{"id":17143,"date":"2021-12-15T06:00:00","date_gmt":"2021-12-15T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17143"},"modified":"2021-12-03T11:24:32","modified_gmt":"2021-12-03T10:24:32","slug":"daniel-cotta-desde-la-luminaria-de-una-fe-viva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/daniel-cotta-desde-la-luminaria-de-una-fe-viva\/","title":{"rendered":"Daniel Cotta, desde la luminaria de una fe viva"},"content":{"rendered":"\n<p>No me extra\u00f1a la lucidez con la que se desenvuelven los poemas de Daniel Cotta si ya, veintea\u00f1ero, se lanz\u00f3 a escribir un <em>V\u00eda crucis<\/em>-ahora en edici\u00f3n inencontrable-, y, m\u00e1s tarde, siguiendo las huellas de Miguel Hern\u00e1ndez, se rindi\u00f3 a emular a Calder\u00f3n de la Barca con un espl\u00e9ndido (y a\u00fan in\u00e9dito) auto sacramental titulado <em>Effet\u00e1<\/em>, naturalmente a la manera de los del Siglo de Oro y dentro de las estrictas medidas que exig\u00eda el arte lopesco de hacer comedias, aunque su tem\u00e1tica sea m\u00e1s propia del hombre de hoy. Y es que la poes\u00eda de Cotta no deja de ser, por su construcci\u00f3n, de viva raigambre cl\u00e1sica, como la de los poetas de la primera \u00e9poca de posguerra (Leopoldo Panero, Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde\u2026), pero, sobre todo, abierta a la manifestaci\u00f3n jubilosa del Dios creador y padre de sus criaturas, al que \u00e9l canta desde la luminaria de su fe viva.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Andadura po\u00e9tica<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Primero fue<em> Dios a media voz<\/em>, un bell\u00edsimo poemario de una madurez teol\u00f3gica intensa con el que obtuvo un reci\u00e9n inaugurado premio de poes\u00eda m\u00edstica: el Albacara, de Caravaca de la Cruz (Murcia); despu\u00e9s ha venido <em>Alumbramiento<\/em>, en la colecci\u00f3n Adon\u00e1is, con el que se acredita el gran poeta que es, conformado a la medida de la actividad po\u00e9tica m\u00e1s exigente, dominador de cualquier estrofa m\u00e9trica que se tercie, sorprendentemente moderno en su imaginer\u00eda literaria por no decir original y actual\u00edsimo-, y sabedor de que la poes\u00eda es una conversaci\u00f3n diaria y en verso con Dios. Es, desde ellos, de donde surge ese cosmos en el que Dios es desvelamiento, cercan\u00eda y canto continuo y alborozado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para quien es capaz de escribir <em>\u201cSe\u00f1or, no estoy viviendo. \/ Estoy desenvolviendo tu regalo\u201d<\/em>, la misma realidad se convierte en el marco natural y gozoso de quien quiere estar a la altura de lo que se le revela en su propio traj\u00edn diario. As\u00ed, desde una mirada abarcadora, surgida del asombro, del embelesamiento y de la m\u00fasica de las palabras, su poes\u00eda se enuncia como un himno al Dios Creador del Universo, aquel al que cant\u00f3 fray Luis de Le\u00f3n en su oda VIII <em>(\u201cCuando contemplo el cielo \/ de innumerables luces adornado\u2026\u201d)<\/em>, pues todo ese conjunto tanto de astros como de diminutos seres que componen el orbe dan raz\u00f3n de que el plectro -como dir\u00e1 el agustino en otra oda-, est\u00e1 sabiamente meneado por la mano omnipotente de su Hacedor. Y es que para Cotta todo habla de \u00c9l: <em>\u201cPero t\u00fa existes. Me lo ha dicho el d\u00eda\u201d<\/em>. <em>[\u2026] El g\u00f3tico flam\u00edgero da fe. \/ Lo asegura la Il\u00edada, \/ lo aclaman la Novena Sinfon\u00eda \/ y el canal de Suez, \/ [\u2026] Todos esos, Se\u00f1or, me lo han contado. \/ \u00bfNo es hora ya de que lo cuente yo?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Poes\u00eda como un acto de amor &nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Y es ese su testimonio l\u00edrico: proclamar la grandeza de Dios, su bondad y su imagen reflejada en las criaturas. El mismo Cotta, desde su propia realidad vital, se descubre como <em>\u201cla prueba \/ veraz e irrefutable\u201d<\/em> de la existencia de Dios, que lo cre\u00f3 por amor. En un lenguaje fresco, ocurrente y visual, escribe: <em>\u201cMi vida es una f\u00f3rmula de Einstein, \/ la prueba irrebatible de tu amor. \/ Que este amasijo de ego\u00edsmo y tedio \/ hoy cante tu bondad, \u00bfno es obra tuya? \/ \u00bfNo es un regalo tuyo que te ame? \/ \u00bfY no es sino un milagro este poema, que es solo responder a tu llamada?\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Amor con amor se paga, dice el refr\u00e1n. Y eso es lo que intenta hacer Cotta, quien lo mismo invoca a Dios como Se\u00f1or del firmamento, que lo trata como un hijo a su Padre o como un liberado a su Salvador. Siempre, desde luego, sin perder el poso de las Sagradas Escrituras (el G\u00e9nesis en particular) y el impulso concreto de los Evangelios, cuyas referencias son punto de partida de muchos poemas. Baste como bot\u00f3n de muestra aquel que titula <em>Ensimismamiento de Gabriel,<\/em> en el que da la impresi\u00f3n de que estamos asistiendo a la segunda parte del famoso cuadro de fra Ang\u00e9lico, <em>La Anunciaci\u00f3n<\/em>, donde el mismo arc\u00e1ngel muestra su alegr\u00eda no s\u00f3lo por ser el mensajero puesto por Dios para anunciar a Mar\u00eda su embajada sino por llevarle al mism\u00edsimo Dios el <em>\u201cs\u00ed\u201d<\/em> esperado de la doncella de Nazaret. Composici\u00f3n que termina de este modo: <em>\u201cy con el j\u00fabilo \/ nervioso de un rel\u00e1mpago al rev\u00e9s \/ remont\u00f3 el cielo hasta llegar al trono \/ de Dios, abri\u00f3 las palmas y una s\u00edlaba \/ vol\u00f3 al Se\u00f1or con mi embajada: \u2018\u00a1S\u00ed\u2019\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>L\u00edrica existencial &nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>As\u00ed de vital y encendida es la poes\u00eda de Cotta; en todo momento repleta de confianza, de coloquialismos e incluso de sano sentido del humor, que resuelve a base de razonamientos sorpresivos: <em>\u201cEste es mi plan: cuando yo est\u00e9 en el Cielo, \/ coger\u00e9 a Dios aparte \/ y le dir\u00e9: -Muy bien, Se\u00f1or, dijiste \/ que aqu\u00ed ser\u00edamos igual que \u00e1ngeles, que ya no habr\u00eda hombres ni mujeres, \/ pero he de recordarte \/ que Susana y yo somos (porque lo hiciste T\u00fa) una sola carne. \/ As\u00ed que t\u00fa dir\u00e1s\u2026\u201d<\/em>. Una poes\u00eda en la que cabe tambi\u00e9n el dolor: <em>\u201cNo tires esa l\u00e1grima \/ [\u2026] \/ El llanto te madurar\u00e1 por dentro \/ [\u2026] \/ Gu\u00e1rdalo, no tires nada. \/ Si no, cuando te abrace, \/ \u00bfqu\u00e9 l\u00e1grimas te va a enjugar el Padre?\u201d<\/em>. Un tema, este del dolor, que trata con hondura y de manera sublime concretamente en los \u00faltimos poemas de <em>Dios a media voz<\/em>: <em>\u201cEste dolor que me naci\u00f3 tan negro \/ se ha hecho un astro blanco y con anillos. \/ Orbita alrededor de tu existencia \/ y tiene en su ecuador la sed de Ti\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Salmodia constante<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Como pocas trayectorias l\u00edricas actuales, la suya irradia sosiego, admiraci\u00f3n, agradecimiento, proximidad de Dios, al que no&nbsp; se le canta s\u00f3lo porque vive all\u00ed donde brillan los astros sino porque es un ser accesible, nos busca&nbsp; y habita dentro de nosotros: <em>\u201c\u00bfSabes, mi Dios? Te imaginaba fuera, \/ nunca dentro. \/ Cre\u00ed que estabas contemplando el Cosmos \/ y que lo sosten\u00edas en las palmas \/ como una bola de cristal nevado. \/ \u00a1Qu\u00e9 equivocado! Donde est\u00e1s es dentro [\u2026] \/ Dentro de dentro. \/ Te has envuelto de todo el Universo, \/ y para verte, debo deshojarlo, \/ irle quitando p\u00e9talos y capas, \/ y ver crecer la luz, ver el calor \/ que emanas desde el n\u00facleo, \/ y sentir que mis manos \/ se van incandesciendo \/ sin quemarse [\u2026]\u201d<\/em>. Poes\u00eda o salmodia constante, que lo mismo irrumpe como un canto al mes de abril: <em>\u201cAbril ha desatado la locura [\u2026] Y en cada manantial, en cada nido \/ est\u00e1s vertiendo, Dios, la primavera. \/ Abril, de parte tuya la ha tra\u00eddo\u201d<\/em>, que se detiene en el gorjeo de un ruise\u00f1or: <em>\u201cCerrad los ojos y escuchad tan solo \/ c\u00f3mo salva la noche \/ Dios cantando escondido en la enramada\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, poes\u00eda transgresora para este tiempo, de enorme aliento y fervor, repleta de aciertos po\u00e9ticos, pero tambi\u00e9n teol\u00f3gicos, que no decae en intensidad l\u00edrica y sugeridora: <em>\u201cPara hacerme, Se\u00f1or, \/ te inspiraste en Ti mismo. \/ Te miraste por dentro \/ y te sacaste el Dios \/ y me lo vestiste. \/ [\u2026] Yo, Se\u00f1or, \/ estoy hecho de Ti. \/ \u00a1Vamos a hacer el Universo juntos!\u00bb<\/em>. Desde luego, poes\u00eda en la que vale la pena detenerse y recomendar para revivir el sentido esperanzador de la existencia humana. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No me extra\u00f1a la lucidez con la que se desenvuelven los poemas de Daniel Cotta si ya, veintea\u00f1ero, se lanz\u00f3 a escribir un V\u00eda crucis-ahora en edici\u00f3n inencontrable-, y, m\u00e1s tarde, siguiendo las huellas de Miguel Hern\u00e1ndez, se rindi\u00f3 a emular a Calder\u00f3n de la Barca con un espl\u00e9ndido (y a\u00fan in\u00e9dito) auto sacramental titulado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":55,"featured_media":17144,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[39],"tags":[14],"class_list":["post-17143","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-literatura","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/55"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17143"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17143\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}