{"id":17158,"date":"2021-12-21T06:00:00","date_gmt":"2021-12-21T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17158"},"modified":"2022-03-29T10:56:07","modified_gmt":"2022-03-29T09:56:07","slug":"la-multiple-influencia-de-kierkegaard-en-la-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/la-multiple-influencia-de-kierkegaard-en-la-teologia\/","title":{"rendered":"La m\u00faltiple influencia de Kierkegaard en la teolog\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/recursos\/argumentos\/teologia-siglo-xx\/la-molteplice-influenza-di-kierkegaard-sulla-teologia\">Texto en italiano aqu\u00ed<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hay tres pensadores cristianos del XIX que fascinan a la teolog\u00eda del siglo XX: Newman, Dostoyevski y Kierkegaard. Curiosamente, llegan por cauces casi comunes a Alemania y Francia, y al conjunto del universo cristiano. Los tres tienen biograf\u00edas, o partes de ellas, \u201cdram\u00e1ticas\u201d. En Newman, su conversi\u00f3n. En Dostoyevski, su vida entera. En Kierkegaard (1813-1855), la segunda parte y sobre todo el final de su corta vida (1846-1855), cuando asume plenamente lo que considera su misi\u00f3n: hacer cristianos a los cristianos que no son cristianos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una vida dram\u00e1tica<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Solo su (larga) estancia en la universidad tiene, en general, un tono despreocupado y juvenil, donde disfruta de la vida, de los amigos, de la cerveza y de la \u00f3pera (y de los cursos). Aunque siempre amenazado por la \u201cmelancol\u00eda\u201d (depresi\u00f3n) y con la huella de una educaci\u00f3n luterana seria y de la muerte de cinco hermanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El periodo de enamoramiento con Regina Olsen, bastante dram\u00e1tico tambi\u00e9n, da paso a la misi\u00f3n. Incluso el romper con ella es su forma de quemar las naves e iniciar su misi\u00f3n, en parte inspirado en S\u00f3crates y en parte en Cristo. Como S\u00f3crates, se siente llamado a interpelar con la iron\u00eda a sus conciudadanos daneses para que se den cuenta de que no son cristianos. \u00c9l se adelanta y quiere ser \u201ccristiano\u201d y trabajar por Cristo, y sabe que ese camino lleva a la cruz. Lo experimenta en las contradicciones y dificultades que padece hasta morir agotado f\u00edsica, ps\u00edquica y tambi\u00e9n econ\u00f3micamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un conflicto de interpretaciones<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Claro es que todo esto hace crecientemente intensa su vida y personalidad. Ten\u00eda mucha conciencia de ser \u201cintenso\u201d. Y esto, al mismo tiempo que nos admira, es una barrera para entenderlo, porque la mayor\u00eda no somos as\u00ed. Adem\u00e1s, lo puso dif\u00edcil. Como parte del ejercicio de su iron\u00eda socr\u00e1tica (motivo de su tesis doctoral), escribi\u00f3 con distintos pseud\u00f3nimos sus primeras obras. No es un mero juego, realmente quieren representar posiciones distintas, en las que \u00e9l parece situarse perfectamente, pero la cr\u00edtica no.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su obra ha generado un \u201cconflicto de las interpretaciones\u201d. Atra\u00eddos por su oposici\u00f3n a Hegel, por su defensa a ultranza de la personalidad del \u201cindividuo\u201d y por su concepto de \u201cangustia\u201d (existencial), se le considera inspirador del existencialismo de Heidegger y Sartre. Pero esto habr\u00eda sorprendido y decepcionado a Kierkegaard. Porque, para Heidegger o Sartre, el existencialismo es asumir que no hay Dios y, por tanto, que hay que arregl\u00e1rselas en la existencia sin esperar nada. Y para Kierkegaard es lo contrario: la verdadera realizaci\u00f3n de la existencia del individuo es cuando se pone delante de Dios, cuando supera el estadio est\u00e9tico (vivir buscando gustos) y el \u00e9tico (intentar ser moral o decente por su cuenta) para reconocerse pecador y necesitado delante de Dios (estadio religioso). As\u00ed se encuentra a s\u00ed mismo (resuelve su angustia), as\u00ed se hace individuo y as\u00ed se hace cristiano.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Influencia en el personalismo&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En cambio, le habr\u00eda emocionado saber que su defensa del individuo tuvo un efecto directo en los \u201cfil\u00f3sofos del di\u00e1logo\u201d. Para Ebner y despu\u00e9s para Buber fue un revulsivo espiritual, una conversi\u00f3n intelectual y personal. Los dos lo reconocen expl\u00edcitamente. Para Martin Buber fue tambi\u00e9n una gran inspiraci\u00f3n de su pensamiento social, para oponerse a los totalitarismos fascista y comunista, que de alguna manera siguen a Hegel, donde el individuo pasa a ser solo una pieza o un momento de la construcci\u00f3n de la sociedad, que es el verdadero fin y sujeto de la pol\u00edtica. Con Ebner, la influencia de Kierkegaard entra en el conjunto de fermentos personalistas que renuevan la moral cat\u00f3lica y, con Buber, tambi\u00e9n en la antropolog\u00eda cristiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, ser\u00eda injusto no reconocer aqu\u00ed el papel que el converso e intelectual Theodor Haecker tuvo en la recepci\u00f3n de Kierkegaard en el \u00e1mbito de lengua alemana. Capt\u00f3 inmediatamente la fuerza de su mensaje, lo tradujo y lo introdujo. Por \u00e9l, muchos pensadores de lengua alemana encontraron a S\u00f8ren Kierkegaard. Y adem\u00e1s, Haecker escribi\u00f3 notables ensayos sobre \u00e9l, como <em>La joroba de Kierkegaard<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La renovaci\u00f3n del protestantismo&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Kierkegaard ve\u00eda que los cristianos de Dinamarca estaban perfectamente acomodados y que se llamaban cristianos porque inscrib\u00edan sus nombres en el registro civil, porque participaban espor\u00e1dicamente en ceremonias y porque procuraban vivir con unos est\u00e1ndares de decencia p\u00fablica. Todo era cristiano por inercia, pero sin ninguna tensi\u00f3n, sin ning\u00fan dramatismo, sin ninguna cruz. En otro tiempo aquella sociedad hab\u00eda sido transformada por el cristianismo, pero despu\u00e9s todo iba al rev\u00e9s: El bienestar hab\u00eda transformado el cristianismo en una decoraci\u00f3n inofensiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente esa cr\u00edtica fue la que provoc\u00f3 el despertar de la conciencia de muchos te\u00f3logos protestantes, y especialmente de Karl Barth. La teolog\u00eda liberal protestante hab\u00eda hecho precisamente lo que Kierkegaard criticaba: limar todos los aspectos inc\u00f3modos del cristianismo para que fuera aceptable a una sociedad acomodada, convertirlo en una vaga apertura a \u201clo divino\u201d y en una inspiraci\u00f3n de solidaridad (Schleiermacher) para personas que procuraban ser honrados ciudadanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Leyendo a Kierkegaard, Barth se dio cuenta de la disoluci\u00f3n que esto entra\u00f1aba. No es la raz\u00f3n con la cultura de cada \u00e9poca la que debe juzgar la fe (porque la disuelve). Al contrario: es la fe, la revelaci\u00f3n, la que va a juzgar a todas las \u00e9pocas y todo lo humano, para convertirlos en cristianos. Es el famoso cambio de Barth entre la primera y la segunda edici\u00f3n de su comentario a la Carta a los Romanos. Aunque, m\u00e1s adelante, el Barth maduro no se sentir\u00eda tan cercano a Kierkegaard, en la medida en que aumentaba su conciencia eclesial. Kierkegaard, al final, resulta bastante individualista. Luego lo veremos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El cristianismo de Kierkegaard<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Entre la dificultad de interpretar a Kierkegaard y los tics intelectuales de las historias de la filosof\u00eda, se pueden encontrar presentaciones donde se omite que es cristiano o se menciona como un rasgo secundario, o incluso se le dibuja como un anticristiano, m\u00e1s o menos pr\u00f3ximo a Nietzsche, por su cr\u00edtica a la iglesia establecida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Existe un peque\u00f1o libro de la editorial Aguilar (<em>Mi punto de vista<\/em>, 1988), con una traducci\u00f3n (probablemente del italiano) del poeta Jos\u00e9 Miguel Velloso. De paso hay que decir que la historia de las traducciones castellanas de Kierkegaard es \u201cinterminable\u201d. Y es obligado mencionar a Unamuno, que quiso aprender dan\u00e9s para leerlo directamente y lo imit\u00f3 todo lo que pudo. La traducci\u00f3n de Velloso (a pesar de su deuda italiana) tiene algunas ventajas: la primera, que se lee muy bien; la segunda, que re\u00fane tres escritos claves de Kierkegaard donde declara c\u00f3mo se siente cristiano y c\u00f3mo entiende su misi\u00f3n. El m\u00e1s largo, <em>Mi punto de vista<\/em>, es de 1846 y fue editado p\u00f3stumamente por su hermano (obispo de la iglesia de Dinamarca). Adem\u00e1s, el breve texto <em>Ese individuo<\/em>, donde defiende que llegar a ser plenamente individuo es tambi\u00e9n llegar a ser cristiano. Despu\u00e9s, muy breves tambi\u00e9n, <em>Sobre mi labor como escritor<\/em> (1849) y <em>Mi posici\u00f3n como escritor religioso<\/em> (1850). Estos escritos, firmados por \u00e9l sin pseud\u00f3nimo, no dejan lugar a dudas sobre la intensidad con la que Kierkegaard quer\u00eda ser y dar testimonio cristiano. Son como su testamento intelectual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Kierkegaard y Cristo&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Desde luego, Kierkegaard no es un cristiano convencional. Precisamente su misi\u00f3n era oponerse a convertir el cristianismo en una convenci\u00f3n social. Hab\u00eda recibido una educaci\u00f3n intensamente cristiana y piadosa de su padre, aunque a veces se exagera este punto. La guard\u00f3 en el coraz\u00f3n toda la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s emocionante es que se puede observar una especie de identificaci\u00f3n creciente con Cristo, sobre todo en su \u00faltima \u00e9poca. En eso recuerda mucho a Dostoyevski. No solo admira la figura de Cristo y mueve su devoci\u00f3n, tambi\u00e9n se ve identificado con \u00e9l cuando padece las incomprensiones a que le lleva su misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Consultando sobre esto a Jos\u00e9 Garc\u00eda Mart\u00edn, especialista espa\u00f1ol en Kierkegaard, me escrib\u00eda: <em>\u201cRespecto a su adhesi\u00f3n a Cristo, he de decir que fue total y comprometida existencialmente a partir de su conversi\u00f3n espiritual, aunque sin llegar a un \u2018martirio de sangre\u2019, aunque s\u00ed que sacrific\u00f3 su vida y fortuna. De hecho, la podemos considerar la figura m\u00e1s significativa y determinante en su vida y obra\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por cierto, que este autor tiene un notable ensayo sobre la recepci\u00f3n de Kierkegaard en Am\u00e9rica latina. Muchos art\u00edculos que se pueden encontrar online, y, entre ellos, una excelente <em>Introducci\u00f3n a la lectura de S\u00f8ren Kierkegaard<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cornelio Fabro, los Diarios y la Ejercitaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Para acceder al alma de Kierkegaard est\u00e1n, ciertamente, esas obritas que hemos mencionado en <em>Mi punto de vista<\/em>. Y est\u00e1n sus <em>Diarios<\/em>. No disponemos en castellano m\u00e1s que de una selecci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este terreno y en el de la interpretaci\u00f3n general cristiana de Kierkegaard ha jugado un papel important\u00edsimo el fil\u00f3sofo tomista Cornelio Fabro. Hizo una muy meritoria traducci\u00f3n italiana en muchos vol\u00famenes, as\u00ed como muchos estudios y una excelente introducci\u00f3n a los diarios, que ocupa un volumen entero de la edici\u00f3n italiana y da una panor\u00e1mica clarividente de su vida y obra. Existe una interesante entrevista grabada, que se encuentra online. Fabro hizo tambi\u00e9n una edici\u00f3n italiana de su <em>Ejercitaci\u00f3n del cristianismo<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>La ejercitaci\u00f3n del cristianismo <\/em>(1848) es una de las grandes obras cristianas de Kierkegaard. Fue publicada con el pseud\u00f3nimo de Anticl\u00edmacus. Como hemos dicho, los pseud\u00f3nimos en la obra de Kierkegaard suelen introducir cambios de perspectiva dif\u00edciles. Pero aqu\u00ed usa el pseud\u00f3nimo porque, por as\u00ed decir, no se ve a la altura para hablar en nombre propio. En el pr\u00f3logo aclara: <em>\u201cEn este escrito [\u2026] la exigencia: ser cristiano, es forzada por el seud\u00f3nimo hasta el m\u00e1s alto grado de idealidad [\u2026]. Ha de o\u00edrse la exigencia; y entiendo lo dicho como dicho solamente a m\u00ed mismo \u2013que deber\u00eda aprender no s\u00f3lo a buscar amparo en la \u2018gracia\u2019, sino a confiarme en ella respecto del empleo que hago de la \u2018gracia\u2019\u201d<\/em>. Cito por el primer volumen de la meritoria traducci\u00f3n que hizo Guadarrama de varias de sus obras (1961).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Kierkegaard ecum\u00e9nico&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Al observar estas menciones a la \u2018gracia\u2019, as\u00ed como su cr\u00edtica a la iglesia protestante establecida, algunos lo entendieron cercano al catolicismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n es compleja. Quiz\u00e1 ser\u00eda mejor decir que Kierkegaard es un personaje \u201cecum\u00e9nico\u201d, no cuadra del todo con ninguno, aunque tiene un mensaje para todos, porque afecta a algunos aspectos aut\u00e9nticos y centrales del cristianismo: un apasionado amor a Cristo, una conciencia de la necesidad de Dios en el ser humano, y un anhelo de su salvaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Kierkegaard no lleg\u00f3 a percibir la hermosura de la liturgia y su relaci\u00f3n profunda con el ser de la Iglesia. Esa experiencia no pertenec\u00eda a su mundo. \u00c9l ve\u00eda una iglesia establecida que se confund\u00eda con la sociedad tradicional danesa y cuyo centro m\u00e1s aut\u00e9ntico era la predicaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l se hab\u00eda preparado en la universidad para ser pastor; era la ilusi\u00f3n de su padre, y, en distintos momentos, lo dese\u00f3 con fuerza y dio pasos. Tambi\u00e9n le atrajo y ejerci\u00f3 de diversos modos la predicaci\u00f3n, dejando un curioso y complejo legado de \u201csermones edificantes\u201d. Pero pronto comprendi\u00f3 que su misi\u00f3n era mucho m\u00e1s solitaria y socr\u00e1tica cristiana. No era desde dentro del sistema, sino m\u00e1s bien desde fuera, desde donde \u00e9l ten\u00eda que interpelar y morir por la causa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusi\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Una de las cosas que m\u00e1s sorprende en la inmensa bibliograf\u00eda sobre Kierkegaard es la obra del fil\u00f3sofo americano Jon Stewart. Adem\u00e1s, de varias monograf\u00edas escritas por \u00e9l, ha dirigido una ampl\u00edsima serie de colaboraciones sobre la influencia de Kierkegaard en todos los aspectos del pensamiento, incluyendo la teolog\u00eda (3 vol\u00famenes). Desde el punto de vista cat\u00f3lico, hemos mencionado a Cornelio Fabro, y tambi\u00e9n se deben mencionar los cl\u00e1sicos ensayos de R\u00e9gis Jolivet. En filosof\u00eda, Mariano Fazio tiene una <em>Gu\u00eda del pensamiento de Kierkegaard<\/em>, que se puede consultar online, y la voz correspondiente en la enciclopedia online <em>Philosohica<\/em>. Y Sell\u00e9s, un estudio sobre la antropolog\u00eda de Kierkegaard.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, hay much\u00edsimo m\u00e1s. Kierkegaard es un autor que necesita introducciones para no perderse en los laberintos que \u00e9l mismo mont\u00f3 y en los que han montado sus comentaristas. Sin olvidar nunca que <em>Mi punto de vista<\/em>, con sus ampliaciones, es realmente su punto de vista. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto en italiano aqu\u00ed Hay tres pensadores cristianos del XIX que fascinan a la teolog\u00eda del siglo XX: Newman, Dostoyevski y Kierkegaard. 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