{"id":13844,"date":"2021-07-17T05:35:00","date_gmt":"2021-07-17T04:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=13844"},"modified":"2021-07-17T07:58:27","modified_gmt":"2021-07-17T06:58:27","slug":"el-discurso-del-odio-puede-ser-rechazado-con-la-disputa-a-feliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/el-discurso-del-odio-puede-ser-rechazado-con-la-disputa-a-feliz\/","title":{"rendered":"El discurso del odio puede ser rechazado: con la \u2018disputa feliz\u2019"},"content":{"rendered":"<p>Todos los d\u00edas, y esto no es nuevo, tenemos experiencia de conversaciones pol\u00e9micas en la red en las que cada uno trata de imponer su punto de vista sobre cada tema que se debate en la opini\u00f3n p\u00fablica, desde las vacunas hasta el partido de la selecci\u00f3n nacional de f\u00fatbol de cada uno, desde cuestiones delicadas, que pertenecen a la esfera espiritual, hasta opciones pol\u00edticas que, a menudo, son contraproducentes. Todo se atribuye, como leemos, al contenedor de la incitaci\u00f3n al odio.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se debe a que cada uno de nosotros tiene una capacidad innata de persuasi\u00f3n (querer convencer al otro de la \u00abbondad\u00bb de nuestras ideas) pero priorizamos el resultado en lugar del camino para llegar a \u00e9l. Olvidamos que el esp\u00edritu del debate es precisamente el de no poner nunca un \u00abpunto final\u00bb a la discusi\u00f3n, sino el de alimentarla continuamente con nuevas opiniones, puntos de vista y est\u00edmulos, en un proceso de contra argumentaci\u00f3n constante y fruct\u00edfero para cada uno de los contendientes.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible entonces disentir en una conversaci\u00f3n, generar un debate que pueda ser realmente persuasivo para los interlocutores y la audiencia, sin caer en las \u201cdesviaciones\u00bb de la argumentaci\u00f3n? La propuesta del fil\u00f3sofo italiano Bruno Mastroianni, contenida en su libro <em><a href=\"https:\/\/www.rialp.com\/libro\/la-disputa-feliz_97959\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La disputa feliz&nbsp;C\u00f3mo disentir sin pelearse en las redes sociales, en los medios y en p\u00fablico<\/a><\/em> (Rialp) tiene como principio rector \u00abmantener la atenci\u00f3n, la energ\u00eda y la concentraci\u00f3n en las cuestiones y los temas en cuesti\u00f3n, sin romper la relaci\u00f3n entre los dos contendientes, precisamente para nutrirse de la diferencia que surge\u00bb, subraya Mastroianni.<\/p>\n\n\n\n<p>La disputa feliz implica actuar en tres niveles para crear un clima propicio a la confrontaci\u00f3n y a la buena persuasi\u00f3n. El primer nivel es superar la mentalidad de confrontaci\u00f3n a la que nos han acostumbrado los medios de comunicaci\u00f3n. El segundo nivel consiste en elegir, conscientemente, formas espec\u00edficas de expresi\u00f3n en la conversaci\u00f3n con el otro, evitando, por ejemplo, la disociaci\u00f3n (\u00abesto no es as\u00ed\u00bb, \u00abesto est\u00e1 mal\u00bb, \u00abesto es falso\u00bb), la indignaci\u00f3n (\u00abno voy a tolerar que se diga esto\u00bb, \u00abesto es inaudito\u00bb), los juicios ad hominem (\u00abest\u00e1s equivocado\u00bb, \u00abno lo entiendes\u00bb), las generalizaciones (\u00abesto es t\u00edpico de vosotros, los cat\u00f3licos\/ateos\/extranjeros\/profesores\u00bb) o el discurso de odio&#8230; ya que todos \u00e9stos son enfoques de confrontaci\u00f3n que tienen un efecto beligerante en el oyente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, hay que aprender a dejar de lado las expresiones que provocan una reacci\u00f3n hostil en el otro ejerciendo, cuando sea necesario, un saludable \u00abpoder ignorar\u00bb, conscientes de que, a menudo, y especialmente en la red, la \u201cno respuesta\u201d es, en s\u00ed misma, un mensaje, probablemente incluso m\u00e1s eficaz que una reacci\u00f3n expl\u00edcita a la provocaci\u00f3n recibida.<\/p>\n\n\n\n<p>En un libro posterior &#8211;<em><a href=\"https:\/\/www.amazon.it\/Litigando-impara-Dallodio-online-disputa\/dp\/8876678085\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Litigando si impara<\/a><\/em>, por el momento s\u00f3lo en italiano-, Mastroianni va m\u00e1s all\u00e1 y resume las principales virtudes de la argumentaci\u00f3n en los dedos de la mano, con una imagen que consideramos exitosa, sugiriendo que la disputa feliz es algo \u00abal alcance de la mano\u00bb y que cualquiera puede ponerla en pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>El dedo me\u00f1ique recuerda la humildad, el valor de los l\u00edmites, para decir que \u00absomos capaces de sostener sin pelearnos s\u00f3lo lo poco que somos y lo que sabemos\u00bb; el dedo anular, el del anillo de bodas, recuerda el v\u00ednculo, por lo tanto el valor de la confianza para no dispersarse mientras se disiente, conscientes de que hay que \u00abcuidar ante todo la relaci\u00f3n entre las personas\u00bb; el dedo coraz\u00f3n recuerda, en cambio, la necesidad de rechazar la agresi\u00f3n, desactivando los insultos y las provocaciones para mantenerse en el tema de la disputa; el dedo \u00edndice es el que elige en qu\u00e9 centrarse y, por tanto, est\u00e1 estrechamente vinculado al tema, siempre que sea objetivo, concreto, relevante y coherente; por \u00faltimo, el dedo pulgar, el dedo del \u201clike\u201d en las redes sociales, es valorado realmente cuando en la disputa, el dedo se orienta hacia uno mismo, como una forma de autoiron\u00eda, es decir, tener la capacidad de vivir las cosas con desapego sin tomarse demasiado en serio las opiniones propias y ajenas, en definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello a sabiendas de que la disputa, para ser verdaderamente feliz, debe ser continua, porque no hay temas que no puedan ser discutidos y no hay verdad que no pueda ser encontrada por medios ret\u00f3ricos, siempre susceptibles de nuevos acuerdos y nuevas reformulaciones.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los d\u00edas, y esto no es nuevo, tenemos experiencia de conversaciones pol\u00e9micas en la red en las que cada uno trata de imponer su punto de vista sobre cada tema que se debate en la opini\u00f3n p\u00fablica, desde las vacunas hasta el partido de la selecci\u00f3n nacional de f\u00fatbol de cada uno, desde cuestiones [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":13845,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-13844","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-firmas","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13844","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13844"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13844\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13844"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13844"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13844"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}