la persigui\u00f3 saltando ra\u00edces de \u00e1rboles y esquivando personas, lleg\u00f3 a su altura al cabo de unos 300 metros, salt\u00f3 la valla, se acost\u00f3 en el borde del canal, pero no alcanz\u00f3 el bulto con su brazo. No dud\u00f3: se levant\u00f3 de un salto, volvi\u00f3 al camino y sigui\u00f3 corriendo. De pronto, debajo de un \u00e1rbol, vio a un grupo de jardineros mayores que disfrutaban sus comidas como si estuvieran en una tarde de picnic y, junto a ellos, yac\u00eda un largo palo con una cesta en el extremo. \u201cPermiso, necesito rescatar algo\u201d. Los buenos hombres asintieron y el atleta sigui\u00f3 su ruta, sosteniendo algo parecido a una p\u00e9rtiga. La mochila se hab\u00eda alejado, dentro de poco se acabar\u00eda el parque y el bulto llegar\u00eda al r\u00edo, donde ser\u00eda imposible recuperarlo. El hombre aceler\u00f3 el paso, adelant\u00f3 el objetivo, salt\u00f3 la valla otra vez y, maniobrando el palo, posicion\u00f3 la cesta en la superficie del agua, esper\u00f3, era su \u00faltima oportunidad\u2026 y, \u00a1bien!, ataj\u00f3 la mochila.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando la joven vio al hombre regresar con la mochila en las manos, no lo pod\u00eda creer, su emoci\u00f3n era casi incontenible. Se levant\u00f3 para recibirla y mec\u00e1nicamente se sent\u00f3 para revisar su contenido. El pasaporte estaba intacto. Entonces levant\u00f3 la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Dame, por favor, tu wasap \u2014dijo, sacando su m\u00f3vil del bolsillo\u2014, me gustar\u00eda traerte alg\u00fan regalo de Nueva York.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l sonri\u00f3 con sincero y paternal afecto, pero no respondi\u00f3.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Entiendo, prefieres el anonimato, \u00bfeh? Est\u00e1 bien. Pero al menos dime tu nombre, no quisiera olvidarte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l asinti\u00f3 y, a modo de despedida, respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Mi nombre es Jos\u00e9.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eran j\u00f3venes y no sab\u00edan c\u00f3mo remontar en su relaci\u00f3n. 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