{"id":15270,"date":"2020-05-08T11:17:00","date_gmt":"2020-05-08T10:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=15270"},"modified":"2021-09-08T11:21:22","modified_gmt":"2021-09-08T10:21:22","slug":"relacion-entre-fe-y-sacramentos-que-fe-se-necesita-para-casarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/relacion-entre-fe-y-sacramentos-que-fe-se-necesita-para-casarse\/","title":{"rendered":"Relaci\u00f3n entre fe y sacramentos. \u00bfQu\u00e9 fe se necesita para casarse?"},"content":{"rendered":"<p>El n\u00facleo de la argumentaci\u00f3n seguida por el Documento de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional (CTI), publicado en marzo, sobre <em>La reciprocidad entre fe y sacramentos en la econom\u00eda sacramental<\/em>, es el doble car\u00e1cter, sacramental y dialogal o dial\u00f3gico, de la revelaci\u00f3n cristiana. Este doble car\u00e1cter pertenece tambi\u00e9n al modo en que Dios ha querido que accedamos a la salvaci\u00f3n, es decir, a lo que llamamos la \u201ceconom\u00eda\u201d de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Revelaci\u00f3n: sacramental y dialogal&nbsp;<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Esto se desarrolla en el cap\u00edtulo segundo del Documento, titulado: <em>\u00cdndole dialogal de la econom\u00eda sacramental de la salvaci\u00f3n<\/em>. De un modo que para muchos lectores resultar\u00e1 novedoso, se muestra el car\u00e1cter de \u201cdi\u00e1logo\u201d que tienen los sacramentos y, m\u00e1s en general, la vida cristiana: di\u00e1logo entre Dios y las personas, y viceversa. Di\u00e1logo que conduce a un di\u00e1logo de amistad y fraternidad entre los hombres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de esto se evoca el tema, m\u00e1s conocido, de la <em>sacramentalidad<\/em> de la revelaci\u00f3n. Es una perspectiva que viene de los Padres de la Iglesia y que, junto con la perspectiva dialogal, m\u00e1s personalista, se viene redescubriendo desde el Concilio Vaticano II. La noci\u00f3n de \u201csacramento\u201d (=signo e instrumento de salvaci\u00f3n) se utiliza en un sentido m\u00e1s amplio que el de los siete sacramentos, de modo que se puede aplicar a todo lo cristiano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ya la misma <em>creaci\u00f3n<\/em> y la <em>historia de la salvaci\u00f3n<\/em> participan de este car\u00e1cter \u201csacramental\u201d, pues el Creador ha dejado en el mundo la huella de su amor y su sabidur\u00eda. Particularmente en la persona humana, imagen y semejanza de Dios (cfr. Gn 1, 26), creada seg\u00fan el \u201cproyecto\u201d de Cristo. El hombre est\u00e1 llamado, en Cristo, a la comuni\u00f3n y al di\u00e1logo con Dios y a darle gloria. Un proyecto y una llamada que se van desvelando a lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n: en la Alianza con el Pueblo de Israel, a la vez que se establecen muchos de los signos que inspirar\u00e1n la liturgia cristiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>encarnaci\u00f3n<\/em> del Hijo de Dios se constituye como <em>centro, culmen y clave de la econom\u00eda sacramental.<\/em> Jesucristo es considerado por los Padres de la Iglesia como \u201csacramento\u201d primordial u originario, signo e instrumento de su Amor por nosotros. <em>\u201cJesucristo\u201d<\/em> \u2013afirma el texto\u2013 \u201c<em>concentra el fundamento y la fuente de toda la sacramentalidad\u201d<\/em>. Esa \u201ceconom\u00eda\u201d de la sacramentalidad se despliega, a trav\u00e9s de <em>la Iglesia<\/em> \u2013llamada por el Concilio <em>\u201csacramento universal de salvaci\u00f3n\u201d<\/em> en Cristo\u2013, sobre todo en los siete sacramentos particulares, que, a su vez, generan continuamente la Iglesia (cfr. n. 31).<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como Dios nos ofrece, a la vez, su di\u00e1logo de salvaci\u00f3n en Cristo, Palabra eterna de Dios hecha carne por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que sigue actuando en y por la Iglesia, gracias al mismo Esp\u00edritu.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Todo ello requiere nuestra cooperaci\u00f3n y respuesta libre mediante <em>la fe personal. <\/em>Sin la fe, los sacramentos ser\u00edan como un automatismo o mecanicismo o una acci\u00f3n de tipo m\u00e1gico, ajeno al car\u00e1cter dialogal de la \u201ceconom\u00eda divina\u201d. Sin los sacramentos, la fe no bastar\u00eda para salvarnos, seg\u00fan la estructura misma de la econom\u00eda divina. En palabras de Joseph Ratzinger, <em>\u201cla p\u00e9rdida de los sacramentos equivale a la p\u00e9rdida de la encarnaci\u00f3n y viceversa\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva \u2013cabr\u00eda resumir\u2013, por la fe y los sacramentos los cristianos est\u00e1n llamados a ser \u201csacramentos vivos\u201d y tambi\u00e9n \u201cpalabras vivas\u201d de Cristo, signos e instrumentos al servicio del di\u00e1logo salv\u00edfico entre Dios y los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conexi\u00f3n inseparable<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En definitiva: <em>\u201cEn la concepci\u00f3n cristiana no cabe pensar una fe sin expresi\u00f3n sacramental (frente a la privatizaci\u00f3n subjetivista), ni una pr\u00e1ctica sacramental en ausencia de fe eclesial (contra el ritualismo)\u201d<\/em> (n. 51).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Documento se\u00f1ala, a modo de s\u00edntesis, algunos elementos concretos de esta relaci\u00f3n entre fe y sacramentos: 1) adem\u00e1s de ser signos e instrumentos de la gracia de Dios, los sacramentos poseen (tambi\u00e9n) un fin pedag\u00f3gico porque nos ense\u00f1an c\u00f3mo obra Jes\u00fas; 2) los sacramentos suponen la fe como acceso a los sacramentos (para que no se queden en un rito vac\u00edo o se interpreten como algo \u201cm\u00e1gico\u201d) y como condici\u00f3n para que produzcan personalmente los dones que objetivamente contienen; 3) los sacramentos manifiestan la fe del sujeto (dimensi\u00f3n personal) y de la Iglesia (dimensi\u00f3n eclesial), como fe vivida y coherente, por lo que no cabe una celebraci\u00f3n de los sacramentos ajena a la Iglesia; 4) los sacramentos alimentan la fe en cuanto que comunican la gracia y significan eficazmente el misterio de la salvaci\u00f3n (cfr. n. 57).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, <em>\u201ca trav\u00e9s de la fe y los sacramentos de la fe \u2013por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo\u2013 entramos en di\u00e1logo, en contacto vital con el Redentor, que est\u00e1 sentado a la diestra del Padre\u201d<\/em> (ib\u00edd.). A esto se a\u00f1ade que la celebraci\u00f3n sacramental nos pone en relaci\u00f3n con la historia de la salvaci\u00f3n. Y que implica, por nuestra parte, adem\u00e1s del recurso asiduo a los sacramentos, un compromiso de fidelidad y de amor hacia Dios y de servicio a los dem\u00e1s, especialmente a los m\u00e1s necesitados (cfr. n. 59).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Consecuencias en la catequesis y la vida<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La reciprocidad entre la fe y los sacramentos debe ense\u00f1arse en la catequesis a partir del \u201cmisterio pascual\u201d de la muerte y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Por eso la catequesis debe ser \u201cmistag\u00f3gica\u201d (introductora a los misterios de la fe). Debe preparar para la confesi\u00f3n de la fe (explicando sus contenidos), confesi\u00f3n que originariamente tiene forma de di\u00e1logo. Y debe preparar para participar fructuosamente en los sacramentos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin una formaci\u00f3n adecuada, no se pueden vivir ni comprender bien los sacramentos. Por su car\u00e1cter \u201cdialogal\u201d, en los sacramentos, a trav\u00e9s de sencillos s\u00edmbolos (el agua, el aceite, la luz y el fuego, etc.), Dios nos ofrece sus palabras de amor \u2013\u00a1en \u00faltimo t\u00e9rmino su Palabra misma hecha carne: Cristo!\u2013, eficaces para darnos su gracia salvadora. Y espera nuestra respuesta amorosa con la coherencia de nuestra vida (cfr. n. 67).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se celebran del modo adecuado, los sacramentos siempre producen lo que significan (<em>validez<\/em>). Para que tengan todo su <em>fruto<\/em>, se requiere, adem\u00e1s, <em>la fe<\/em> en el que los recibe \u2013teniendo en cuenta que <em>\u201cno se exige la misma fe para todos los sacramentos ni en las mismas circunstancias de la vida\u201d<\/em> (n. 45)\u2013, junto con <em>la intenci\u00f3n positiva <\/em>de recibir lo que ah\u00ed se significa.<\/p>\n\n\n\n<p>Por medio de los sacramentos, recibidos fructuosamente, el cristiano participa del sacerdocio mismo de Cristo (en una doble modalidad: \u201csacerdocio com\u00fan de los fieles\u201d y \u201csacerdocio ministerial\u201d). As\u00ed se entiende otra afirmaci\u00f3n central del Documento: que la persona est\u00e1 llamada a conducir a la creaci\u00f3n, mediante un <em>\u201csacerdocio c\u00f3smico\u201d<\/em>, hacia su verdadera finalidad: la manifestaci\u00f3n de la gloria de Dios (cfr. n. 27).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En otros t\u00e9rminos: por medio de las personas, todo lo creado puede y debe ser un \u201clibro\u201d (libro de la naturaleza) y un \u201ccamino\u201d (de amistad y de amor) para que Dios sea conocido y amado. Al mismo tiempo, los hombres y las mujeres, unidos en la vida divina, pueden ser, en la vida terrena y despu\u00e9s de ella, felices. Los sacramentos, en efecto, permiten vivir esa \u201cecolog\u00eda integral\u201d que reclama nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto comienza en los <em>sacramentos de iniciaci\u00f3n<\/em> (Bautismo, Confirmaci\u00f3n y Eucarist\u00eda). Ante nuestras deficiencias, heridas y pecados, la Iglesia nos administra los <em>sacramentos de curaci\u00f3n<\/em> (Penitencia o confesi\u00f3n de los pecados y Unci\u00f3n de los enfermos).<\/p>\n\n\n\n<p>La vida cristiana, que es vida sacramental, se desarrolla y crece en el contexto de la comunidad eclesial. Y <em>al servicio de la comuni\u00f3n y de la comunidad eclesial<\/em> se sit\u00faan los sacramentos del Orden y del matrimonio. As\u00ed la Iglesia es familia y las familias cristianas pueden ser \u201cIglesias dom\u00e9sticas\u201d (peque\u00f1as Iglesias o Iglesias del hogar), donde se aprende la vida cristiana para el bien de la Iglesia y del mundo. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El n\u00facleo de la argumentaci\u00f3n seguida por el Documento de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional (CTI), publicado en marzo, sobre La reciprocidad entre fe y sacramentos en la econom\u00eda sacramental, es el doble car\u00e1cter, sacramental y dialogal o dial\u00f3gico, de la revelaci\u00f3n cristiana. Este doble car\u00e1cter pertenece tambi\u00e9n al modo en que Dios ha querido que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":15272,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[551,548],"tags":[599],"class_list":["post-15270","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia","category-foco","tag-familia","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15270"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15270\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15272"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}