{"id":17423,"date":"2021-12-17T00:05:00","date_gmt":"2021-12-16T23:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17423"},"modified":"2022-11-03T12:11:53","modified_gmt":"2022-11-03T11:11:53","slug":"cuerpo-amor-placer-separacion-entre-naturaleza-persona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/cuerpo-amor-placer-separacion-entre-naturaleza-persona\/","title":{"rendered":"Cuerpo. Amor. Placer. \u00bfAd\u00f3nde conduce la separaci\u00f3n entre naturaleza y persona?"},"content":{"rendered":"\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><em><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/leib-liebe-lust-wohin-fuhrt-die-trennung-von-natur-und-person\/\">Conferencia original en alem\u00e1n aqu\u00ed<\/a><\/em><\/h6>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">\u00bfEl hombre nuevo sin naturaleza?<\/h4>\n\n\n\n<p>Cuerpo. Amor. Placer. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda ser m\u00e1s hermoso? Y, sin embargo, precisamente en torno a estas ideas \u201cse producen guerras terribles en relaci\u00f3n con (peque\u00f1as) cuestiones de teolog\u00eda, terremotos de acaloramiento [\u2026]. Se trata s\u00f3lo de menudencias, pero una menudencia lo es todo cuando el conjunto entero reposa en la balanza. Si se debilita una idea, la otra se vuelve poderosa de inmediato\u201d (Chesterton).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 ideas estamos hablando? De la naturaleza del hombre. \u00bfEs el hombre un camale\u00f3n que puede reemplazarse a s\u00ed mismo? En un lenguaje m\u00e1s antiguo se le llama un \u201cextra\u00f1o\u201d, que en realidad no consigue conocerse debidamente. Ni siquiera conocer su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, en Alemania, tras el Camino Sinodal, un cardenal (palabra que traducida significa: \u201cquicio\u201d) se pronunci\u00f3 as\u00ed a principios de octubre de 2021: las afirmaciones sobre el ser humano pertenecen a la \u201cmasa disposicional\u201d del cristianismo, porque no son \u201cde fide definita\u201d, definidas acerca de la fe, sino cambiables. Entonces, \u00bfestamos ante una nueva \u00e9tica?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9tica viene de <em>ethos<\/em>, que es la cerca de la dehesa. \u00bfEs necesario marcar de nuevo la cerca que ten\u00edamos en torno a la sexualidad? Las sorprendentes declaraciones sobre la sexualidad en el Foro IV (del Camino Sinodal en Alemania) quieren sencillamente abrir la cerca; en realidad, podr\u00eda marcarla cualquiera. \u00bfEs que acaso todav\u00eda la necesitamos? Esta \u201cnueva\u201d \u00e9tica sexual fue acogida con alegr\u00eda por otros dos oradores, uno de los cuales era obispo; por fin se habr\u00eda dado el paso: en el amor, no importa solamente la persona con su libertad individual. La naturaleza -es decir, el cuerpo, el sexo, la disposici\u00f3n recibida- son, en el mejor de los casos, propuestas que se pueden discutir o modificar. \u00bfSignifica eso que el cuerpo es tan s\u00f3lo la materia prima para mi voluntad? Es sorprendente: la naturaleza y la bio-ecolog\u00eda est\u00e9n \u00faltimamente en boca de todos; hay que protegerlas, hay que alimentarlas, pero en ning\u00fan caso pueden ser modificadas por el hombre. \u00bfIngenier\u00eda gen\u00e9tica? No, gracias. \u00bfPero hay que suponer que la naturaleza ya no tiene nada que decir? Entonces, \u00bfun amor a-corporal? \u00bfUn amor a-natural? No, se oir\u00e1 enseguida: no es quer\u00edamos decir eso. Pero \u00bfqu\u00e9, entonces? Veamos el espect\u00e1culo de errores y confusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuidado: \u201cLa obcecaci\u00f3n de la mente es la hija primog\u00e9nita de la lujuria\u201d, dice Tom\u00e1s de Aquino. La idea supuestamente revolucionaria es una obcecaci\u00f3n: la separaci\u00f3n entre naturaleza y persona. No es de ninguna manera muy nueva ni posmoderna; por el contrario, ha sido formulado hace mucho tiempo. Tambi\u00e9n sus extrav\u00edos son visibles, e igualmente han sido criticadas desde hace tiempo. Y son contradictorias.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>\u00bfUn hombre de pura libertad?<\/em><em><\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>\u201cLa naturaleza del hombre es no tener naturaleza\u201d. La famosa <em>Oratio de hominis dignitate<\/em> (1486) de Pico della Mirandola data de poco m\u00e1s de hace 600 a\u00f1os: Dios mismo da la libertad de la autodeterminaci\u00f3n total a Ad\u00e1n (quien, por cierto, aparece sin Eva). Mientras que todas las criaturas llevan en s\u00ed mismas su propia realidad como ley divina, el hombre es el \u00fanico creado sin ley. Colocado en el centro del mundo, Ad\u00e1n tiene un poder incondicional sobre s\u00ed mismo y sobre todos los dem\u00e1s seres co-creados. Todav\u00eda impert\u00e9rrito formula esto un hacer, un tener, un someter la creaci\u00f3n como un todo a la ordenaci\u00f3n de la \u00fanica criatura maestra. De acuerdo con el encargo recibido, asume la omnipotencia como un \u201csegundo Dios\u201d. Este \u201cDios revestido de carne humana\u201d<sup>[1]<\/sup> se convierte en su propio creador.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, el dise\u00f1o que Pico hace de la libertad del hombre (= del hombre masculino) no considera el reverso de tal atribuci\u00f3n de poder; sigue siendo del todo ingenuo. <\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto es sorprendente que, a la inversa, a pesar del frenes\u00ed de la libertad, el hombre haya sido arrinconado por la ciencia natural y la tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Por otro lado: \u00bfla naturaleza como m\u00e1quina? El \u201chombre medido\u201d<\/h4>\n\n\n\n<p>El poder que se afirma se extend\u00eda primero a la naturaleza exterior (\u201cfabrica mundi\u201d), a cosas espaciales, materiales, sometidas a las regularidades reci\u00e9n descubiertas, para \u201chacernos as\u00ed due\u00f1os y se\u00f1ores de la naturaleza\u201d<sup>[2]<\/sup>. Hoy bregamos con las consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>De este \u201csaber de dominaci\u00f3n\u201d surgi\u00f3 r\u00e1pidamente una segunda posibilidad: tambi\u00e9n el lado \u201cexterior\u201d del ser humano fue calculado con los m\u00e9todos adquiridos, de manera pl\u00e1stica y todav\u00eda \u201cinocente\u201d, por medio del hombre \u201cmedido\u201d de Leonardo y de Durero, en cuyo cuerpo est\u00e1n inscritas las medidas del n\u00famero \u00e1ureo<sup>[3]<\/sup>. En el cortejo triunfal del pensamiento geom\u00e9trico-matem\u00e1tico el cuerpo, como \u201cres extensa\u201d, es finalmente comparado con el sistema de una m\u00e1quina: \u201cl&#8217;homme machine\u201d de La Mettrie (1748). A la m\u00e1quina humana le faltaba s\u00f3lo tener ojos humanos, como en Coppelia, la mu\u00f1eca humana de E.T.A. Hoffmann. Tambi\u00e9n en esto lidiamos con las consecuencias: el transhumanismo, la mezcla de humano y robot. La libertad viene a significar permitir que a nos equipen con chips y piezas de repuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, desde hace unos 500 a\u00f1os la Edad Moderna concibe la naturaleza como una especie de taller mec\u00e1nico, y el hombre funciona tambi\u00e9n como una m\u00e1quina natural entre otras m\u00e1quinas naturales. La neurobiolog\u00eda, la disciplina m\u00e1s reciente, refuerza en algunos de sus representantes una afirmaci\u00f3n muy sencilla: el pensamiento no es m\u00e1s que interconexi\u00f3n de sinapsis cerebrales. Ni siquiera molesta la objeci\u00f3n de que, si todo est\u00e1 determinado, esto vale ante todo para el investigador mismo. Algo semejante sucede con la frase de un Premio Nobel de Qu\u00edmica, que afirm\u00f3 que el hombre no es m\u00e1s que qu\u00edmica. Con ello la libertad habr\u00eda abdicado por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, la libertad vuelve a triunfar a la inversa: en la rebeli\u00f3n contra el propio sexo. Con una imagen distorsionada de la naturaleza se corresponde una imagen distorsionada de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Libertad: el hombre desnaturalizado<\/h4>\n\n\n\n<p>Desde el \u201cGender Trouble\u201d de Judith Butler en 1990, la cultura apunta a un extremo sorprendente: la transformaci\u00f3n hasta la disoluci\u00f3n del cuerpo en el ciberespacio, en el espacio m\u00e9dico-t\u00e9cnico virtual o tambi\u00e9n real. La misma diferencia (en alem\u00e1n) entre \u201cLeib\u201d y \u201cK\u00f6rper\u201d puede servir de hilo conductor en esa tensi\u00f3n, pues ambos t\u00e9rminos alemanes remiten a una diferente percepci\u00f3n del Yo. As\u00ed, el \u201ccuerpo (K\u00f6rper)\u201d se entiende predominantemente como un revestimiento cuantitativo-mec\u00e1nico, mientras que \u201ccuerpo (Leib)\u201d indica el cuerpo ya animado, vivo. Los \u201ccuerpos (K\u00f6rper)\u201d podemos modificarlos, trabajarlos, incluso intercambiar sus partes; es decir, pueden independizarse de su \u201cnaturaleza\u201d previamente dada; \u201cMy body is my art\u201d. El \u201ccuerpo (K\u00f6rper)\u201d se convierte en lugar de protesta contra una identidad no construida aut\u00f3nomamente. Las utop\u00edas de la identidad fluida se refieren al autodise\u00f1o total del \u201cYo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la vida sexual es \u201cescenificada\u201d; el Yo lleva la respectiva m\u00e1scara de sexo, con el resultado de que \u201cesta m\u00e1scara no alberga ning\u00fan yo\u201d (Benhabib, 1993, 15). Lo que se lleva es el \u201cgender nauting\u201d, el navegar entre los sexos. El hombre es su propio software, radicado m\u00e1s all\u00e1 del cuerpo y del sexo. En esta direcci\u00f3n apunta el debate del g\u00e9nero: hace que el sexo biol\u00f3gico (\u201csex\u201d) desaparezca en el sexo atribuido (cultural, social, hist\u00f3rico &#8211; el \u201cg\u00e9nero\u201d). En lugar de la determinaci\u00f3n por la naturaleza se ofrece una auto-elecci\u00f3n voluntaria: \u00bfla mujer es ya mujer, o qui\u00e9n \u201chace\u201d a la mujer, mujer y al hombre, hombre? Sin resistencia, sin voluntad, el cuerpo se ofrece como un \u201ccuerpo pre-sexual\u201d. El Yo no conoce la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, necesitamos encontrar un hilo conductor a trav\u00e9s de estas contradicciones. Es este: no hay separaci\u00f3n entre naturaleza, cultura y persona. M\u00e1s sencillamente: no hay separaci\u00f3n entre cuerpo y sexo, entre amor y duraci\u00f3n, entre placer e hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que haga falta una cr\u00edtica de esa naturaleza partida por la mitad, reducida a mec\u00e1nica, pero tambi\u00e9n de la cultura partida por la mitad, le\u00edda en t\u00e9rminos de pura constructividad.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre est\u00e1, en realidad, anclado en otro lugar: en la direcci\u00f3n hacia lo divino. La naturaleza humana, y todav\u00eda m\u00e1s la cultura, viven \u201chacia\u201d. La grandeza de la naturaleza (\u201cnatura\u201d) consiste en que en realidad se llama \u201cnascitura\u201d: aquella que quiere nacer. Y es la naturaleza la que busca la participaci\u00f3n libre del hombre en su \u201chacia\u201d; busca que afirme y realice su orientaci\u00f3n. La criatura ha sido creada hacia el origen, lleva su se\u00f1al, su hogar es all\u00ed de donde viene.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se puede leer ya en el motor del sexo. Es p\u00e9rdida de uno mismo en el otro, es la gram\u00e1tica del amor hecha carne. El cuerpo es don, el sexo es don, es raz\u00f3n y origen (en alem\u00e1n \u201cUr-Sprung\u201d, el salto primario) de aquello que no puede ser hecho por nosotros, de la pasi\u00f3n de ser hombre, del enorme impulso hacia la entrega. Enriquecidos por la dualidad de hombre y mujer, y empobrecidos por ella; no bast\u00e1ndonos nosotros mismos, dependientes de la atenci\u00f3n del otro, esperando del otro la redenci\u00f3n que viene del \u00e1mbito de lo divino y en su forma m\u00e1s elevada y fruct\u00edfera conduce de nuevo all\u00ed (Gen 1, 27ss). Lo que en el pensamiento griego es un \u201cdeficiencia\u201d, la falta de unidad, en el pensamiento b\u00edblico se convierte en la alegr\u00eda de la dualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El sexo (\u201cGeschlecht\u201d) puede entenderse tambi\u00e9n, a partir de su sentido literal, como \u201cser sacrificado\u201d (en alem\u00e1n \u201cGeschlachtetsein\u201d) o como \u201cser por mitad\u201d (\u201cH\u00e4lftigsein\u201d). La brutalidad del s\u00f3lo-sexo, del \u201cr\u00edo-dios de la sangre [\u2026] ah, rezumando lo irreconocible\u201d (Rilke, 1980, 449) debe, por eso, ser humanizado. Es dif\u00edcil pensar el cuerpo sin un Otro sugestivo y diferente. Pero ni la \u201cnaturaleza\u201d (biolog\u00eda) ni la \u201ccultura\u201d (autodise\u00f1o) est\u00e1n \u201csanadas\u201d por s\u00ed mismas. Por consiguiente, es crucial conocer el horizonte divino, conocer las directrices que provienen de \u00e9l. S\u00f3lo entonces se puede \u201cactuar \u00e9ticamente\u201d, es decir, \u201ccorresponder libremente al orden del ser\u201d (Tom\u00e1s de Aquino).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Tensi\u00f3n entre naturaleza y cultura<\/h4>\n\n\n\n<p>La idea de la autodeterminaci\u00f3n del hombre no es en s\u00ed misma err\u00f3nea, ni moralmente mala. Se basa en el hecho extra\u00f1o -tan destacado como peligroso- de que el hombre, efectivamente, ocupa una posici\u00f3n especial entre los dem\u00e1s seres vivos, tambi\u00e9n en lo que respecta a su sexo. El lado positivo: aunque no tiene la seguridad est\u00edmulo-respuesta de un animal, s\u00ed tiene libertad del instinto y, por tanto, libertad hacia el mundo y hacia s\u00ed mismo; y tambi\u00e9n el riesgo pleno de poner en peligro a los dem\u00e1s y a s\u00ed mismo. Al mismo tiempo, la libertad constituye el flanco creativo, para dar forma al mundo y al ser humano. El ser humano es una realidad llena de tensiones, extendida entre la \u201cnaturaleza\u201d dada y el extremo opuesto del cambio, el devenir, el futuro, la \u201ccultura\u201d. \u201cS\u00e9 en quien eres\u201d, era la f\u00f3rmula del dicho \u00f3rfico; pero lo que suena tan sencillo es una aventura para toda la vida. Aventura, porque no hay ni una naturaleza \u201cacu\u00f1ada\u201d ni una \u201ccultura\u201d arbitraria, sino que ambas est\u00e1n en una relaci\u00f3n viva entre ellas: entre el l\u00edmite de la forma (la \u201cfelicidad de la forma\u201d) y la cultura (\u201cla felicidad del ser nuevo\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Un animal tiene su sexo, y no tiene que moldearlo; de ah\u00ed que su sexualidad, asegurada naturalmente, est\u00e9 libre de pudor y, desde el punto de vista funcional, orientada claramente a la descendencia. Un ser humano es y tiene su sexualidad, y debe darle forma: no est\u00e1 simplemente asegurada naturalmente, sino determinada culturalmente e impregnada de pudor debido a la posibilidad de fracaso; adem\u00e1s, no est\u00e1 necesariamente ligada a la descendencia. En la sexualidad se abre un espacio al logro y al fracaso, sobre la base de la tensi\u00f3n ineludible entre el impulso (de la necesidad natural) y el yo (de la libertad). La encarnaci\u00f3n en el propio cuerpo, su adaptaci\u00f3n al propio cuerpo, la \u201chospitalidad\u201d (hospitalit\u00e9, Levinas) hacia el otro sexo, son las palabras clave. No indica rebeli\u00f3n, neutralizaci\u00f3n, nivelaci\u00f3n ni \u201cdesprecio\u201d de la disposici\u00f3n recibida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la dualidad de sexo no s\u00f3lo es accesible a un procesamiento cultural, sino que incluso apunta hacia \u00e9l. Pero la sexualidad debe ser cultivada, pero como un dato de la naturaleza (\u00bfqu\u00e9 otra cosa podr\u00eda ser moldeada?). Cultivar no significa ni someterse a ella ni eliminarla. Ambas cosas pueden demostrarse por los dos objetivos diferentes de la sexualidad: la realizaci\u00f3n er\u00f3tica en el otro y la realizaci\u00f3n generativa en el hijo, para lo que, en cualquier caso, deben presuponerse dos sexos diferentes. El hijo pertenece a la justificaci\u00f3n er\u00f3tica del ser humano (cfr. Fellmann, 2005). Y, de nuevo, el propio hijo tampoco es algo neutro, sino que entra en la existencia dual como \u201cculminaci\u00f3n\u201d del mismo acto de amor.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">As\u00ed, la naturaleza = nascitura, se abre a la libertad<\/h4>\n\n\n\n<p>En lugar de una naturaleza distorsionada, por tanto, la naturaleza es un dato y al mismo tiempo significa \u201cnascitura\u201d: un devenir, un despliegue de la disposici\u00f3n dada. La mecanizaci\u00f3n actual de la naturaleza queda muy lejos, y tambi\u00e9n queda atr\u00e1s la construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCon la negaci\u00f3n de la naturaleza en el hombre no s\u00f3lo se vuelve confuso y opaco el telos de la propia vida. En el momento en que el hombre abandona la conciencia de s\u00ed mismo como naturaleza, se vuelven vac\u00edas todas las metas para las que se mantiene vivo [\u2026]\u201d<sup>[4]<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo que la modernidad llama naturaleza es, en \u00faltima instancia, una realidad a medias. Lo que llama cultura es algo demon\u00edaco y desgarrado, a pesar de toda la grandeza, en lo que el sentido siempre est\u00e1 emparejado con el sinsentido; la creaci\u00f3n con la destrucci\u00f3n; la fecundidad con la muerte; lo noble con lo mezquino. Y se ha tenido que desarrollar toda una t\u00e9cnica de pasar por alto, ocultar y cegar para que el hombre pueda soportar la mentira y el espanto de esta situaci\u00f3n\u201d<sup>[5]<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que abandonemos la mentira.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>\u00bfQu\u00e9 es la persona? Algo doble<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Persona significa algo doble: subsistir en s\u00ed mismo, y trascenderse a s\u00ed mismo hacia alguna direcci\u00f3n. \u201c\u2019Persona\u2019 significa que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, yo no puedo ser pose\u00eddo en mi mismidad por ninguna otra instancia, sino que me pertenezco a m\u00ed mismo [\u2026], soy mi propio fin\u201d (Guardini, 1939, 94). Ese subsistir en uno mismo pone de relieve que yo me pertenezco de manera original y no derivada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, ser persona no es posesi\u00f3n chata de uno mismo. Agust\u00edn hablaba de una auto-pertenencia, de un \u201canima in se curvata\u201d, que se derrumba sobre s\u00ed misma<sup>[6]<\/sup>. M\u00e1s bien sucede que me despierto en el encuentro con otro Yo, que tambi\u00e9n se pertenece a s\u00ed mismo y, no obstante, viene hacia m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo en el encuentro se produce la conservaci\u00f3n de lo propio, la actualizaci\u00f3n del Yo, especialmente en el amor. \u201cQuien ama est\u00e1 siempre en tr\u00e1nsito hacia la libertad, hacia la libertad de su aut\u00e9ntica atadura, o sea, de s\u00ed mismo\u201d (Guardini, 1939, 99) Por lo tanto, la auto-pertenencia a trav\u00e9s del otro adquiere una din\u00e1mica decisiva, incluso fat\u00eddica. Resulta de la tensi\u00f3n constitutiva que va del yo al t\u00fa: en el trascender, en el darse a compartir, tambi\u00e9n en la corporeidad, y asimismo en la tensi\u00f3n hacia Dios. En una din\u00e1mica as\u00ed, deja de existir una auto-preservaci\u00f3n que cimienta la relaci\u00f3n neutra sujeto-objeto, como cuando una piedra golpea otra piedra, y comienza una auto-exposici\u00f3n: la persona resuena en la persona y desde la persona, es entregada a lo incontestable, o tambi\u00e9n abierta a lo inagotable.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Entrega a la diferencia del otro<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista cristiano, la auto-pertenencia no pierde su lugar principal; al contrario, puede justificarse de forma m\u00e1s convincente: la persona puede \u201cir m\u00e1s all\u00e1\u201d de s\u00ed misma, abrirse, porque ya se pertenece a s\u00ed misma. Es necesario que profundicemos en esta tesis, porque pone en cuesti\u00f3n una caracter\u00edstica decisiva de la modernidad: la autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista cristiano, la persona es la culminaci\u00f3n de un \u201cexistencial\u201d infravalorado o hasta negado: una relaci\u00f3n es la activaci\u00f3n de la auto-pertenencia. \u201cEl hombre no es un ser cerrado en s\u00ed mismo. Por el contrario, existe de tal manera que va m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo. Este salir de s\u00ed mismo sucede continuamente ya dentro del mundo, en las distintas relaciones con cosas, ideas y personas [\u2026]; en realidad se produce hacia m\u00e1s all\u00e1 del mundo, hacia Dios\u201d (Guardini 1939, 124)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfpor qu\u00e9 esto no me invalida en mi propio Yo? Porque la persona que est\u00e1 delante m\u00ed debe ser pensada igualmente como subsistencia y como saliendo m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma. Para ello, sin embargo, se necesitan no solamente dos personas, sino dos sexos -como mutua e insondable extra\u00f1eza, repliegue insondable, hasta lo corporal, hasta lo mental, hasta lo espiritual-; precisamente en el amor sexual, que experimenta el cuerpo del otro, es donde tiene lugar el trascender hacia la alteridad del otro sexo, y no s\u00f3lo un encuentro narcisista con uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo en el otro sexo se percibe la verdadera diferencia, que no puede ser apropiada por m\u00ed, no me refleja a m\u00ed mismo: la mujer como secreto permanente para el hombre. Quien esquiva esta profunda diferencia, esquiva la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodr\u00eda volver a plantearse hoy la antigua visi\u00f3n del G\u00e9nesis -m\u00e1s all\u00e1 de todas las doctrinas morales, que al final no son efectivas- de que, en el atrevimiento de los dos sexos, en el fondo del encuentro se desarrolla la din\u00e1mica divina, de que la vida inaudita del mismo Dios genera el juego de los sexos y lo ha creado como la imagen de lo que supera todas las im\u00e1genes? \u00bfY que desde ah\u00ed el abrirse al sexo ajeno expresa la tensi\u00f3n divina?<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo encontramos lo doble en la persona; auto-posesi\u00f3n (soberan\u00eda) y entrega no se excluyen, ni en la relaci\u00f3n divino-trinitaria ni en el amor humano. El amor es p\u00e9rdida de s\u00ed mismo y conquista de s\u00ed mismo al mismo tiempo. El hombre no es subsistencia y la mujer entrega, como dice una anotaci\u00f3n. En lo humano, dos mitades no forman un todo, sino que dos todos hacen un todo. Cada sexo corresponde en primer t\u00e9rmino a una persona, y debe ser moldeado por ella a lo largo de la vida. La cultura actual tiende a convertir falsamente la subsistencia en autonom\u00eda, y la entrega en rendici\u00f3n. Se convierte en rendici\u00f3n cuando ve al otro, a los otros, s\u00f3lo como un objeto sexual o jugando un \u201cpapel\u201d, pero no como una persona de carne y hueso. No es casualidad que las palabras alemanas \u201cLeib\u201d (cuerpo), \u201cLeben\u201d (vida) y \u201cLiebe\u201d (amor) procedan de la misma ra\u00edz. Quien hace del cuerpo una \u201cadjudicaci\u00f3n\u201d, un goce para s\u00ed en el otro, infradetermina la vida. La vida permite al hombre fundarse en s\u00ed mismo, pero al mismo tiempo lo impulsa continuamente hacia m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo, hacia el otro sexo. Y la provocaci\u00f3n extrema del pensamiento b\u00edblico atraviesa incluso la muerte, hacia un cuerpo nuevo. La resurrecci\u00f3n del cuerpo, de mi cuerpo, es decir, como hombre o como mujer, es el mensaje de la alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">\u00daltimo paso: Caro cardo<\/h4>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, el gran desaf\u00edo es la encarnaci\u00f3n de Dios: \u00bfpuede Dios, de verdad, tomar cuerpo y g\u00e9nero? S\u00ed, se ha hecho hombre, nacido de una mujer. Si nuestro o\u00eddo no estuviera tan embotado, esto ser\u00eda un estallido. El Hijo de Dios y de Mar\u00eda, frente a todas las idealizaciones de una divinidad sin cuerpo, es la verdadera diferencia respecto de otras tradiciones religiosas, incluido el juda\u00edsmo. \u201cCaro cardo\u201d: la carne es el punto central. De esta manera se contempla el cuerpo con una luz nueva e inagotable (cfr. Henry, 2000), hasta la resurrecci\u00f3n corporal a una vida sin muerte. Tambi\u00e9n la Iglesia es considerada un cuerpo, la relaci\u00f3n de Cristo con la Iglesia es nupcial-er\u00f3tica (Ef 5, 25), y el matrimonio se convierte en un sacramento: un signo de la presencia de Dios en los amantes. En el sacramento del matrimonio el sexo debe ser tambi\u00e9n educado para esta presencia, pero no para domesticarlo ni doblegarlo, sino para para permitirle llegar a su \u00e9xtasis real y efectivo. Obviamente, el buen resultado de un matrimonio no puede ser garantizado por el sacramento, pero los elementos bajo los cuales puede lograrse el dif\u00edcil equilibrio se pueden se\u00f1alar en t\u00e9rminos cristianos: t\u00fa solo; t\u00fa para siempre; de ti un hijo. Esta ya no es una concepci\u00f3n ingenua de la naturaleza, sino la transformaci\u00f3n creadora de la naturaleza en una naturaleza cultivada, aceptada y finita. El cristianismo (y el juda\u00edsmo) nunca glorifican s\u00f3lo la naturaleza primitiva; esta ha de ser elevada al espacio de lo divino y ser sanada all\u00ed. Igualmente, el eros es colocado en el \u00e1mbito de lo sagrado: en el sacramento. Y asimismo la procreaci\u00f3n y el nacimiento son situados en el \u00e1mbito de lo sagrado: son dones otorgados en el para\u00edso (Gn 1, 28). \u201cEl sexo es la celebraci\u00f3n de la vida\u201d (Thomas Mann).<\/p>\n\n\n\n<p>La verdadera naturaleza humana del Hombre-Dios redime la naturaleza humana sufriente. Seguirle significa poner la naturaleza humana da\u00f1ada dentro de su radio, dejar que se perfeccione donde s\u00f3lo tenemos inclinaciones cambiantes.Donde supuestamente no hay una naturaleza com\u00fan del hombre sino s\u00f3lo \u201clibertad\u201d hay \u00fanicamente decisiones que toma cualquiera persona para cualquier cosa, pero no una liberaci\u00f3n\u00a0sustancial de nuestra naturaleza. La encarnaci\u00f3n de Jes\u00fas ser\u00eda entonces superflua, y lo mismo ocurrir\u00eda con su muerte y con su resurrecci\u00f3n. Siempre tienen lugar en la carne. \u00bfPor qu\u00e9? \u201cSimjat Tor\u00e1\u201d, tu ley es mi alegr\u00eda: la ley de mi cuerpo, de mi vida, de mi placer, que el Creador ha escrito en el cuerpo. No es el libre albedr\u00edo el que nos redime, sino Su precepto.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuerpo, amor, placer. Estos tres sillares se fundan en la naturaleza, se forman en la cultura, se convierten en bellos y humanos en la relaci\u00f3n personal: me importas s\u00f3lo t\u00fa, para siempre; me ilusiono con nuestro hijo. Esa es la respuesta que nos damos el uno al otro, y la que queremos escuchar de quien amamos. Pero esta respuesta resulta exagerada si no se fundamenta en nuestra naturaleza, si no se da con la esperanza de la ayuda divina. Sin cuerpo, sin amor, sin placer: hoy son ya experiencias de un mundo cibern\u00e9tico, que constantemente nos ofrece placer, virtual y sin cuerpo, real sin un aut\u00e9ntico Otro o con Otros cambiantes, o con mu\u00f1ecos sexuales de vinilo, virtual sin hijos: s\u00f3lo en la prevenci\u00f3n y anticoncepci\u00f3n. Un amor que no quiere durar, un placer que busco s\u00f3lo para m\u00ed, un cuerpo que yo mismo esculpo&#8230;, son s\u00f3lo fragmentos de un conjunto que destruye el sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ateng\u00e1monos al Todo. De nuevo dice Chesterton: \u201cEs f\u00e1cil estar loco; es f\u00e1cil ser un hereje. Siempre es f\u00e1cil dejarse llevar por el mundo: lo dif\u00edcil es mantener el rumbo. Siempre es f\u00e1cil ser modernista, igual que lo es ser snob. Caer en cualquiera de las trampas abiertas por el error y la transgresi\u00f3n, que una moda y una secta tras otra hab\u00edan puesto en el camino hist\u00f3rico del cristianismo, eso s\u00ed que hubiera sido f\u00e1cil. [\u2026] Haberlas evitado todas es una aventura arrebatadora; y el carro celestial vuela atronador a trav\u00e9s de los siglos en mi visi\u00f3n. Las tediosas herej\u00edas tropiezan y caen de bruces al suelo, pero la verdad salvaje se mantiene asombrosamente erguida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Benhabib, S., 1993: Feminismus und Postmoderne. Ein prek\u00e4res B\u00fcndnis, in: Dies.\/J. Butler\/D. Cornell\/N. Frazer, Der Streit um Differenz. Feminismus und Postmoderne in der Gegenwart, Frankfurt.<\/p>\n\n\n\n<p>-Butler, J., 1991: Das Unbehagen der Geschlechter, Frankfurt.<\/p>\n\n\n\n<p>-Butler, J., 1997: K\u00f6rper von Gewicht. Die diskursiven Grenzen des Geschlechts, Frankfurt.<\/p>\n\n\n\n<p>-Fellmann, F., 2005: \u201eDas Paar\u201c. Eine erotische Rechtfertigung des Menschen, Berlin.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gerl-Falkovitz, H.-B., <sup>3<\/sup>1995: Die bekannte Unbekannte. Frauen-Bilder aus der Kultur- und Geistesgeschichte, Mainz.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gerl-Falkovitz, H.-B., 2001a: Eros \u2013 Gl\u00fcck \u2013 Tod und andere Versuche im christlichen Denken, Gr\u00e4felfing.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gerl-Falkovitz, H.-B., 2001b: Zwischen Somatismus und Leibferne. Zur Kritik der Gender-Forschung, in: IKZ Communio 3, 225 \u2013 237.<\/p>\n\n\n\n<p>-Guardini, R., 1939: Welt und Person. Versuche zur christlichen Lehre vom Menschen, W\u00fcrzburg.<\/p>\n\n\n\n<p>Henry, M., 2002: Inkarnation. F\u00fcr eine Philosophie des Fleisches, \u00fcbers. v. R. K\u00fchn, Freiburg.<\/p>\n\n\n\n<p>-Irigaray, L., 1982: Passions \u00e9l\u00e9mentaires, Paris.<\/p>\n\n\n\n<p>-Irigaray, L., 1991: Ethik der sexuellen Differenz (1984), Frankfurt.<\/p>\n\n\n\n<p>-Levinas, E., 1980: Die Zeit und der andere, dt. v. Ludwig Wenzler, Freiburg.<\/p>\n\n\n\n<p>-Maximus Confessor, 1961: All-Eins zu Christus, hg. u. \u00fcbers. v. E. v. Ivanka, Einsiedeln.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pauwels, A., 2004: Gender Inclusive Language: Gender-Aspekte der Globalisierung der englischen Sprache. Vortrag im Gender-Kompetenz-Zentrum der HU Berlin vom 16. April 2004.<\/p>\n\n\n\n<p>-Rilke, R. M., 1980: Die dritte Duineser Elegie, in: Werke, Frankfurt.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sampson, Ph. J., 1996: Die Repr\u00e4sentationen des K\u00f6rpers, in: Kunstforum International 132. Die Zukunft des K\u00f6rpers I, Ruppichteroth, 94 &#8211; 111.<\/p>\n\n\n\n<p>-Stoller, S. \/ Vasterling, V. \/ Fisher, L. (eds.), 2005: Feministische Ph\u00e4nomenologie und Hermeneutik, Reihe: Orbis Phaenomenologicus, Perspektiven NF 9, W\u00fcrzburg.<\/p>\n\n\n\n<p>-Schumacher, M. M. (ed.), 2004: Women in Christ. Towards a New Feminism, Grand Rapids.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ulrich, F., 1973: Der N\u00e4chste und Fernste \u2013 oder: Er in Dir und Mir. Zur Philosophie der Intersubjektivit\u00e4t, in: Theologie und Philosophie 3, 317 \u2013 350.<\/p>\n\n\n\n<p>-Vasterling, V., 2005: Zur Bedeutung von Heideggers ontologischer Hermeneutik f\u00fcr die feministische Philosophie, in: Stoller S. u. a., 2005, 67 \u2013 95.<\/p>\n\n\n\n<p>-Vinken, B., 2004: Stigmata. Poetik der K\u00f6rperinschrift, M\u00fcnchen.<\/p>\n\n\n\n<p>-Weil, S., 1993: Cahiers. Aufzeichnungen, \u00fcbers. v. E. Edl \/ W. Matz. M\u00fcnchen, II.<\/p>\n\n\n\n<p>-Young, I. M., 2004: On Female Body Experience, New York.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><sup>[1]<\/sup> \u00dcber die W\u00fcrde des Menschen, trad. H. W. R\u00fcssel, Amsterdam 1940, 49f.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[2]<\/sup> Ren\u00e9 Descartes, Discours de la m\u00e9thode, 6.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[3]<\/sup> Cfr. el doble sentido del t\u00edtulo: Sigrid Braunfels u. a., Der \u201evermessene Mensch\u201c. Anthropometrie in Kunst und Wissenschaft, M\u00fcnchen 1973.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[4]<\/sup> Theodor W. Adorno, Dialektik der Aufkl\u00e4rung, Frankfurt 1971, 51.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[5]<\/sup> Romano Guardini, Der Mensch. Umri\u00df einer christlichen Anthropologie, (in\u00e9dito), Archiv Kath. Akademie M\u00fcnchen, Typoskript S. 45.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[6]<\/sup> Romano Guardini ha observado en este contexto el peligro de la auto-educaci\u00f3n; cfr. Guardini: Der religi\u00f6se Gehorsam (1916), in: ders., Auf dem Wege. Versuche, Mainz 1923, 15s, nota 2: \u201cContradice el esp\u00edritu cat\u00f3lico hablar mucho de personalidad, auto-educaci\u00f3n, etc. As\u00ed el hombre es lanzado constantemente hacia s\u00ed mismo; gravita en su propio Yo y de esta manera pierde la mirada liberadora hacia Dios. La mejor educaci\u00f3n es olvidarse de uno mismo y mirar a Dios; entonces el hombre \u201ces\u201d y \u201ccrece\u201d en la atm\u00f3sfera divina. [&#8230;] Nada destruye tan profundamente al alma como el eticismo. Lo que ella debe dominar y realizar son los hechos divinos, la realidad de Dios, la verdad. Ah\u00ed sucede lo que es comienzo y fin de toda educaci\u00f3n, el salir del propio yo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia original en alem\u00e1n aqu\u00ed \u00bfEl hombre nuevo sin naturaleza? Cuerpo. Amor. Placer. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda ser m\u00e1s hermoso? Y, sin embargo, precisamente en torno a estas ideas \u201cse producen guerras terribles en relaci\u00f3n con (peque\u00f1as) cuestiones de teolog\u00eda, terremotos de acaloramiento [\u2026]. 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